domingo, agosto 16, 2009

OBRAS DE PAISAJISMO EN EL APARTAMENTO DE LAS NIÑAS
















Montreal en un día soleado de verano hace borrar todos los comentarios negativos que pudiésemos escribir. Por un instante se nos olvida que se trata de otra urbe mas, atiborrada por esos problemas que rodean las grandes ciudades, en los que el sentido de pertenencia pareciera no existir. La ciudad brilla y los transeúntes caminan como disfrutando del entorno. Vuelven a descubrirse las piernas y otros centímetros cuadrados de piel que en las mujeres estuvieron guardados durante tantos meses. En algunas, esa apertura se limita a la minima expresión, como viviendo al máximo y para su piel, blanca de porcelana, los contados días de sol de estas tierras nórdicas.

Después de 5 años sin movernos de manera domestica en Montreal, apenas recordaba algunas calles y sitios de referencia que no hay que olvidar y que al menos nos dan la clave para salir en lo que a primera vista pudiese ser un laberinto. El apartamento de las niñas, ubicado en una zona intermedia entre ese centro administrativo de edificios y oficinas y una zona residencial combinada con un esplendoroso comercio podría decirse que es uno de los mejores sitios de Montreal. Las personas solitarias aman muchísimo este tipo de lugares. Parecen no morirse del aburrimiento, al descender de su apartamento y al encontrar a la vuelta de la esquina múltiples comercios y bulevares cerrados al tráfico vehicular donde tomarse un café o una cerveza y entretenerse con el solo espectáculo del deambular de cientos de personas. Todas diferentes, todas con una particularidad y una gracia especial, encanto que solo dan estas sociedades multiculturales.

A la vuelta del apartamento toda la variedad de comida que nos podamos imaginar. Restaurantes libaneses, italianos, portugueses, Mexicanos, en fin hasta empanadas chilenas un poco mas al norte y acercándonos a Mont Royal, el cerro nutibara de Montreal. Ciclovias por las que llegas en unos minutos y con toda la seguridad del caso a las universidades anglófonas que además están en la base de ese cerro Mont Royal. Si sigues un poco mas al oeste llegas al canal Lachine, el que tuvieron que ingeniarse los franceses para salvar los rápidos del río San Lorenzo en ese sitio y que impedían la libre circulación de barcos hasta los grandes lagos. Rápidos llámanos lachine por Cartier porque estaba igual que perdido que Colon. Nuestro descubridor genovés hablaba de las indias, creyendo llegar a esas tierras. Este Frances estaba convencido de haber llegado a la China, aunque tal vez si viviera en estos días y pasara por el barrio chino de Montreal que tampoco esta lejos del apartamento de las niñas sus hipótesis no serian tan disparatadas y ese traductor chino que traía a bordo, hubiese tenido más utilidad.

Y si caminamos por esos bulevares cerrados al vehiculo, llenos de bares y restaurantes abiertos a la calle nos vamos acercando al parque La Fontaine. El ambiente mas al este se va impregnando de francés y lentamente se va diluyendo el ingles. El inmenso parque, un pulmón en ese centro repleto de vehículos es un verdadero oasis. Paraíso para los deportistas, los caminantes y las parejas de enamorados que en esta época se acuestan en los prados.

Y si tomamos dirección al río San Lorenzo, vamos cruzando las grandes arterias de Montreal, los junines, los carabobos, las avenidas orientales. En este caso son la calle sherbrooke, la vía de los museos, de las universidades, de los hoteles prestigiosos como el celebro Ritz, que me trae recuerdos por estar diagonal al edificio de Standard Life, en donde trabaje muy recién llegado a Montreal como cartero y paquetero oficial de esa compañía. Otras cuadras más al sur esta la calle Santa Catalina, la misma del festival de Jazz, de los festivales de música francesa y de otros eventos culturales que iluminan esta ciudad en estos días. Es igualmente la calle de la vida nocturna, de los cabarets, de los bares de bailarinas exóticas, la calle mas libertina de la ciudad. Mas al sur y en la misma dirección cruzas la avenida bautizada con el nombre del Quebecua mas importante de la historia, una especie de Simon Bolívar de los tiempos modernos y mas en el plano democrático que militar: el nacionalista Rene Levesque, que trabajo toda su vida por la identidad y los derechos de Quebec francés en esa hegemonía Canadiense anglófona. Es una calle como la avenida oriental que rompe un poco con la escala humana que en general se maneja en Montreal. Acá aparecen los edificios más altos, pero que están lejos de la desproporción de aquellas ciudades como nueva York.
Y pasando esos 6 carriles llegas al viejo puerto, al viejo Montreal, a la floreciente arquitectura francesa del siglo 19 y principios del 20, en viviendas y sobretodo en los tradicionales bancos. En una bicicleta y siempre en bajada por fin llegas al viejo puerto, donde tiene su sede el circo del sol, donde la ciudad se vuelve más europea y coqueta para el turista. Todos estos lugares que vengo de definir fugazmente están a tiro de escopeta del apartamento, así que al menos serán muchas las posibilidades para entretenerse en este sitio.

Y siguen los trabajos de amoblamiento y acondicionamiento del apartamento de las niñas. Pensando en como hacer más funcional el limitado espacio. Pensando en como hacerse a unos muebles con el limitado presupuesto. Menos mal nevera aunque no muy cero kilómetros y estufa son suministradas por el propietario. Las camas terminaron por unanimidad siendo unas sillas que se pliegan a la hora de dormir. Manuela hace trabajos de restauración de un escritorio que encontramos en salvation army, un almacén de caridad que vende artículos
Usados a bajo precio.


Por ahora todo se ve muy desértico en este apartamento, pero estoy seguro que en unos meses las cosas no tendrán cabida en este diminuto espacio. Uno se va llenando de cosas y cositas que se consiguen a muy bajo precio o que recibimos de regalo y que simplemente no podemos aceptar por física falta de espacio.

El apartamento es un horno en verano a pesar de una cierta ventilación cruzada que posee. Esta en una de las esquinas del edificio, pero tiene una fachada cerrada que recibe todo el poniente del día. Me imagino que debe ser ideal para los días fríos, pero en esta época el confort es bastante complicado.

Pero para eso estarán los ventiladores y los aires acondicionados que harán el verano menos difícil. En términos prácticos, el verano es para estar afuera o de paseo. El apartamento se usara en su mayoría en esos tiempos fríos que son la constante en este país.
Sigue pues tomando forma en nuevo hábitat de las niñas que ojala se convierta en un hogar agradable para llegar luego de las exigentes clases universitarias que les esperan. Para nosotros, un oasis en un Montreal que ya empezábamos a olvidar.

VER PANORAMICA DESDE EL BALCON

Feliz domingo

sábado, agosto 15, 2009

GENERACION DE VIAJEROS


Las fronteras territoriales no parecen existir en la mente de las nuevas generaciones. Esas ganas de pisar nuevas tierras están motivadas por un espíritu de aventura que esta lejos de las razones que mi generación tuvo para dejar el país. Si bien la situación para los profesionales en Colombia no ha mejorado para nada en cuanto expectativas laborales, al menos existe ese espíritu de querer aprender de otras culturas y gozarse el radical cambio que representa una migración. Los cambios como única alternativa contra los cambios motivados por una decisión personal.

Juan Manuel nos cuenta que por el momento aun es prematuro hacer cabalas sobre el viaje de Carolina a las tierras germánicas. Gente simpática y seguramente con espíritu abierto. Una cultura desarrollada como la que más. Un rumano que visitara ese país alguna vez me decía que tenía la fortuna de haber conocido el país de la perfección. Siempre me he preguntado porque los europeos tercermundistas terminan en America del Norte, una sociedad desde su punto de vista: inculta, individualista y consumista. Al menos eso es lo que manifiestan a cada momento. Pero como dice el turco de la fabrica, a pesar de vivir tirado en la mitad de un bosque con sitios de comida rápida en cada bomba de gasolina como única posibilidad de socialización, con un vecino o un compañero de trabajo que cada vez que le da la gana saluda, a pesar de todo eso, en este país es posible hacerse un futuro. Yo si quisiera saber como hacen los nativos de este país para lograrlo, con lo costoso que es vivir y los impuestos que hay que pagar en este país. Claro que en Europa el asunto tributario es aun más drástico, aunque debe serlo para las clases altas y no propiamente para nuestra novata emigrante de la familia.

A los 4 años de estar viviendo en ese país perfectamente planificado, contaba el flaco Urrego que sintio unos deseos enormes de sentir un poco la anarquía. Creo que lloro de la emoción el día que pudo viajar a España y poder ver después de tantos años un vidrio quebrado o los vagones de metro vandálicamente decorados con grafitis. Camino a un paseo del curso de francés le mostraba al rumano la inmensidad de campos de maíz de Québec. Lo más parecido a esa agricultura a gran escala la había visto en el valle del cauca. Para un calentano acostumbrado a ver minifundios, eso era una maravilla. El rumano dice que un cultivo de ese tipo en Alemania es de una perfección matemática. Se podría tirar un hilo por los copos y difícilmente se encontraría una diferencia. Por supuesto la semilla debe ser más que transgénica.

Aunque los alemanes al parecer son lideres en eso que llaman conciencia ambiental. Otro amigo que vivió y se transformo en Alemania es el alcalde de Jericó. Recuerdo que hizo el mismo periplo del flaco Urrego. Unos 4 años estudiando en esa sociedad y vino hecho todo un fundamentalista del medio ambiente. Si analizamos un instante a cada persona que paso un periodo de tiempo en el extranjero, cada uno tiene su marca y ese ingrediente que se vuelve muy visible en nuestro medio hasta hace poco no tan viajero. Carlos tiene el rayoncito de gringo, Juan Manuel si tiene una problemática de identidad gracias a su vocación de gitano. No se sabe a ciencia cierta que es lo que mas ha pesado en el Gaiano, si la salsa de Juanchito, o las rancheras de la plaza Garibaldi o ahora los tangos y las guascas de la zona cafetera. El restaurador tenia muy clara su influencia ibérica pero ahora esta mutando un poco al socialismo del caribe. German al igual que Juanes no podrá alternar escenario en el futuro con los cubanos en el exilio. Cuando Felipe regrese a Colombia seguramente montara una comunidad de rastras en termales. Vanesa en unos años regresara con el toque ingles bien original que le conocimos a Trapito y que se fue diluyendo con el tiempo. Aunque la Londres de Vanesa debe diferir mucho de la de aquellos beatilicos 60s y 70s. Hoy Londres es la ciudad con más diversidad cultural del mundo. La torre de babel de nuestros días.

Yo me sigo preguntando con que empaque regresare a Colombia.Despues de haber vivido una buena parte de la vida en una sociedad que de por si tiene un lío con su identidad. No son franceses, no son gringos, no son canadienses, son un poco de cada cosa. Su historia es muy reciente, tanto como la nuestra pero digamos que más afortunada y con menos guerras internas vividas. Un Quebec bastante tolerante con los extranjeros, un Quebec que hace parte de un Canada muy evolucionado en materia comunitaria.

Carolina va para una sociedad donde todas las leyes están enfocadas a no repetir más guerras. Una sociedad con mucha más tradición y bagaje cultural. Una sociedad llena turcos que al parecer representan la fuerza laboral de Alemania en estos días. Una sociedad de hormigas para trabajar. El mismo rumano ponía el ejemplo hipotético de 5 obreros de su país al lado de un solo obrero Alemán haciendo una excavación. Tienen el mismo rendimiento. No se si sea tan cierto esas dotes de superdotados y superraza de la que hablaba Hitler. El rumano asegura que un alemán trabaja por cinco rumanos. No pierde tiempo, se concentra en su trabajo y simplemente es honesto y hace las cosas bien. Así que Carolina, cuando te toque el exigente medio laboral Alemán habrá que darla toda y olvidar un poco nuestras costumbres Colombianas para ver si al menos llegamos a la mitad del rendimiento de los insuperables Arios. Lo que no debe cambiar es esa motivación que trae el emigrante y que lo impulsa a sobresalir en el ambiente académico y laboral. Todo le sorprende, todo es nuevo, todo es un aliciente para el cerebro.


Yo no estoy en la supersociedad de la eficiencia. En un Japón o China donde hasta los niños ya tienen predestinado su futuro. Donde desde la escuela van escogiendo y encaminando los talentos. Acá la cosa es en teoría mas libre. Aunque hay una gran política de incentivo y promoción de las carreras técnicas desde la escuela. Con unas diferencias laborales no muy marcadas, la mayor parte de la gente toma el camino más fácil y no se desgasta en complejos estudios universitarios. En nuestro país ni el camino más fácil da una garantía de estabilidad laboral en el futuro. Así que en este medio de técnicos ceñidos a un libreto bien establecido nos movemos en el día a día. Podría decir que nunca había trabajado con tanta intensidad. Puede que no se sea así. Es posible que ya no se cuente con la energía de los 20s y un trabajo estable nos cueste mas hacerlo. Teóricamente se trabaja 8 horas menos que en Colombia pero esas 40 horas parecen ser bien efectivas y más demandantes. De las 48 horas de Colombia mucho se perdía en desplazamientos, tinticos, conversaciones telefónicas o con compañeros de trabajo y si tienes Internet en el puesto de trabajo, las horas que se pierden en correos y mensajería instantánea.

Yo me atrevería a decir que para el trabajo material hay menos exigencia. En términos generales la gente sabe que tanto puede hacer por día y hasta donde le rinden las fuerzas físicas. Recordando esa empresa de aseo, aun me parece ver a los más ancianos haciendo una rutina diaria que a fuerza de repetirla se hace muy sencilla. Parece que la consigna es no hacer nada nuevo, o adicional. Así van pasando los años y en un abrir y cerrar de ojos se paso la vida en el mismo puesto quedando solo un breve espacio de tiempo para la jubilación.

Por eso será que tanta gente termina haciendo trabajos simples que no demanden tanta responsabilidad ni cacumen. Un chofer de camión pasando horas y horas en línea recta. La única distracción son sus escasas paradas en carretera o las breves palabras que cruza con el despachador de alguna bodega. Su trabajo esta más valorado que el de muchos técnicos. Dicen que es el riesgo lo que cuesta. Sentado en un computador aparte de las enfermedades que cocinamos por el sedentarismo es poco lo que se arriesga. Por eso nos alegra tanto la nueva exploración laboral que hace don Roberto en este país. Se dio cuenta que con un curso de manejo de aguas se logra acceso al trabajo en de plantas de tratamiento de los Municipios. Con sus conocimientos, esta formación será juego de niños. Pueda ser que por fin don Roberto se pueda acomodar con algo relativo a su profesión de ingeniero químico en Canadá.

Tal vez ese sea el camino que deba seguir Gabriela. Si bien es cierto la recuperación aunque lenta la pondrá en condiciones de continuar su trabajo habitual, el riesgo de una recaída es bastante alto. Tal vez buscando una pequeña formación técnica en algo relativo a la salud puedan reubicarla en un puesto en el que la demanda física no sea tan evidente. Veremos que pasa, que luces le dan en el hospital al respecto. Lo único cierto es que ellos son los mas interesados en solucionar su problema.

Y el tiempo parece mejorar en estos días. Es como si el verano apenas comenzara. Cero y van 2 vacaciones de verano amenizadas con la lluvia. Todos los años corren unos días los 15 días de descanso de casi la totalidad de la provincia de Québec pero no dan en el clavo. Creo que el año entrante les tocara sacar la bola de cristal antes de dictaminar esos 15 días de vacaciones. Aunque pienso que este buen tiempo no será muy duradero. Si bien el recalentamiento del planeta apunta a tener todos los años menos días de invierno, también es cierto que el sol se va acostando día a día mas al sur y sus rayos se van volviendo más tangenciales. Tal vez sea bueno para no tener la canícula pura sino un clima como el de Medellín de hace algunos años. Ese clima perfecto de nuestra ciudad.

Y de regreso a la fabrica el acostumbrado rush del otoño. Los quebecuas que en los días de vacaciones reflexionaron sobre la inversión de su vida: la casa propia. Es el tiempo de comprar, el tiempo de hacer créditos es lo que dicen los expertos. Yo tengo un trauma al respecto y aun no estoy muy convencido. Pero el trabajo pulula en el escritorio. El personal del departamento de diseño ha cambiado un poco. La antigua jefe que genero más de una rabia y que termine aceptando se fue para su rincón de país. La vida de gitanos de estos quebecuas que se desplazan según las ofertas laborales. Una arquitecta que manejaba el departamento de presupuestos nos integro a su equipo y podemos decir que estamos a cargo de ella en términos muy administrativos. Ya estoy con la responsabilidad de los proyectos más complejos por eso de la experiencia lograda. Ingreso otro técnico nuevo y la compañera que había sufrido un cáncer volvió a su ritmo normal de trabajo. Se siente un poco mas de equilibrio en la distribución de tareas. El los tiempos de la antigua jefe siempre existía la sensación de estar trabajando el doble que todo el mundo. La relación con el personal de obreros de la fábrica ha mejorado mucho. Las antiguas polémicas y la falta de comprensión a causa del idioma parecen asunto superado, pero en esto de la construcción uno nunca sabe donde va saltar la liebre.

Las niñas comienzan una nueva etapa en Montreal. Su partida ya es inminente. Ahora estarán sumergidas en el ambiente anglófono, el de esa minoría que todos los días gana más adeptos en Montreal. Las estadísticas dicen que el francés esta siendo desplazado por el ingles en Montreal y que la lengua de Molière se esta mudando a las regiones rurales como la nuestra. Ahí sigue creciendo Bárbara. Creemos que es un ambiente mas sano que Montreal. Al menos eso es lo que aparenta, aunque estas regiones no escapan al vicio y a los demás problemas sociales. De todas maneras la calidad de vida, la seguridad y la tranquilidad, cosas que no tienen precio y que marcan la diferencia del cada día se viven solamente en las regiones.

Empecé recordando los emigrantes de la famita, los que están de paso dándose un champú diferente con otra cultura, u otros como Felipe que ya va pa largo en una tierra bien distinta a Colombia. Para Carolina que apenas empieza su vida en Alemania, aun sin saber si el tiquete es sin regreso a corto tiempo, la mejor de las suertes y ojala encuentre ese medio que siempre soñó. El medio que desafortunadamente no pudimos encontrar en nuestro país.

Un abrazo para todos y feliz fin de semana.

domingo, agosto 09, 2009

RAZONES PARA NO IR AL MEDICO



Por Juan Manuel
Con este título tan categórico no crean que pretendo alinearme en contra de los que honran el juramento de Hipócrtates y, menos aún, de los que se apegan a toda suerte de esoterismos atávicos y no atávicos como venderle su alma al beato José de Jesús Euse Hoyos, más conocido como el padre Marianito o al venerable José Gregorio Hernandez que cura hasta lo que no que no curan los galenos, siendo él, uno de ellos. Se trata simplemente de esgrimir algunas de las razones por las que me resulta molesto acudir al médico, salvo, claro está, cuando la cosa se pone “peliaguda”.VER MAS

miércoles, agosto 05, 2009

DE PASO POR BOSTON













































Mucho tiempo sin escribir por estos lados. Mucho trabajo, algo de desinterés, y esperar que pasen cosas para tener un motivo sobre que hablar. Tal vez en este país todo esta tan resuelto y previsto con la debida anticipación que nada se deja al azar, a esos hechos imprevistos que nos hacen creer que estamos vivos, que los medios hasta tienen que inventarse, para tender cortinas de humo como dicen los pesimistas, o para poner a la gente en sintonía con un hecho o tema, tenga o no tenga la debida importancia. Para eso se inventan los mitos que atraen como moscas miles de desocupados al entierro del rey del pop, siglos atrás, un músico que no volverá a repetirse terminaba tirado en una fosa común, las contradicciones de la historia.

Para escribir las historias del verano seguramente seria valido ir a los artículos de años pasados, copiarlos y pegarlos y creo que no estarían muy lejanos de la realidad. Salvo seguramente por los hechos que por primera vez nos asombraron o nos asustaron en el peor de los casos. Las lluvias no han ayudado mucho en este debut del verano y las nubes negras se enamoran de Québec sobretodo los fines de semana. El clima, el motivo de conversación más popular del mundo siempre será o demasiado frío, demasiado sofocante o con mucha lluvia. Yo tengo el recuerdo de haber crecido en una ciudad con un clima perfecto, solo en los últimos años esa inconformidad climática llego a la ciudad de la eterna primavera.

El apartamento de las niñas por fin aparecio, luego del penoso casting, por fin esta listo y el conserje Mexicano parece seguir esa tradición de aseo de la que estamos orgullosos los habitantes de este continente. El cuchitril de 30 metros cuadrados, vale lo mismo que nuestro moderno apartamento con 3 veces o mas su área, con cuarto inútil y dos parqueaderos. Con la salvedad de no estar en pleno centro de Montreal, cerca de las universidades anglófonas, el centro administrativo y hasta el bohemio Plateau Mont royal.

Esas ubicaciones que amaban los arquitectos como guingue y que contagiaron hasta Carlos para ubicarse a unos pasos del centro de Medellín, eso si al oriente de la avenida oriental porque de esa barrera hacia el oeste, después de las 6 de la tarde y hay cambio de guardia. Igual en Montreal existen calles Palacé y parques Bolívar que en las noches son lugares bastante intimidantes. Pero el apartamento de las niñas pareciera estar a salvo de esas ollas urbanas. Si abrimos el balcón que da sobre el interior de la manzana se tiene la impresión de no estar en el centro, sobretodo el centro de todos conocemos, lleno de polución atmosférica y sobretodo auditiva. Estas calles de servicio dentro de las manzanas dan acceso a pequeños apartamentos, en otros sectores de la ciudad estos sitios son callejones de mala muerte, llenos de basura. Acá es bien distinto, con frondosos árboles y acceso a pequeños apartamentos, el sitio mas parece un oasis en medio de esta selva de cemento.

Semanas después en el apartamento de una paisana jericoana en el centro de Boston sentimos la misma sensación. Tranquilidad total al interior de las manzanas que están sobre calles secundarias. La existencia al parecer de una planeación urbanística bien aplicada y ese componente de vivienda que definitivamente le da vida a los centros urbanos.

Todo este paisaje se describe en pleno verano Montrealés, cuando la ciudad brilla al son del festival de jazz y el turismo esta en todo su apogeo. Pero al menos van a estar mirando el invierno desde un sexto piso y no en esos sótanos donde a medida que pasa la gélida estación la impresión es de estar cada vez mas enterrado en la nieve.

Tienen a boca de jarra todos esos kilómetros de ciudad enterrada por donde se pueden desplazar al cobijo del frío. Universidades comercio y estaciones se unen por ese inframundo urbano. Aun faltan 2 meses de vacaciones antes de comenzar esta nueva etapa.

Antes de conocer a Boston pensaba que el único centro vivo en las horas de la noche era Montreal. Siempre me imagine que los centros urbanos gringos eran la acumulación de unos bloques de acero, cemento y vidrio que se volvían desiertos después de las 6 de la tarde. Eso me habían contado de Houston Texas. Ciudades en donde generalmente de vive en las afueras y donde hay que hacer largos desplazamientos diarios. En este caso resulto ser todo lo contrario. Una ciudad con el encanto de Montreal, llena de parques y vida cultural como la que más. Con un servicio de metro que hace olvidar el vehiculo. Al igual que Montreal, un carro es un encarte para el que vive en el centro.

Habia un aire Montreales en Boston. Ciudad de universidades, la más celebre por supuesto Harvard, la que no puede faltar en el itinerario turístico. Y esa Boston americana hace recordar el otrora barrio Boston y esos barrios anexos al centro de Medellín como prado. Nuestros barrios centrales no han corrido tan buena suerte. En este Boston americano es un privilegio vivir en esos inmuebles perfectamente conservados del centro urbano. El derroche de detalles de un estilo que parece neoclásico es impresionante. La filigrana en los detalles de madera de los cielos rasos de los edificios de apartamentos que se alcanzan a ver por las ventanas muestra que al interior el asunto es igual o más deslumbrante. Es como si esa arquitectura de la estación del ferrocarril de Medellín que seguramente era más generalizada en nuestro centro, se hubiese elevado a la enesima potencia..

Habíamos hecho el viaje virtual por Google antes de llegar a nuestro destino en Boston. Tal vez por un error en las fotografías de la calle, aparecía una vía de servicio, como unos espaldares de casas que pronosticaban la llegada a un sitio no muy aconsejable. Una calle de esas que muestran en las películas de acción y por donde se vuela el ladrón entre saltos y piruetas por escaleras de incendio y basureros. Todo lo contrario, calles arborizadas, tranquilas. En 4 manzanas a la redonda, conté unos 6 colegios de música y una vida estudiantil y cultural que se respira por todos los alrededores. En los edificios, un sentido de pertenencia por parte de los propietarios. Este en particular era del gobierno y por ende teníamos serias dudas sobre su estado. Esos edificios en Montreal son generalmente muy abandonados y pésimamente habitados. Ya en el interior, nos sorprendimos del orden y la limpieza en las zonas comunes, eso en Montreal no se encuentra en este estrato ni buscado con lupa. En el interior, hasta lujosos muebles Art-deco estilo casa de dolores que nuestra anfitriona recibió de herencia de una señora que conoció cuando llego a este país, señora que habrá que presentarle al restaurador a ver si tiene otro sobradito parecido.

Nos sentimos nuevamente como en casa, pese al barranco que representa nuestra familia metida en un apartamento concebido para una persona. Pero las atenciones y la amabilidad de Flor Ángela fueron muy especiales en esta corta estadía. Para ella el eterno agradecimiento y la invitación para devolverle sus atenciones el día que quiera conocer las tierras de Québec.

La visita fue un tanto opacada por el mal tiempo. El peor verano vivido en años. Lluvias todos los días que al menos dejaron algunas horas de sol. Como esa tarde en Salem, el celebre pueblo donde se hiciera la muy mentada cacería de brujas siglos atrás. El tema ha servido para alimentar el turismo hacia esta hermosa población. Las brujas, los fantasmas, y todo lo sobrenatural es la inspiración de la mayor parte del comercio del pueblo.

Y en los estados unidos a diferencia de Canadá y en especial en ese pueblo se siente la diferencia para el consumidor en materia de impuestos sobre las compras. Impuestos que por supuesto se ven reflejados en Canadá en los servicios educativos y en la salud que aunque lejos en calidad a la colombiana, al menos es universal y accesible a todo el mundo. En los estados unidos es mejor no enfermarse, una muchachita hija de una vecina le dio por romperse la cabeza en Miami y por un micro poro le cobraron 500 dólares. A la casa de Drummondville le llego la factura. Y factura fue la que pensamos que llegaría, cuando una patrulla de policía en pleno Boston empezó a pitarme con una matraca que por poco nos safa del susto exigiéndonos que nos orilláramos. Buscando una calle al parecer me pase un semáforo en rojo. La traductora Manuela después nos explico que el policía se expresaba en términos bastante diferentes al los que muestran en esos videos policiales. Me entrego una boleta de advertencia, me dijo que conduciera con cuidado y que por favor me detuviera de inmediato cuando una patrulla lo exigiera. Las oraciones de Gabriela al parecer dieron resultado y en esta oportunidad nos salvo la campana. Después de ese episodio, pensábamos en esos emigrantes NNs que viven en ese país y que no se pueden dar el lujo de equivocarse. De inmediato pueden ser arrestados y deportados. Sin embargo aprenden a vivir de manera ilegal, años y hasta décadas esperando el día en que puedan sacar los benditos papeles. De un restaurante Colombiano nos llamaron un taxi porque estaba cayendo un diluvio. Pues apareció un taxi informal, una camioneta chivera al estilo de esas piratas que utilizan en las comunas de Medellín. Sin utilizar cinturón de seguridad y manejando con un celular para atender nuevos clientes, la conductora nos llevo al siguiente destino. El rebusque en el primer mundo.

Así que resumiendo, los llamados taxes son mas cariñosos en el Canadá, haciendo el consumo mas complicado, incluso para la canasta familiar. Una familia como la nuestra, haciendo todas las economías posibles y comprando el máximo de artículos en promoción debe gastarse por lo menos 1000 dólares mensuales en mercado. En los estados unidos se ve la diferencia además del mercado, en la ropa y en la gasolina.

Claro esta que se viven tiempos de vacas flacas y en el común de la gente se escucha frecuentemente la frase: ‘ya este país no volverá a ser lo mismo.’ La gente dice trabajar para sobrevivir y el desempleo aumenta todos los días. Aunque Boston es una ciudad que no se considera industrial, así que no se ven esas olas de despidos de las grandes compañías que se ven en otras ciudades.

Caminando por las calles de Boston se descubre el esquema de la sociedad americana. Son los emigrantes los que están lavando edificios, trabajando en las construcciones. En una pizzería en el celebre prudencial center, todos los meseros son emigrantes. En la atención se vuelve a ver la actitud servil que hace rato no veía. No se si sea muy apresurado decirlo pero se percibe una clase baja, seguramente privada de muchos privilegios, que trabaja como esclavos, 2 y tres turnos para poder mantenerse en este medio y poder enviar alguna cosa a sus países de origen. Los amigos de color si parecen estar por encima del bien y del mal. En los barrios donde viven y que no conocimos, parece que la vida no es tan color de rosa. Tal vez todas estas especulaciones no sean así y los compatriotas se sientan en un buen lugar, tanto como para decirnos si no nos provoca cambiar Canadá por los estados unidos. Son palabras de otra jericoana compañera de bachillerato de Gabriela y a la que encuentra después de 25 años.
De nuevo sobraron las atenciones de personas a las que con nuestra visita se les cura así sea temporalmente esa enfermedad terrible de los emigrantes: la soledad.

El otro valor agregado de Boston es el hecho de ser ciudad costera y poseer playas. Obviamente no con las bondades de aquellas aledañas al mar caribe, pero igual limpias y organizadas. Lastima la lluvia que no permitió disfrutarlas en la estadía. Solo el ultimo día y ya de regreso, con un sol brillando en el firmamento valió la pena salirse de la ruta de regreso a Drummondville para entrar a Newbury Port, muy cerca de la frontera con el estado de Maine. Las frías aguas de un mar azul oscuro son el complemento perfecto de un calor sofocante en este puerto al norte de Boston.

Ya las últimas semanas en la fábrica habían sido tal vez las más demandantes en cuanto a trabajo. Natalie, la antigua compañera de trabajo estaba de salida en la compañía, lo que significa a pesar de los relevos que se han conseguido, mas trabajo para el que escribe. Definitivamente este trabajo es de experiencia y al convertirme en el más antiguo trabajador de este departamento igual las responsabilidades se heredan. Hubieran sido las vacaciones ideales para ir a Colombia. Casualmente a Gabriela le dieron otra incapacidad de un mes que coincidió con mis vacaciones. Quien sabe si esta coincidencia se repita tan fácilmente en el futuro. O tal vez el mejor tiempo sea el invierno, para escapar unos días de la tundra helada. Algún día ojala no muy lejano se podrá. Por el momento buenos fueron estos tres días por las tierras de Massachussets, conociendo la hermosa ciudad de Boston y volviendo a respirar la brisa marina después de tantos años. Pros y contras los que se encuentran en Canadá y los Estados Unidos. Canadá con mucho desarrollo social, pero a diferencia de los estados unidos, un país al que no se viene hacer dinero. Estados Unidos, con más posibilidades económicas aunque ahora no tanto, es el objetivo que se lee en la mente de los emigrantes. Emigrantes que nunca se sentirán americanos. A veces en la calle y mirando el comportamiento de las personas, a uno le parece estar en una ciudad del tercer mundo. La gente se pasa las calles por cualquier parte, los carros pitan y se ve la agresividad en los conductores. La gente pone doble chapa como en Colombia, sienten el asecho de la delincuencia. En Canadá uno puede irse de vacaciones un mes y dejar las puertas de par en par, nada pasara. El frío es mas inclemente 5 horas al norte por la autoruta (Están mas a la mano las ciudades gringas que las canadienses). Y en Canadá se pagan muchos impuestos, pero tal vez la sociedad sea mas igualitaria, y el emigrante puede integrarse mas fácilmente a esa clase media que es mayoría. Acá estamos de nuevo en Canadá, la tierra donde volvimos arrancar de cero y donde fue posible volver arrancar de cero, un abrazo para todos, feliz semana