

POR EL DIRECTOR
Fue creo en 1995 en Jericó. En esa época el gerente de Benedan tenia muchos afectos para con el pueblo y decidió darle un regalo: traer el espectáculo del ballet folclórico de Antioquía. El mismo que exporta con éxito a todas partes del mundo.
Por aquellos tiempos aun estaba en construcción la actual vía pavimentada no existiendo otra opción que la famosa carretera la cabaña. Ese tirabuzón con curvas de 360 grados. Curvas celebres como aquella bautizada como “la curva del Mister”. Un gringo que alguna vez se arriesgo por esas cumbres y que al llegar a una curva en forma de u y encontrar una peña de piedra ante sus ojos dijo “se acabo la carretera, devolvámonos”.
El conductor del bus que traía el ballet seguramente estaba llegando a la misma conclusión del Mister. O quizás estaba pensando como diablos hacer la maniobra que día a día hacen los intrépidos conductores de la flota Jericò-Pueblo Rico-Tarso, suba, suba. Maniobra similar a parquear en una baldosa. Adelante hasta que el vidrio del bus ñato bese la peña y retroceda hasta que la cola del bus quede haciendo un vuelo al estilo balcón de cara al precipicio infinito.
Seguramente mucha de la tardanza también se debió a que algunos decidieron subir a pie este calvario. Hay que estar un poco loco para montar esos buses y no sentir la adrenalina de los deportistas extremos.
Luego de 2 horas de espera, la gente que como yo no conocían el ballet estaba pensando en irse para la casa. Yo me imaginaba un espectáculo como dicen acá en Quebec, mas bien plano. El folclore en resumidas cuentas no se sale del mismo esquema repetitivo que poco sorprende. Yo pensaba que se trataba de un grupo con mas presupuesto estilo ballet de Sonia Osorio. Del que solo me acuerdo que tenia unas vestimentas bastante estrafalarias estilo disfraz de diseñador Colombiano en certamen de Cartagena con presupuesto de mafioso. A propósito creo que ese ballet siempre amenizaba uno de los eventos mas populares en Colombia “El reinado de Cartagena”.
Gabriela me decía que los conocía y que iba a esperar lo que fuera por verlos. Que no los comparara con el ballet bogotano al que hacíamos alusión. Este ballet tenia la formación clásica y un trabajo serio y disciplinado que le había dado estatus al folclore. Ver para creer le dije, sobretodo en Colombia donde las cosas de medio pelo abundan.
Y efectivamente pese a la espera, la presentación en Jericó fue inolvidable. El perfeccionismo llevado a la danza. Perfeccionismo fue el premio que este mismo ballet se lleva en esta 25 edición del mundial de Culturas de Drummondville 11 años después de esa celebre esperada de 2 horas en el Museo de arte Religioso de Jericó.
Si el estando en Colombia en medio del trópico, para acabar de ajustar en un ambiente tradicional como el de Jericó, una muestra folclórica de nuestro país ponía los pelos de punta. Se pueden imaginar lo que se siente a miles de kilómetros en un ambiente ajeno al nuestro volver a escuchar esos ritmos con unas coreografías que dejan mudos a todo el mundo.
Habíamos llegado con 2 horas de anticipación para agarrar un buen puesto. En medio de un sol canicular la gente ya empezaba a bostezar viendo las presentaciones de Turquía, Francia e incluso España. Anuncian que desde Medellín llega el ballet folclórico de Antioquía y empieza a sonar la tambora con la cumbia que despierta hasta un muerto.
El colorido de las faldas, la alegría de los bailarines se contagia en el publico y comienza el carnaval. Unos Quebecuas que estaban sentados adelante y que sintieron la bulla de nuestra ruidosa delegación, de izquierda a derecha Don Oscar el papa de Janneth, el director del Drummondvillano, Gabriela, Camila, Manuela Zeans, el libertador, Janneth, doña Juana la mama del pinche y el mismísimo pinche mascarita.
Los Quebecuas entonces, comienzan su interrogatorio con el director de este diario preguntando a cada minuto sobre eso que veían sus ojos y que ellos se negaban a creer. Pero la cumbia yo la conocí en México. Si señor, en México y Centroamérica es muy popular pero realmente nació en Colombia de la unión de las culturas, negra, india y española. Pero ese ritmo es también muy alegre, es otra cumbia? No señor, es el currulao, es de la región pacifica. Nosotros tenemos 2 mares. Como así, que variedad de ritmos tienen Uds. Y sale uno que no tiene nada que ver con los 2 primeros: una guaneña de Nariño. Pero como? Es también del mismo país?.
A diferencia de estos países tan homogéneos donde las diferencias culturales no son tan marcadas, Colombia se manifiesta como un caso aparte y fuera de concurso en este festival.
Faltaba el broche de oro de la presentación. Con un voltaje y una intensidad poco habituales en estos glaciares. La danza de origen pagano y casi bacanal del mapale. Mezcla de ritmos africanos y rituales indígenas en torno a la india Catalina, hizo su aparición cuando el sol por fin se despedía de su largo recorrido, habitual en este verano.
Ni el mismísimo pinche, acostumbrado a sobrecargas de este tipo pudo contener el tembleque de su cámara mientras filmaba. Termino pues la presentación del ballet folclórico de Antioquía como la mas perfecta e impresionante en este Mundial de Culturas.
Tendremos que esperar 5 años mas para volverlos a ver en Drummondville. Quien sabe donde estemos para ese entonces. Lo único que se es que fue inolvidable saber lo grande que se siente nuestra Colombia en el exterior.

































