Haciendo uso de estrategias de saqueo, pillado, sustracción de información e informática forense como lo mandan los cánones legales, me encontré con un grupo interesante en facebook. Una cosa que no hablara de Chávez-Piedad Córdoba o no más FARC. Es el grupo de fotos viejas de Medellín que saca a relucir un archivo fotográfico inmenso con fotos algunas inéditas y otras celebres pero desconocidas para el publico sobretodo joven.

En esa transformación urbana del barrio San Joaquín, ahora invadido de edificios en altura cuando siempre se hablo de las limitaciones en ese sentido dada la proximidad con el aeropuerto Olaya Herrera. El hacer parte de lo que los terroristas de Al Quaeda llaman una línea para un objetivo perfecto. Gracias a que en esta guerra por el centavo de los constructores todo se puede, con la colaboración eso si de la oficina de planeaación Municipal, el edificio redondo de la 65 pudo ser construido y desde sus ventanas ver el paso próximo de los primeros terroristas aéreos del Mundo. Las inmediaciones del aeropuerto a zonas residenciales no dejo de ser un riesgo. En su recorrido diario al trabajo que Anamaria hacia por la carrera 65, de pronto vio como un jet le dio por aterrizar en una de las bodegas aledañas. Una prima de los Ramírez no tan afortunada como la anterior, murió calcinada mientras hacia las necesidades en el baño en una de las casas del barrio Belén próximas a la carrera 70 con la 30. Ni los Tucanos hubieran dado en el blanco con tanta perfección. Se trataba de una avioneta que con enormes fallas técnicas trataba de regresar a la pista del Olaya Herrera que no la dejo terminar la habitual tarea.

Antes de construirse otra de estas maravillas de la renovación urbana, mas precisamente en el costado oriental de la casa de la circular 2ª, luego de un proceso de diálogos que duro varias décadas entre uno de esos nuevos ricos que surgieron en los años 80 y un grupo insurgente. Una familia de desplazados verbales de grueso calibre proveniente de las colinas de San Cristóbal, se logro el acuerdo humanitario. Realmente fue un verdadero alivio para el barrio. Este polo de desarrollo cantinesco había obtenido el estatus de beligerancia a través del tiempo y cierto posicionamiento social gracias a otros afortunados arribos al barrio que ganaba en estatus social. Esto sumado a la acción del más novel de sus miembros, Guiliam quien ya había diversificado el negocio a otras formas delictivas mas elaboradas. Pero la lavandería real en forma de ferretería y casi de gobierno, con el apoyo de tecnología de punta y armas de largo alcance, seria mucho más fuerte que la cantina que sobrevivía gracias al empuje de Virgelina que como Tirofijo perseveraba en su lucha. El campamento término siendo destruido desatándose una crisis en la frontera occidental: nuestra casa. Con el nuevo monstruo de concreto que se levantaba por encima del muy estable muro en ladrillo de canto que había sido una frontera segura de este campamento empezaron los problemas. El muro construido por Bush Alfonso. Este muro había cumplido el objetivo de aislar un poco el olor de marraneras, establos , rila de gallinero y hasta las incursiones del Loco Abel. Pero en este caso el poderio económico, gracias a las dudosas exportaciones a USA y las muy legales importaciones de herramientas Black and Decker habían logrado el objetivo de traspasar la frontera. No se como diablos una carta de esta pobre diablo a la oficina de planeación se apiado de nosotros y obligo al monstruo a construir un muro 3 veces mas alto, imposible de sobrepasar hasta por la atrevida bellísima (la enredadera victima de tantos ataques de Estebanano).

Con esta barrera visual, no solo quedamos privados del sol de la mañana que tanto afecta a Pacho en su ciclo vital invertido, sino de las hermosas salidas de la luna que se podían ver desde el estudio de piano de teresita. Estudio que luego se convirtiera también por esas transformaciones del modernismo en estudio de sonido y ruido del grupo Quipicamayoc.

Para los niños, a los que la luna no le es fuente de inspiración romántica, quizás la nostalgia más grande sea el haber perdido el centro de observación de aviones más atractivo del mundo. Ni siquiera desde la terraza se podía observar ya aquel fenómeno de observación. El sueño de niño era haber construido la famosa pieza en la terraza. Proyecto frustrado de don Alfonso que hubiera sido la torre de control de los aviones con antenas y equipo de radio aficionado incluido. El conteo de aviones, la apuntada de la placa y la aparición una que otra vez de un hecho sorprendente. Un mirage de fabricación francesa, alguno de los que sobrevivió a la pericia de los pilotos criollos, pasar como un cohete despelucando las ramas altas de los árboles de eucalipto de la Bolivariana.

Recuerdo el colorido de los aerocondor. Naranja si no estoy mal, sin sospechar en ese momento que muchos de ellos transportaban mercancía ilícita a otras latitudes. En la aerocivil para esos días igualmente todo se podía. Lo que si sigue vigente es el programa del ventiadero en la salida de los aviones del aeropuerto. Ahora mejorado con los servicios fúnebres del frente y por supuesto el palacio del salpicón.


La placa de avión más celebre y que esta impresa en mi memoria, seguramente porque fue amuleto de muchos chances y números de lotería fue la celebre HK4-2731, un avión que fue secuestrado varios días con las tácticas de los terroristas palestinos y que llego a buen puerto en la Isla de Cuba cumpliendo su cometido. Para ese entonces Yamith el Anderson Cooper de las ondas radiales nos tenía al tanto de los acontecimientos desde las 6 am. Una columna de sonido tipo bafle en triplex perforado con broca de 4" hacia la amplificación desde el comedor hasta el lavadero. Las informaciones se interrumpían en las horas de la tarde para darle paso a Baltazar con sus trucos de cómo curar el asma con bebidas de Llantén. Siguiendo atentamente las instrucciones y con un cultivo que se soñaría el indio amazónico, Doña Amalia se dirigía inmediatamente al patio trasero de la casa, efectivamente en la selva amazónica en fronteras con los Mesa.
Pero volvamos a la foto del barrio San Joaquín. Difícil saber ya con la invasión de las laderas de Medellín si las montañas al fondo son las orientales u occidentales. Supongamos que la foto es tomada a las 2 de la tarde ya que la sombra no es tan pronunciada. La colina que se ve al fondo corresponde a las lomas de Loreto. Las mismas a las que Le Corbousier se refirió en su celebre dictamen desde el cerro Nutibara: “Mire Monseñor Sierra no les vaya a dar por urbanizar ni esas colinas que se ven al oriente ni esas lagunas que están acá abajo’ Esas lagunas serian mas tarde la sede de la UPB. A verdad cierta no se si este concepto fue antes o después de la construcción del barrio San Joaquín. Otra parte de la leyenda habla del gran maestro suizo haciendo el boceto urbano del barrio conquistadores en una servilleta.
La placa de la casa modelo de la circular segunda reza 1949 si no estoy mal. Tiempos del bogotazo y el recrudecimiento de la violencia en Colombia. Violencia de la que aun no salimos. La sección de vía de la foto no corresponde a la circular segunda. En la foto se observa jardín-anden-antejardín-calzada. Sin un asomo de árbol por el momento. Y eso que no había nacido Fajardo ni los arquitectos de los contenedores. Otro detalle es el diseño se las casas. En esta versión mejorada de la urbanización aparece el balconcito sobre la entrada peatonal como se debe, no como la primera opción que nos condeno a entrar por una puerta de garaje toda la vida. Debimos haber demandado al conceptor por la vulnerabilidad de la frontera norte. Don Alfonso acondiciono un huequito en la puerta de garaje que facilitaba tanto el acceso de los ciudadanos de la casa como los del exterior. Claro que si el ministerio de agricultura y asuntos pecuarios en esos días monopolizado por el cultivo de plantas con extraños poderes curativos y alucinógenos hubiera cedido en la adquisición de un perro, muchos de los ladrones lo hubieran pensado dos veces antes de meter la mano por el huequito de la puerta para abrir la chapa.
Pero digamos que este no era el único cinturón de seguridad que protegía la casa. Para los trasnochadores, trasnochadoras, parranderos y parranderas, las demás cerraduras (puerta de la sala, cocina y puerta arriba escalera de caracol) se cerraban por orden del alto mando a las 11 PM. La sala y la cocina eran inviolables. Pero la ventana de la pieza de estudio ofrecía una luz a los desesperados borrachos que haciendo uso del zapato accionaban de manera magistral la manigueta de la ventana logrando entrar sanos y salvos y en puntillas para no ser detectados.
Otras diferencias del diseño son marcadas por la escalera recostada a la fachada con una disposición de ladrillos a medio poner que si bien lograban el efecto de ventilación de estas casas, eran la escalera perfecta para que el Loco Abel accediera a los techos planos. Afortunadamente no hay nieve o sino la catástrofe hubiera sido mayor.
Luego de tantos análisis me atrevo a decir que estamos hablando de la circular tercera. Una foto tomada desde la esquina donde ensayaban los hispanos. Una de esas casas debe ser la de Pedro Juan si no estoy mal tal vez se vea la de la hormiga, una de las glorias del fútbol barrial, después de Marco Tulio Duque el celebre arquero del Dim que muriera trágicamente a una edad temprana, todo esto son suposiciones porque el panorama ha cambiado y hace días no camino por el sector.
Los sexagenarios si tendrán que decirnos donde diablos estaba localizado el estadio-hipódromo los libertadores. Toda la vida me dijeron que encontraba justo al frente de la circular segunda. Don Alfonso recuerda de esa época la famosa danza del sol. Dios del imperio inca. Un onceno comparable con el Real Madrid cuya atracción eran unos excepcionales jugadores peruanos. Para otros mas asiduos a este deporte como el papa de José por ejemplo hablaban de una época gloriosa.Una liga premier a la altura de la inglesa. Aun sin el apoyo de los dineros calientes y a pesar de ello con los mejores jugadores del continente.
Si el estadio estaba en el barrio libertadores, no creo que haya llegado a límites de las casas del mater dei, que son mucho más viejas que el barrio San Joaquín. Casas de tapia y bahareque. Ni mucho menos de la gulunga que debe estar en proyectos de restauración por la fundación ferrocarril de Antioquia.

Obviamente tejicondor ahora macro debía estar mas al norte. No se porque con esta fachada tan bonita se empecinaban en tener esos horribles tapilales a la entrada de la fabrica. Seguramente resguardándose de las barras bravas que salían ciegas habidas de vandalismo del estadio los Libertadores.

La autoruta destapada que observan en la foto parece ser la calle 33, que especulando, debió ser la comunicación con el parque de Belén por medio de la avenida Bolivariana por supuesto. Belén era un pueblito satélite como la América. Aunque supongo que el puente viejo entre la 33 y la 30 tenia que ver con el asunto. No es muy claro porque después del puente existe el obstáculo del cerro nutibara. Ahí nos ayudaran pues los expertos para dilucidar esta foto que dizque se trata de Bulerias. Uno de los primeros malls donde iban los Paolitos de la época. Las primeras charcuterías y las inolvidables hamburguesas del Oeste. Ahí se gastaba Venslauskas los ahorritos de toda la semana mintras observaba como Clarita devoraba la comida chatarra. Como no olvidar la pastelería Santa Elena donde el flaco Urrego era cliente preferencial gracias a sus compras de tortas para días de madre, padre y eventos especiales.

La siguiente foto tiene cara de ser la Clínica León XIII, cuna de la mayor parte de los Jaramillo-Uribe y de medio Medellín por supuesto. Salvo los sexagenarios que pudieron haber llegado al mundo en la propia casa con o sin ayuda del doctor Betancourt. Esta clínica mas tarde seria el tétrico hospital donde se hallaba internado Venslauskas buscando sangre azul por todo Medellín un fin de año. Luego de practicar deportes extremos con su susuky LJ en la recta llegando a Montería en un fallido viaje a Isla Fuerte.


No muy lejos de allí y no tan tétrico es la sede del trepanador Lopera. El hospital San Vicente que parece estar en plena construcción. Alma mater del Trepanador, de su progenitor, de los hijos de los hijos de este y hasta de don Alejandro Alzate II padre de Gabriela es el colegio San Ignacio. La persona que envía la foto asegura que se trata de los dormitorios del internado del Colegio San Ignacio. Por un momento pensé que se trataba de un campo de concentración nazi dado lo acogedor del aposento.

La capilla del seminario mayor de Medellín, vista en detalle con los binoculares de don Alfonso precisamente dispuestos en la ventana de celosía de la pieza la música, podría ser inspiración perfecta para una sede de la fábrica de brasieres Leonisa. No tengo recuerdos del pasaje de los 2 mayores por este establecimiento. Sin embargo recuerdo con mucha nostalgia los maravillosos paseos del colegio de la UPB a este sitio. Se llamaban ejercicios espirituales. Luego de las respectivas actividades de reflexión salíamos en búsqueda de la cumbre. Una caminata extenuante de por lo menos una hora por medio de un bosque de pinos. En medio de la frescura del lugar el padre Gonzalo hacia un alto en el camino. Sentaba a la tropa y hacia una oración en un ambiente que parecía fuera de este mundo. Los rayos del sol se filtraban mágicamente por los copos de los árboles. Menos mal el avión fantasma no existía en esos momentos para avisar a los tucanes que extraños movimientos se observaban en las goteras de Medellín.
Una vez conseguida la cima del everest, no tan poblada de árboles nos disponíamos al descenso en picada que se hacia en mucho menos que la hora seguramente. No se porque razón el padre Gonzalo no consiguió la disponibilidad de un de los tantos buses de la flota de la UPB. Ni siquiera el celebre ñato No7 que era el más apetecido. El hecho fue que nos montamos desde la Terminal de Loreto en uno de esos destartalados buses de servicio urbano. Todavía me parece ver al padre Gonzalo mas ruborizado que cuando hacia las celebres interpretaciones corales. Saltaba en la banca de atrás del peligroso cacharro que caía como una piedra cada que llegaba a una de las carreras. La explicación física del asunto son las calles oriente-occidente del barrio Loreto con 45% de pendiente que cada 100 metros se encontraban sin ningún preámbulo con unas calzadas correspondientes a las carreras norte-sur con pendiente 0.





Otras fotos que corresponden al centro y que son mas la fuente de inspiración de Tomas Cipriano de Lopera en sus diálogos con la ciudad naranja. El por supuesto tiene mucha mas tela que cortar al respecto.
No encontré la famosa farmacia pasteur, donde íbamos con formula previa a comprar los medicamentos. Una botica a la que nunca le faltaba nada y que desafortunadamente desapareció del paisaje urbano. Lo que no era tan agradable era la búsqueda de revuelto en la plaza de mercado de Guayaquil. El famoso pedrero que ya tenia fama de peligroso en los años 70 y que con su huelentina de pescado hacia repugnante el mandadito.
Muchos recuerdos de esta buena galería de fotos del facebook, espero que sirvan de inspiración a muchos comentarios que puedan corroborar, complementar o seguramente contradecir lo escrito, un abrazo desde Canadá.










