viernes, noviembre 14, 2008

LOS BACKSTREET DE REGRESO



El escenario es casi el equivalente a un centro parroquial de nuestro país. Al menos en apariencia. Aunque realmente es un escenario deportivo que acá llaman arena. El mítico grupo de las fanáticas adolescentes de finales de los 90s y principios del nuevo siglo se presenta esta noche en sherbrooke a unos 80 kilómetros de drummondville. El añorado contacto visual con estos seres dotados del aura de la perfección ha llegado. Esos mismos que decoraron la habitación con sus enormes afiches, hoy seguramente ajados y abandonados en algún rincón. Regresan provenientes del más allá del olvido. Con Uds. los backstreet boys.

La histeria que producían los beatles en las mujeres de los 60s debió haber inspirado a los promotores de este grupo. Años atrás los portorriqueños menudo trasnochaban a paolita y toda su generación. Los mercaderes de la música siempre caen en la misma formula ganadora. Los new kids on the block ya eran viejos verdes para las nuevas sardinas, comenzaba pues el reinado de los backstreet boys.

A pesar del fanatismo que en su momento generaba el grupo, en el fondo se sabía que ese reinado seria efímero. El ciclo natural de los grupos de rock y pop que sucumben fácilmente con el paso del tiempo. Sin embargo es sorprendente y a la vez triste ver como un grupo que estuvo en la cima del planeta hace pocos años, ahora haga giras de bajo presupuesto con la lastima de un circo de pueblo.

Es muy poco el tiempo que ha pasado, incluso muchas niñas que los conocieron en su infancia aun no salen de la adolescencia y ya el grupo hace rato se cayo del pedestal. Mas que frágil y vacío como casi toda la cultura pop, los integrantes del grupo aun en los 20s se ven desgastados y apenas hoy son la sombra de lo que fueron.

Y va entrando el tropel de muchachitas, el 99,9 % de los asistentes. Uno que otro novio solidario con cara de aburrimiento acompañando a la fanática en semejante programazo. Algunas niñas ya bien grandecitas como contradiciendo el argumento del anterior párrafo expresaban su desinhibición y éxtasis ante lo que sus ojos verían. Ellas se presentan con diminutas faldas desafiando las noches heladas en esta época del año.

Es el preámbulo del concierto y uno de los ídolos saluda a lo lejos a Camila. Una acción de este tipo hace 8 anos hubiera podido ocasionar un infarto en la fanática. La orgullosa anécdota hubiera dado para chicanear varios anos seguidos y hubiera sido la fuente de envidia de todas las pelaitas del colegio. Lo que antes hubiera sido interpretado como una aparición divina ahora solo ocasiona un escalofrió temporal.

Bueno, un poco tarde para no ser una felicidad plena, esa en la que se dice que ya podemos morir tranquilos porque hemos visto los backstreet boys. Aun si Colombia en las épocas de gloria de este grupo hubiera sido un país rentable como escala en una gira, dudo mucho que hubieran existido los medios para que las niñas asistieran a un concierto.

Tal vez para ellas aun sea demasiado pronto para estar recordando grupos. Tal vez hay que esperar más tiempo o llegar al menos a la treintena para invocar la nostalgia. El ipod se puede llenar con todas las canciones de mi juventud, en esa época había que esperar a que el disc jockey de la emisora le diera por radiarlas. Hoy escuchándolas en el viaje diario poco o nada es aun potable. Estamos lejos de esos viejos que escuchan mil y una vez los mismos tangos sin cansarse y su mente negandose aceptar otros ritmos.

Estos ídolos del universo femenino, esclavos de la belleza, tendrán que luchar toda su vida para que su imagen no se diluya con el tiempo, bebiendo de la fuente de la eterna juventud como lo intenta hoy madona. O poniéndose peluquines como hacia Leonardo Fabio para no decepcionar a sus fanáticas de los 70s. La tarea no es nada fácil, sin embargo aun despiertan suspiros y alaridos de histeria en las ya no tan adolescentes seguidoras.

sábado, noviembre 08, 2008

LOS MUEBLES QUE SE QUEDAN



Los objetos terminaban enterrando a sus propietarios, las cosas estaban hechas para toda la vida y poco respondían a las modas y al ánimo infundado de reemplazarlas. Esos objetos inertes terminan pareciéndose al dueño, asi como las mascotas, al menos aquellos que caprichosamente se van quedando. Pero en este mundo donde toco arrancar de cero y donde cualquier cosa era cariño, desde un colchón hasta la mesa de comedor, no hay mucha oportunidad de escoger. Todo va llegando de la manera mas casual, todos esos seres inanimados tienen su historia, algunos horribles y de mal gusto sobreviven al holocausto de la basura, de dejarlos abandonados en la calle para que otro necesitado los recoja, el ciclo natural de las cosas en esta sociedad de consumo.

Algo que no alcanzaba a visualizar muy bien antes de venir a este país era como diablos íbamos a vivir los primeros días. Miraba el inventario de cosas acumuladas en la casa de conquistadores y me preguntaba cuanto tiempo tomara tener al menos lo básico de una casa. La plata dicen, no sirve sino para llenarse de checheres. Pero aun sin dinero, las cosas van apareciendo de la nada, se van acumulando hasta coparlo todo. Llegas a un punto en que dices, que bueno llevármelo, es gratis o esta en promoción, pero no tengo espacio ni en el cuarto de san alejo.

Marta vivía sus primeros meses de matrimonio en Canadá y nos ofreció su cuarto útil para ir guardando las adquisiciones preliminares de la nueva casa. La misma que no podíamos aun habitar por eso del respeto a los contratos anuales de arrendamiento que por lo general terminan el 1 de julio. Vivíamos aun en una pieza y no teníamos domicilio propio. En esta sociedad de consumo si tienes un cuarto de san alejo siempre estará lleno sin importar su dimensión. Siempre hay checheres disponibles, lo complicado es el espacio para almacenarlos. No se como Esteban el esposo de Martha nos hizo un campito para meter unos electrodomésticos que habíamos adquirido de una manera casi providencial.

Por eso del desorden y el incumplimiento latino, un almacén de electrodomésticos usados, seguramente recogidos en la calle y reparados con la malicia indígena de centro America aun no habría aun sus puertas pese a lo avanzado del día. Estaban bien retardados. Una señora quebecua toca impaciente la puerta y nos mira con aire de frustración. Gracias seguramente a don Roberto que en ese momento era nuestro intérprete logramos comunicarnos con ella. Tenía un nevecon, una estufa y una lavadora para regalar. Solo que había que sacarla de un tercer piso por unas empinadas escaleras metálicas.
Sacando fuerza de donde no había y dándole uno que otro golpe logramos bajar los pesados aparatos. Me acuerdo que don Roberto no podía hacer fuerza por culpa de una hernia y fue la diminuta figura de dona Olga la que nos dio la manito. Después el lío de encontrar un chivero que no están propiamente parqueados en guayaquil o en la plaza mayorista. No se de donde se lo rebusco dona Olga y ahí apareció un argentinito en un carro como en los que se vuelan siempre los de misión imposible. El tipo era realmente un animal en esos menesteres del transporte y olvido amarrar la puerta de la nevera que la habíamos destornillado por el peso. En una curva se vino con todo su peso y por poco se sale del vehiculo. Del guarapazo se quebraron unos cajoncitos que tiene plásticos. Pasados 4 anos, la nevera y la estufa siguen funcionando correctamente y no hay muchos impulsos por reaplazarlas. Duraran muchos anos mas, como esas neveras eternas de circular segunda, esos electrodomésticos hechos en la época de westinghouse, hechos para toda la vida, indestructibles, o al menos reparables por mi papá. Pero si bien no son hechas con ese propósito de perpetuidad, aun sobreviven al uso diario y seguirán ahí hasta que claudiquen.

En Canadá casi todas las casas unifamiliares tienen sótano. Por esa necesidad de cimentar la casa por lo menos 1,20 por debajo del nivel del terreno para escapar a la capa de hielo que puede ser perjudicial para la estabilidad de las viviendas. Se entierran un poquito más en las excavaciones y aprovechan ese espacio perdido para un sótano. Pero ese sótano que tiene la misma superficie de la casa, termina convertido en un gran cuarto de san alejo. Es como si tuvieras un 50% de tus cosas útiles en el mundo conciente del primer piso y el 50% restante, tirado, acumulado y empacado bajo capas de polvo en el inconsciente del sótano. Es en verano cuando la gente se muda, o le da por organizar esa gulunga y salen a la superficie esos objetos olvidados, reemplazados o muchas veces ni siquiera desempacados. Quizás producto de un impulso compulsivo de comprar o comprar. Empujado por esos volantes que inundan las entradas de las casas y los edificios mostrando las últimas promociones e inventándole necesidades a la gente.

Los objetos ya en la superficie y recibiendo el añorado sol del verano son expuestos en los antejardines de las casas, son las famosas ventas de garaje que de cuando en cuando traen sorpresas muy gratas, esa cosa que hacia falta en la casa y que nueva vale demasiado para hacer la inversión. Otras veces casi sacan una cabuya reventada o una caja de tornillos oxidados, al parecer hay clientes para todo.

Y hay cosas que se demoran muchísimo tiempo en conseguir. Muchas veces por el costo o otras veces porque no es muy prioritario. Otras veces porque fueron conseguidas de segunda y siguen prestando su servicio pese a su antigüedad.
Pero los muebles y los colchones de las camas podrían ser la contraparte. Yo creo que el elemento que simboliza la casa de un emigrante es el sofá usado. Debería estar en su escudo si algún día lo inventan. Recuerdo a Catalina Bonilla que trae una buena nueva a la familia hasta ese momento sin muebles de sala. Como les parece que acaban de sacar un juego de sala completico solo a una cuadra de acá y se ve en muy buen estado. Era de noche cuando todos los gatos son pardos y efectivamente se veía como el gran descubrimiento. Ya los coteros son las niñas con las que casi no logro montar esos aparatosos muebles por las escaleras. La aspiradora a toda maquina para extraer el máximo de ácaros posible del nuevo amoblamiento.

Doña Olga que sufría mas que nosotros por lo precario de los muebles nos conseguiría después un fiado para unos muebles de sala que aun habitan con nosotros, el famoso sofá cama que tanto pidió Bruno para su cómodo alojamiento en Montreal, ya esta en Drummondville solo a una hora de Montreal pero mas cerca de la ciudad de Quebec, tal vez la mas hermosa del Canadá.

La calle comercial de Jean Talón donde habitábamos era algo así como la calle san Juan por los lados de la carrera 73. Un uso muy comercial en los primeros pisos y viviendas en los pisos superiores. Buses, mucho tráfico y montañas de nieve que se derretían de cuando haciendo unas piscinas en las que por poco había que sacar balsa para pasar a la otra orilla de la calle. Aun no estábamos en esos penosos días en los que el mercado era un verdadero viacrucis, arrastrando un carrito rebosado de paquetes. Era mas bien tarde, demasiado para ver una venta de garaje. Un quebecua con la amabilidad del mejor vendedor nos muestra una serie de cosas algunas de mucha utilidad, otras a precios que iban descendiendo como wall street con el regateo de Gabriela.

Era como si tuviera que venderlo todo ese día y parecía tener cada cosa que le pedíamos. Nos sube a su apartamento y quita el reloj de la pared, lo ofrece, desciende la cama y promociona su tendido, saca una caja llena de checheres de niños, patines viejos, abre las alacenas de la cocina saca las ollas, los cubiertos, fritadota, licuadora quiere lograr como sea una venta.

Era la época en que la plata estaba más que contada y el presupuesto apenas alcanzaría para comprarle lo esencial. El seguía insistiendo y bajando los precios en un acto desesperado. Salimos cargados de muchas cosas, incluso algunos utensilios de cocina que aun están vigentes. En la venta estaba incluido el transporte de la lavadora al segundo piso donde vivíamos. Ahí conocí el original tratamiento quebecua a los electrodomésticos, no se cuantas veces golpeo esa lavadora mientras tratábamos de subirla por las escaleras, en uno de esos intentos le cayo en un pie, por un momento pensé que se le había quebrado. Al fin logro montarla y encimarnos las instrucciones de funcionamiento. El aparatejo comprado por un precio irrisorio apenas si duro el primer año de Montreal porque empezó con un golpeteo de matraca que parecía iba a desbaratar la estructura de madera del edificio. Ya en Drummondville conseguimos otra lavadora en un almacén de electrodomésticos usados que igualmente duro 1 año. Definitivamente para ese tipo de aparatos lo mejor es comprar nuevo.


Y del loco tuvimos los colchones de las camas, la aspiradora, la lavadora, fritadora, utensilios de cocina, los primeros juguetes de bárbara, hasta un reloj.
Hubo que romper de tajo relaciones con el individuo porque parecíamos más bien unos reducidores. Uno no sabia a ciencia cierta como habían sido adquiridas esas cosas, era evidente que el loco las vendía para sostener su vicio. El loco insistía y como ya sabia donde vivíamos subía frecuentemente a ofrecer alguna novedad. No se cansaba de nuestra negativa. Con el exceso de tranquilidad que se vive en Montreal alguna vez Manuela se encontraba sola en la casa. Tocaron la puerta y ni pregunto quien era, supuso que éramos nosotros. Apenas salía del baño y tenia una toalla, abrió la puerta y era el mismísimo loco. Afortunamente en sus vicios no parecían estar los asaltos sexuales, sin embargo el susto fue muy grande.

Y los dementes están al orden del día en Montreal. Son los tiempos del famoso Rony, un guatemalteco que trabaja en una empresa de aseo y limpian el cuartel general de los judíos en Montreal. Gabriela trabaja para el y es Rony el que me pide le ayude con un trasteo. Parte del pago seria en efectivo y el resto con varias cosas que ya no le servirían en su nuevo apartamento. De ahí sobreviven aun los muebles de nuestra alcoba, el mueble biblioteca de la televisión. Son los famosos muebles económicos en melamina que se venden en esos almacenes de cadena tipo wall mart. Baratijas que afortunadamente y pese a su ordinariez perduran en el tiempo. De ahí salio igualmente una poltrona que Rony decía le era muy cómoda para ver la televisión, en eso seguimos deacuerdo.


Rony iba a rejuntarse con una señora venezolana en un nuevo nido de amor. Un hermano de la venezolana parece una caja de música renegando con un repertorio de vulgaridades y maldiciones mientras desocupamos un apartamento en un 4 piso. Nosotros vivíamos en la casa de Maria, una colombiana que nos alquilo su casa por un mes mientras podíamos pasarnos al nuevo apartamento. El apartamento de la venezolana no quedaba muy lejos de la casa de María y pudimos pasar a pie muchos de los sobrados de la señora. El apartamento parecía haber sobrevivido a un bombardeo porque el caos que se se había instalado. El autor de esta instalación era otro demente a una escala más elaborada, un dependiente del Internet y de los juegos de video que ya pertenecía más a esos mundos etéreos. Recuerdo que había una mascara de esas que se vendieron como tamal en derrumbe cuando apareció la paranoia del ántrax. El muchacho decía en medio de su discurso un poco incoherente que era un hacker y que su trabajo era hacerle la vida imposible al prójimo por Internet. La mama ya no viviría mas con el y el no estaba en condiciones de mucha autonomía para vivir solo. En medio del maremágnum de cosas rescatamos una enciclopedia de cocina que siempre consulto para deshuesar el pavo en diciembre. Recuerdo que había dejado una batería pesadísima que supuestamente alimenta los computadores cuando se va la energía. Era otra de las provisiones que tenia en su paranoia seguro para continuar conectado cuando los terroristas atentaran contra el fluido eléctrico de Montreal. Ese mamotreto difícilmente pudimos llevarlo a la casa de María, creo que ese calvario le toco a las niñas porque para ese entonces yo trabajaba en una fabrica de vestidos. El costoso aparato no se podía dejar perder. El esfuerzo sirvió de poco porque el demente ya lo había quemado y ya era inservible.




Son esas cosas que de pronto se ven como una bendición del cielo. La vietnamita propietaria del primer apartamento oficial en Canadá nos muestra una maravilla de televisión que debería tener por lo menos 24 pulgadas. Era un monstruo que difícilmente se podía cargar. Tenia un solo problemita, la imagen se quedaba concentrada en una linea de 1 mm que rehusaba a extenderse en toda la pantalla, un sonido impecable aumentaba la frustracion. El aparatejo era tan pesado que llevarlo a donde un técnico valía una fortuna. Ya donde el técnico quien sabe cuanto valdría el arreglo. Las personas que reparan están en peligro de extinción en esta sociedad, yo no me explico que tipo de trabajos hacen porque siempre sale mas barato comprar el aparato nuevo. Como ultima opción de vida para el aparato le tome unas fotos con la cámara que compramos en una subasta y que venia sin CD de instalación para descargar fotos y que amablemente Carlos nos lo hizo llegar para plasmar las primeras imágenes de la familia emigrante. Se suponía que pacho haría el diagnostico mediante fotos del aparato, conseguiría el transistor o lo que tenia malo en almacenes la cita de guayaquil y lo enviaría vía fedex al técnico remoto quien seguiría cuidadosamente las instrucciones para reemplazar la pieza. El problema era mucho mas grave, se trataba de un daño crónico en la pantalla y el dictamen del galeno de los televisores fue la eutanasia inmediata del casi cinema en casa.

Y del hacker de los computadores, ahora en proceso de rehabilitación psico-social sin la ayuda de bruno nos heredo esta mesa de redacción del drummondvillano. Algo que en el mercado no vale mayor cosa pero que sigue prestando su función.

En esos días previos al trasteo masivo de Quebec que se hace el día de la confederación canadiense, se hace precisamente ese día para estar lo suficientemente ocupados en otros menesteres como para que un quebecua recite el god save the queen. En esos días la gente empieza a botar cosas y a dejarlas en los andenes de las casas. Hay que apresurarse porque hay mucho necesitado en las mismas tratando de agarrar lo que sirva antes que otro avivato de adelante en el intento. Un barbecue un poco sucio, otras cosas que no recuerdo muy bien y una mesa de comedor como la que habíamos comprado en una venta de garaje, en muy buen estado y que necesitaba el recién llegado augusto. Como el asador tenía ruedas se podía montar la mesa desarmada encima a manera de carretilla. El sitio del hallazgo se encontraba a unas 7 cuadras de la casa pero había que pasar con esa procesión por avenidas muy congestionadas haciendo equilibrio para que la mesa no se fuera al suelo. Recuerdo que un árabe se compadeció y de detuvo para cargar las cosas en su camioneta. Yo no le entendía un pito, el caso que fue que al parecer el favor no era gratis porque yo simplemente le dije gracias al terminar su acarreo y el tipo empezó a cobrarme. Como cosa rara yo no tenia un peso en ese momento en el bolsillo y el tipo se fue un poco enojado. La limpiada del asador que duro varias horas con easy off y esponjilla de poco sirvió porque nunca lo utilizamos. Estábamos en un apartamento muy pequeño y hacinado que no tenía balcones o terrazas amplias para disfrutar de un asado. Allá se quedo tirado en el andén el día del trasteo a Drummondville para que alguien por fin lo disfrutara.

Y así otras cosas que se fueron quedando: el equipo de sonido comprado en venta de garaje por 5 dólares porque el lector de CDS no le funciona. Sirve de amplificación del computador y para escuchar los cassetes que también se consiguen regalados porque ya no pertenecen a esta época. Sillas, mesas, camas, estanterías y hasta un carro que nos cedió don Roberto y que se suponía estaba para santos oleos. Dos años viajando diariamente 150 kilómetros y se niega a ir al cementerio de carros. Un mecánico de esos que ya no se ven, un mecánico como los de Colombia que arregla lo que sea siempre lo resucita.

Esta es la sociedad en la que todo el mundo vive en función del consumo. En los fines de semana se ve el peregrinaje a los puntos de venta que ya han hecho su trabajo psicológico durante la semana inundando de volantes las casas. Allá están todos inventado que comprarse, inventando que reemplazar. Quien sabe si esos hábitos se vuelvan cosa del pasado si esta rececion sigue aumentando.

El valor agregado de esas adquisiciones usadas es que cada una tiene su historia. Gabriela se acuerda del recateo con un italiano por una chaqueta que por fin compro por un precio irrisorio, aun la acompaña en los inviernos. También se arrepiente de no haber comprado esa molinex por 12 dólares sabiendo que nueva casi vale 100 y que nos habría ahorrado muchas molidas a mano del maíz. El pimentero y el salero, una pera y una manzana, de las que se enamoro Gabriela y a las que no le mostró muchas ganas en su momento para que el loco vecino de Montreal se las encimara por la compra de su lavadora. La mecedora de Rony, el primer patrón de Gabriela y su singular mensaje en el contestador: hola habla rony, llámame. La chaqueta recuerdo de los fines de semana haciendo aseo en la refinería Shell, que a propósito había que devolverla luego de la súbita renuncia para viajar a Drummondville. El computador que armo Felipe en Colombia y que viajo con nosotros y donde estaban los diseños para mostrar en las compañías canadienses en las que solicitaría empleo. Siempre nos sirvió para conectarnos con Colombia durante el primer ano, me acuerdo que ahí hice un diseño para Montreal y fue en ese mismo aparato que le hice unos planos a Turner para demostrarle que lo de la hoja de vida no era mentira, me estaban midiendo el aceite y al menos había herramientas para demostrarles lo que sabía. Ahí sigue estorbando el tiesto, Bárbara lo sigue utilizando para jugar.

Objetos que sirven de pretexto para hacer marcha atrás y recordar hechos y personas en esta etapa por el Canadá. Y esos objetos alguna vez pertenecieron a personas que nos acogieron como los amigos mas cercamos en este país. Su recuerdo presente para no olvidar su gesto y siempre agradecerles su desinteresada colaboración.

sábado, noviembre 01, 2008

FIN DE OCTUBRE


El 2008 ha sido el año de las estaciones efímeras. Sobretodo las que tienen mas expectativa para el turismo. Los gurús del tiempo hacían sus predicciones, anunciaban la canícula y una multitud comprando sistemas de aire acondicionado que no serian suficiente para un intenso verano. Ahora están diciendo que la nieve caerá más generosa que el invierno pasado. Del pronostico del verano estuvieron muy lejos, ojala igualmente se equivoquen con el del invierno.

Y fueron más o menos 2 semanas en las que el pintor celestial saco de su paleta la policromía de amarillos, ocres y rojos. Y los bosques este año se vistieron de los más hermosos colores. En los días donde el sol brilló, esos tonos se hicieron más intensos. Volvió la teoría a la mente, esa que dice que los colores en este país son más intensos. No estamos acostumbrados en Colombia al derroche de amarillos y rojos en el monte. Tenemos eso si todas las gamas de verdes que se van hasta llegar a ese azul de las lejanas montañas de Antioquia. De pronto el milagro de un plateado en un yarumo, o el coqueto amarillo de un guayacán. Sin embargo es el fresco verde el que prima, los otros colores mas publicitarios aparecen a mis ojos en los diarios trayectos a Trois rivieres, se comprueba que las impresionantes fotos de los almanaques canadienses no son obra de trucos fotográficos.

Tan bello como efímero, y acto seguido luego del éxtasis de colores la lluvia de hojas que empieza a inundar los bosques y construye la misma policromía en un tapiz que lentamente se ira petrificando, son los primeros pasos del invierno que se acerca. Ya nos visito la primera nevada, como siempre en la madrugada y aun muy tímida para quedarse. El termómetro sobrepasa los cero grados en el día y es suficiente para derretirla.

Y el frío helado viene con los descalabros financieros. Se va el octubre del 2008. El más oscuro en términos financieros después de 1929. En esos días llegaba también la noche al corregimiento San Pablo de Tamesis. La crisis del café que obliga a venderlo todo para apenas cumplir con los acreedores y agiotistas, únicos beneficiarios en esos días de catástrofe. Reclaman la tierra como prenda de garantía, esa tierra que nadie se la llevara como dice Gabriela con su terruño de jardín y consolándose de al menos tener un patrimonio real y no con la virtualidad de unos títulos.

Y de esas crisis como la del 29 se obligó al cambio, a una migración en pequeña escala. Mamá enferma y aun niña, viaja a Medellín como segundo miembro de la familia emigrante. Más para protegerla porque ya 3 hermanas habían fallecido en un sitio donde los recursos médicos no eran muy generosos. Y Perucho logra instalarse y traerse el resto de la familia, el resto de la historia la conocen muy bien, este recuerdo tal vez para pronosticar que estas crisis barajan las cartas del juego de la vida, se obliga al movimiento, al cambio e incluso a conocer gente que quizás jamás se hubiera cruzado por nuestras vidas. Sin esa crisis quizás la niña Amalia hubiera fallecido, o jamás hubiera conocido Alfonso, y la historia hubiera sido muy diferente, tan simple como decir que no existiríamos

Como un aliento en los difíciles días que vienen para la compañía llega una buena noticia. La compañía se gana el premio del mejor fabricante de casas prefabricadas en la categoría de pequeñas empresas. Ellos ya se habían ganado el premio en el 2003 y no con tanta competencia. En esta oportunidad la lucha estuvo más cerrada y el triunfo es muy gratificante. Sobretodo porque en una u otra forma se aporto para lograr esa distinción.

En estos tiempos las ventas se han calmado un poco. Primero porque es el invierno el que esta encima y los proyectos de construcción entran en proceso de congelación. Ahora la empresa esta en la labor de crear nuevos modelos. Cosa medio complicada porque en ese mundo de la vivienda podría decirse que todo esta inventado. Los modelos se basan en estilos muy definidos y que siguen vigentes a pesar de los años. Los materiales cambian pero la apariencia sigue siendo la misma. La otra parte de la camisa de fuerza para diseñar la conforman las limitaciones de las casas prefabricadas en ancho y en altura por eso del transporte.

Al principio no estuve muy de lleno en la creación de los nuevos modelos por estar pendiente de la producción, ahora que el tiempo esta frío, me ha tocado desempantanar un poco la mentalidad cuadriculada de las personas que están a cargo de los diseños. Ellos siempre diseñan con una revista o un modelo al lado, copian y tratan de adaptar ideas de otras partes. Yo me aparto mucho de ese método, trato de hacer el diseño que alguna vez me enseñaron en la universidad. La sensibilidad de German para interpretar cada estilo arquitectónico y descubrir como funciona. La versatilidad, autonomía y originalidad de Guingue, el talento de John Jairo Pérez para la vivienda comercial, Pérez decía que el arquiteso era el que además de producir productos de calidad, los hace rentables para el cliente, un poco el objetivo que tiene Turner en su compañía.
Es muy probable que el exótico toque colombiano este muy presente en las nuevas casas modelo, ojala sean muy atractivas y novedosas para el mercado de Quebec.

Siguiendo el curso natural de los emigrantes y luego de 4 anos cumplidos en esta tierra llega la esperada carta con la citación para los exámenes y ceremonia de entrega de la ciudadanía canadiense. El 17 de noviembre estaremos recibiendo el bautizo simbólico como nuevos ciudadanos de este país multicultural donde todos incluidos los blancos descendientes de franceses e ingleses somos emigrantes. Solo se consideran autóctonos las comunidades indígenas que alguna vez hace miles de años también fueron emigrantes. Hay que recordar que el hombre americano no es originario de este continente.

El estatus que tenemos en este momento goza de todas los derechos de un ciudadano común excepto el derecho al voto o a postular su nombre para alguna corporación publica. Gabriela y yo un poco tocados con esta nueva cultura, las niñas grandes seguro serán mitad colombianas mitad canadienses y Bárbara con un recuerdo de su primeros 7 años en Colombia será la mas canadiense o quebecua de la casa.

Dentro de las ventajas practicas de la ciudadanía canadiense esta el famoso pasaporte azul y no cafecito colombiano tan apreciado en los aeropuertos del mundo. La entrada a los estados unidos sin tener que arrodillarse en las embajadas americanas para la famosa visa usa y la puerta abierta para muchos otros países.

Se acaba el compromiso de permanecer obligatoriamente en el país. El nuevo ciudadano canadiense puede irse a vivir a Colombia sin perder su estatus. Mucha gente obtiene la ciudadanía y se regresa a su país de origen. Por ejemplo miles de libaneses habían regresado a su país para rehacer su vida. Luego que Israel destruyera su territorio esos miles regresaron nuevamente a Canadá para refugiarse. Se desato un debate sobre esos ciudadanos canadienses en el exterior, ciudadanos que no le producen al país y que algún día reclamaran una pensión, solo en casos extremos regresan a su segunda patria.

Por ahora Canadá nos ha dado tanto que el interés de regresar a Colombia aun es un poco lejano. Hay que ver como evolucionan las cosas, si esa integración se va acrecentando con los años. Como van evolucionando las niñas en este país y como se ponen las cosas para nosotros. Tal vez pasar la vejez en esta tierra no sea lo más recomendable. Son preguntas que hacen parte del futuro siempre incierto. Por ahora compartir este logro de la ciudadanía canadiense que llegara el 17 de noviembre y agradecer a todos los que nos apoyaron y colaboraron en Colombia para poder establecernos con seguridad en la vida.

De nuevo una migración producto de otra crisis, pero gracias a todos ustedes apareció esta luz del Canada, luz que sigue brillando con mucha intensidad, feliz fin de semana

domingo, octubre 26, 2008

LOS DESCARGOS DEL RESTAURADOR



Atención que sigue el desarrollo de la noticia sobre captura del restaurador en la Habana. La cadena telesur en asocio con Al Yassira acaban de publicar en exclusiva los descargos del restaurador sobre el bochornoso incidente.

No se los pierda en
LOS DESCARGOS DEL RESTAURADOR

EL DIARIO OFICIAL GAMMA AMPLIA LA NOTA SOBRE LA CAPTURA DEL RESTAURADOR


Y atención que el diario Gamma de la Habana, órgano oficial del partido comunista acaba de ampliar la nota sobre la captura de alias el restaurador. Al parecer los bochornosos hechos han desatado una crisis internacional de proporciones incalculables.

Vea mas detalles en
EXTRA EXTRA CAPTURADO EL RESTAURADOR EN LA HABANA

sábado, octubre 25, 2008

LA MALETA BOMBA EN EL REGIMEN CUBANO


Lucia explica los detalles de la captura del terrorista de la restauración en el aeropuerto de la Habana, la fallida maleta bomba preparada por trapo para dejarlo sin ropa y casi al mismo nivel del terrorista de la filosofía en el Danubio. Es decir en calzoncillos como única muda para continuar un supuesto doctorado en restauración y patrimonio.
Vea la nota de Lucia
LA MALETA BOMBA EN EL REGIMEN CUBANO

HABLANDO SOBRE QUEBEC


En la manera de hablar se debe leer como piensa un pueblo. Las cosas no se dicen de la misma manera, en Québec como en todas partes hay una forma particular de expresarse, incluso se aleja de su madre patria Francia. Para nosotros los hispano parlantes la formula facilista de transcribir expresiones del español al francés no siempre logra el efecto esperado. Hay que aprenderse de memoria frases completas para cada situación, uno creería que en español nosotros tenemos mas libertad, es posible que tengamos más palabras en el vocabulario, a fin de cuentas este francés trata de estar a la par con el pragmatismo del ingles, hablar claro y sin muchos rodeos.

Las niñas van haciendo una mezcla de idiomas al hablar. Una torre de babel en sus cabezas con 3 divisiones. El día nos la pasamos pensando en francés, Camila y Manuela tienen espacios en el día en los que se expresan en ingles. Al caer la noche y llegar a casa cansadas ya es el español materno el que hay que retomar. Dentro del ritmo normal de una conversación en español empiezan aparecer vacíos que son reemplazados por palabras en ingles o francés. Es como el spanglish de la florida, una revoltura en la que solamente ellos se comprenden. Además muchas de las expresiones que utilizan en el nuevo idioma no tienen una traducción muy clara o volviendo a la idea principal, si se transcribe literalmente se pierde el sentido.

Natalie la compañera de trabajo termina una conversación telefónica en donde termina bastante disgustada. Ella dice:
Es verdaderamente bestia esa mujer, refiriéndose a una quien de manera descortés ha respondido a una pregunta por teléfono, para nosotros querría decir es verdaderamente una bruta esa mujer, para expresar malos modales o descortesía mas bien seria malaclase o en casos extremos una mierda.

Y estar realmente en la mierda no significa propiamente estar en lejos, en la porra o en la pm. .Es estar fregado, jodido, en serios problemas porque ha ocurrido ha pasado algo una gravedad absoluta, en términos vulgares, una cagada.

Pero la acción defecar o dar del cuerpo se utiliza mas para mandar a la gente al diablo, vallase a defecar seria un agravio un poco rebuscado para nosotros, que preferimos mandar a comer el producto de la acción.

Pero en materia de palabras de grueso calibre y tal como sucede en España, sociedades que vivieron etapas ultraconservadoras en su historia y quizás como cambiando la polaridad de lo que antes fue lo mas sagrado, esas referencias a temas religiosos son las mas utilizadas si la frase quiere hacer un hipérbole o magnificar su sentido.

Para nosotros la sexualidad, las enfermedades venéreas, los homosexuales, las prostitutas representan ese repertorio utilizado para agredir, burlarse o maldecir.
Tal vez esta sociedad no tiene tanto resentimiento frente al sexo, lo consideran algo más natural, un ingrediente más en la vida. Pero hay un conflicto con la religión tradicional. Una especie de huelga, un paro espiritual.

Ni una revolución tranquila de Quebec, ni el hipismo, ni el mas crudo comunismo en la cortina de hierro pudieron borrar eso que esta en inconsciente colectivo de los pueblos, en su esencia, hoy la religión esta mas presente que nunca. La pelea de la gente es mas con las formas, con el excesivo poder que alguna vez tuvo la iglesia, ellos están convencidos que la religión es un asunto personal no colectivo. En el fondo esa mentalidad conservadora sigue intacta.

Cuando los ingleses logran tomarse el ultimo bastión francés en America del norte encontraron una sociedad parecida a la antioquena, la antioquena del valle del aburra, no la de los hidalgos blancos de santa fe de Antioquia. Esa medio mestiza con blancos que venían más a trabajar que hacer fortuna inmediata. Judíos convertidos y expulsados de España, mezclados con algo de negro, otro poco de indio.

Si los colonizadores de Antioquia pelearon contra las difíciles condiciones topográficas, los franceses acostumbrados al paraíso terrenal mediterráneo propicio para los mejores vinos, se encontraron con unas condiciones invernales similares a las estepas siberianas.

Ni los esclavos pegaban en este nuevo mundo, la única forma de sobrevivir era aprender de los indígenas de la región, de ellos viene el beneficio del árbol del arce para la fabricación de la famosa miel. El canadiense del campo tiene algo de esa héroe televisivo, Daniel boom, mitad indio, mitad blanco. Experto en cacería, pesca y todo lo necesario para sobrevivir.

Nosotros vivimos en una región casi en las afueras de Montreal, muy en los límites con los estados unidos, es una zona agrícola. Alguna vez fue bosque axial como las tierras de la colonización antioquena que fueron monte, posteriormente arrasado para establecer cultivos. Mas al norte el territorio es mas despoblado, el bosque aparece en su esplendor, pero las malas lenguas dicen que esta destruido, la explotación forestal que alimenta la construcción gringa y americana tienen diezmado el recurso. Muchos sostienen que el único bosque que existe es el que esta al lado de las carreteras principales, que mas adentro se ven los huracos de explotación indiscriminada.

Y mas al norte los indios van apareciendo, hasta que casi en la latitud 60, donde se puede ver la aurora boreal ya son la mayoría. Son poblados de 100 personas en promedio y unas condiciones climáticas muy difíciles. La misma historia de Colombia, los resguardos terminan arrinconados en el mapa, y aun ni en la selva están tranquilos por la guerra que los rodea.

El pasado fin de semana fuimos a un pueblo el mas al norte que conocemos, a una hora de Québec, a unas 3 horas de Drummondville. Es el pueblo de los gansos blancos con unos visos negros. Ahí llegan puntuales cada verano, y ya cuando el otoño marca su fin comienzan alzar vuelo para buscar tierras más calidas. Su próxima escala será la florida. No pudimos ver mucho. Debe ser el gentío abido de algún entretenimiento en uno de los pocos puentes del ano el que las espanta un poco y las hace que se ubiquen lejos de la vista.

El río san Lorenzo se va pareciendo mas a un mar, ya no es posible construir puentes para comunicarse con la otra rivera. El ultimo se encuentra en Québec, el cantiliver mas largo del mundo, construido 3 veces, 2 fracasos por fallas estructurales. Y ya es el ferri, el barco o el avion el que prima. Los pueblos son mucho mas tranquilos, mas tradicionales, mas blancos, en arquitectura y poblacion, menos industrias, menos emigrantes.

De regreso hacia Québec un paisaje de campiña europea, es la isla de Orleáns cerca a Québec, el colorido de los cultivos y las pintorescas casas con sus techos de colores. Tiempo de llegar a Levis un poblado fundado por los ingleses para salvaguardar Québec de los ataques del otro costado del río. Las posibles incursiones americanas estaban controladas por el fuerte Levis que desde una colina vigila las posiciones enemigas. Mas cerca a Drummondville y resguardando la isla de Montreal de la invasión por la rivera sur esta el fuerte Chambly, son los dominios de anestesia, el hombre que de vez en cuando da trabajo virtual en arquitectura, es uno de los llanograndes de Montreal, igual que en Medellín, los ricos terminan escapando del trafico y la contaminación a esas ciudades de las afueras.

Y por un ingenioso sistema de canales, es por Chambly se puede llegar en barco a new york. Lo que antes fue una ruta comercial frecuente ahora hace parte de un pasado romántico, es como recordar la carretera Medellín bogota pasando por sonson, la troncal de occidente pasando por Riosucio o el paso del tren por la estación Jericó en puente iglesias para subir a lomo de mula las mercancías para la ciudad de las 15 iglesias y las industrias nacientes.

Hoy el panorama es otro, las nuevas rutas van desplazando esas ciudades que alguna vez estructuraron Quebec. Y en teoría Drummondville esta en el Carrefour de caminos que conducen a los principales destinos. En teoría estamos en el lugar adecuado, al menos para las industrias que son las que generan riqueza.

Pero con esta crisis que se avecina los habitantes de este país pronto dirán en su idioma la expresión: es que tengo la miseria a conseguir empleo, es que tengo la miseria a que la plata me alcance para el mercado. Tengo la miseria es la expresión que utilizan para hablar de una dificultad. No encuentro la frase en español que nos sirva de traducción, tal vez que situación tan berracamente difícil la que estamos viviendo, en todo caso no es la miseria. Para nosotros es mas un adjetivo para expresar avaricia. La miseria no hace parte de lo cotidiano en este país, para nosotros en Colombia es mas visible, esperamos que no empiece a ser habitual porque de otra manera no tendría mucho sentido permanecer en Canadá.

LA CRISIS QUE NOS SIGUE



Una reunión imprevista convoca a todo el personal de la fábrica. Coincide con la semana catastrófica para la economía canadiense, el dólar y el petróleo en picada, la baja del consumo del principal cliente, los vecinos del sur por el suelo.

Para la gente del común que tenia sus inversiones en depósitos de mediano riesgo la sorpresa de perder las ganancias de los últimos anos, ni siquiera se salvaron esos depósitos de ahorro estudiantil que se hacen para los hijos con el fin de financiar los estudios de educación superior en un futuro cada vez mas difícil.

Todo empieza a derrumbarse y en la mente se recrea de inmediato esos terribles días de crisis a finales del 90, a principio del siglo 21 en Colombia. El pesimismo se vuelve contagioso y la gente por solo inercia se empieza a cuidar de las inversiones a largo plazo, de esos créditos que como los de vivienda se hacen pocas veces en la vida. El consumo desaforado, la habitud de cambiar de carro cada año son cosas que empiezan a ser analizadas con detalle por la gente del común.

Turner dice que fundo la compañía en medio de una crisis y de ella salio airoso como el ave fenix. Estoy seguro que no se trataba de la crisis de 1929, la compañía no es tan vieja. Seguramente habla de una crisis mediana de mediados del 90 de la que Canadá salio airosa gracias a unos mecanismos eficientes del gobierno de turno.

Lo que se viene pareciera tener cara de huracán, la compañía ya se prepara a bajar los precios de sus productos, empieza a buscar economías por todas partes. Por supuesto la economía más fácil de encontrar se encuentra en los salarios. Como en Colombia, comienzan por bajar salarios, luego por recortar personal, bajar la calidad de los productos y por ultimo liquidar la compañía.

Turner dice que la compañía goza de buena salud y cada año crece un tanto más. Cuando yo entre hace 3 anos trabajábamos encima de la fabrica de producción, ya tenemos una edificación aparte, se han hecho ampliaciones, modernización de equipos, incluso compro un terreno aledaño para guardar las casas que va construyendo y también para aumentar el mostrario de casas modelo.

Pero es seguro que las ventas van a disminuir. De eso no se escapara Québec. Las casas realmente comerciales serán por supuesto las más económicas. La competencia será muy dura y muchas empresas saldrán del mercado. Mientras tanto Turner dice estar preparado para los tiempos de vacas flacas y dice estar preparado para lo peor.

Por ahora digamos que para Gabriela la situación no es preocupante. Ella se encuentra en un sector que con crisis o sin crisis tendrá que seguir funcionando, de lo contrario la crisis será de carácter humanitario. Para mi la situación al igual que en Colombia no deja de estar en peligro. Los canadienses seguramente no saben lo que significa una crisis de verdad verdad, y el mío, el sector de la manufactura y la construcción esta en descenso, la ola viene desde el sur con la crisis hipotecaria en los estados unidos. La capacidad de consumo del principal cliente se va a pique y con ello todo lo que se produce en este país para ese gran cliente: el petróleo de Alberta, la energía eléctrica de Quebec, la manufactura automotriz de Ontario. Y por supuesto esos sectores terciarios como el nuestro tarde que temprano se verán afectados.

Amanecerá y veremos, por ahora las cosas siguen su normalidad a pesar de las pésimas noticias económicas que van apareciendo día a día en los periódicos. Mientras tanto Turner cierra la reunión impartiendo ordenes de doblar esfuerzos en producción para hacerle cara a esta recesion, ojala sea suficiente nuestro esfuerzo.

sábado, octubre 18, 2008

LA CIRCULAR SEGUNDA



Lo que mas se asemeja al recorrido de la vida quizás sea un camino principal por el que empezamos a deambular juntos tranquilamente. Siempre con la candida esperanza que tenia José de continuar así el resto de nuestras vidas en la misma dirección sin novedades en la carretera. Sin embargo los caminos se van bifurcando y todos vamos abriendo trocha en varias direcciones. Pero esa amistad en la que siempre ha creído José sigue intacta. Se demuestra cuando los caminos nuevamente se cruzan, gracias a las herramientas virtuales de Internet, donde por arte de magia por un momento se abre una ventana a esa vida paralela de esos amigos de la infancia. En especial esta semana ha sido de cierta arqueología con esos amigos de la circular segunda, del colegio y de la universidad. Generación no muy adicta al Internet, no pareciera ser su medio, pero uno que otro se ha dejado descubrir en la red social de Facebook, otros mas escondidos, mediante información que suministran los que se van dejando pillar.

Ni German ni pacho participaron mucho en la vida social de la circular segunda. Su amañadero estaba localizado en las otras cuadras donde tenían amigos por montones. La razón tal vez sea que en la circular segunda no había tanta gente de su edad. La cuadra estaba llena de peladitos que en su mayoría rondaban mi edad y que a la postre tomaron posesión del territorio de la circular segunda.

Alto, centro y baja circular segunda podrían ser los sectores. Alto y bajo eran los extremos y si que llegaron a serlo. Zanahoria más cerca de la 70, perdición a medida que nos acercábamos al parque, el que alguna vez fue territorio de los marihuaneros y el loco Abel dirigiendo la orquesta. El centro siempre más moderado, mas publico eso si, mas la vida del pueblo, es decir lo más cercano a la no privacidad de las familias, al fin de cuentas era el patio de juegos por excelencia de la cuadra, muchas veces el patio se prolongaba a los garajes y al interior de las viviendas.

El trazado de las casas del instituto de crédito social del 49 tenía una particularidad: unas casas más retrasadas en su fachada principal y que tenían un antejardín mas profundo que las demás. Estaban ubicadas en el centro de la cuadra y tenían la vocación de volverse parque de juegos de la chinchamenta.

Obviamente las casas localizadas en ese centro terminaron muchas casi por obligación volviéndose mas publicas y sus propietarios con infinita paciencia al final claudicaron en su afán de mantener un jardín con un prado de cancha de golf y flores primorosas. Recuerdo que los Bedout que no fueron muy amigos de la barrita que se agolpaba como abejas al panal en su antejardín. Para este efecto y como vacuna, sembraron unas pencas con unos chuzos amenazantes. Se garantizaba así la lejanía de esa plaga y de paso chuzar los balones que de vez en cuando quebraban sus vidrios.

Pero esta plaga de langostas si termino apestando de tanto escribir sobre ellas nombres encerrados en un corazón, nombres que por lo general no escribían sus propietarios. Eran las palmas de los Ramírez. Este antejardín se convirtió rápidamente en tierra arrasada, además porque ahí vivían aun en edad destructora como 10 de los 15 hijos del prolifero don Filemón. Entrar a esa casa en esos días era una experiencia medio caótica, reguero de juguetes desbaratados, camas destendidas, ropa tirada por todas partes, nana sacudiendo, claudia o gloria trapeando y gritando para que no le pisen la baldosa mojada, niños chillando o brincando en las camas y una mama cargando a marcelita aun bebé luego de haber tendido las sabanas en el patio y estregar los panales de tela en el lavadero.

De poco valía la disciplina militar del segundo al mando: el general Adolfo que siempre pasaba impecable peinado y perfumado como un milagro en semejante maremágnum y el teniente diego que impartía disciplina castrense sobretodo a oscar y Ricardo. Siempre había alguien con esa vocación en las familias, la voz de la responsabilidad de Juan Diego en la casa de José, Diego Pérez educando a Rodriguito y Juaco padilla educando a la cuadra en pleno, los primeros pinos para convertirse en futuro alcalde de San Joaquín.

Pacho Pérez que era de mi edad pero que termino mas con los grandes alguna vez me invito a su casa. Me imagino que era nando su hermano mayor el dueño de una espectacular colección de carros matchbox, miniaturas construidas a escala. Tenían una suspensión perfecta y una resistencia infinita a los impactos. Estaban cual pieza de museo metidos en una vitrina, cual urna de la inmaculada, en la que se acercaban los ojos asombrados del niño de esa época. Nando debía ser el equivalente al german de mi casa, el que se esmera por tener sus juguetes bien a salvo de los depredadores de menor edad así nunca los utilice.


Mientras tanto nosotros teníamos unos cuantos carritos de colección que se batían en diferentes pistas, trazados hechos con un pedazo de ladrillo que marcaba un sinuoso recorrido por calzadas de diferentes texturas, el vitrificado liso y de alta velocidad, el cemento y los huecos que iban dejando las dilataciones en madera que se iban pudriendo con el tiempo, el empedrado del arenon chino y los rallies en las arenas apiladas de las aceras para ser utilizadas en alguna reforma o reparación. Las rampas en los andenes, los carros que volaban como el mítico general lee de los dukes de Hazard.

Dentro de los mil usos de las tapas de gaseosa que leia en estos días en un articulo de Galeano, vale la pena recordar las banderas recortadas en circulo, coloreadas con prismacolor que quedaban embalsamadas en una capa de esperma derretida, eran los corredores de la vuelta a Colombia que también recorrieron los andenes y corrieron temerarios por los abismos de los muros de la circular segunda.

Pero la textura de esas superficies en los andenes era fundamental en un entretenimiento ancestral y muy divertido: los carros de rodillos. Yo había heredado de mis hermanos un prototipo bastante sólido que luego sufriera varis modificaciones gracias al ingeniero del team Ferrari, Mauricio Pérez quien hoy es un brillante ingeniero mecánico. El bólido tenía unas balineras grandes que mi papa se traía de barrio triste y seguramente de alguna transmisión dañada de camión. Adelante las balineras mas pequeñas le daba la inclinación aerodinámica, dos suelas de zapato como los mejores frenos y estaba listo el Ferrari Nicky lauda o el Mac laren de Emerson fitipaldi. El parque se san Joaquín tenia un romántico trazado sinuoso que se convertiría en el circuito de Mónaco para la ocasión. Como siempre los motores más poderosos eran los más veloces y fuertes muchachos de la cuadra empujando a toda maquina, combinados con los más pequeños livianos y temerarios pilotos, algo así como la lógica de las carreras de caballos. También se hacían competencias de capacidad, apostar cuantos se podían encaramar en la sólida maquina empujados por algún grande, bajar a toda velocidad por la acera y terminar con la nalga cuadrada como la tabla del asiento gracias a la carencia de suspensión y por supuesto el reguero de muchachitos después de accidentarse a toda velocidad contra uno de los muros de la cuadra.


Este primitivo juguete mutó mas adelante en otro artefacto algo más play. Juan Felipe Munera que por ser hijo único y por estar un estrato mas arriba siempre tenia los juguetes de vanguardia como la bicicleta con amortiguadores de motocicleta ahora traía la ultima innovación tecnológica: el monopatín. Era el inicio del famoso skate de hoy en día. Veíamos asombrados las fotos de algunas revistas de deportes las piruetas inverosímiles de unos gringos montados en una plancha de 4 ruedas. Obviamente no teníamos ni la adrenalina ni las pistas para esos menesteres. Los trucos eran un poco más simples. Además la rugosidad de las calles no ayudaba mucho. Recuerdo que con el inventor Mauricio Pérez desbaratamos unos patines viejos de mi casa y cortamos una tabla más o menos con las características del monopatín de Juan Felipe. De nuevo un trabajo de perfeccionamiento técnico o de chiviado tipo Chino para llegar al anhelado prototipo. Había que esperar hasta diciembre y rogar bastante para que el niño Jesús por fin nos trajera algo parecido al juguete del niño rico de la cuadra.

Pero realmente Juan Felipe no representaba el poder económico de la cuadra. La agencia de chance de Lázaro soto era el emporio capitalista de la cuadra. En esa casa había toda la abundancia y por supuesto todo lo que las demás casas no tenían: televisor a color gigante, betamax, equipo de sonido con tecnología de punta, un parque automotor impresionante con los carros mas lujosos de la época y unos muchachitos que para esa época sacaban los juguetes mas para restregárselos a la plebe que para disfrutarlos. Benjamin y Andresito con la genética explosiva de los Sotos mezclada con los Betancourt de tato y el gago. Y una morenita de cara angelical que para ese entonces se identificaba así” to me tamo tulita y tomo totatola. Nunca pude entrar a esa casa. Seguramente por motivos de seguridad no tenia la vocación publica de la casa de los Ramírez. Desde el garaje se veía otra fachada de una casa colonial construida en el patio de atrás, a falta de una lujosa casa que tenia un jardín tipo selva amazónica hacia la fachada, los generosos lotes del barrio San Joaquín daban para duplicar el área sin peligro de hacinamiento. A través de las ventanas se alcanzaba a ver el lujo de la casa, las porcelanas, la decoración y al fondo una inmensa pecera iluminada.

La caída del imperio empezó con los famosos acreedores. Unos muy particulares que se pusieron de moda en Medellín antes de patentar las famosas y macabras oficinas de cobro. Algún acreedor de Lázaro al que le decían tocayo dispuso una docena de chepitos vestidos de negro y con una maleta igualmente negra con unas letras blancas que decían: deudor moroso. Ahí se parqueaban de 6 de la mañana a 6 de la tarde dando de paso una pésima imagen a la agencia de apuestas. Una demolición socio-sicológica. Ese sistema de cobro lo desaparecieran más tarde en Medellín los mafiosos a punta de bala.


Pero si bien nunca pude conocer los lujos del palacio de los sotos, mis ojos si conocieron algo más interesante, era el museo de la guerra y estaba localizado en el cuartel general de mi mayor Jaramillo. Por supuesto en la esquina del sector alto de la circular segunda. Hacia parte de las concesiones que el instituto de crédito territorial hacia a los integrantes de las fuerzas armadas de Colombia. Para ellos eran las privilegiadas esquinas. Una escolta de estafetas en un jeep vigilaba siempre cualquier incursión armada en las horas de la noche. Muchas veces los acompañábamos para escuchar sus historias y mirar su impresionante equipo militar. Mauricio era el nieto de mi mayor, siempre nos lo recordaba sobretodo cuando había algún problema. No se cuantas veces nos amenazo cual kiko con la frase: si siguen jodiendo les echo al mayor Jaramillo. El mono Madrid alguna vez le contesto que a el no le preocupaba mucho la posible presencia del mayor, porque el podía llamar al menor Madrid que no era otro que el mismo para equiparar las cargas. El mono siempre tenía el repentísimo para el comentario que caía como anillo al dedo y suscitaba una carcajada en cadena de la concurrencia.

Mauricio logro un permiso del alto mando para que el susodicho entrara en el bunker de alta seguridad. Se respiraba orden disciplina. En este caso, estábamos en presencia de la antitesis de la casa de los Ramírez. Rezando para no morir con la mirada amenazante de uno de los mayores de esa casa fuimos adentrándonos en el sagrado recinto, recorriendo una casa espectacular de esquina con múltiples ambientes. Un arsenal de bombas, granadas, fusiles, ametralladoras y una colección de balas de todos los calibres decoraban el segundo piso del cuartel. Si algún ladrón por error algún día se metió en esa casa, o era un suicida o había trabajado en la serie misión imposible. Los rateros capturados en el barrio, labor que se hacia generalmente gracias a la unidad de intervención inmediata conformada por los mayores de esa casa no deben tener un muy buen recuerdo de ese episodio en sus vidas, el escarmiento rayaba muchas veces en cedicia y un facho incontrolado.

Subiendo unas escaleras abiertas se alcanzaba a ver atreves de una espesa vegetación la piscina de la casa del millón. El aire y las posibilidades de iluminación de una casa de esquina que mi papa siempre añoro. La visita guiada terminaba en el centro de logística y comunicaciones, una pieza en la azotea con una vista espectacular y estratégica de 360 grados, una garita perfecta para los francotiradores, la tropa de primos que pasaba vacaciones en esa casa, cual de todos mas malvado, díscolo y cruel, quien no fue victima de bombas de agua, huevos o uno que otro proyectil que iba a dar en una victima transeúnte o en un bus de laureles en movimiento. Ni hablar de los rifles de copas, traído predilecto del niño Jesús que se volvía una amenaza terrorista para el que se acercara varios metros a la redonda.

Un equipo de radioaficionado y en la pared un plano del mundo y marcados los países con los que habían hecho contacto. Mauricio pasa los cientos de canales pero no tiene mucha idea de cómo funciona ese aparato. Ese momento seguramente sembró en mi la posterior afición por los radioaficionados, que no hice a tal alto nivel, lo mío fue mas la banda ciudadana y unas comunicaciones con el exterior que se celebraban como una verdadera hazaña. Una antena gigante, una veleta para los vientos son el pináculo de la esquina mas impresionante de la cuadra.


Pero volviendo a la casa de los Ramírez, ella además de muchas en la cuadra sufrió varias transformaciones. La primera fue la casi desaparición del solar para construir una extensión del primer piso donde se dispuso una sala de televisión, 1 baño y tal vez 4 habitaciones para salvarse un poco del hacinamiento. Recuerdo los afiches de Portugal de Hernán, recién hecho su post-grado en Europa en ingeniería sanitaria. Los muchachos iban creciendo y el caos iba despareciendo un poco, años más tarde el mismo Hernán me invita hacer otra reforma de la casa, era mi primer proyecto recién egresado de la universidad. Dudo mucho de la brillantez del resultado. Diego que había trabajado parejo en la primera reforma, construye ya como técnico constructor un tercer piso con apartamentos. Los planos fueron bastante modificados sobre la marcha por don Filemón que a fin de cuentas termino imponiendo su criterio.

Todas las casas tenían unos muros altos de ladrillo tipo cochera que servían de asiento de una pila de muchachos y muchachas que copaban como aves en el caso de los Ramírez. Era medio intimidante pasar al lado de semejante jurado. El peatón lo pensaba 2 veces y como mecanismo de defensa se abría hacia el otro costado de la calle. Ese muro era sala de visitas de los pretendientes de turno que no fueron pocos en el caso de las niñas Ramírez siempre muy atractivas desde la primera hasta la última generación. El reinado barrial se lo peleaban además las hermanas de Jorge Hurtado y el amor platónico de media cuadra, una morena preciosa llamada Maite que como una aparición divina vivía al frente de mi casa y que después se dedicaría a la música. Su nombre sonaba aun más publicitario y subliminal cuando se acompañaba con su apellido maitetaborda.

El perfil inmaduro, irresponsable y patan de nosotros los posibles galanes adolescentes de la cuadra no entusiasmo mucho a las mangolinas, marta taborda y las demás mujeres que decidieron buscar un aire de madurez y seriedad en el parche ya mas adulto de Nando, los padillas y el secretario.

Un poste de energía en un lugar estratégico, justo al lado de la casa de los misteriosos servia de sintió de conteo para los escondidijos. Los muros altos, los arbustos y una selva que había en la casa de Chila eran las guaridas preferidas. Si alguien por error o por absoluta necesidad se metía en el antejardín de la casa embrujada de los misteriosos, de inmediato sonaba un golpeteo rápido en el vidrio de la ventana, era una de las animas que cuidaba la casa y que hacia guardia permanente para garantizar que seres del mas acá no estropearan su jardín de pinos de cementerio.

De esos pobres damnificados de la bahía central de la circular segunda se incluye también a las correas que en vano lucharon por conservar sus árboles de san Joaquín desplumados por los balonazos de la turba que jugaba justo al frente de su casa.

Las palmas de los Pérez tenían una cosecha periódica de unas frutillas que además de alimentar los murciélagos, servían de munición para batallas de pepas que si daban algo duro pero que no ocasionaban daños en la victima. Los jueguitos con piedras no podían faltar, sobretodo por la costumbre ya en desuso de dejar escombros y material de construcción en calles y aceras. De vez en cuando los juegos con piedras terminaban con accidentes lamentables. Juan Esteban que tenia puntería de pitcher de béisbol me voló la mitad de mi casi incisivo equino y en un hecho lamentable meses después igualmente provocado por esos absurdos juegos y como un desafortunado balance que da la vida le rompí la boca con una piedra. A su mama le dolió en el alma y jamás me lo perdono. Fue algo brutal de lo que siempre me he arrepentido. Nunca por respeto a mi mama le contaron el desafortunado accidente. Juan Esteban era un amigo muy cercano y nunca me guardo rencor, a pesar de la gravedad del hecho esa amistad jamás se deterioro.

Los padillas fueron los primeros en descubrir la vocación comercial de su casa e instalaron un negocio muy exitoso en la cuadra: la panadería panalpa, sigla que quería decir panadería Alfredo padilla. El viejo don Alfredo se hizo famoso por la calidad de la parva y de sus hijos siempre se recuerda la buena atención a la clientela. Mas tarde supe que el espacio evoluciono en sede política del entonces aun incipiente líder juaco padilla. Ahí estaban los grandes de mi época, que como grandes eran los que mandaban y organizaban los juegos callejeros. Había uno muy violento que terminaba en un paredón de fusilamiento que me causaba terror en esa época. Era la famosa pelota envenenada. Un juego medio masoquista donde los grandes hacían chillar a más de uno, una competencia absolutamente desigual donde siempre llevábamos la peor parte.

Un juego mas civilizado si era el famoso declaro la guerra a…..1, 2,3, stop, todos concentrados en una tapa de alcantarilla de cemento que tenia escritos los respectivos países. Después el asunto era una competencia de salto largo donde nuevamente los grandes se llevaban los honores.

Pero los grandes de los Pérez como diego y Nando con los padillas fueron creciendo y dejaron paso a las nuevas generaciones que ya jugábamos en condiciones un poco más igualitarias. Fueron llegando familias al barrio y se hizo el inevitable relevo generacional. Juan Carlos Madrid y yo fuimos durante unos años los líderes de una barra de niños que jugábamos hasta la saciedad en ese centro de la cuadra. En ese grupo estaba Mauricio Pérez que era el científico de la organización, el con su hermano Juan David eran los únicos que sabían descifrar el cubo de rubik. Rodriguito era el que siempre tenia guayos uniforme y por supuesto balón nuevo para jugar, eso si, si le sacaban la piedra, se llevaba el balón y se acababa el juego. Oscar y Ricardo que después se volvieron galanes, A Ricardo se le conoció mas tarde como pichardo, vaya a saber UD porque. Carlos Mario vivía en la casa de Vilma y era el hijo de la empleada del servicio, a pesar del clasismo que se vivía en esos tiempos, Carlos Mario logro integrarse sin problemas e incluso llego a ser un líder sobretodo en el plano deportivo. Aun me parece verlo como se reencarnaba en Mario Alberto Kempes el goleador de Argentina 78, cantando los goles en la cancha de las banquitas.


Juan Felipe Munera era un hijo único y estaba un estrato mas arriba que nosotros y dos por encima de Carlos Mario. Fue el hombre que trajo el rock a nuestras vidas. El nos presento a Queen a Led Zeppelin y al del moda: Kiss. Con el alguna vez fabricamos guitarras de palo con diseños psicodélicos. En la azotea de los Ramírez hicimos una ramada que se convirtió en un club petete. Juan Felipe escribió sobre unas canecas de 55 galones patinadas por el oxido la palabra KISS en concierto. Cuando la casa de Vilma quedo desocupada instalamos una tarima en la azotea donde íbamos hacer el primer concierto de rock de la cuadra. Del club petete iba a salir la amplificación, Juan Felipe le daba con unos palos de escoba a la improvisada batería de canecas haciendo el beat de we will rock you, Al final nadie acompaño al baterista y el concierto que emulaba el que alguna vez hicieran los Beatles en el techo de un edificio se quedo en solo intenciones. Juan Esteban Aramburo otro gran amigo de infancia, recuerdo a su hermano león cantándonos el tango del Dim y los inolvidables mamoncillos de un árbol cuya semilla con seguridad venia de Andes, tierra de donde eran oriundos. También estaban aunque mas aparte y algo conflictivos Jairo y William. William era el famoso montañero que para ese entonces era un tímido muchacho mas victima que villano. Tiempo después se convirtió un camajan, su sola presencia infundía respeto. Jairo siempre fue un trabajador incansable, se alejó de los juegos de infancia para trabajar con sus hermanos, me lo encontré muchos anos después en un banco en Bello. Le estaba cuidando los últimos años a dona virgelina su mama, ya enferma y agotada por una vida nada fácil. Vivian en una humilde casita en bello.

Esta etapa de niñez coincide con la llegada al barrio de Carlos Mario Taborda, Oswaldo, los Pachecos y Jorge Hurtado. El liderazgo se pierde, además que los mas pequeños van entrando en la adolescencia y nosotros nos vamos retirando a otros círculos de amistades, generalmente en la parte alta donde José y sus amigos.

Se establecieron entonces 3 fogoncitos bien diferentes cada uno en pero que vivían en cierta armonía. Tuve la fortuna de frecuentarlos todos y de tomar lo mejor de cada uno. Arriba estaba el fogoncito de José y los nietos del mayor Jaramillo. Fluctuaban entre la casa de José y la casa del frente donde vivía Olga lucia y luz Ángela. Una especie de amor platónico cultivado por José en una vida de sacrificio hasta que cometió el error de presentársela a la hormiga que por fin saco de ese limbo amoroso a la susodicha.

La genética militar del mayor Jaramillo no la podían esquivar sus nietos. Espíritus apacibles como el de José y mío fuimos testigos de las frecuentes subidas de adrenalina. Un viejo Chevrolet con el numero 23 de color verde que marcaba orgulloso la capacidad de personas que podía albergar esa cucaracha andante descargaba los pirotécnicos Jaramillo mesa. Ellos fueron los que diversificaron un poco el monotema de José: la pasión por el futbol. Gracias a su papa que era jugador de béisbol montaron la goma en el barrio de un deporte ideal para quebrar vidrios. El maracaná del parque de la virgencita se convirtió gracias al empuje Jaramillo mesa en diamante de béisbol donde pasamos unas tardes inolvidables. El episodio más lamentable quizás fue el de un muchacho no muy cercano a nosotros y que vivía al frente de ese parque, justo al lado de las deliciosas obleas con arequipe. No se porque se metió de lanzador ese día con tan mala suerte que uno de los expertos mesa anoto un hit, una bala a 200 Km./hora justo en sus partes nobles. El golpe fue de privada ipso facto, el juego continuó pero aun se seguían escuchando los lamentos del pobre muchacho que por poco lo dejan de tío.

Juan Esteban Aramburo y Hernán Taborda eran otros fanáticos de ese deporte. Ellos jugaban en los equipos de la bolivariana. Yo me apasioné por ese deporte al punto que mi papá encargo una manilla que alguien le trajo de un Sears en Estados Unidos. Aunque pertenecí al equipo de la UPB, este deporte fue mas un hobbie de barrio, un pretexto para divertirnos en esas tardes soleadas.

Obviamente el futbol era el rey de los deportes. Jugado en la calle, en las banquitas del parque, en el maracaná de la virgencita o en la más reciente cancha de basquetbol que tenia unos tubos que servían de portería para un deporte para el cual no había sido diseñada.
En la cancha de la virgencita se vivió la era dorada del Che José. Tanto como arquero y como jugador de campo siempre con la numero 10 de Diego Armando Maradona. Tapando José era Hugo Gati, el primer Higuita de Latinoamérica y que jugaba para boca Juniors, José, emulando al ídolo les mostraba el balón a los atacantes y salía de la arquería, balón dominado, cabeza en alto y toda la confianza. José tenia una particularidad al caminar, siempre sacaba el empeine como protegiendo un balón, por supuesto era difícil despojarlo de la esférica gracias a esas dotes naturales. Algo así como la cojera de garrincha que volvía locos a los defensores. Ya encarnado en Maradona, José con su particularidad, le daba un efecto especial al balón en los tiros de esquina. Digamos que el corner no estaba precisamente alineado con la portería, había cierto grado de imperfección en la cancha que hacia que el balón se fuera de gol olímpico. A lo anterior lo ayudaba también el paral derecho de la portería, que era un árbol torcido en la parte alta por donde José embocaba los goles.

Decían en su casa que si José aplicara a los estudios todo el interés que le ponia al futbol hubiera sido una eminencia, un candidato para la NASA. De regreso del colegio después de la famosa jornada continua la casa de José estaba en el camino. La puerta abierta muchas veces y siga para adentro casi sin pedir permiso. Arriba de la escalera estaba la mirada un tanto intimidante del abuelo Eusebio que veía como la tranquilidad del hogar empezaba a deteriorarse. Ahí estaba José en la pieza atento a la emisión de Weimar lo dice. Las entrevistas con los jugadores del Nacional y las posibles contrataciones para la próxima temporada. Ya en la noche pedía un permiso a la concurrencia que se reunía en el antejardín para escuchar la gran polémica nacional de los deportes, lo mejor de ese programa eran los apuntes de Jaime Ortiz Alvear y como le sacaba la piedra a Edgar Perea. En esa época donde el NAL reinaba campante, el DIM era siempre el colero. Un unanimismo de hinchas del Nacional contra un solo masoquista del DIM que era yo que tenia que buscar argumentos así sea sociales como el famoso equipo del pueblo para defender la causa roja de esa mayoría aplastante, era como pertenecer hoy en día al polo democrático alternativo o ser seguidor de piedad Córdoba.

La ventaja de la casa de José era ser casa de abuelos. Y como tal, era el punto de encuentro de muchos primos de la misma edad que jugábamos especialmente en el solar de esa vivienda. Había un árbol de mangos que parecía injerto porque doblaba en tamaño los demás de la cuadra y atrás una ramada donde mantenían una gata bastante promiscua que surtió la cuadra de esos animales. Ahí Juan Diego, José, Mauricio, Javier, Jaime, los de Cali cuando venían de vacaciones, Hernán Jorge, Andrés. Con los solos primos se podía hacer tranquilamente el equipo de futbol sin necesidad de refuerzos extranjeros. José como siempre el mas apasionado pedía la numero 10 y preferiblemente de argentina, aunque el que mejor jugaba era Jorge el de Cali, un clon de Enzo franchescoli.

Pero para el che José, un desafortunado accidente jugando futbol en el solar le costo al reemplazo de Maradona una mano fracturada, se topo con un bárbaro del futbol que ahora intenta escribir una crónica de esos días.



Mi hermano Carlos había traído de Estados Unidos un juego muy novedoso en esos días. Era el famoso RISK. Yo tenía el mismo problema de mi hija. No tener hermanos de la misma edad para jugar esos juegos de mesa que requieren mucho tiempo libre.
El RISK se quedo como patrimonio de la casa de José. Allí se desarrollo toda la geopolítica mundial, las alianzas, las estrategias y las guerras mundiales en horas y horas de juego. En la casa de José eran jugadores profesionales de cartas, la mesa del comedor se convertía en un casino donde se jugaba solo por vicio. Los tíos Horacio, Rodrigo, Ángela y Consuelo por supuesto hacían parte de las jugarretas en las que poco participe porque me he considerado medio nulo para las cartas, seguramente se cansaban de explicarme una y otra vez como funcionaba el remis y la 31.



La mesa del comedor era el sitio de interminables tertulias que oscilaban de la política al futbol, Héctor el mayor haciendo su ponencia sobre la alianza nacional popular anapo y el caudillo rojas pinilla, eran los tiempos en que el M-19 comenzaba sus golpes publicitarios, a las discusiones se unían Rodrigo, el bonachón Gabriel Horacio y diego Velásquez, el exmarinero que vivió parte del libro de garcía Márquez, relatos de un naufrago. La benévola presencia del padre Eusebio y la abuela calmaban los ánimos que se caldeaban de vez en cuando sobre todo cuando los enceguecía la pasión del futbol. Los viejos sosteniendo que la época del dorado en el futbol no se repetirá, y que un diestefano o un pele no volverían a nacer. José que era un fundamentalista del futbol argentino defendía a muerte a su ídolo Maradona. Y por supuesto el titulo comprado por la junta militar Argentina en el 78 que dejo por fuera a Perú y Brasil.

Héctor además de ser el papa de Andrés con el que vivimos la fiebre de los radioaficionados era un maestro en todo el sentido de la palabra, su sabiduría en materia de pedagogía había inspirado el personaje del director de la serie décimo grado, Héctor lograba tocar sin esfuerzo la mente reacia y rebelde de nosotros los jóvenes de esa época, nos confrontaba y motivaba la discusión constructiva, era un visionario, un maestro natural y extraño que brillaba en los tiempos de disciplina represiva y castradora.

Y quien iba a pensar que Gabriel Horacio tío de José iba entrar por la puerta de la casa de Drummondville Canadá después de tantos anos. El hombre que hace 4 anos nos ofrecía la posibilidad de Edmonton para tenerla en la baraja, su amabilidad no ha sido diezmada por los 7 anos de tundra helada canadiense, sigue intacto, como el que ha bebido de la fuente de la eterna juventud, seguro por su espíritu siempre alegre y cordial. Algo de paralelo en nuestras vidas: 5 anos en la región antioquena, para el representan los 5 anos mas intensos de su vida, transcendentales, como protegido por las oraciones de su mama y del padre Eusebio, la desvirtuada guerrilla y los enfermos paramilitares no lograron ni torcerlo ni robarle la vida. Refugiado en Canadá, buen árbol donde su familia ha salido adelante. Yo también viví 5 anos en un pueblo, pero una historia mucho mas tranquila, historia que desencadenaría de otra forma, el llegar al mismo destino de Horacio. Y quien se iba a imaginar a Jorge el primo caleño de José, ese clon de Enzo franchescoli iba a enamorarse de Medellín y de una paisa, y que iba a terminar muy cerca a nosotros en Montreal.


Empiezan los tiempos del rebusque y consuelo la tía de José pone un almacén en el garaje de esa casa. Luego prefieren hacer un apartamento independiente que en el futuro se convierte en la oficina de Javier al que bajo cuerda le decíamos el albañil o sentimienticos. Es el hombre que le inyecta otro aire al balompié y trata de volver más competitivo este deporte en el barrio. Otro fanático más para el futbol. Eran los tiempos en que yo ya estaba en la universidad y los amigos de José habían variado un poco. La presencia un tanto sobre protectora de su mama Mariela, ella iba pasando a otro plano con el paso del tiempo. De todas maneras y quizás a esas sobreprotección José estuvo siempre alejado del pesado mundo de la cuadra en cercanías al parque, al menos en la edad en que se es más vulnerable. La barra de José siempre fue muy zanahoria.

Cuando venia de la universidad y entraba nuevamente sin pedir permiso a su casa lo que encontraba era un club de ajedrez en la mesa de comedor. Eran los compañeros de ingeniería eléctrica que hacían una simultánea. Ahí apareció en escena el famoso Luis Carlos, alias negriño, la cuota de Urabá que le faltaba a las selecciones de futbol de la circular segunda. Con la fuerza y la velocidad que solo da una alimentación a base de pescado, este negrito que era un clon de Víctor Luna el celebre jugador del NAL y luego técnico de futbol seria un amigo entrañable en esos tiempos de universidad. El otro amigo era Luis German, alias el monstruo, tampoco le decíamos así para no afectar su autoestima. El hombre de la carrera 78 muy ambicioso, su vida ha tenido muchos peldaños, todos en ascenso, el primero fue trabajando como contratista del albañil, creo que Luis German ahora vive en USA. En esa época mi papá tenía el famoso ajedrez electrónico y se los llevaba como reto a estos expertos del juego ciencia que claudicaban en el nivel 4.

Esta época la marco el titulo de la copa libertadores del atlético nacional, orgullosamente el equipo de los puros criollos. Paralelo a ese idilio con el triunfo, la ciudad se convertía en una de las más violentas del mundo. Fines de semana repletos de muertos en el anfiteatro, escuadrones de la muerte rondando por la ciudad. En esos dias y luego de los partidos de fútbol, el remate se hacia en la tienda de vigelina justo al lado de mi casa. Ya tarde virgelina había cerrado y nos quedamos algunos en el muro que era el mismo de mi casa. Llega una camioneta Toyota 4 puertas de la que salen unos tipos armados de civil. La borrachera se espanto del susto y todos pálidos contra la puerta del garaje de virgelina que ya parecía destinado al fusilamiento. Uno de los gorilas dice: estos no son y nos mandan a que nos perdamos de ahí. Ese día estuvo cerca. Tiempo después los que no se salvaron fueron unos muchachos de la circular cuarta que se mantenían en el parque de san Joaquín al lado de la cancha de básquet.


No se porque Juan Carlos Madrid no recuerda los tiempos de los taborda, los pacheco, los hurtado y los sierra. Nuevos habitantes en esa etapa de la adolescencia en la circular segunda. Si en ese tiempo hubiera existido un concurso tipo expedición Robinson creo que Carlos Mario Taborda y Jorge Hurtado hubieran sido candidatos ideales gracias a unas habilidades físicas que se destacaban del resto. Es el inicio de los deportes extremos en la cuadra. Carlos Mario y Jorge Hurtado pertenecían a la liga de atletismo de Antioquia. Recuerdo que practican salto largo de una manera algo suicida. Entre las azoteas de la casa de Maite y de Oswaldo había un vacío de unos 5 mts de largo. Cualquier error podía ser fatal. Ellos tomaban impulso y cual doble de película haciendo una toma de alguna persecución policial en New York saltaban entre los 2 edificios.


Pero la herramienta ideal de los deportes extremos era la bicicleta de cross. En mi casa nunca hubo los medios para adquirir una red line o una mongoose, unas bicicletas indestructibles que resistían el uso y el abuso, equipadas con rines de teflón y ligeras como una pluma volaban en unas rampas que hacíamos de madera. La fiebre llego a tal punto de sacar las palas del cuartico de mi casa para acondicionar el parque de la inspección en pista de ciclocross. Un verdadero atentado contra la ecología. El escenario es el mismo que dejan los mineros en el bajo cauca, montículos de tierra y desolación. Ya la plaga la conformaban muchachos más bien grandotes y seguramente los vecinos tenían miedo de manifestar su desacuerdo. Recuerdo que paradójicamente el hombre que le dio el Tate quieto a esta invasión del espacio publico fue el loco Abel, con la misma determinación que tuvo para iniciar en el vicio a mas de un joven de esta generación, el loco nos arrebato la pala y el azadón y empezó a reconstruir el mismo el paisajismo original. Los peraltes y las rampas desaparecieron en medio de amenazas intimidantes que sirvieron para no intentar repetir la experiencia.

El ingrediente de estos muchachos era además de sus habilidades innatas, el amor por la adrenalina y el no tenerle miedo a nada. Se empezaba a patentar el deporte de pegada en patines de bus de laureles, subir las palmas pegado de un camión para después descender en las mismas bicicletas de cross pero esta vez equipadas de un manubrio bajito para obtener la máxima aerodinámica. Yo era medio flojo para esas lides y máximo llegaba hasta el intercontinental. Los demás seguían hasta el alto de las palmas. Hasta que llego la catástrofe. William al que le decíamos el montañero, regreso de ese periplo como un Nazareno. En una tenebrosa curva que llamaban la U y en la que se suponía no se podía poner el freno porque se perdía la gracia, el montañero abrió trocha reventando un alambrado que se le quedo engarzado en todo el cuerpo, los demás suicidas siguieron pinera abajo pero al parecer aterrizaron acolchonados en la vegetación. El alambre de púas se le enredo como una corona de espinas al pobre montañero al que no le quedaron muchas ganas de repetir la hazaña.


Y por supuesto para los deportes tradicionales los nuevos habitantes de la cuadra mostraban su evidente superioridad. Yo recuerdo que alguna participamos en un torneo de microfutbol en malibu. Íbamos los no tan talentosos pero si muy gomosos. Yo invité a Jorge Hurtado que más que futbolista era un atleta de 100 mts. No lo alcanzaba nadie. Dicho y hecho, la estrategia era el pelotazo al vacío del portero que era el que escribe y el contragolpe fulminante tipo Arnoldo iguaran que a la postre nos dio el titulo. José no estuvo muy contento con este triunfo porque era un convencido del futbol lírico de Maturana. Habíamos ganado con una estrategia como con la que Italia había sacado a Brasil del Mundial España 82, defendiéndose y con un contra-ataque fulminante, para José, la victoria tenía un sabor agridulce.


Reinaba la calma y la tranquilidad como todas las mañanas en el barrio. El sol apenas se asomaba por las montañas del oriente y sus rayos tibios entraban aun sin los obstáculos de las moles de concreto de hoy en día. En medio del sueno matinal de repente resuena un ruido infernal como de ametralladora. Se metió otra vez el M-19 a la inspección de policía pensé de inmediato. Una noche habíamos vivido un asalto con disparos y granadas en los que por primera vez sentí el terror de la guerra. Uno queda marcado por el ruido de las explosiones y de inmediato relacione el estruendo con ese episodio. Con la precaución debida para no morir por una bala perdida nos asomamos a la ventana. Un señor panzón sacaba un artefacto motorizado de color verde, lo más parecido a esas motocicletas del tercer Reich. Era el papá de Oswaldo que calentaba motores de una indian 1000, una maquina infernal sin silenciador que sirvió de despertador en el barrio. A partir de ese día mis llegadas tarde al colegio fueron cosa del pasado.


Las particularidades de la nueva familia venida directamente de Campo Valdés buscando posicionamiento social fueron muchas, una de ellas por ejemplo, el tener una fabrica de confecciones en su interior, como pueden imaginarse, la casa de los Ramírez era un dechado de orden al lado de semejante caos. Eran los inicios de la era industrial en la cuadra. Recuerdo que en esa época los pantalones bota tubo estaban de moda. Los papas que siempre compraban en paguemenos de Colombia nos equipaban con jeans que si tenían algo de ancho en la parte inferior eran desechados. Oswaldo tenia la solución: una maquina que cortaba y hacia la costura a la vez. El sabia manejarla pero el resultado era irreversible, algunas veces desastroso a tal punto que el pie no entraba por la bota y había que regalar el pantalón.

Pero si el barrio creía que la familia mas típica era la de dona virgelina, señora a la que no le faltaron gallinas, conejos y marranos, la casa de Oswaldo justo al frente seria la versión popular urbana de la comuna en pleno sector residencial de la bolivariana. Muchas familias seguramente por esos días empezaron a buscar apartamentico en laureles y el poblado para escapar de esta invasión.

Pero igualmente se logro hacer la integración de la nueva familia que traía nuevos ingredientes hasta ahora inéditos en el barrio. Manuel el hermanito de Oswaldo prefería jugar descalzo que con tenis, se imaginaba que estaba en la playa. Jorge Hurtado de inmediato lo bautizo como el pati sucio y así se quedo. Oswaldo y Manuel tenían un perro chandoso muy inteligente llamado Hércules que se convirtió pronto en la mascota de toda la cuadra. Hércules recorría Medellín como el más experimentado conocedor, muchos aseguraban haberlo visto en el centro, deambulando por la oriental con toda la naturalidad del caso, el perro se perdía y siempre regresaba a casa con envidiable orientación de una paloma mensajera

Carlos Mario taborda era el héroe, así le decía a sus amigos. Pero realmente el era el mismísimo héroe, tenia una personalidad especial, un carisma y un don de gentes que desafortunadamente se transformo con los años. Yo recuerdo una vez en el parque de las banderas había una competencia de ciclo-cross. Las rampas eran pavorosamente gigantes. Algún organizador se acerco a nuestro grupo y nos invito a participar en la siguiente prueba. Carlos Mario no lo dudo y se metió en la competencia. No le tenía miedo a quebrarse el alma contra el cemento de la plaza de banderas y a la multitud que se amontonaba en torno al espectáculo.

Los tiempos de las bicicletas de ciclocross sirvieron para establecer contacto con gente de otros barrios. En conquistadores había un grupo numeroso de aficionados a este deporte, recuerdo que se reunían en la tienda de Javier, detrás de la casa de piedad Córdoba. Justo al frente de la negrita piedad había una pista de cross, paralela a la regional. Allá con Juan Felipe Munera conocimos a Ritiña y a Juan Pueblo. Recuerdo que tomábamos impulso y saltábamos el peralte para salir de la pista y caer en un malezal alto donde la bicicleta caía como acolchonada, era lo mas parecido alzar el vuelo. Mi papa se canso de soldar mi bicicleta varias veces en el taller del hospital Pablo Tobon Uribe donde trabajaba en esos días, desconocía el tratamiento y el control de calidad al que sometíamos los caballitos de acero. Trucos como el banderazo para descovalar rines, el caballito y los piques hacían parte del repertorio destructor. Muy cerca de esa pista de conquistadores había un lote abandonado que tenia una excavación a medio empezar, ahí practicábamos trial, una competencia no de tanta adrenalina pero si de mucho equilibrio y concentración.

El ambiente en la parte inferior de la cuadra de enrareció y muchos de esos héroes creyeron que su exceso de energía los haría vencedores del vicio que empezó a reinar en la cuadra. Difícil camino el que los toco seguir, Mario Taborda empezó una decadencia y ese cuerpo de deportista paso a ser cosa del pasado. Unos la probaron, otros les paso de largo, a otros nos paso por un lado, otros fueron mas moderados, otros quedaron atrapados, otros la ayudaron a vender, otros la promocionaron, otros murieron. Con Juan Carlos vivimos los tiempos de la infancia donde la droga aun era un asunto de adultos, esos mechudos que se sentaban en el muro del parque a fumar la yerba.

Los tiempos fueron más tranquilos en la era de Juan Carlos. Como siempre la casa de su tío enrique tenia una posición estratégica en la cuadra. Una escalera abierta que daba acceso a un balcón donde cualquiera podía entrar. De ahí se visualizaba toda la cuadra y se lanzaban las bombas de agua en las inolvidables batallas. Un sitio cubierto de la lluvia y unas escaleras en granito eran el punto obligado de tertulias de infancia con Oscar y Ricardo Ramírez, Juan Carlos y el mono Madrid, Mauricio Pérez su hermano Juan David, Juan Esteban Aramburo.

Era la antesala de la casa de Enrique Madrid, un impecable apartamento decorado con un gusto refinado en el que escuchábamos la música del momento. Los tiempos de Camilo Sexto retumbando en un equipo AIWA que sonaba con unos bajos que nunca había percibido en la vitrola de mi casa. Era la casa de los oleos en gran formato que Enrique pintaba. Siempre me quede con la frustración de no recibir una clase con el maestro. Yo me tenía cierta confianza para el dibujo y la pintura y el óleo tiene la facilidad de la corrección por las sucesivas capas que maneja. Parece que la docencia no era su pasión. Sin embargo fue mucho tiempo el que enrique invirtió en nosotros, las tertulias en su casa, las primeras películas en betamax, las salidas de paseo al oriente a San Vicente cuando trabajaba en la compañía de empaques.

En ese betamax Juan Carlos grabo los primeros videos de Michael Jackson y los goles de Brasil en el mundial de España 82. En ese equipo escuchamos los primeros acordes de Queen y las baladas de Air Supply. Juan Carlos subía el volumen del súper equipo y los floreros retumbaban. Siempre me llamo la atención como doña Agripina, la abuelita que había nacido en Jericó en 1900, creciendo con el siglo y que tenía los ojos claros como Juan Carlos. Era mas que tolerante con ese decibel, y que conste que o sufria e sordera. Siempre se acercaba con una sonrisa a saludar la joven visita que por lo impecable del sitio trataba de estar a la altura.

Juan Carlos Madrid concluye hoy que nuestra generación no tuvo oportunidades en Colombia. Los que salieron adelante o son superdotados, o gozaron con mucha suerte, o se metieron en negocios ilícitos. Es el año de 1983. Juan Carlos esta contento estudiando costos y auditoria en el Politécnico. Esta muy enamorado, a tal punto que no ha vuelto por la cuadra. José dice que se olvido de nosotros. En esos días la vida le mandaba un mensaje con una señal violenta. Se salta un pare en un cruce de Laureles y un carro que no era de su propiedad sufre perdida total, la muerte estuvo cerca. Es como si ese guarapazo lo hubiera impulsado a irse muy lejos y efectivamente mas tarde le toca irse del país por la misma razón por la que yo me voy 20 años después: las puertas cerradas. En esa época el irse por el hueco era mas un paseo, un tour que hasta incluía visita al parque de Chapultepec. Juan Carlos se instala y se lleva otro gran amigo de la época, su hermano el mono Luis Alfredo Madrid.

Juan Carlos dice que simplemente acelero el destino de casi todos los de nuestra generación: el exilio y no poder hacer parte productiva de nuestra sociedad. Después de haber cosechado la amnistía Reagan a los emigrantes y lograr la ciudadanía americana, Juan Carlos habla de estar viviendo en el comunismo más bien montado del mundo. El país de los créditos donde el único dueño de las cosas es el sistema financiero y de postre le toca vivir en el 2008 una crisis que se vislumbra devastadora. Juan Carlos habla en los mismos términos pesimistas de finales de los 90s, principios del siglo 21 en Colombia, la terrible crisis en Colombia, el país secuestrado por los grupos violentos, la parálisis de la construcción.

Ni para esos vecinos de la cuadra que pensábamos que obteniendo un titulo profesional la vida estaba arreglada la cosa fue tan evidente. Quizás fue peor porque el país se dedico a sacar ingenieros y doctores por toneladas, mucho cacique y poco indio. Para ajustar, una economía basada en el narcotráfico que nos salpico como la mierda, directa o indirectamente a todos.

Era diciembre y uno lo podía leer en el color del cielo. En mi casa había una mesa de ping pong que mi papa le había decorado a Clarita mi hermana. En el garaje de mi casa hicimos un torneo nunca visto en la cuadra. Allí participaron gente de todos los pelambres. Los de la barra de José, los padillas, los Ramírez, Álvaro Uribe mi vecino hermano de las mangolinas, Jorge León Pacheco que era el verdadero Maradona del futbol y además experto en tenis de mesa, sus hermanos Juan Luis y Javier el chibcha, Oswaldo y patisucio, el montañero, los tabordas, Hurtado, Tato, el gago y los demás marihuaneros, saque el tablero que manteníamos en el comedor para hacer la tabla de posiciones. No se cuantas filas y columnas me toco dibujar, el tablero se quedo corto. Hubo que organizar grupos, poner árbitros, establecer las reglas porque el gentío era impresionante. Nunca se reunió un grupo tan heterogéneo por tanto tiempo y en una armonía que seguramente se daba por ese espíritu navideño. Es un recuerdo maravilloso que queda impregnado en la memoria en tiempos en que no habia cámaras digitales ni de video para publicarlas en youtube. Estuvieron como un milagro y solo por un día, lo mejor de cada uno de ellos, los inolvidables vecinos de la circular segunda.