viernes, diciembre 18, 2009

GERMAN DE JESUS. CINCUENTA AÑOS DE VIDA MUSICO-CINEMATOGRAFICA



De la camada digamos que este es más Uribe que Jaramillo. Mas regordete que huesudo, mas chacheton que carichupao, mas normalito que larguirucho, mas bohemio y vida buena que amante del sacrificio y la inmolación. Cargado por Lucila en la celebre foto donde ingiere sin que mucho le rueguen su buen cocado de porción de frijoles diaria (mínimo 2 dosis por día), lentamente y sin mucho apuro, se va reforzando esa constitución mas bien tirando a la normal y un tanto atípica en los especimenes mas que bien etíopes de la familia, gen alfonsistico que no es tan fácil de evadir.

Terminada la cuarentena, una especie de adolescencia siempre previa al estatus en el que el don German ya no suena tan fuera de tiempo, llegamos al medio siglo, a los tiempos cincuentenarios, a esos en los que Bruno por fin adquirió una pre-sabiduría, aquellos en los que en esta oportunidad, el restaurador así quiera aun sentirse de quince, no podrá pasar de agache ante la efemérides que se nos vino encima.


Si no fuera por la evidente particularidad facial Uribe, representada en la generosidad de los músculos faciales vulgarmente llamados cachetes, se diría que a doña Amalia le hicieron un cambiazo en la león 13. Fanático de la peinilla, de la loción, del orden, del estar siempre bien arreglado y bien puesto, así sea para jugar baloncesto en el parque de los marihuaneros, siempre hará los esfuerzos sobrehumanos para lucir presentable incluso en la desafortunada mañana del viacrucis en la que protagonizo una de sus mas celebres cintas: ‘el mártir del calvario”. Todo comenzó en uno de esos picaditos del juego de la cesta en los que solía participar todos los domingos y fiestas de guardar, incluido el viernes santo. Un tic genético que igualmente posée Juan Manuel de Gaia y que consiste en sacar la lengua en momentos decisivos en los que se requiere de mucha precisión o riesgo, fue bastante desafortunado en aquella mañana. Aterrizar con la quijada sobre la cocorota de un contrincante y con la lengua afuera tiene efectos de cizalladura evidentes que el flaco Urrego les explicara con mas detalle. La cabeza de Simon el cirineo sirvió pues de almohada para la cumbamba de german y de paso de guillotina para su lengua.

German el Nazareno preso del pánico y de esa sangre siempre tan escandalosa inicialmente pensó arrancar su vía crucis en dirección de la clínica San Joaquín, la más próxima y siempre cercana al bar el calvario de san Juan con la 70. Este centro de salud de fama internacional chambona y en donde fácilmente lo hubieran vuelto boquinche o en el mejor de los casos lenguisopa afortunadamente y por razones estéticas no fue el destino final de su vía crucis. Hecha la reflexión prefirió dirigirse hacia la circular segunda y de paso hacer parte de la procesión del vía crucis que religiosamente comenzaba todos los años en la circular segunda. Seria la primera vez que la parroquia del padre González contara con un actor de primera línea y para una semana santa en vivo jamás vista. Fue así como nuestro German fue mas de Jesús que nunca y logro meterse entre la multitud asombrada por el realismo de sus heridas.

Llego apurado a la 68-13 y se encontró con María Magdalena quien esperaba para ser cargada en esta estación. Al borde de la desesperación, no ve la hora en la que por fin le abran la puerta la puerta y escapar definitivamente de una multitud que reclamaba su crucifixión en el monte del calvario finamente recreado en una de las naves del templo de San Joaquín.

Pero volviendo a ese característico pinche germanico, el restaurador saca pues la cara en una familia en la que la moda y la apariencia física no ha sido realmente la prioridad. Este detalle además de escaso es más que evidente en la familia en la que el desgualete es generalmente el común denominador. Quizás esta particularidad de pinchao lo hizo seguramente acreedor al puesto de relacionista público por excelencia de la familia. Seguramente sus padres alcahuetearon en algo esta malformación Jaramillo para contar así fuera con un representante más o menos normalito y que no generara mucho prejuicio y predisposición que diera pie a una imagen distorsionada de la familia. Al menos eso habrá que agradecérselo en estos 50 años de agitada vida social en la que no ha pasado por alto y en una disciplina absolutamente rigurosa y ya casi de carácter institucional, los viernes culturales en la casa museo de san diego.

Igualmente debemos reconocer que desde temprana edad Germancito se destaco por sus habilidades electo-mecánicas que presagiaban para don Alfonso un relevo digno y hasta una versión mejorada de un giro sintornillos. Ya lo había intentado con Carlos y Juan Manuel, pero no hubo sujeto. De nada valieron las amenazas y algunas torturillas para hacerse un poco más convincente. Más cabeciduros que cualquiera, los mayores de la Jaramillada mutaron y emigraron caprichosamente y seguramente por llevar la contraria, a ciencias hasta la fecha mas bien etéreas e intangibles. Ciencias a las que don Alfonso no le jalaría de a mucho por dos razones: Carlos, eso es muy enredado, Juan Manuel, eso pa que sirve. Así que al fin de cuentas no se intereso mucho en comprender y más bien desistió de su interés formativo al menos en estos 2 particulares especimenes de la familia.

Pasado este fiasco y con la esperanza de su sucesor en la cabeza de nuestro restaurador, lo dota de la enciclopedia electricidad y electrónica fácil y expropia la preciada colección de mecánica popular que hasta la fecha había sido escriturada para Carlos. Desafortunadamente el este beneficiado se tomo este gesto bastante a pecho y digamos que asumió una interpretación bastante personal. A partir de ese momento se nombro el custodio de todos los bienes muebles de la circular segunda y lentamente fue haciendo un saqueo que poco a poco va dejando la supia en aquella otrora vivienda que contaba con algunos objetos muebles de relativo valor histórico. Pero esa es harina de otro costal.

Para Don Alfonso, el objetivo con Germancito era pues la formación a como de lugar de un verdadero asistente de técnico con las capacidades necesarias para el diagnostico, desbarate, arregle y vuelva armar de cuanto carro, maquina, artefacto, o aparatejo llegara al colapso en el no poco radio de acción de la familia Jaramillo. Incluidos vecinos, familiares en múltiples grados de consanguinidad y hasta allegados por rebote que llegaban en peregrinaje con sus tiestos inservibles. Desafortunadamente y en la mayor parte de los casos esa última etapa del vuelva armar contaba con esa cualidad del buen mecánico: siempre le sobraban tornillos que Dios sabe donde estaban. En fin, eso era suntuario dentro del método de reparación alfonsistico en el que como se demuestra en las instalaciones eléctricas de la circular segunda, la estética nunca será una prioridad. Desde que funcione, que sobren tornillos o que se le pueda hacer un hechizo es lo de menos.


Si bien hay que reconocer que el restaurador tiene una capacidad innata para intuir las causas de los problemas. Algunos expertos analistas de su carrera artística consideran que estas capacidades lo llevarían años después a participar en otra celebre película: ‘Misterio en el torreón’ En esta oportunidad el afamado actor hace parte de un grupo de investigadores de fenómenos paranormales contratados por un personaje de talla diminuta y de ademanes bastante particulares para desencriptar el misterio de la gotera del torreón de San Juan con Carabobo. Luego de 10 años de incansable búsqueda, de agotar todas las hipótesis posibles y el presupuesto Nacional para la restauración del patrimonio publico, de llamar todos los expertos en el tema, de incluso enviar al mismísimo German a pedir ayuda a la madre patria para que les dieran una luz para semejante misterio, por fin y gracias a la casual ayuda del un mago de la estampación de origen Lituano, llegan a la conclusión que el acronal vertido en el craquelado torreón de la estación, por fin daría fin a las goteras en este recinto y a las incansables demandas de presupuesto que el personaje de pequeña estatura hacia basándose en este crónico problema.

La película cuenta la historia de cómo a su regreso de España, como el que se fue para villa el investigador pierde su silla. Supuestamente es enviado a uno de los edificios del frente (la plaza de mercado del pedrero) para otra misión aun más peligrosa y que auguraba según el estado lamentable del inmueble prácticamente en ruinas una restauración de carácter eterno. Sin embargo un personaje apodado la ira de Dios convence al burgomaestre de turno, un tal Luis XV de demoler el inmueble en cuestión, argumentando que era una plasta más del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Aprovechando la ausencia del investigador que en esos momentos se encontraba en una playa baja de isla fuerte descansando bajo el arrullo de las plantas eléctricas.

El burgomaestre apenado por tal atropello le encomienda al restaurador la reconstrucción de un Bolívar y le hace un descuento especial: No le cobra el 15% de comisión como para compensar un poco el atentado contra la plaza del pedrero.
En la ultima parte de la cinta se puede observar el perfecto trabajo en equipo que el investigador logra hacer gracias a los buenos oficios de su ayudante Enrique el restaurador, un reconocido ingeniero de la Gulungan Company para salir adelante ante semejante reto.

A pesar de este olfato de investigador, demostrado hasta la saciedad en estas cintas, esta cualidad no pesaba tanto como para engrasar de por vida su aséptica figura. Para el era una pesadilla verse el resto de sus días metido debajo de un mugriento carro desbaratando una transmisión o cambiando un cigüeñal. Estar condenado a limpiarse diariamente a la usanza de don Alfonso las manos grasientas con el eficiente disolvente denominado thiner, no le enamoraba mucho que digamos a nuestro pinchado personaje. Cuando don Alfonso supo que su pupilo se iba a dedicar a la arquitectura y que a lo sumo se iba ensuciar con algún salpique de tierra o cemento más por descuido de un Enrique restaurador con su palustre que por riesgo, sintió que la humanidad perdía un mecánico más.

Pero se equivocaba don Alfonso en cuanto al poco riesgo de la nueva profesión. En la película ‘Amor al primer jeringazo’ se demuestra los peligros de su profesión. El restaurador protagoniza a un agente infiltrado de la DEA quien se mete en el mundo de las inversiones mágicas y se hace pasar por un arquitecto capataz de obra, con toda la calentura que representa el hecho de ser made in envigado. No fueron ni siquiera esos temibles personajes de barriga generosa pertenecientes al bajo mundo los que representaron peligro para nuestro héroe. Fue un bendito clavo que dejaron en un can de la obra y que el restaurador en una demostración de sus habilidades como fakir, gustosa y con todas las ganas pisa. Se atraviesa toda la suela de sus botas Brahma y cualquiera diría que se volvía a rodar otra versión del mártir del Calvario. Pero no, en esta oportunidad preso del pánico llama al teléfono de emergencia de la familia Jaramillo y que no es otro que el del trepanador Lopera. Siguiendo sus consejos, se dirige al hospital de sabaneta para contactar a una enfermera llamada Dorita. Además de la dolorosa inyección se logra un flechazo o más bien un jeringazo a primera vista. Una vacuna que trajo los efectos secundarios de una Doritis aguda y que a la postre se volvió crónica, autoinmune y trascendental en su vida. Rodrigo recuerda este episodio en cada borrachera y lo cuenta como parte de un plan que uniría a estas personas para siempre. Es pues el galeno de los cráneos el que se autonombra gracias a esta rebuscada teoría como
Padrino de la familia Jaramillo Gaviria.

Pero volviendo a esos días de asistencia electromecánica. Todas esas horas interminables lámpara en mano alumbrando el motor del willys o del vehiculo de turno parece que solo tenían una motivación para el restaurador: El objetivo final era lograr el justo premio de poder fuleriar después y salir con los amigotes de farra. Eso si Germancito tenía claro que si no ayudaba unas buenas horas, no aprendía a manejar carro y mucho menos se lo prestaban. Ahora entiendo porque Pacho y yo fuimos tan tardíos en ese asunto.


Todos estos años de sacrificio como auxiliar electromecánico de don Alfonso motivaron una película llena de vértigo y velocidad extrema: “Days of Thunder” Esta película cuenta la historia de como un joven del común logra convertirse en campeón mundial de la formula uno de los carros empujados. Como encuentra por esos avatares de la vida un mañoso personaje de origen cundí boyacense conocido en el bajo mundo como trapito y que le daría la clave para barrer con todos los Grand Prix de la categoría. Trapito haciendo alarde de su malicia indígena que le sirviera tanto en múltiples licitaciones interpreta la norma de la categoría de la competencia y le suministra un vehiculo sui géneris fabricado en fibra de vidrio que no pesaba un carajo y que a la postre podría empujar hasta un niño en caminador.

Trapito y el restaurador, una dupla inolvidable para el séptimo arte. Una formula taquillera que se repetiría con un éxito igualmente sonoro con la versión criolla de misión imposible: el hombre del maletín. En esta oportunidad, el contratista trapito gerente del escuadrón secreto del altiplano cundí boyacense autodenominado Aguirre Monroy y CIA Ltda., convence a German quien personifica a un candido personaje de una peligrosísima misión: llevar una peligrosa formula bituminosa mezclada con tintas marca manchas Inc. para ser ofrecida a Raúl Castro como una solución milagrosa tipo DMG que taparía la huecamente de la isla. Lo anterior claro esta con el apoyo económico de Chávez. Desafortunadamente el líquido se riega en pleno vuelo y nuestra mula de los aditivos es encarcelado por las autoridades cubanas.

Pero paralela a su carrera cinematográfica del restaurador no podríamos olvidar su senda musical que lo llevaría a la cúspide de la fama. Sobretodo en aquellos días de rock Star de la canción social con su banda Quipucamayoc. Una especie de Rolling Stones sin tanta pinta ni tanta plata como sus antagonistas de turno: los suramercands boys. A pesar de esta desventaja el grupo logro evolucionar y pasar de ser ese humilde grupo de merenderos de ultimo grado de bachillerato que aburridos de aguantar baldados de agua fría lanzados por los celosos suegros luego de escuchar sus serenatas, deciden formar un grupo de música revolucionaria que cambiaria el curso de la historia latinoamericana. En esta oportunidad los agravios al menos vendrían de la fuerza pública y del establecimiento. Una mezcla bastante heterogénea de vagos del barrio complementados con estudiantes de universidad católica apostólica y romana con otros de universidades tirapiedra. Un verdadero arroz con mango del en el que el camarada Tulio, alias de German por estos días hacia las veces de mediador y gestor de paz.

Pero la verdadera misión del camarada Tulio era lograr bajo los dictámenes de la internacional socialista hacer la revolución comunista con la bandera roja en alto y la figura del Che Guevara como comandante histórico en pleno claustro de una universidad católica apostólica y romana de estrato 6. Desafortunadamente el eslogan patria o muerte se transformo lentamente en el de guaro o muerte, eslogan que aun mantiene vigente en su cincuentenario.

A pesar de no contar con la pinta de los Beatles suramericans boys, algunos integrantes despertaban algunos profundos sentimientos en el publico femenino. Carlos care puño botero por ejemplo dado su extraordinario parecido con grennaldo de plaza sésamo despertaba una ternura desbordada en las fans. Otros mas serios como el vocalista diego mezclas hacia suspirar al sexo opuesto con su particular acento Frances que se evidenciaba en la celebre canción cuando tenga la tiegga.

Años más tarde esta tonada sirvió de inspiración a alias Tulio para ponerle música a uno de sus deseos más sentidos: volverse un profesional del turismo académico y superar al maestro de maestros Juan Manuel de Gaia. La canción Cuando tenga la beca se convertirá pues el éxito del momento y el himno de la familia Jaramillo Gaviria después claro esta del fuera de concurso: quiero un amor contigo. El turismo académico fue perfeccionado por el restaurador en varios puntos cardinales del planeta y promocionado a otros integrantes de su familia como la enfermera Dorita quien dictara una conferencia extrema en plenas cataratas del Iguazú y por parte de manolito, el turismo deportivo con los trotamundos del distrito de agua blanca y su grupo de bastoneras que aun lo siguen acosando mas que a una estrella del reguetón através de la pagina de facebook.

De esa tormentosa época revolucionaria cabe resaltar la primera revelación amorosa pre-doristica del restaurador. En esta oportunidad era difícil ocultarla al comité femenino de aprobación de la circular segunda. Un jurado implacable tipo factor x compuesto por 6 hermanas y a la que era mejor no presentarles nada. Pero German corrió el riego con nada más y nada menos que la presidenta del fan club de quipucamayoc, la señorita Silvia Palacio. Estudiosos de la vida del restaurador culpan a las letras de las canciones como las principales causantes del no peleche de la relación. Llevar serenatas vociferando cosas como el pueblo unido jamás será vencido o aquella que dice: quiero ser machete entre la zafra bala feroz al centro del combate deben tener a la doncella Palacios aun corriendo del pánico.

De esa tormentosa época musical revolucionaria poco queda. Y pensar que German habría empezado por el buen camino. Fue la guitarra clásica su primera escogencia. Pero que hizo cambiar este culto destino para degenerar en otras manifestaciones musicales?. Algunos expertos creen que el causante de esta desviación fueron los viajes en pullman a Tolú o algún destino de la costa atlántica donde los arbelaez tuviesen el hotel de turno y donde el hospedaje saliera gratis. Las intensivas sesiones de música de pullmman con el mismo cassete con autoreverse iban taladrando el cerebro e inyectando por osmosis esa música chucu-chucu, también llamada música caliente del interior que poco a poco iba tomando lugar en sus preferencias musicales. Es por eso que ahora no se le hace raro que Manolito cambie a Chopin por metálica.


Sin embargo esta inclinación musical no duro mucho tiempo. Al igual que el resto de los Jaramillos, German no fue la excepción en cuanto a sus dotes como danzarín. De esa faceta solo se conocen 2 hechos bochornosos. El primero fue el haber ganado un concurso en un baile de disfraces con un traje de gorila. Al parecer los pases que lo llevaron a obtener ese galardón eran más atrevidos que un perreo de reguetón.


La otra experiencia en bailes y que por demás no fue tan afortunada de hizo otra vez de manera cinematográfica. Y es que esa cara de ‘no le pasa sino a German’ lo tiene escriturado para este tipo de películas. Se trata del filme ‘robo en el gran hotel’. Donde se cuenta la triste historia de un joven de clase media que termina de metido en una fiesta de un prestigioso hotel donde se producirá el robo del siglo. Los criminales aprovechando el gustico que por el etílico siempre ha tenido Germancito desde épocas remotas, le embuten aguardiente hasta más no poder. Germancito termina caído de la perra en plena escena del crimen e inspirando el chiste aquel del borracho que pilla la policía en la puerta de una joyería luego de un millonario robo. Es en la permanencia norte donde los agentes del orden meten al inocente personaje de cabeza en una caneca para que confiese donde están las joyas. Muchos son los intentos para que confiese hasta que germancito les dice que si quieren encontrar las benditas joyas en la caneca llena de agua lo que necesitan es contratar un buzo.


Estos papeles de mártir, inocente, victima parecen estar a la medida del restaurador. Y esa vocación comenzaría desde la temprana edad en su primera película ‘yo no me ensucie en los calzoncillos’. Este drama cuenta la terrible historia de injusticia de un niño que lo agarra la noche para irse al kinder. Se hermana mayor llamada Lucia que en esos momentos reemplaza a donna Amalia en esas labores de arreglar el muchachito para la escuela no encuentra los calzoncillos por ninguna parte. Lucia se imagina que eso no es importante y que tan solo es una prenda accesoria e invisible que puede ser omitida al menos por esa vez. Una vez en el kinder que era por demás bastante masivo ocurre un hecho inesperado. Un sino del destino que no le pasa sino a Germancito. Un hecho que al parecer tiene explicaciones astrológicas porque es cíclico y se ha seguido repitiendo através de su vida. El director de disciplina encuentra un cuerpo del delito en el baño del kinder. Unos calzoncillos en deplorable estado post fecal. Con un palo de escoba y cual bandera de la paz se expone ante el plantel en pleno reunido en el patio principal la maloliente prenda. Luego de advertir en vano y por las buenas al culpable de los hechos que se entregara a las autoridades para recibir la correspondiente rebaja de penas se procede a la inspección ocular de cada uno de los alumnos. Efectivamente el inocente Jaramillo es expuesto ante el escarnio público culpado por un crimen que no cometió.


Años después otro hecho bochornoso y de carácter intestinal vuelve a vivir el restaurador. Y lo recrea nuevamente en la celebre película ‘ atrapado sin salida’. Este largometraje rodado en las frías tierras fronterizas de Ipiales cuenta la historia de una noche de terror en una vieja finca de un paraje remoto de nuestra geografía. De nuevo nuestro personaje ha bebido un poco mas de la cuenta y es llevado a dormir a una casa campesina y así evitar que de mas lora en la fiesta veredal. Es ya de madrugada cuando nuestra victima despierta un tanto fuera de lugar en la precaria vivienda que ni luz eléctrica tenía. Al parecer el cuy y la morcilla han hecho estragos en su proceso digestivo y las ganas de ir al baño no se hacen esperar. Preso del pánico y entre las penumbras se da cuenta que la vivienda no posee baño, al menos en su interior. Al parecer es una letrina afuera y a la que debe dirigirse lo antes posible. El problema es una jauría de perros bravos que lo esta esperando en la puerta y que lo escoltarían y destrozarían antes de poderse sentar en el añorado trono. Son muchos los improvisados recipientes que el restaurador intenta adaptar ante la urgencia fitosanitaria. Al fin son sus propios zapatos el destino final de sus desgracias. Ya se podrán imaginar el problema para disimular la situación al día siguiente cuando regresan los dueños de la casa a la escena del crimen.

La banda sonora de la película fue interpretada por el mismo German y su canción valsinha intestinal sirvió también de fondo para el documental realizado para la Secretaria de Salud de Antioquia por la enfermera Dorita: Unidades sanitarias básicas: soluciones de ultimo minuto. Efectivamente en el documental se puede ver las bondades de un zapato en un apuro de esta índole.

Hemos perdido la cuenta de esos hechos que solo le pasan a German. Solo nos enteramos por nuestros corresponsales de la familia. Quienes nos mantienen al tanto del Citroen que como el cariño verdadero ni se compra ni se vende. De lo eficiente y perspicaz que puede llegar a ser en materia de correos provenientes de instituciones bancarias. De los posgrados en todas sus expresiones y en todas las latitudes. Que lleva pollo Kokoriko todos los martes a la circular segunda. En fin, que bueno que aun en sus cincuentas genera noticias y sigue dando de que hablar. Desde la distancia que no es obstáculo para recordar unos 50 años deliciosamente vividos le enviamos un abrazo inmenso y la nostalgia de no estar ahí para vivir esa noche inolvidable cincuentenaria de German de Jesús Jaramillo.

domingo, noviembre 29, 2009

PENSANDO EN EL REGRESO


Lo llaman el verano indio. Viene justo después del inicio del invierno. De manera caprichosa, durante unos días, a lo sumo una semana, se viven días de relativo confort. Para las aves es la señal para partir a las tierras calidas del sur. Para los originarios habitantes de estas tundras, seguramente les daba el conteo final para acumular alimentos y energía para la estación mas dura de estas tierras. En la vida moderna, sobretodo de las grandes ciudades es el tiempo de las grandes depresiones, los indicies de suicidio se disparan ante la inminencia del invierno que se avecina. Para los emigrantes es también el tiempo de cuestionarse sobre el verdadero sentido de permanecer en este país al que se llego como cielo terrenal y que para algunos se va volviendo prisión e infierno sin muchas posibilidades.

Involución dicen unos, regreso al despelote de un país que parece no tener arreglo. Todo depende del ángulo del que se mira. Todos tienen razones poderosas para tomar decisiones que representan grandes cambios en la vida. Igual de poderosas a esas que nos obligaron algún DIA salir del país.

El se llama también Daniel y vive en el mismo edificio. También viene de Medellín pero es oriundo como Dorita de Rionegro. Se le ve mucho deambular por las calles solo. Si estuviera en Medellín se diría que es un empleado mas dedicado a la agrimensura de calles. Dice que sufre de claustrofia y que por eso sale a caminar muy a menudo, a pesar de ese medio ambiente agresivo que sientes de inmediato en tu rostro cuando abres la puerta de la calle. Hace días se fue su hija, una compañera de juegos de Bárbara. Esta en Colombia y no quiere regresar a este país. Según sus mismas palabras al parecer ruega que no la saquen de su casa de abuelos en Colombia, una especie de oasis en su infancia, ‘no me haga ese mal papa’ le dice por el teléfono como en tono de suplica.

Es raro encontrar desadaptacion en los niños emigrantes. En general son ellos los que van a la vanguardia en ese tema. Tal vez y por culpa de algunos padres que se toman muy a pecho su nueva condición, se ve mucho el fenómeno de los niños de la burbuja. Para muchos padres esta sociedad es nociva para sus hijos y prácticamente le prohíben la relación con los nativos de este país. Y entre emigrantes el celo es aun mayor. Algún buen amigo que vivió una temporada en esta ciudad hablaba solo en francés en su casa y se hacia pasar por Rumano u otra nacionalidad y así pasar desapercibido ante su vecindad colombiana. Esta bien tener cierta distancia y guardar ciertas precauciones con coterráneos de los que no se tiene la más remota idea de su pasado. Otra bien distinta es limitar la amistad de unos niños que en esencia son iguales a los de uno.

Son diez años en este país señora le dice mi vecino tocayo a Gabriela. Y continúa diciendo: Le digo que pasa el tiempo y no logro adaptarme a este país. Tiene un empleo bueno. Es supervisor en una de esas fábricas tradicionales de la ciudad. Profesionalmente se siente satisfecho con su puesto. Ha logrado aporte interesante dado su experiencia como ingeniero en Colombia.

Una cosa dice el es trabajar a la par de los quebecuas y otra muy distinta es ser su jefe. En este último papel el asunto se torna de castaño a oscuro y sale a flor de piel ese racismo que aparentemente no existe en esta sociedad multiculturalista. Recuerdo la fabrica de vestidos Perlees. Una de las pocas del sector textil que aun sobrevive. Supongo que solamente hacen el toque final de la etiqueta luego que los vestidos han dado la vuelta al mundo en sucesivas escalas que se van adicionando al proceso de fabricación. Allí el lío eran los getos y los grupos. Un supervisor italiano trataba de poner orden a una serie de marrullas y amiguismos que existían en los empleados. Supuestamente yo entre en esos días para hacer una distribución ecuánime de los trabajos. Nadie jamás estuvo contento. Siempre querían lo más fácil y que a la postre les aumentara su salario al destajo.

Y en el mundo del aseo, otra torre de babel donde los latinos se han posicionado de los cargos de supervisión. Un chileno algún día argumentaba que esa vocación solo se veía en los latinos ya que el resto de la humanidad eran razas cochinas. Y allí como en la primera fabrica de Montreal los quebecuas son minoría. Es como si el las grandes ciudades los cargos directivos estuviesen en manos de los originarios de este país o de migraciones con mucha mas tradición. La clase obrera de quebecuas se encuentra más en las afueras en ciudades como la nuestra donde el multiculturalismo aun no ha llegado con la fuerza de las grandes ciudades.

Y ahí esta el vecino, al mando de un grupo de trabajadores de una sociedad cerrada. Dice que las cosas no han sido para nada fáciles. Los roces no faltan. Las desautorizaciones que no faltan de la parte de sus subordinados. Acolitados siempre por poderosos sindicatos que en este país parecen tener mas poder que la empresa misma. Habla de excesos como el encontrar las llantas pinchadas de su carro y un letrero que dice: regrese a su casa, aca no es bienvenido.

Si bien es cierto en las zonas rurales el empleo para los emigrantes es mas fácil de conseguir, también es cierto que el manejo de personal se hace mas complicado. Una estadística dice que en general esta cultura no ama el estudio. El quebecua promedio no ve la hora de salir de sus estudios para meterse en el mercado laboral. Y si puede hacerlo justo saliendo del bachillerato o en la mitad del mismo con lo mínimo en su cabeza pues lo hace. El bilingüismo esta muy lejos de lo que intentan venderle al resto del mundo en esa publicidad que muestran en las paginas de migración de Internet. Encerrados en su burbuja francesa, con un mínimo de educación y un nivel cultural alimentado a los sumo por lo que ven en la televisión no es un panorama muy alentador.

Al parecer han visto como sus padres con un mínimo de educación han logrado salir adelante en el trabajo y tener una casa, un carro, la posibilidad de viajar anualmente y un retiro digno. La última contratación en la oficina ha sido casualmente un ex compañero de bachillerato de Camila. Ha terminado sus estudios técnicos a los 20 años y no quiere volver a estudiar. En un país con todas las posibilidades, los créditos abiertos a todo el mundo, incluso mucho mas ventajosos a nivel universitario y prefieren alquilarse el resto de sus vidas en una fabrica.

Trabajar para vivir o más bien vivir para trabajar es la consigna desde pequeños. La doctrina calvinista es tomada bien al pie de la letra. Ese trabajo que dignifica al hombre desde edades bien tempranas. Ese dinero que empieza a entrar en los bolsillos y que se vuelve habitual, al punto de sentirse un pobretón cuando se es estudiante y se debe consagrar tiempo al estudio y dejar el trabajo a un lado.

Y ese esa franja de población que se ha hecho a fuerza de la experiencia y de la dinámica del ensayo y error la que vemos en todas estas fabricas. Para el vecino como jefe, el asunto es mucho más conflictivo. Ellos no se van a dejar manejar por un aparecido de un país tercermundista. En mi caso la ventaja es no tener ese mando. Es el determinar unos procesos y métodos que muchas veces están en contravia de todo ese bagaje de esos personajes que como los padres no les vamos a enseñar hacer hijos a estas alturas de la vida.

El asunto se vuelve una discusión sobre quien tiene la razón. Cuando los argumentos se agotan, ellos siempre acuden a cosas externas y de forma como las limitaciones de idioma. Se hacen los que no entienden, te intentan sacar de base y de la discusión. Con el belga de origen turco el problema es más complicado. Además de tener mas conocimientos técnicos, el belga tiene a su favor el saber hablar y escribir mucho mejor el francés que cualquier quebecua que le pongan al frente. Así que esa frustración que cargan por dentro sale en otras formas de confrontación en la que el emigrante siempre lleva la peor parte.

Hay siempre la sensación de estar por encima de todo el mundo. De saber más pero tal vez no saber expresarlo. De saber mas pero no poder convencerlos de ese saber. De saber más y de conocer otros métodos, pero el miedo a un cambio y la desconfianza ante lo nuevo siempre será un obstáculo.

Sigue existiendo la sensación que cualquiera puede llegar y con el solo hecho de ser originario de este país te sobrepasara en pocos meses, así no tenga ni la preparación académica ni la experiencia. Todo para ellos parece más fácil. Un argelino nos decía que hablando y escribiendo mejor que los quebecuas, su hermano ingeniero debía rendir el triple para lograr el mismo salario de los nativos. Tal vez sea una exageración.

Muchas veces me hago el ejercicio de ponerme al otro lado. De imaginarme que tipo de proyección damos a esta gente. Tal vez somos muy diferentes y se nos nota el esfuerzo para engranar en su maquinaria. Las limitaciones con el idioma dan para prejuzgar demasiado.

En general estas personas son bastante solidarias con su empresa. En Colombia fácilmente les dirían parranda de lambones. Es muy difícil encontrar en una reunión de personal que al jefe se le contradiga. Se soba mucha chaqueta y se acoge la norma como buenos borregos. Así se hace desde las escuelas. Salir de esa cuadricula no esta en la mentalidad de estas personas.

Y esa fidelidad se acaba cuando salen de las empresas. En ese repertorio de alabanzas para su nuevo jefe esta incluido el memorial de agravios de su anterior compañía, en la que las cosas no funcionaban tan bien como hoy. Según ellos hacemos, gracias a Dios parte del mejor equipo y de una compañía líder en Québec. Estos comentarios también nos hacen dudar sobre un posible cambio de empleo. Nos hacen pensar en lo malo conocido y en lo bueno por conocer.

El vecino se regresa a Colombia y al parecer sus argumentos ya superan aquellos que lo impulsaron algún día a emigrar a este país. Dice que en Colombia a pesar de los problemas la gente vive feliz y no les falta nada. Al menos en lo que concierne a su familia. Es más o menos lo que leemos de la nuestra. Aunque uno nunca sabe. Como dicen, la procesión va por dentro.

Cada que vienen a la mente estas reflexiones sobre una realidad que aun no esta a la altura de las expectativas pienso en lo que podría estar pasándome en Colombia. Si en verdad hubiese encontrado continuidad laboral como la que hasta la fecha he tenido. Si en el caso de un accidente laboral como el de Gabriela, se hubiera tenido el mismo respaldo por parte de la compañía aseguradora. Pienso en las niñas y todas las posibilidades que gracias a su edad y su situación tienen a su disposición. El que no quiera estudiar en Canadá simplemente no quiere. Exceptuando claro esta la medicina cuyo ingreso es muy complicado. El resto de profesiones están al alcance del común de la gente.

La balanza se vuelve a inclinar a favor de permanecer y continuar luchando en este país. Muchos como el vecino regresan e invierten sus ahorros de toda la vida de nuevo en Colombia. Acostumbrados a una sociedad donde por lo general todo se hace por encima de la mesa y donde existe un mínimo sentido de la justicia, se estrellan con esa realidad colombiana que ya no saben capotear por falta de práctica.

Mientras tanto el tiempo va pasando. Los jóvenes, sobretodo los que llegaron de niños a este país cada día pertenecen más este lado de la moneda. Nosotros flotamos aun en medio de dos mundos y ese intento por definitivamente integrarnos y al menos volver todo este entorno algo familiar se hace lento y lejano de alcanzar.

Quizás será por eso que los emigrantes no dejan de ser emigrantes en este inmenso territorio. Siempre están pensando en esa otra ciudad, esa otra provincia donde encontraran el añorado Dorado de nuestros ancestros españoles. Una vida de gitanos en la que no exista tiempo para aburrirse en cada parte puerto que se conoce. Por eso igualmente la gente se trastea todos los años y cambia de empleo regularmente.

El vecino regresara a Colombia aunque del dicho al hecho siempre hay mucho trecho. El compañero de Camila recién contratado con toda la juventud y la energía para darle a la fabrica ya fue dado de baja, al igual que el turco graduado en la mismísima Bélgica. Ya van más de 3 años y uno no se explica como ha soportado una organización tan ajena a todo lo que ha vivido en toda su vida. Tal vez ha sido esa experiencia la que a la postre me ha dado ese estatus de necesario o de mal necesario para algunos. Una empresa que tiene que aceptar proyectos especiales para marcar la diferencia con la competencia. Pero quien los hace? Pues el propio que viene del país de los chicharrones y los gallos.

A pesar del pesimismo del texto, aun parecen existir los ánimos de continuar trabajando en este país. Y ojala esperar que la vida nos ofrezca la posibilidad de un cambio que no se de por el animo gitano de estar brincando de lado a lado, sino de descubrir nuevas motivaciones en este país. El verano indio que otrora era cuestión de días, por eso de los desajustes climáticos se ha quedado algunas semanas mas quizás sea el causante del escrito un tanto gris para ser tan próximo a la felicidad de diciembre. Pero de esta semana no pasara y ese nuevo decorado blanco de diciembre nos hará pensar en mejores cosas Feliz fin de semana.

jueves, noviembre 19, 2009

LOS SOBRINOS ACOMEDIDOS


Y dice Donna Amalia: Menos mal existen aun muchachos acomedidos. Aunque no hay que abusar mucho como diría Ricardo con eso de las solicitudes de servicio técnico a distancia no remuneradas ni siquiera al estilo de Tomas Cipriano de Lopera: pago en especie y que mejor que gaseosita y galletitas de soda.

En esta oportunidad el otrora muy prolifero escribano del ocio pintoresco le hace una latonería y pintura total a la fachada del Drummondvillano y con ello un cambio radical de imagen . Me siento como el propietario del granero Manchas Inc cuando por fin escuchó la voz del buen gusto del mismo Reingeniero del diseño y se deshizo del mostrador de panadería que se había trasteado del viejo negocio de la 65 porque dizque aun aguantaba. Tomas Cipriano lo equipo de un mostrador aerodinámico con un diseño al parecer subliminal porque desde ese entonces el acronal se vende más que el pan al desayuno.

Sobrinos acomedidos al parecer están en peligro de extinción. Ricardo esta por seguir la misma táctica que en el pasado aplicara su tío Bill Gates Jaramillo. En vista de la montaña de solicitudes de soporte técnico que por esos días copaba su ya medido tiempo en la compañía de empaques, tomo medidas realmente draconianas. Boto de todos sus computadores y de su cerebro todo lo que hasta la fecha tenía y conocía de Windows. Oíste Carlos, es que el Windows 95 se me esta bloqueando, que hago? Y Carlos encontró la disculpa perfecta: Muy fácil, llame a Felipe, yo solo uso Linux.

En esos Felipe cargo con el soporte técnico de toda la familia. Acomedido si era, el problema era que al parecer Felipe se equivoco de profesión, debió ser político. Siempre tenía una respuesta positiva para todo el mundo y al igual que el pueblo con sus políticos, nunca perdíamos las esperanzas. No te preocupes homme, mañana mismo hacemos eso decía el acomedido sobrino. Creo que ahora Felipe debe vivir una paz en existencial en su exilio Jamaiquino al no recibir esas llamadas de servicio los domingos a las 9 de la noche cuando cualquier parroquiano que se respete lo único que quiere es que nadie lo moleste y lo dejen descansar.

Fue así como Felipe cedió su puesto de técnico de la familia a Santiagueño. Al principio Felipe dudo mucho de las cualidades del retoño de trapito. Un día el nuevo reemplazante le dio por desbaratar un computador sin apagarlo ni desconectarlo. El chispero y el humero no se hizo esperar en el taller escuela del apartamento de Maria Cecilia. Sin embargo y luego de unos 25 computadores incinerados con esta practica un tanto temeraria, Santiago se convirtió a fuerza de ensayo y error, sobretodo lo ultimo, en el coequipero de Ricardo Lopera Loperita en el tedioso mundo del mantenimiento de los computadores de la familia.

Cuentan por los lados de la circular segunda que el acomedido mayor de la familia, mas conocido como Estebanano no es ya ni la sombra de lo que en acomedidamiento representaba para la sobrinamenta. Se ennovian y no los volvemos a ver ni en las curvas dicen los damnificados de la circular segunda. Extrañan mucho su labor ecológica con la poda tipo zoca que le hacia al palo de mangos y el basurero que armaba luego de tumbar los 6 pisos de altura de la enredadera bellísima del patio de la circular segunda.

El logo del Drummondvillano quería como sus escritos, mostrar la realidad presente de esta vida en Drummondville y todo lo que imaginamos y recordamos de nuestras raíces en Colombia. Una panorámica de la ciudad que nos acogió hace ya 5 años y que ha sido el epicentro de toda esta aventura por el Canadá. Al lado y como para balancear la cosa con el ingrediente Colombiano, quería poner un fondo geométrico de esas líneas o camiones de escalera para poner algún texto. Tomas Cipriano de Lopera logro encontrar el color y el diseño para que el texto no se perdiera con el fondo. Como dicen por ahí, el que sabe sabe. Hermoso Logo y excelente nueva fachada del Drummondvillano, mil gracias Tomas Cipriano, uno de los últimos sobrinos acomedidos de la familia.

sábado, noviembre 07, 2009

OTOÑO DE CAMBIOS

















La advertencia meteorológica de smog es nueva para nosotros. Acá la anuncian como si una nube de contaminación aterrizara en una ciudad o un sector del territorio. En Medellín y gracias al encajonamiento de la ciudad, la nube es vitalicia y ya no nos sorprende tanto.

Y esas nubes de smog que en ciudades mas industrializadas como Montreal y Trois Rivieres se quedan estáticas, aumentan la temperatura y sobretodo la humedad en el ambiente que nos hace recordar aquella de Bolombolo.

Y ya se anuncia la temporada de huracanes en el caribe y con ello Felipe tendrá que volverse a meter al sótano del hotel. Por estos lados estaremos esperando los famosos coletazos que traen lluvias a granel acompañadas de fuertes vientos. Parece que todas las alertas meteorológicas vienen del sur, del país más contaminante del mundo y de la fábrica de huracanes del caribe. Por el contrario cuando el viento sopla del norte se respira un aire limpio y fresco pero generalmente helado.

Pero antes de vivir esas temperaturas extremas, las últimas semanas de agosto y las primeras de septiembre nos hacen recordar con una temperatura ideal que no sobrepasa los 24 grados, esos tiempos en que Medellín tenía el clima ideal y perfecto de Colombia.
La antesala a la estación insignia de este país. El colorido otoño de las postales y los tapices policromos de hojas. Verano retrasado, que se ve en la cosecha de manzanas. Los agricultores rezando como siempre en ese oficio que depende más del azar meteorológico, hacen fuerza para que estos días de sol aceleren la cosecha que parecía ya casi pérdida.

Y con el avance del otoño, con las hojas de los árboles ya en el suelo nos vamos acercando al tiempo de la cosecha de canneberge, (cramberries en ingles). Un sistema de recolección que llego por azar alguna vez cuando un agricultor en los estados unidos vivió una tremenda inundación en su cultivo. Como mal que por bien no venga, se dio cuenta que la recolección de esas pepitas rojas del tamaño del fruto del café se hizo más fácil al ver que flotaban en la superficie. Muy cerca de Drummondville hay grandes extensiones de tierra en forma de diques en los que por estos días se hace la recolección del fruto que es usado para jugos y otros derivados. Los naturistas hablan de sus bondades diuréticas y hasta era muy importante en los ritos de los primeros habitantes de esta región. Pero lo que mas impresiona es el colorido que se forma en esos lagos. A lo lejos y desde un tractor jaula nos van paseando através de los lagos. De lejos se ven a los pocos personajes que se le miden a esta labor, metidos con unos overoles impermeables y con el agua a la cintura, resistiendo las bajas temperaturas que con el viento se vuelven insoportables. Son los trabajadores estacionarios mexicanos, base de la mano de obra agrícola de Quebec que están como las aves, solo de paso hasta que llegue el crudo invierno. Los silos esta despensa de America del norte estarán repletos y listos a proveer la sociedad de consumo ilimitado.

Pero este otoño llego mas fugaz que de costumbre. Ya a mediados de octubre se adelantaba la primera nevada. Desde nuestra llegada a este país nunca habíamos visto un cambio de decorado en escala de grises de manera tan prematura. Los nativos de acá dicen que no es un fenómeno tan ajeno a lo normal. Tienen en sus recuerdos de infamia los Halloween en medio de la nieve. Eran los tiempos en que los inviernos eran más crudos y de casi 6 meses de duración.

Y en las puertas del invierno, (para algunos infierno helado), se nos vino la nueva explosión mediática. La de moda y la que ocupa gran parte del tiempo de las emisiones de radio y televisión. La pandemia de la gripa H1N1. Como siempre, toda la información se enfoca en el caos debido al pánico que ha generado en la población que quiere vacunarse lo antes posible. El gobierno ya compro 60 millones de dosis. Para algunos, el negocio del siglo para las compañías farmacéuticas con una vacuna desarrollada en muy poco tiempo. Queda pues en el ambiente la duda si salir corriendo a vacunar sobretodo a los niños o pasar de agache esta segunda ola que hasta la fecha se ha llevado el mismo numero de victimas de la influenza tradicionales.

No ayuda mucho a la campaña de vacunación, la reputación del sistema de salud canadiense, que aun mantiene su carácter universal pero con una gran presión para volverlo eficiente por medio de las privatizaciones. Ya se podrán imaginar con este pánico mediático como se han disparado las filas de espera en las urgencias y con ella la demanda a un sistema que de por si es insuficiente.

Este era el escenario que Manuela viviría en Canadá. Un sistema carente de médicos, especialistas, enfermeras y que con el tiempo se ha vuelto absolutamente impersonal. La calidad humana de nuestros profesionales de la Salud en Colombia es muy escasa en este país. Es absolutamente contradictorio encontrar un país pobre como cuba que con machismo menos presupuesto ha forjado un sistema de salud que un país rico como Canadá envidiaría.

Todas esas experiencias con la salud canadiense, sobretodo las que tienen que ver con Gabriela que salta de especialista en especialista como pandequeso maluco con un problema que al parecer nadie tiene un diagnostico claro. Deja esa sensación de tramitología de país tercermundista cuando te pasan de ventanilla en ventanilla en un trámite sin fin.

El tiempo va pasando y el acceso a las universidades sobretodo para esta carrera se hace muy complicado. Prácticamente todos los estudiantes de medicina ya hicieron otra carrera previa que les sirvió de puente para ingresar. Y la decisión llego. Regresar a Colombia a estudiar lo que siempre ha querido. Todo resulto tan fácil a pesar de la distancia y las trabas que tradicionalmente se inventan en Colombia. Y cuando las cosas salen tan derechas y sin esfuerzo queda la sensación de ir por el buen camino, aunque para muchos resulte una locura. Regresar a ese despelote.

El tiempo invertido en Canadá resulto muy fructífero. El hecho de poseer 2 idiomas de más, haber hecho otros estudios complementarios fue una excelente carta de presentación para Manuela. Con una edad y una experiencia acumulada ideal para comenzar una carrera que siempre ha querido desde la infancia. Parece que el camino para convertirse en medica tenia que hacer su transito por Montreal, por Drummondville, otra vez en Montreal y de nuevo en Medellín. Y de Colombia a recoger todo lo bueno, el contacto con la familia con las raíces para convertirse en medica con calidad humana, muchísima suerte en esta nueva etapa.

Es difícil ver como el destino va abriendo nuevos caminos que desafortunadamente nos separan físicamente. Camila sigue firme en una carrera que comenzó muy exigente. Todos los días se ve más adaptada y con el premio que recibió del CEGEP como la alumna con las mejores notas de la institución recibió otro aliento para seguir trabajando duro en su nueva carrera y cocinando lo que serán futuros reconocimientos a su excelencia. Para enero estará prevista la separación de 2 hermanas que han sido casi gemelas en la vida. Sobretodo desde que terminaron el bachillerato. Aun es prematuro vaticinar como será la adaptación de Manuela en Colombia, como transcurrirán sus estudios y tal vez si sea posible gracias a su estatus de ciudadana canadiense, el regresar a este país para continuar sus estudios en medicina. Por ahora lo único cierto es que Manuela comienza en enero próximo en Colombia y esta muy feliz de empezar su sueño. Felicitaciones.

martes, noviembre 03, 2009

RESCATE EN ZHIRUMA


Zhiruma parece ser el escenario obligado de historias increíbles. Incendios, Camiones desbocados hacían parte ya del historial de memorables sucesos breves del Drummonvillano. En esta oportunidad les tenemos una historia no menos increíble y tenebrosa. Se trata del plagio de la sucesora de Panela. Norka ( no confundir con una marca de celular o con un cetáceo) la heredera al trono canino de la familia Jaramillo Jaramillo desaparece misteriosamente. De inmediato se prenden las alarmas de todas las instituciones estatales incluido el agro ingreso seguro de María Luisa para poder recuperarla. No se pierda el desenlace de esta escalofriante historia en RESCATE EN ZHIRUMA

viernes, octubre 09, 2009

EL GRAN PRIX DE LA SEGUNDA

Debajo del bambú se forma una superficie libre de pantano y de humedad. Sitio propicio para el juego de las canicas y por supuesto para sacar los carros a escala que se batirían en esta pista de arena. Mientras tanto, se gestaba una discusión bastante acalorada sobre una competencia hipotética de los bólidos reales de la circular segunda. Carro sinónimo de estatus, poder y no en vano los expertos en simbología le dan esa significación de personalidad. Dime en que andas y te diré quien eres. La discusión se pone penosamente difícil para el abogado de los pobres o más bien del willys 52 de don Alfonso, que pese a sus últimas innovaciones tecnológicas, esta quedando como la cenicienta y colero de ese gran Prix que imaginábamos en nuestras mentes.


Para comenzar había que declarar fuera de concurso el equipo patrocinado por apuestas Lázaro Soto. Su Dodge Demon y sus camionetas Ford pasaban de largo los límites de la categoría vehículos de clase media media. Solo basto una valida para que los demás competidores mordieran el polvo y quedaran como carros de bestia ante la absoluta superioridad. Bergamin, piloto de este team debería pasar como mínimo a las competencias que para ese entonces punteaba el celebre cuchilla Londoño, en esos inolvidables circuitos del volador y alrededor de la Bolivariana al mejor estilo del gran premio de Mónaco.

No crean que porque el indio es pobre la maleta es de hojas, el hecho que vengamos de la más apartada vereda del corregimiento de san Cristóbal y con el capote algo pegado en la planta de los pies no va impedir competir como se debe. Guiliam Gue….grita una señora de ojos claros exigiendo a su hijo que le ayude a bajar el menaje antes de empezar a jugar y pelearse con todo el mundo en la cuadra. Semejante tratamiento cariñoso de nivel intrafamiliar era una novedad en la cuadra, donde lo máximo que habíamos logrado oír era culigagao éntrese ya y el posterior riendazo de la correa de su progenitor.


Un personaje rollizo ayuda a cargar los insumos agrícolas y los animales que la poderosa nave Chevrolet 54, 6 cilindros en línea color amarillo pollito cargaba con sobradez asombrosa. Luego de una verificación técnica que pacho el ingeniero del team calzado miura amplio favorito de la competencia hiciera mirando por la ventanilla de la estrafalaria nave, constata que el espedometro posee un máximo 140 millas por hora. Puede que si logre llegar a esa velocidad declaro el experto, pero si tiramos este armatoste por un precipicio. En todo caso la bola Ford 54 de mi papa tiene 8 cilindros en línea y en la puerta de atrás están marcados los muchos caballos de fuerza que posee, HP 500 no lo que Uds. piensan degenerados.

Efectivamente este temible bólido de color oscuro tenía varias leyendas encima, entre otras que habían pertenecido a la policía. Y de hecho el parque automotor de los plátanos verdes estaba equipado con esas rollizas naves. Además tenia un motor de persecución que había servido para capturar a peligrosos criminales que se movilizaban en esas naves tipo alcapone. Rodriguito el hermano menor del experto en tecnología automotriz explicaba que para activar la velocidad de crucero se halaba el botón turbo que daba paso a la gasolina de avión de mas octanaje que hacia rugir el motor y de paso amedrentar los competidores. El bendito botón no era más que el shocke que se utiliza para prender ese armatoste en las mañanas heladas. Un minuto mas de argumentación y el bólido había que pasarlo a la categoría elite del team apuestas Lázaro soto o en su defecto a la Nascar o la formula 1.

Lo mas parecido al team calzado miura y Pérez Ltda. En nuestros días o al menos en los días en que teníamos las esperanzas puestas en Juan Pablo Montoya para ganar el titulo de la formula uno, seria sin temor a equivocarnos la escudería Ferrari. Quiere decir que si no ganaba la bola de Nando, Diego Pacho y Rodriguito que es como hablar de shumaher, la otra opción quedaba en la misma familia Pérez con el impresionante Nissan Patrol de los Pérez Bernal es decir Barichello.

Los historiadores me corregirán pero no tengo la imagen del clon de mi papa, es decir German Pérez conduciendo el Nissan Patrol color verde-gris de su propiedad. Siempre lo vi descendiendo religiosamente a eso de las 6 de la tarde del bus de laureles parque que lo dejaba justo en la esquina de los patisucios. Creo que la conductora en este team siempre era la mama de Mauricio, Juan David y un pelaito que sufrió mucho en la infancia porque no lo dejaban participar mucho de los juegos de sus hermanos, estamos hablando de pipe. Dada la mala fama que desde esa época han tenido las mujeres en el arte de la conducción vehicular y teniendo en cuenta que don german prefería como don Filemón el bus de laureles, no le dábamos muchas esperanzas a la mama de los Pérez Bernal en el hipotético gran Prix de la segunda.


Si bien la apariencia del Land rover Santana de los aramburos no representaba un derroche de aerodinámica. Un diseño tipo lata donde viene el aceite oleosoya. Estos lapsus estéticos no importaban ante el innovador material del que estaba hecha su carrocería, argumentaba Esteban. Aluminio señores, aluminio liviano y resistente a la corrosión, lo que usan las aeronaves, así que ténganse duro con esta nave del olvido. Teóricamente era el único carro de esta cuadra que estaría de pie del día del juicio final, se van acordar de mi. El carro de los aramburos es indestructible. Era seguro que de corrosión no fallecería. Con la ergonomía de los taburetes de mi casa, diseñados para robots, el confort en esta lata de sardinas era mas bien algo lejano y mas si te tocaba atrás sentado sobre las duras latas sintiendo la confortable suspensión en las posaderas. Toda esta tortura se olvidaba cuando la maquina se encendía y con ella el alumbrado navideño de su tablero. Bombillos rojitos, verdes, amarillos, estábamos sin lugar a dudas en el interior de una cabina de avión.

A Esteban como buen descendiente de culebreros del suroeste y de Andes de donde vienen sus ancestros, había que creerle la mitad de sus historias. Argumentaba por ejemplo que el Land rover era capaz con 27 bultos de café pergamino, esto lo hacia imbatible e incluso lograba superar al chivero del montanero acostumbrado a cargar racimos de plátano y la cosecha de yuca del corregimiento San Cristóbal para la mayoritaria.

Semejantes demostraciones de fuerza habían ocasionado una hernia lumbar crónica al willys 64 de la casa de José. Para corregir el asunto, don diego Velásquez recurrió a una suspensión de volqueta que su compadre William, el hombre que llegaba a marcar tarjeta en camiones, volquetas y buses de laureles le suministrara y acondicionara con dudosos resultados estéticos. El bólido que entre otras cosas era una copia exacta del carro de los misteriosos, quedo un tanto deformado por la asimetría de la suspensión trasera. Si bien ya existía una tendencia en el piloto Velásquez a conducir con lo que llaman los expertos miopía del volante, un comportamiento bastante particular que se caracteriza por una inclinación exagerada de la columna vertebral hacia el parabrisas, como tratando de distinguir las diminutas letras de la calcomanía del revisado 1977 que otorgaba la secretaria de transito y transportes de Medellín. Con el injerto de William, el jeep quedo con una inclinación aerodinámica envidiable, el problema era que las narices del conductor gracias a la fuerza de la gravedad, ya pegaban contra el parabrisas. Los expertos dan gracias al cielo que en esa época no hubieran aun inventado el air bag, En esa posición y en un posible choque lo que termina matándolo por un knock out fulminante del air bag y no el accidente mismo.


A don Diego poco le importaban esos comentarios, al fin y al cabo pertenecía al mismo equipo de electricistas que Aramburo ya sabia que una vez cargado el willys con los pesados rollos de alambre la horizontalidad de la nave se recuperaría. Esto le daba mínimas posibilidades de victoria en el gran Prix porque de antemano tenía que montarle media tonelada de peso para vencer la dura suspensión de volqueta que le había injertado.

En materia de clones, el willys de don diego de la vega Velásquez celebre protagonista del zorro tenia su copia en la casa de los misteriosos, otro willys que sacaban cada ano por la cuaresma previa verificación que nadie estuviera pasando, lo mas importante, que Vilma estuviera dormida, para que nadie descubierta los secretos que se escondían en su garaje, las pócimas secretas, aunque Vilma aseguro alguna vez haber visto unas lapidas y algunos ataúdes y supuso, verbo que practicaba a la perfección, que el jefe se esa familia trabajaba en alguna funeraria o tal vez era sepulturero. La ocupación de los habitantes de la casa de los misteriosos siempre será como su nombre lo dice un misterio, un enigma sin resolver, digno de un especial en Discovery Chanel.

Y justo al lado de la casa de José, directamente desde jardín Antioquia les presentamos una creación inspirada en el insecto rastrero mas popular del planeta, con Uds. el Chevrolet 49 marcado con el numero 23 que indica orgullosamente su capacidad máxima de pasajeros, casi a la par del bus de laureles de William. La primera limosina que se soñaría madona para hacer un Tour desenfrenado por la ciudad. Los mitos y leyendas del suroeste antioqueno apodaron este armatoste como el carromato o el carro fantasma. El mismo que salio en un episodio de dimensión desconocida pintado de negro y sin conductor y que se dedicaba a sacar de la carretera a cuanto vehiculo apareciera en su camino. El carro maldito que después se nos aparecía en las pesadillas. Y se aproxima el inolvidable vehiculo mesa Jaramillo. Parece una escena de esas típicas de películas de gángsters. Se abren las puertas y salen unos personajes a los que poco tienen que envidiarle por su explosividad y amor a la adrenalina esos malos de las películas. La pandilla encabezada por Carlos Alberto quien fuera portero titular del colegio Ferrini, y cuidadito con decirle manchaito a santiago que le echo al mayor Jaramillo. El favoritismo de este equipo se basaba en la misma filosofía, o ganamos o ganamos o les echamos al mayor Jaramillo, así que póngala como quiera.

En fin pero si el lector imagina que el carro del mayor Jaramillo era un Hummer o una blazer artillada esta muy equivocado, tenia un clon del humilde Land rover de los aramburos. Otro curvilíneo jeep ensamblado en Santana España. Para consuelo de los jaramillos si las condiciones topográficas no ayudaban mucho a la cucaracha andante, tendrían a su disposición esta segunda carta Este vehiculo todo terreno fue adquirido por mi mayor luego de una incansable búsqueda. Fue a la postre el único capaz de escalar una carretera que el novio de Marielena en esos días revocara con pavimento. Era una pared que conducía a su otro cuartel rural ubicado para más precisión en la vereda potrerito de san Antonio de prado.

Tracción en las ruedas de adelante, tracción en las 4 ruedas, caja auxiliar, en todo caso cada que íbamos a una finca por la estrella mi papa tenia que luchar con esas palancas que rumbaban en un crrrrrrrrrrrrrrrr, justo antes de subir otra pared similar a la del mayor Jaramillo. Si el Hummer es el vehiculo de la guerra del golfo, el willys 52 seria su homologo para la guerra de corea, ambas bien embolatadas para los gringos. El jeep de mi casa no se podía quedar atrás en cuanto a leyendas fantásticas. La guerrilla, seguro la chusma liberal se lo tomo prestado o como dicen ellos en su lenguaje Piedadcordovezco:‘retenido’ a un cura por un ano. Una especie de leasing para la causa bolivariana de esos días. Ya en esa época empezaba a ser pieza de museo, le llevaba mas de 10 años al carro del papa de José y como 20 al willys cj6 de la compañía de empaques en el que Enrique Madrid nos llevaba en esos días a sus correrías para supervisar el cultivo del fique como agrónomo a san Vicente y el oriente antioqueno.

La tecnología del carro de mi casa no era propiamente de punta, equipado con 3 cambios hacia delante y una velocidad máxima de 120 millas por hora según rezaba el espedometro. El problema era que en la autopista, algo así como nuestra highway criolla, apenas llegaba a las 60 millas le empezaba un veri veri. Una vibración en la que pensábamos que las llantas de adelante iban a salir cada una por su lado. Esta enfermedad crónica no pudo ser corregida ni por el sabio mecánico del poblado, el cirujano de los motores, don pluvio.


El deportivo independiente Medellín y este willys 52 tenían varias cosas en común. Primero a ambos les decían el poderoso, sin realmente serlo. Realmente ambos eran el Cúcuta de la cuadra. Segundo, servir de abogado de esas causas era más complicado que ejercer de representante de DMG.

Ya por esos días mi papa había hecho una modificación con tecnología barrio triste, con el siempre dudoso resultado estético. Le hicieron un transplante de cabina al parecer de Nissan Patrol y le aumentaron unos centímetros más. La capota podía resistir la caída de un piano arrojado desde el ultimo piso del edificio coltejer y con su peso era la garantía de estabilidad de la maquina y de velocidades de crucero bajando por las palmas, sobrepasando sin dificultad hasta las supernaves de los mágicos. Con estas modificaciones mi papa logro dos objetivos: primero tener un carro que albergara la familia completa con sus 12 hijos y segundo la imbatibilidad del bólido en pendientes abruptas.

Pero como el Grand Prix de la segunda no se haría propiamente como dice el tango ‘cuesta abajo en mi rodada’ los pronósticos para nuestro piloto no eran muy promisorios. Sin mas preámbulos todos los vehículos a la grilla de partida. Ya el recorrido se ha inventado como al mejor estilo del rally Paris Dakar, los bólidos atravesaran dunas y peligrosos precipicios. Se volcaran pero a diferencia de los verdaderos y por su carácter indestructible volverán con mas ánimos luchando gracias al impulso de sus diminutos soñadores.

Se une a la competencia directamente desde Campo Valdés, el harlista de la cuadra, un señor rechoncho que a eso de las 5 de la mañana prende una motocicleta indian que parece salida de una película de nazis, con ensordecedor ruido mas eficaz que cualquier despertador. Es el papa de Oswaldo y Manuel el patisucio. Creo que con ese infernal ruido al menos va amedrentar sus competidores. Y como dicen en el hipódromo en tierra derecha. La indian arranca en un pique de esos que solíamos hacer de una cuadra entera con nuestras bicicletas, La bola de calzado Miura se hace sentir con sus caballos de fuerza escondidos, pero lo sigue muy de cerca la cucaracha fantasma de los Mesas. Pronto llegan los refuerzos de la brigada y es el Land rover de mi mayor Jaramillo quien descubre en su volco una bazuca que gracias a la puntería de su operario deja fuera de la línea de carrera la poderosa bola de los Pérez. Pronto el Nissan de los otros Pérez los Pérez Bernal, acabadito de sacar de agencia sobrepasa el cajón con ruedas de mi mayor y se pone lejos del alcance de su Bazuca. La cucaracha de los Mesa parece que se va desintegrar con el esfuerzo. Es Mauricio, el más extremo de la pirotécnica familia quien conduce la cucaracha fantasma. Sin embargo el piloto tiene problemas con las curvas y siempre termina estrellado. Ya lo había vivido en su bicicleta Raúl Mesa. Por ponerse a ver unas curvas femeninas se clavo debajo de un bus de Laureles. En otra oportunidad por refregarnos un jeep que se había comprado su papa, se lo comió la curva entre la circular segunda y la 69. De frente mar contra el palo de cascoevaca y espere el repelo del papa por fulero. Don Alfonso aprovecha un descenso vigoroso para que el willys injertado gracias a su aerodinámica recupere posiciones. La dicha no dura mucho porque en plan el veri veri lo hace levantar el pie del acelerador. Afortunadamente un cuñado que parece mafioso por su parque automotor, saca la cara por la familia y con un bugie hace de las suyas en el terreno desértico. Pacho Pérez alega que ese carro tiene motor de Volkswagen y a lo sumo 1000 centímetros cúbicos, así que a duras penas se ganara el premio al más hermoso carro de la segunda. Pacho Pérez lo había manejado en viajes imaginarios que hacíamos mientras el cuñado hacia visita en la casa. El carro era abierto y ahí todos sentados, nos transportábamos a una playa donde el carro levantaba arena en impresionantes derrapes y hacia una cortina de agua al pasar bordeando la orilla. Al pasar al andén de cemento y a los muritos de arenon chino las condiciones se complicaban para el bugie y hacia su aparición el as bajo la manga de nuestra escudería: un comando americano blanco con capota negra en el que también incursionábamos en las noches para escuchar cassetes de música rock. Al menos con la música de fondo el bólido se personificaba en esos autos de persecuciones de los dukes de Hazard o Starky Hutch. Pero ojo que con las rampas y los saltos mortales apareció el gallo tapado. Un willys rojo algo deformado pero con una suspensión de volqueta que va aguantar los saltos mas impresionantes. Don Diego de la Vega el papa de José los va hacer morder el polvo. Con su habitual estilo de conducción, la nariz pegada al parabrisas se asegura al menos de ganar por una nariz. William en el bus de laureles se pone a su retaguardia para neutralizar los enemigos. El Land rover de los aramburos aprovecha su ligereza y los misteriosos botones de su navideño tablero de control para sacar su arma secreta, el superturbo que le dará la victoria. Esto se pone más candente. Cualquiera puede ganar. Colgado del volco de la Chevrolet cual ayudante de chivero, el gordo anima a Oscar el mayor de los montañeros a sobrepasar los contrincantes. Ya toda la circular segunda espera cual etapa de la vuelta a Colombia el paso por la línea de meta en pleno corazón de la segunda: la panadería panalpa.








Juaco El alcalde de San Joaquín tiene lista la bandera a cuadros para agitarla al paso del vencedor. Vilma desde su balcón de FOX SPORTS toma nota, hace sus respectivos comentarios y conjeturas.




Las Ramírez y las Hurtado y Maitetaborda están listas como modelos para acompañar el podium de los vencedores. Una garrafa de ron viejo de Caldas espera al vencedor para que haga el respectivo baño a toda la concurrencia. Ahí están mis amigos de siempre, los que hicieron parte de este reparto inigualable de mi infancia. Cada uno con su especial ingrediente, inolvidables en el corazón. Todo es expectativa, a lo lejos rugen los motores, pronto se sabrá cual es el carro mas teso de la segunda. Es tiempo de terminar el sueño. Dejarlo en un suspenso eterno porque esa pregunta jamás tuvo respuesta. Siempre apareció un argumento que destrono al siguiente y así sucesivamente hasta hoy. Es tiempo de despertar el gran Prix de la segunda continuara por siempre en nuestra memoria.

domingo, septiembre 27, 2009

REGRESION UPB


Y el profesor esta vez no tomaba lista haciendo el conteo habitual de nuestros números, estilo feria de ganado. Esta vez fue un poco más humanizante. Empezando siempre por los apellidos y haciendo un silencio como esperando la reacción del auditorio. Era el celebre profesor de historia de cuarto bachillerato. Don Hernando para más señas y que en el argot popular era conocido como ‘el chismoso’. El hombre que al parecer se había equivocado de profesión y debió haberse dedicado a la reporteria, pero esa que se aplica al final de los noticieros, con las noticias lite que quieren endulzar en algo con la ayuda de las divinas presentadoras, la cruda realidad Colombiana. Pero don Hernando Cuando llegaba a mi nombre, curiosamente o casi adrede, omitía los apellidos y pronunciaba mi primer nombre alargando la o al final: MARCOOOOOO, acto seguido se escuchaba un coro en mezzosoprano que contestaba MAMAAAAAAA. Estaba bien de moda en esos días el comic japonés marco, el niño que se la pasaba infructuosamente en cada capitulo de cada tarde en la televisión buscando a su mama. Al parecer nadie se perdía esta serie televisiva que sirvió de material inspiración para molestarme el resto del bachillerato con ese corito celestial.

La tomada de lista que religiosamente se hacia luego de una breve oración y tal vez servia para entrar en confianza con los desinteresados estudiantes. La historia no ha sido parte del top de las materias mas apetecidas, sin embargo en mi caso personal siempre he guardado un especial interes en esa materia. No faltaba el recurrente comentario cuando llegaba a Iván Duque (alias linda), el hombre que llevaba espejo y peinilla para arreglarse en cada intermedio de clase. Al llegar a su nombre, don Hernando le agregaba al Duque el Escobar para volverlo ministro del gobierno de Turbay Ayala que gobernaba por así decirlo por esos días en este país del sagrado corazón. Meneses se debe acordar cual es el profesor, tal vez seria el popular carrasca quien decía a propósito del homónimo personaje: ‘Ivan Duque Escobar, acá no vas a ganar de ministro’.

Otra celebre interrupción en la lista era cuando llegaba a Promancio. Promancio era un vago que seguramente estaba por jubilarse en el bachillerato. A esta conclusión llegábamos tal vez por su apariencia de hombre mayor con bozo incluido y pelo en pecho que era más bien escaso en la lampiña colegada.. Los ojos brillaban en el rostro de don Hernando al pronunciar este particular nombre: Promancio, OHHHH Sergio Daniel Promancio. Se encendía esa pasión que en ese entonces era más bien una frustración llamada el Deportivo Independiente Medellín. Entonces bautizaba a promancio diciéndole,:’Sergio Daniel Promancio’, la nueva contratación del Medellín. A la postre y al terminar la temporada resulta que ese salvador del Dim era uno mas de esos paquetes que traía la institución escarlata para sembrar falsas esperanzas.

Creo que en esas clases de historia don Hernando hacia todo lo posible por desviar el tema histórico a sujetos de mucho más interés en el auditorio como el futbol. Aunque no creo que su pasión por el Dim tuviese mucha acogida. En ese entonces el Dim se ubicaba generalmente en los últimos puestos de la tabla de posiciones. Contrataban los mejores jugadores pero por una inexplicable razón, casi rayando con la maldición, el equipo no daba los resultados esperados. Había que ser masoquista para ser hincha del Dim. Obviamente la gran mayoría era verdolaga y años después con el triunfo en la copa libertadores el nacionalismo se volvió peor que el uribismo, un verdadero unanimismo. El fenómeno futbolístico par el Nal y el Dim funcionaban cada año con dos curvas que apuntan a direcciones contrarias. Una ascendente para el verde y otra descendente y en picada para el rojo. Era muy común en los primeros meses del año ver a don Hernando frotarse las manos y saltar de la felicidad con las nuevas contrataciones. Generalmente el Dim ganaba los partidos de pretemporada incluido el clásico y eso hinchaba de orgullos los pechos de la fanaticada roja. Así que a mediados del año el tema para despistar la clase de historia se volcaba a su otra pasión, ya que lo del Dim no tenía remedio al menos para ese año quedando la típica frase el otro año será, el tema era entonces la música bailable. En esta oportunidad el interés se despertaba en una buena parte del auditorio. Los denominados salseros como Meneses. Si bien no eran los más fanáticos de la billos caracas boys y la sonora matancera,( a la que el mismo meneses la llamaba la sonora balacera), tenían cierta afinidad con la pasión de esos días: La salsa. En materia de gustos musicales, el asunto realmente estaba dividido por no decir polarizado en dos bandos irreconciliables: De un lado los rockeros a ultranza fanáticos de Black Sabbat, Led Zeppelin, Acdc, Queen, el moda Kiss y muchos más que sonaban por esos días con su música estridente. Ellos llegaban con sus discos de acetato para prestarlos o simplemente para chicaniar con las vistosas carátulas. De esas letras en ingles no entendíamos ni forro y al parecer era el ritmo y la música como tal lo único que nos interesaba. Además del snob que representaba un idioma con más estrato y que nos sacaba así fuera mentalmente, de ese tercermundismo evidente.

La contraparte de este movimiento estaba representada en los salseros. Ellos también tenían sus ídolos a los que no menos que los rockeros, adoraban al extremo de la idolatría. Entonces si los rockeros decían que voz como la de Freddy Mercury no existía, los salseros sacaban a su Héctor Lavoe para contrarrestar el argumento. Pero ese baterista de Led Zeppelin que se murió de lo bueno que era si es increíble, oigan a este, es que UD no ha oído a Ray Barreto y Tito Puente. Y que me dice de los solos de guitarra de Jimmy page-Sobretodo, si a ese le enseño Carlos Santana que toco con la Fania all Stars. Y ese Elton John es un principiante al lado del maestro papo luca, un mago improvisando salsa en el piano. Parecía que había una relación directamente proporcional entre los escándalos de la vida privada de las estrellas de rock y su popularidad. Si Ozzy Osbourne accidentalmente le había arrancado con sus dientes la cabeza a un murciélago en un concierto, pues para no quedarse atrás Héctor Lavoe había quedado ileso después de tirarse de un quinto piso.

La militancia, sobretodo rockera se identificaba claramente en las mochilas. En ellas se escribían los nombres de los grupos favoritos con sus respectivos logos. Cuando se agotaban los argumentos en esta interminable discusión bizantina entre estos géneros musicales se acudía al clasismo y al racismo. ‘Esa música es de guaches -esa música es de marihuaneros, esa música es de busero y volquetero -esa música es de degenerados, esa música es de las comunas - esa música es de plásticos como bien lo dice el disco de Rubén Blades.

El masivo colegio de la UPB era bastante plural. Tal vez en esos días las diferencias sociales en la ciudad no eran tan marcadas. Se pagaba según los ingresos marcados en la declaración de renta y con ello el radio de influencia de aquella alma Mater y su ,por mirar nuestro paso del triunfo’ cubría prácticamente todo el valle del aburra. Y para eso, bien estaban los más de 20 buses del parque automotor que se desplazaban a todos los barrios de la otrora muy copiosa y mayoritaria clase media. Eran los tiempos en los que las instituciones podían darse el lujo de tener un parque automotor con una extensa nomina de chóferes. Me imagino que el asunto ahora debe manejarse con cooperativas de transporte u cualquier otro invento que no permita vínculo laboral directo.

Y las directivas de esa mega-institución, seguramente obrando de buena fé y convencidos que con unos salones grandes aunque ya sin vidrios y un tanto ajados en su estructura y mobiliarios tenían la siguiente consigna: desde que se puedan acomodar unos 50 muchachos por clase, la cosa puede ser rentable así se produzcan mas bachilleres por kilos, o mas bien por toneladas. A cualquier precio por supuesto.

De todas maneras la evasión fiscal en Colombia existía aun en esos días teóricamente mas sanos e intuyo que los ingresos por matriculas basándose en esas declaraciones de renta un tanto desinfladas y alejadas de la realidad solo podrían ser rentables si el asunto se masificaba. De los nuevos ricos no se podía esperar mucho ingreso porque la marimba y la producción de talco de esos días no tenía renglón en el formulario de la DIAN.

El Ministerio de Educación se había ingeniado unos ciclos, tal vez copiados de algún país desarrollado como para no hacer mucho esfuerzo. Unas etapas que se iban quemando en esta educación media. Después de tercero bachillerato se terminaba un ciclo básico y se pasaba a un ciclo superior. Nos trasteábamos igualmente del edificio blanco de 6 pisos tipo prisión de alta seguridad a otro inmueble destartalado que quedaba o queda al lado de la cancha de arenilla y el estadio de los fundadores. Una edificación de 2 pisos con un frontis que daba a una cancha de baloncesto en pavimento tipo pavé en donde una caída podría acarrear laceraciones tipo mártir del calvario. Pasando esa cancha estaba una pequeña construcción que años atrás servia de papelería, la celebre procura de los hermanos. Y en la misma ramada, la tienda donde se nos desgañitábamos en montonera para que nos atendiera el tendero. No se cuentas veces al día el democrático empleado utilizaba una extraña ley aleatoria para escoger cual de las manos con que lo solicitaban con monedas de peso iba a atender a continuación. El coro más común era pan-empanada y gaseosa. El casado perfecto para el hambre de las 10 de la mañana.

Pero volviendo a la papelería, me imagino que se llamaba de los hermanos por aquella comunidad de hermanos maristas que tenían una sede en la circular primera y en donde se hacia labor pastoral con los grupos juveniles. Era una casa bastante agradable que quedaba no mas pasando una puerta peatonal que después condenaron por motivos de seguridad. Por el mismo costado de la circular primera y más cercana a la puerta principal de la universidad, justo al frente de la flota de taxis, estaba una tienda inmensa donde vendían cuanta chuchería y caramelos de colección estaban de moda. Por supuesto en época de mundiales la romería era impresionante buscando la lámina más escasa: la de zico. Recuerdo un escándalo por el hallazgo de la lámina más escasa del álbum de chocolatinas jet. Era más fácil ganarse el lotin que encontrar el naranjal valenciano en una de esas chocolatinas. Al afortunado le hicieron un corrillo de celebridad y lo acosaron con ofertas que parecían de subasta de obra de arte tratándole de quitar con el vil metal aquella suerte que venia del cielo.


En esos días de colegio lo mejor en los descansos era precisamente salir del colegio a los alrededores. Tomar la media mañana en el tejadito. Pero pensándolo bien, ese lujo era más bien escaso, al menos para mi escaso presupuesto diario. Así que el famoso pastel de jamón y queso con mostaza del tejadito era un bocato di cardinale que traía algún novio lambon de mis hermanas para convidar con mi familia y no propiamente parte mi canasta familiar estudiantil.

Aun no existían esos negocios ultra económicos de todo a mil y existía un mínimo de estándares de calidad alimenticia. Recuerdo mas allá, por los lados de la circular cuarta o quinta con la carrera 70 el pan árabe que caliente con mantequilla y acompañado con gaseosa sabía a gloria en esos días. Recuerdo que las monedas si me alcanzaban para ese lujo y que era la naranjada el liquido artificial que hacia el mejor complemento, como lo era con el pandequeso del paso nivel de Itagui.

Los negocios informales no podían faltar a la entrada de la universidad. Los mangueros con su derroche de higiene, lavando esos mangos con un agua de dudosa procedencia, almacenada en una caneca como de pintura. El cultivo de bacterias que en esos tiempos dizque promovía los anticuerpos en el organismo debió ser impresionante. De los mangos lavados con manos untadas de plata no recuerdo muchos dolores de barriga posteriores. Lo que si era casi matemático eran la amibas que se alborotaban después del consumo de los famosos copitos de nieve. Pero de esos mangueros recuerdo al famoso pereque, y sus mangos biches chirriquiticos que pelaba con una navajita, le bañaba el jugo de un limón y eso quedaba sabiendo obviamente más a limón que a mango. Imagino que el limon mataba neutralizaba las imperfecciones de la higiene y mataba las no pocas bacterias del producto final. El negocio me imagino que era medio redondo. Una clientela mas que abundante y bien antojana, un local libre de arriendos y libre de servicios. Y lo mejor: la materia prima estaba a su disposición en los árboles de solares y zonas verdes del Municipio. Debía tener un ejercito de gamines a su disposición para recolectar la cosecha de mangos ojala bien verdes.

El haber hecho desde primero de primaria hasta 10 semestre de universidad en la misma institución y además pasar por la misma puerta de entrada durante 16 años da mas o menos una visión evolutiva de los vendedores ambulantes. Pereque que llegaba en bicicleta murió de viejo en el transcurso de esos años. Pero patillas, el magnate de los mangueros se posiciono en la milla de oro de la UPB. Una esquina estratégica que tomaba además de todo el flujo peatonal que salía por la puerta principal de la entrada por la carrera 70, los clientes del paradero de los buses de laureles y la ruta hotelera. El negocio quedaba en todo el paradero. Empezó tímidamente con una carreta y la cosa fue evolucionando mas que campamento de Raúl Reyes.El cuasi local termino convirtiéndose en una boutique que además de mangos, papitas y mecato también era puesto de revistas que colgaba de la malla de la Bolivariana que terminaban por decorar el local comercial.

Me imagino que los hijos de Patilla terminaron estudiando en el colegio de la UPB y con semejante clientela llego a convertirse en un accionista más de la institución educativa. Lo único cierto es que esa actividad comercial floreciente en la edad de oro de la carrera 70 y gracias al impulso que en esos días le daban los mafiosos a ese sector hacían bastante entretenido y variadas las salidas a recreo con los compañeros de colegio. Yo tengo el recuerdo de haber ido en varias ocasiones con Bedoya y Munera a los billares de Todelar. Supongo que era después de clases porque el tiempo del descanso no lo hubiese permitido. Estábamos en el famoso primer ciclo que llamaban vocacional y que intentaba orientar los alumnos a la profesión mas adecuada a sus capacidades. Éramos compañeros de la vocacional ciencias agropecuarias.

Hubo dos condiciones para haber escogido agropecuaria: Una era la goma y el gusto por esa profesión que había tomado de mi cuñado calocho. El era técnico agropecuario y tenia una tienda veterinaria en envigado. Me gustaba su trabajo y seguramente en ese entonces pensé que trabajar con animales seria un trabajo en el que seria feliz en ese futuro aun muy lejano. Creo que la otra razón debió ser que allí se iban todos los vagos y al parecer se pasaba mejor en esa compañía. Creo que era una exploración más, luego de haber estado en electrónica con William el cabecirodilla. De ese grupo recuerdo a Trujillo que luego fue compañero de arquitectura. Si bien es un excelente arquitecto creo que su mente era la de un ingeniero. No en vano después supe que el solito construyo un vehiculo a motor que hasta patento. Al parecer una mente brillante y muy inquieta. La última vez que me lo encontré estaba haciendo los efectos especiales para un comercial de televisión.

Generalmente la gente se quedaba en el mismo fogoncito todo el bachillerato. Tal vez me gustaban los cambios, conocer más gente y otras maneras de ver la vida. La vocacional agropecuaria tenia un agropecuario como profesor que nos enseño todas las razas de vacas y marranos. De esas clases salio la inspiración para varios apodos, No falto el compañero rollizo que no se salvo que lo apodaran Poland-china u Romo Sinuano. Yo creo que el origen de mi apodo por esos días viene de la misma clase, me bautizaron el pato cuando estábamos llegando al capitulo avícola. Quien sabe si ese fue la causa por la cual no seguí el camino pecuario o tal vez la decepción llego cuando nos mostraron lo que tiene que hacer el veterinario ginecólogo de marranos y a donde tiene que meter la mano de vez en cuando. Pero ahora que recuerdo ese apodo del pato viene de más atrás. Creo que el autor es Osorio, uno de los artistas que tocaba guitarra, cantaba y hablaba hasta por los codos. Osorio hacia el apodo mas cariñoso aun diciéndome patito lindo.

Y en ese mismo tercero de bachillerato en el que llega la pavorosa algebra y sus casos de factorizacion de los que no te vas salvar y para ajustar me toco sentarme entre 2 lumbreras que no bajaban de 5 en cada examen: Jiménez y Lema. El ultimo un individuo que rayaba en la perfección. Que conste que no gane ese año gracias al buen árbol al que me arrimé. Ni Lema ni Jiménez se dejaban ver las respuestas de los exámenes, como que se imaginaban que tal vez los iba a destronar de su titulo de reina y virreina de los promedios académicos.

Lema iba a ser medico como su papá, pero recuerdo que en la cirugía de conejo que hicimos en biología con el ronco escobar, Juan diego cuartas al que le decíamos Papas y que tenia mas apariencia de carnicero que de cirujano, termino salvando nuestro equipo.
Primero con la matada de ese animal las dos lumbreras decidieron abstenerse por considerarlo un acto salvaje. Yo le pegue dos garrotazos en la nuca y el roedor no estiro las patas. Présteme para acá ese garrote y téngamelo firme dijo Papas, eso hay que darle como un hombre y no como un patito y casi le vuela la cabeza a la pobre criatura. Papas estaba seguramente acostumbrado arreglar pollos y marranos en diciembre y con esas habilidades se convirtió en el cirujano estrella del equipo.


El profesor de agropecuaria, un apasionado por el tema pecuario, alguna vez se le ocurrió entrevistar una celebridad que estudiaba con nosotros. En esos días empezaba su carrera en la tauromaquia el compañero Munera, en el argot taurino es conocido como el Pilarico. El agropecuario lo sentó estilo entrevista del Radar de Caracol y le pregunto por ese ritual que trajeron los españoles a nuestras tierras y que a su vez heredaron del paso de los griegos por la península ibérica. Como el tango, las rancheras, las zarzuelas, los gallos y cuanta cosa tenga su origen en otras latitudes, logra un toque de perfección y profesionalismo en nuestros émulos colombianos. La entrevista se centro obviamente en todas las prácticas para algunos salvajes que se les hacen a los bovinos en el previo y en el transcurso de una corrida. Munera estaba convencido que esa seria su profesión para siempre. Alguna vez le pregunte como era que no le daba vergüenza ponerse ese vestido mas que apretado y con esas decoraciones medio femeninas. Recuerdo que me contesto: ‘pa que vea papito que ese es el traje para una de las profesiones mas varoniles del mundo’. Bedoya, el otro compinche de tercero y quien además era beisbolista de la novena Pilsen le decía paquirri. Ni los chistes ni todos los comentarios burlescos al respecto hicieron mella en la pasión de Munera. Años después supe de su terrible accidente en España que lo llevo a una silla de ruedas. Después supe que desde esa nueva condición, siguió trabajando incansablemente desde el concejo de Medellin por los derechos de los limitados físicos. Desde esa curul ha logrado avances muy importantes para los limitados en la ciudad. Munera era un caso particular en esos días donde pocos tenían el horizonte claro sobre cual seria su futuro. Una carrera en la que hay que burlar la muerte a cada segundo. Si volviéramos a vivir seguramente volvería a elegir ese difícil camino, el camino que sin duda lo hacia feliz.

Como diría alguna vez Diego Mesa, en esos tiempos lo único que le interesaba formar a esos colegios era machos. Salvo personajes brillantes que se salían del molde u otros como Munera a los que los movía una pasión, el resto supuestamente navegábamos en esa definición que alguien alguna vez me dijo: el bachillerato es un mar con un centímetro de profundidad. Buscando algún gusto o interés que tal vez nos diera luces para el futuro.

Los mazos sobretodo en todas las áreas de las matemáticas estaban planillados para estudiar medicina. Si bien es cierto eso garantiza entregarle el manejo de la vida humana a las mentes más lógicas y racionales, siempre me preocupo la idea de caer en una sala de cirugía con el supermaso Lema. Si para su intervención pone en acción esas habilidades que utilizo en la disección del conejo, prefiero que me la haga papas. Es probable que eso no sea tan importante y a la fecha las buenas decisiones de Lema hayan salvado muchas vidas humanas. Lo único que era cierto en ese entonces era su polivalencia y el brillo que mostraba en todas sus especialidades. Académicamente ni se diga, interpretaba el piano y era campeón de natación. Amante de la música clásica alguna vez me dijo referente al rock que el instrumento mas estridente que el hombre había inventado era la guitarra eléctrica. A los 15 años ya su mente pensaba como un hombre maduro y estrictamente pegado a la norma. Quien sabe cuantos años habrá que adelantarlo para saber como piensa hoy a sus 45 años.

No se si por ese gusto que he tenido siempre por la historia o por el estilo un poco fuera de lo común de Silvio, las clases de historia en segundo de bachillerato al menos daban para pensar un poco con un sentido critico. Obviamente con los límites que un colegio con directivas religiosas daba a todos los pensamientos con cierto sesgo a la izquierda. Con Silvio la historia el asunto no era memorizar fechas. Con el entendí que la misma historia la estábamos repitiendo en esos días, y la seguimos repitiendo sin aprender la lección. También entendí que la historia no es más que una versión oficial de los hechos y aprendida como tal poco aportaba para el futuro. Ahí comenzó a destacarse el elocuente tocino, un compañero que hoy apostaría con certeza que se ha convertido en un abogado o político de oficio. Tocino tomaba la palabra y exponía con mucha claridad ciertos hechos históricos. Hablaba con argumentos, posiciones muy controvertidas en polémicos debates de los que salía casi ovacionado. Quien sabe si en ese medio Colombiano que tiende a deformar todas esas cualidades de una manera muy particular, unas habilidades para el buen ejercicio de la política terminan convertidas en el perfeccionismo del clientelismo. Quien sabe donde fue a parar el buen tocino, ojala por el camino que siempre pensamos que seria su destino.

Teóricamente en mi casa me apoyaron mucho para el estudio de las artes plásticas. Al parecer había un cierto talento pero algo deformado. Pacho, un compañero que igual hizo todo el ciclo bolivariano de primaria a universidad recordaba como en primero de primara yo utilizaba todos los colores para escribir en los cuadernos y hacer las operaciones aritméticas. Después llegarían los maestros castradores de párrafos con lapicero azul, títulos con rojo y subrayados con regla. Supuestamente yo debí haber estudiado la vocacional artes plásticas desde primero bachillerato, pero yo veía tan engorrosos esos trabajos con papel higiénico mojado que ponía hacer el costeño que decidí explorar otras alternativas.

Creo que ese costeño tenía su cuento con la única profesora del plantel. No faltaban las leyendas urbanas que hablaban de haberlos sorprendido en el ascensor bastante mal estacionados. No creo que ese ambiente tan normalizado, con el clero a bordo haya permitido ese desliz pasional. Además existía un profesor que igual se había equivocado de profesión. Era el profesor de ética y tenia la habilidad perfecta para estar en el momento preciso del crimen. Recuerdo que estaba totalmente prohibido abrir los salones de clase con la celebre formula del carnet. Yo llegaba con anticipación a la clase después de los descansos y lo abría con ese método. Yo estoy seguro de haber mirado antes para todas partes antes de hacer el ilícito cuando siento al famoso profesor que le decíamos Suiza tocándome la espalda. ‘que esta haciendo Jaramillo’. Era don Rodrigo y le decíamos Suiza porque no se cuantas veces nos contó el cuento que había estado en ese país. No se si por medio de enciclopedias porque Google Earth no estaba ni en la imaginación. El caso era que el tipo chicaneaba con una sociedad que describía como perfecta al lado de nuestro caótico tercermundismo. Este Sherlock Holmes director de disciplina era un verdadero custodio del orden y para el no había acto criminal que quedara en la impunidad. Tenía tres ojos y olía cuando se iba hacer alguna diablura.

Era curiosa nuestra percepción de la calidad de los profesores antes de entrar al bachillerato. El argumento era: mientras más bravo era mejor. Aquel tira tiza, aquel le pego con una regla a fulano, aquel era un bravo. Recuerdo que el más bravo de la primaria era el profesor de canto. Su apodo lo decía todo: cascarrabias. Sus ataques de ira lograban una transformación facial impresionante. El hombre gritaba como un energúmeno y se ponía rojo como un tomate. Similares reacciones se encontraron después en un profesor proveniente de la Ceja Antioquia y quien tenia como defecto una nariz de garfio que inspiro el nombre de la guaca. Don Alfonso, gran conocedor del idioma, de las complejas leyes gramaticales se convertía en una fiera con el solo hecho de escuchar así sea murmurado el nombre de aquella ave pintoresca. Tercera persona del singular, Pretérito pluscuamperfecto, en el mudo subjuntivo del verbo morir…... Dios mío, eso era como si me hablaran en chino. Que manera mas eficiente de espantar algún gustico por las letras. Tal vez lo mas entretenido era el … señora buenos días, señor muy buenos días, decidme es esta la casa que perteneció a ricard…… Después de aprenderse las no se cuantas estrofas de esa pastoral, la mente se ponía en blanco a la hora de recitarla en el tablero, a las 7 de la mañana. El hecho de estar en la mitad de la lista aumenta enormemente las probabilidades que te llamen de primerito. Recuerdo que a Don Alfonso le encantaba Gustavo Álvarez Gardeazabal del que decía iba a ser uno de los mejores escritores de Colombia. Pensándolo bien, don Alfonso logro dejar en mi memoria muchos conocimientos de la lengua española. Desde su historia, hasta la gramática y las normas de ortografía, algo quedo en la mente en ese riguroso aprendizaje.

Algo tiene que pasar con el español. Es como el Frances en este país. Es la materia que menos acogida tiene en los alumnos. No se como hacen para volverla tan aburrida. Después de la guaca de segundo bachillerato, las demás clases de español, generalmente ubicadas en la hora del sueño no dejaron ni recuerdos ni motivación alguna en una materia básica para el desempeño profesional en cualquier área.

La vocacional artística tenía la fama de ser la más demandante en materia de tiempo y materiales. Luego de pasar la barrera de tercero que en teoría era el año mas difícil del bachillerato podíamos ensayar en las artes graficas y codearnos con los artistas de la institución.

Efectivamente los estudiantes de esta área son diferentes al resto de la fauna de la bolivariana. Había una aparente mayor libertad de pensamiento y mayores posibilidades de expresión. El problema era de nuevo el profesor. Cuando un maestro se desaparece gracias a su estatura diminuta cuando pone todo el salón de pie, hay un problema. No en vano los enanos en la historia siempre han tenido fama de tiranos. Apodado el enano, Guillermo nos enseño todas las técnicas graficas empezando por el carboncillo hasta terminar con la acuarela. Igual que la guaca a el se le deben los conocimientos que sirvieron en ese futuro mediano de la arquitectura. La perspectiva, el manejo de la luz y las sombras. Recuerdo las maravillosas salidas a dibujar. Desde la cancha de futbol para dibujar los arcos del templo de la UPB con su arquitectura moderna de silos para grano. El enano nos enseñó a manejar el angulometro. Algo parecido a dos reglas que pivotaban en un tornillo y de donde desde una posición absolutamente fija del observador, brazo completamente estirado, se copiaban las líneas de fuga de un edificio para plasmarlas en el papel. En esa etapa de paisajismos la cosa era divertida. El asunto se complico después con los famosos retratos. El único que tenia madera para eso era un muchacho de similares proporciones anatómicas al enano. Era Alberto Novoa, un excelente retratista que pintaba con una perfección asombrosa desde todos los fundadores de la UPB hasta su más celebre egresado, que en esos días estaba sentado en la silla presidencial del palacio de Nariño. Era por supuesto Belisario Betancur que en esos días con motivo de alguna efemérides con de los no se cuantos años de fundada la universidad recibió del promisorio artista el famoso retrato.
Seguramente era por envidia porque por más que nos esforzáramos en emular al maestro no le llegábamos a los tobillos y en mi caso particular el asunto era un poco más crónico. Todos mis intentos quedaban convertidos en caricatura. El caso fue que algún envidioso y que conste que no fui yo propiamente, lo bautizo el eunuco. Novoa luchaba solo contra el mundo y contra toda la oposición que se le venia encima. Afortunadamente para el, tenia el apoyo irrestricto del enano quien se desquitaba de los enemigos del eunuco burlándose de sus obras pictóricas.

En esta ultima, penosa y frustrante etapa de la clase de artísticas con el enano cada estudiante tenia que salir al frente y mostrar su obra maestra. El enano se hacia en un pedestal que tenían esos salones al lado izquierdo a la entrada, estratégicamente ubicado para el control visual de los facinerosos. Para el enano era el único sitio donde físicamente podía controlar la díscola clase. Este hombrecito se posesionaba de su papel de jurado de factor x y se dedicaba a burlarse de cada victima que osaba salir al frente con su retrato en mano. Más de un Monet criollo frustró sus intenciones de artista y hasta recuerda hoy 30 años después, como un trauma que se aparece en pesadillas, este doloroso episodio.

La fauna de profesores de cuarto la completaban el profesor de biología toñito que vivía obsesionado con las deserciones en su salón y que mantenía en sus labios la recurrente frase: ‘INTENTO DE FUGA….TIENE O’. Don Antonio era el chef del laboratorio de Biología, un lugar que particularmente me impresionaba. Armadillos y animales de monte disecados y un tanto empolvados decoraban la parte superior de las vitrinas en las que se aparecían en frascos con fetos que parecían vivos y acababan de dar el toque terrorífico al salón. Sin embargo lo que más me cautivaba y tal vez me invitaba a continuar una profesión en la que mi hábitat fuesen los laboratorios era esa variedad de probetas y recipientes de vidrio de nombres complejos y de múltiples tamaños y formas con volúmenes geométricos que sirven de instrumentación en esos sitios. Cuando ya nos disponíamos agarrar esa frascamenta se escucho la advertencia de toñito: ‘TENGANLO EN CUENTA QUE LOS TENGO BIEN INVENTARIADOS, EL QUE QUIEBRE ALGUNA COSA, SE LA COBRO DE INMEDIATO’ . Al parecer el frasquito más pequeño valía una fortuna, así que dañinos y amigos de lo ajeno lo pensaban 2 veces antes de tocar esas hermosas piezas.

Recuerdo ese salón al fondo a la derecha, el último salón del primer piso. Ya teníamos el uniforme que el ronco escobar nos había exigido el año anterior: un delantal blanco de carnicero de la boina roja. En mi caso creo que tome prestada una camisa blanca de mi hermano que me quedaba grande y cumplía perfectamente con los requisitos. Con ese disfraz nos personificábamos en científicos de algún famoso centro de investigaciones, manipulando una pavorosa bacteria. No faltaría el que aprovecho estas bases de trabajo en laboratorio para trabajar después en alguna cocina de mafioso, en una época donde trabajar para este gremio tenia cierto guduil y por supuesto aceptación en la sociedad colombiana.

Ni siquiera fueron los exigentes talleres de Oscar ( 500 para mañana), y quiz en cada clase. De este terrorífico profesor de química de quinto los que hicieron que desistiera de la ingeniería química como una opción. Fue el decepcionante profesor de sexto el que me hizo aburrir de esa materia y olvidarla como una opción seria en mi vida. Curiosamente tiendo a olvidar los nombres de personas que cierran puertas en la vida y ni su apodo recuerdo. Ni al menos una frase de conocimiento. A pesar de ser un recuerdo mas reciente, no existe ningún vestigio.

William Dionisio, al que le decíamos Leonisio,( el crédito de Aranjuez, aunque nosotros insistíamos que vivía en el basurero) ,no desistió de su sueño de estudiar ingeniería química y siguió sus estudios en la misma universidad. El muy silencioso Luis Fernando Gómez que en esa época soñaba con la medicina, termino amando el trabajo de laboratorio y hoy es bacteriólogo. No estoy seguro de Gómez Vera, el hombre que tenia cara de plasta y que era brillante en su rendimiento académico y gracias a los productos contra el acné que se untaba en la lunática epidermis facial. Creo que igualmente siguió el camino de la química. Gómez Vera se asociaba de inmediato con el celebre programa de televisión llamado los truquitos de Vera, truquitos para un acné crónico.

En teoría, Oscar el profesor de Química era el maestro estrella del bachillerato. Tenía el balance perfecto de un buen profesor para la época. Despertar el interés de los alumnos, claridad y facilidad para comunicar sus conocimientos y una exigencia militar con talleres y tareas que se veían exageradas en para ese entonces pero que sin duda lograron los objetivos propuestos. Desafortunadamente este dechado de perfección termino desdibujándose tras un escándalo de corrupción. Aprovecho la dificultad que representaba esa materia para buscar alternativas económicas para su propio beneficio. Hasta donde recuerdo enredó su excelente desempeño con un tráfico de influencias con las que borro toda su excelente reputación. Sin embargo y a pesar de ello, de el quedaron grandes enseñanzas para el fututo sobretodo de los que siguieron el camino de las ciencias.

Y llegamos al último año del bachillerato que en teoría era un paseo comparado con la tempestad de quinto. Debe ser por ese hecho y por el trauma que me dejo el enano con respecto a mi carrera pictórica que me desvié a un costado en el que la estética no fuese prioritaria: la agropecuaria. Pero ya en sexto y sin tanta carga académica, bueno era volver a ver al particular y muy especial grupo de artísticas. Volver a codearse con vagos de la talla de Cesar de los Ríos, un fanático de Queen y de su cantante Freddy Mercury y quien utilizaba muy a menudo esta frase: Queen es una pasta yave. Manriqueño y casi igual de vago era Omar Adrián Díaz, el hombre que podría exportar pelos, o al menos darnos un poquito al grupo de lampiños del salón. Omar Adrián era el fanático de Black Sabbat, un grupo mas radical y pesado que Queen.

Había un grupo de cultivadores del cuerpo que se la pasaban en las barras estratégicamente ubicadas al frente de la cancha de arenilla y por donde pasaban todas las universitarias camino a su facultad. Las más afamadas, las de arquitectura y diseño por supuesto. Este grupo de guardianes de la bahía, se encontraba Iván Duque Colorado, alias linda y Edgar alias pecho, conocido así por los logros evidentes en el desarrollo de sus pectorales que lo hacían una versión real del comic Johnny Bravo. Por supuesto estos galanes volaban alto y probaban sus suertes de conquista cuando se iban en los descansos a las cafeterías de las facultades.
El grupo de artísticas de sexto contaba con el mejor salón del edificio. Un aula gigantesca equipada con unas mesas grandes blancas de formica, que terminaron siendo el lienzo para muchísimas caricaturas y frases celebres. El salón tenía doble altura, pero en una de esas reformas chambonas que solían hacer en el colegio, se les ocurrió robarle un espacio para salón de profesores. Este espacio tenia un cielo raso y era como un cajón ubicado a la entrada del gran salón de artísticas. Algún día se les ocurrió hacer una reunión general o tal vez un evento de interés general en ese salón. Salón inmenso pero no al punto de albergar todos los grupos. Como nosotros nos creíamos dueños del recinto nos encaramamos en esos muros de la sala de profesores para una visual de balcón de teatro. La idea tuvo tanta acogida al punto de hacerse sobrecupo en ese muro, alguien le dio por apoyarse en ese cielo raso y ahí fue la de Troya, se desfondo esa estructura encima del salón de profesores. Yo no alcance a caer en el vacío del salón de profesores y no recuerdo si Salí impune de ese atentado terrorista que bajita la mano debió haberle entregado una cuenta de cobro a los responsables. Creo que De los Ríos cayo en ese bochornoso incidente, ese pobre así no hubiese sido siempre figuraba como el primer sospechoso.

De esa época y de incursiones clandestinas a los salones de profesores si recuerdo la de unos vecinos absolutamente temerarios que se metían en las horas de la noche burlando la seguridad de la universidad y tipo película misión imposible escalaban los muros del edificio del bachillerato para entrar en los salones de profesores. No se hasta que punto era un cuento que usaban para impresionar, pero cambiaron notas y sacaron copias de los exámenes mas difíciles. Lo único cierto de esos días es que si todo ese ingenio y creatividad que se usaban en las técnicas de pasteleo y fraude se hubiese utilizado en estudio, hubieran sido mucho los genios egresados de ese plantel. Y es un fenómeno que se repite en toda nuestra sociedad, por alguna extraña inclinación genética, hay una tendencia marcada a crear las normas para violarlas y alagar como el más exitoso y como genio, aquel que logra triunfa por estos medios. Recuerdo que en esos días apareció la noticia del robo de los 13,5 millones de dólares que Roberto soto prieto hizo de una manera casi virtual. Este personaje al igual que ese Pablo Escobar que era el ciudadano mas respetable de la sociedad antioquena, un filántropo de esa categoría no se veía desde los tiempos de don Diego Echevarria Misas. Nadie se preguntaba de donde venia el milagrito de su infinita fortuna. Trabajar para el, o al menos conocerlo era un privilegio que muchos envidiaban.

Y ahí esta Carlos Morales (Q.P.D.) dictando la clase de artísticas que en este nivel estaba más enfocada a la publicidad. Ya las habilidades de Miguel Ángel de Novoa no eran tan aplicables. Acá empezaba a brillar Meneses y su inmensa creatividad para diseñar logos e ideas publicitarias. No en vano siguió ese camino. Aunque el objetivo de Carlos Morales era promover dos nuevas carreras en la universidad: diseño grafico e industrial. Algunos siguieron su consejo y terminaron felizmente en una bella profesión. De Morales recuerdo fielmente sus historias de la publicidad subliminal de coca cola y lo que supuestamente lograba en la mente del consumidor esas fracciones de segundo de publicidad en el cine. La silueta femenina en las botellas y esa historia medio erótica del comercial de los cigarrillos John placer special y el logo de sus letras entrelazadas y que supuestamente insinuaban un asunto orgiastico. Aun recuerdo que el deseo inconsciente mas fuerte es la comida y el color que motiva más su consumo es el amarillo.





Morales logro el objetivo de despertar el interés por la publicidad y el diseño grafico. También el curso sirvió al menos en mi caso para darme cuenta que no era lo mío. Es algo para lo que se requiere un talento especial, en mi caso había algunos destellos, seguramente pensé en ese momento que esas habilidades eran mas pertinentes en la arquitectura. Lo único cierto es que hoy no sabría decir si esa profesión que escogí hubiese sido la mas indicada.

Y en sexto apareció el cálculo diferencial con un profesor al que se le podía decir tranquilamente el flaco sin que pensara que se le estaba faltando al respeto. Tenía bastante confianza con nosotros, parecía un alumno más. Recuerdo un examen en el que se le ocurrió utilizar el término ‘a lo sumo’. Medio salón no tenia ni idea del significado de esa expresión y nadie se atrevía a preguntarle para no dar papaya y quedar en evidencia. Seria el flaco Jaramillo quien se decidió a preguntarle que significaba esa expresión. El flaco profesor le contesta: a lo sumo, pues a lo sumo es a lo sumo bruto, si no sabe que es eso entonces no tiene porque estar en sexto. Mas le valió no preguntarle aunque ese termino quedo claro para todos nosotros el resto de nuestras vidas.

En esa clase empezamos a ver los en ese entonces incipientes sistemas. Estaba claro que era la carrera del futuro, pero seguramente falto más de motivación para seguir ese camino y al final en mi caso, la arquitectura tuvo más peso. De todas maneras siempre la tuve como el plan B, luego de desechar las agropecuarias y la ingeniería química. La vagancia no dio para tanto y no hubo necesidad de acudir al plan B, tal vez como muchos compañeros, nuestra ocupación final es el producto de una mezcla de circunstancias y azares de la vida.

Del último año quedaron 2 amigos que aun sobreviven después de tanto tiempo. Meneses al que de vez en cuando veía pasar por la casa en San Joaquín. En los tiempos de universidad le gustaba traer su equipo de campo Valdés para los desafíos de microfutbol en la cancha de San Joaquín. Unas porterías bastante particulares porque eran los soportes de las canastas de baloncesto. Había que tener una precisión milimétrica para meter el balón en esos escasos centímetros y el crédito de Campo Valdés se tenía confianza para esos menesteres.

Tal vez seria haciendo un trabajo para español en sexto, debíamos escribir un texto para una obra de teatro. Con Gómez y Meneses hicimos una adaptación del asesino misterioso de Les Luthiers. Adaptación en la que todos los personajes del colegio tendrían su papel. Meneses seria el locutor y yo me encargaría del piano. Como ese aparatejo era complicado de transportar al colegio decidimos grabar las pistas. La idea no cuajo mucho y la presentación nunca se llevo a feliz término. Tal vez por los temores al fracaso, sobretodo en la interpretación. El texto magistralmente compuesto por Meneses lo guarde muchos años, Siempre quedo la frustración de no presentarlo, o de no haber tomado el riesgo. Sin embargo nos divertimos mucho en los ensayos en mi casa. En esa época mi hermano tenia un grupo de música y con mis compañeros nos apoderábamos de los instrumentos de percusión. Meneses se apersonaba de su papel de Tito Puente y hacia unos solos increíbles con un redoblante. Yo hacia una fuerza increíble para que no nos fueran a regañar mi hermana la dueña del piano que veía como se profanaba el santo recinto de Chopin y Mozart con los tumbaos de salsa y el son del tren de fruco y sus tesos.

Yo recuerdo que la goma empezó debido a unos programas especiales que hizo espectaculares JES con el papa de julito. El traía todas las estrellas de la salsa. Yo soñaba con tener algo de esa magia de la improvisación de esos pianistas de la salsa. Sánchez Vanegas alternaba estos artistas con los créditos nacionales. Meneses decía que la diferencia era bien marcada. De todas maneras la salsa no es originaria de Colombia.
Para aprender algo de ese género Meneses me regalo un cassette de antología, con temas de la Fania, Ruben Blades, Hector Lavoe, Willie Colon y Oscar de Leon.

Esa era la época de los cassettes y las grabaciones tomadas directamente de las emisoras de radio. Gómez tenía discos de música rock pero el problema era que su equipo los grababa sobrerevolucionados. Gómez también hacia las traducciones de las canciones más famosas del rock de la época. Para entender en algo eso que escuchábamos todo el día. Meneses nunca entendió como podía gustarnos una música cuya letra no tenia sentido para nosotros, los amantes del rock en ingles.

Y así podríamos seguir indefinidamente recorriendo ese bachillerato de la UPB, desde la primera clase de música con don Evelio, donde hacia todo un derroche de histrionismo mostrando la evolución de la música en la historia, las misas con el padre Gonzalo y sus carteleras perfectamente organizadas con las letras de los cánticos, como olvidar las convenciones a los Sauces y la escalada del seminario hasta la cima de la montaña de las Palmas, la terraza oval del cuarto piso de donde se lanzaban los aviones de papel, el terrible profesor de algebra de tercero, un filtro exigente como el que mas, Chitiva y la cuota cundí boyacense en la enseñanza de la geografía de cuarto, las primeras bases sobre economía, en ese entonces mas subterránea que legal, Rocío la profesora de física de quinto y todo lo que le toco soportar, la lambreta de carrasca, el inolvidable profesor de español, quien falleciera en esos días. Mena y elimelet, la cuota de las negritudes en la nomina de profesores, elimelet prende la vela sigue igualito al de esos días, no le pasan los años, parece beber de la fuente de la eterna juventud, como olvidar a ese profesor de física, la competencia anatómica del enano, que utilizaba el Chin-Chin para ir despejando las complejas formulas de física de quinto.

Después de tantos años aun tengo sueños en los que me veo en esos salones de clase con la angustia de ganar un examen para poder pasar la materia. Luego despierto y respiro tranquilamente. Esas preocupaciones ya quedaron atrás. Por el contrario quedan aun indelebles en la memoria personajes y sitios de una maravillosa etapa de nuestras vidas, el bachillerato. Una regresión a petición de Diego Luis Meneses Álvarez, el hombre que para defender las lomas de Campo Valdés decía: Loma es Loma, lo demás se inunda.