
La vida transcurría como en esos pueblos de la costa en donde literalmente no pasa nada. En la que sentado en la silla mecedora, se puede adivinar cada movimiento en el vecindario. Se invocaba entonces desde esa normalidad los deseos del flaco Urruego en la perfección de un metro en Alemania: impecable sin un solo graffiti. Logro salir de esa asepsia el día que paso por España. Por fin sintió que aun estaba vivo.
Si mamá, esta muy cerca de la casa, claro puedo ir hasta en bicicleta, no es mucho mas tranquilo, claro, si, si, no me tengo que chupar esos viajes tan largos y sobretodo en invierno. Tomas dice que se acabaron esas 2 horas de tiempo muerto en donde seguramente aterrizaban las ideas para el blog, si, tengo que volver a escribir mamá, lo que pasa es que no estoy de animo, no, no es que este aburrido, es que no hay como mucho que decir de nuevo, todo es muy normal, es que cuando vivía en Montreal y recorría todos esos lugares para hacer aseo había mucha tela para cortar, no faltaban los problemas, las anécdotas y los personajes, si, unas por otras mamá, tampoco vine a Canadá para volverme un barrendero, esa no era la idea propiamente, en fin, me alegro que todos estén muy bien por allá y que todo siga sin mucha novedad en el frente, salvo los viajeros que al parecer se pusieron de moda en la familia, las cosas en Colombia apuntan a que busquemos otros horizontes, no, si, yo si bote por Uribe, pero yo ya no quiero mas de eso, no, es que no me gusta Santos, no, yo quería que ganara el otro pero no se pudo, eso de todas maneras era una utopia, no se que es lo que tanto celebran, eso era pelea de tigre con burro amarrado, pero muy bueno que este contenta mamá, ojala le vaya muy bien a Juan Manuel, que al menos cumpla la mitad de todo lo que prometió, Colombia no puede convertirse en un país de desterrados, mi generación termino prácticamente exiliada en el exterior, todo en Colombia es día a día mas complicado, en fin mamá saludes a todos, vamos a ver cuando puedo volver a Colombia para saludarlos.
El bosque de Drummond es una hermosa reserva natural en las afueras de la ciudad, Una finca de no se cuantas hectáreas a lado y lado del rió San Francisco. No se cuantas veces hemos ido. Esta lleno de senderos peatonales y de pistas para bicicletas que lo atraviesan por diversas rutas. Todo esta muy bien señalizado y la vegetación de pinos y arces es bastante homogénea. Uno se siente en uno de esos bosques de empresas publicas o de Carton de Colombia que bordean la hacienda del Juan Manuel ex 8000, ex polo y pronto ex verde Jaramillo. Recuerdo que alguna vez nos dio por salirnos de esos senderos señalizados y meternos en la manigua Canadiense. Con suerte encontraríamos un alce o un ciervo en el camino, realmente lo complicado en ese momento era encontrar la salida en semejante laberinto. Pasaban media hora o una hora y tomándolo con calma el camino se tiene que cruzar con un sendero y ahí se comprueba que el duende Canadiense no es tan efectivo en las lides del embolate.
El problema esta vez era que ya habíamos caminado bastante por los senderos señalizados y los dependientes de la buena forma y la silueta perfecta estaban más que satisfechos con el esfuerzo. Lo otro era que esa parte del bosque aun no la habíamos ensayado y no queríamos continuar con la mala racha que al parecer nos había comenzado 8 días antes.
El primer sospechoso es un señor de categoría peso pesado que según dicen las malas lenguas es bastante violento. Recuerdo que hace como 3 años Bárbara le dio por apoyarse en su carro que estaba estacionado en el parqueadero y de inmediato salio por la ventana cual energúmeno protegiendo el amor de su vida. Las mujeres de acá dicen que los hombres de este país tratan mejor a sus carros que a sus mujeres. Me dio por contestarle y por poco me ofrece bala. El tipo sigue viviendo ahí en el mismo apartamento, justo en el edificio del lado y que casualmente tiene una vista al cuarto inútil de nuestro apartamento. Uno cree que la gente en este país le importa un pepino lo de los demás, que dizque vivimos en una sociedad individualista. Esto no deja de ser un Jericó donde el principal pasatiempo es saber que hace o que consiguió el vecino. Algunos exagerados dicen que los Quebecuas se la pasan en una permanente competencia. Si el vecino se compro una piscina de esas armables redondas, a los ocho días el otro vecino tiene que llegar con una de mayor diámetro.
Yo me niego a creer que este tyson se haya robado la bicicleta. Ese bendito cuarto inútil queda al lado precisamente de un pasadero peatonal, uno de los pocos que da acceso a la zona comercial que queda justo detrás de nuestro edificio. En esos espaldares del centro comercial siempre ocurren cosas raras en las noches. No faltan los Felipitos haciendo sus competencias de cuarto de milla y hasta esos camioneros que llegan con la mercancía muy temprano en la mañana pudieron haber visto el cuarto inútil mal cerrado.
Uno no es que sea millonario ni mucho menos, pero se va llenando de checheres. Como regalan tanta cosa y a uno le da pesar botar lo que sirve, el cuarto útil esta con el cupo completo. Hasta Camila que vive sola esta llena de cosas y si que lo constatamos en el ultimo trasteo, cosas cositas y cosillas y nada que lográbamos vaciar el apartamento. Volviendo al cuarto inútil, esas benditas llantas son lo que mas estorba. Con ese cuentito de tener llantas de verano e invierno hay que mantener siempre un juego guardado. Yo metía esa bicicleta como a presión y seguramente esa vez me quedo mal cerrado.
Y es que estaba hasta bonita, tenia dizque frenos Shimano, un gangazo en una promoción del Zellers, no de otra forma se puede conseguir. La policía que me atendió la denuncia dice que seguramente me había pistiado un buen vecino. Un hermano de una amiga de Gabriela que también vive por acá le paso lo mismo. Pero si acá no pasa nunca nada. Recuerdo que dejaba olvidada la billetera en el destartalado saturno que se mantenía abierto y nunca paso nada, El apartamento se puede quedar abierto y estoy seguro que tampoco pasara absolutamente nada, días antes la puerta del cuarto inútil quedo abierta y entonces dije al otro dia, ahh es que estamos en Drummondville, acá no pasa nada.
Si ya habíamos perdido la bicicleta una semana antes porque no perdernos todos juntos en el bosque de Drummond como para no perder el hilo de los acontecimientos. Realmente el sendero que habíamos tomado no nos conducía al parqueadero donde habíamos dejado el carro. Yo mire el sol y supuse que el carro se encontraría rumbo sur. De todas maneras eso es una finca que por grande que fuera esta delimitada por vías vehiculares, no se trata propiamente del fin del mundo o cosa parecida.
Lo que ocurre es que en un bosque lleno de quebradas y lagos no es tan evidente seguir un rumbo fijo. El sol se perdía por ratos y la vegetación se volvía espesa e impenetrable. Otra acequia y a buscar un sitio por donde atravesarla. Gabriela insistía que no regresaríamos, a pesar de las insistencias de Camila que ya había sacado un millón de razones para estar en casa lo antes posible. Y yo creo que aun intentando regresar por el mismo camino hubiese sido igualmente complicado. No habíamos dejado marcado el camino con las migajas de Hansel y Gretel y creo que habíamos cambiado tantas veces de dirección que nos encontrábamos en el mismísimo laberinto del minotauro.
Cuando uno se da cuenta que el tiempo va avanzado y esta andando en círculos porque casualmente regresa al mismo punto de partida se empieza a preocupar. Si ya intentamos por este lado, hagámosle por el otro, y que manigua Dios mío, un pantano donde el sapo cancionero nos amenizaba el rato. Pasamos por un tronco que servia de puente al estilo del desafío del canal caracol y nos encontramos en una isla. Y si que era una isla porque cada salida que buscábamos nos llevaba al pantano. La famosa isla tenia varias particularidades: la primera la de ser el único punto donde existía señal para el celular. Según la serie de televisión el capo, a uno dizque lo localizan con la señal del celular, seguramente desde un avión fantasma. Lo otro era una pequeña plantación de cannabis ativa, la famosa variedad que lograron modificar los gringos para quitarnos el negocio de la marimba en Colombia. Eso en Quebec es pan de cada día y los traficantes suelen sembrarla en la mitad de las enormes plantaciones de maíz. Ni el mismísimo propietario de la finca se da cuenta de estas islas de cultivos ilícitos en la mitad de su cultivo. Y ni que se de cuenta porque al parecer ese gremio trabaja de manera parecida al DAS. Dicen los que la han probado que la traba es como 3 veces mas fuerte que la que se lograba con la yerba que el loco Abel traía del barrio Antioquia. En todo caso lo importante no era propiamente detenernos en el ilícito hallazgo sino salir del bendito laberinto.
Si ya se hacia tarde, si Bárbara pronto llegaría a la casa y no encontraría a nadie, si la señal de celular no entraba sino en ese claro del bosque pues llamemos a 911. ¿Que les pasa, donde están? Hubo que explicarles como 200 veces que se trataba del bosque Drummond, parecía que no lo conocieran, yo no podía entender porque preguntaban tantas veces lo mismo. No se muevan de ahí, un equipo de rescate parte en su búsqueda. Uy que oso, perdidos en esta finquita, no puede ser. Esta gente como es de exagerada hasta psicólogo ya habrá llamado.
Alguien llama al celular y nos da una pista. Póngase con el sol en la espalda y diríjanse hacia su izquierda, es decir rumbo norte. Por ahí salen a la carretera, eso no tiene pierde.
Llevábamos como una hora en esa isla y ni señales del equipo de rescatistas. La operación Camaleón como que había fracasado, seguramente no habían podido sobornar al duende que nos tenía secuestrados y todo apuntaba a un falso positivo. No pues salgamos de acá dije, sigamos las instrucciones del operador de radio, acá nos van a comer los moscos. Y si que se habían devorado las paticas de mirla de Camila, que ya se había pegado tremendo susto con una culebra. Claro que esas culebras de este país no son propiamente rabos de ají. En teoría, si nos tocaba dormir en ese bosque no habría osos o animales peligrosos que nos pudieran devorar. En el parque de la Mauricie, muy cerca a Turner si hay que colgar la comida y la basura para no atraer al Grizly. Acá los que nos comería serian los bichos si no salíamos al menos de ese pantano, larguémonos de aquí.
Y ese pantano era un laberinto de caños que no dejaban seguir las instrucciones, recuerde, de espaldas al sol y agarre para la izquierda. Yo trato de entender cual es la señal que nos envió Dios con estos tres fines de semana irregulares. Porque fueron 3. El ultimo asecho pudo haber sido sino mortal, al menos bastante costoso. Siempre es mejor estrellarse contra un andén o un hidrante que contra un BMW. Sobretodo cuando te quedas sin frenos. Al menos eso avisa y la cosa fue gradual. Faltaban pocas cuadras para llegar al apartamento de Camila y yo ya venia muy despacio porque el pedal estaba en el suelo. Y preciso uno se vara un viernes en la tarde cuando ya los talleres van a cerrar el fin de semana, porque ningún mecánico trabaja los fines de semana y de postre en otra ciudad.
La única opción es llevarlo a Canadien Tire, un home center del automovil y las herramientas equivalente a llevar el carro a uno de esos talleres estrato 8 de la avenida el poblado donde cobran por abrir el capo. Yo me imaginaba pagando bajita la mano 600 dólares por el chistecito de los frenos pero pasó algo sobrenatural. Dizque el carro amaneció bueno y frenando de lo lindo, ¿que es lo que tiene el carro que acá no le vemos nada? Decía el técnico por el teléfono. Cuando les conté que me quede sin frenos entonces si se pusieron a toriar el sistema de frenado y efectivamente el carro se quedo sin frenos y condenados que quedarnos en Montreal hasta el lunes, fecha en la que aparecería el experto en frenos que nos salvaría de tan penosa situación.
Yo no podía creer que el carro había amanecido con frenos y ahora no frenaba. Ud no se puede ir con ese carro así, se puede matar. Que me voy a matar? pense para mis adentros, vea yo le pago y déme las llaves que me lo llevo para otro taller. Si como no moñito. Vas a encontrar un mecánico así de fácil un sábado. Yo solamente me quería llevar el carro para Drummodville para solucionar el problema en tierra firme pero efectivamente el carro no frenaba. Tuve que volver en bus, traer el otro carro para recoger a Gabriela y Barbara y esperar a ver que pasaba el lunes. El lunes apareció el otro milagro, dizque habían logrado darle presión al sistema de frenado y el carro estaba buenecito, y lo mejor que no tenia que pagar nada extra. Esto tratándose de Canadien Tire es prácticamente imposible. Eso no esta dentro de los estatutos de la compañía.
Robado, perdido y sin frenos. Claro que en ese momento en el bosque, ya con poca luz aun no me hacia la pregunta de los frenos simplemente porque no me había pasado, pertenecía al futuro que bien incierto que se mostraba. Y si paso una avioneta muy bajita. Uy esta gente como es de exagerada hasta avioneta mando para que nos buscaran, pero estamos en una parte donde el bosque es muy espeso, no hay un claro para gritarles AQUIIIIIIIIIIIII, AQUIIIIIIIIIIIIII.
Siguiendo las instrucciones del rescatistas llegábamos a un caño imposible de cruzar. Teníamos que alejarnos de ese maldito pantano y buscar la salida al menos en tierra seca. El problema era que supuestamente ya venían en camino y teníamos que regresar al punto donde los habíamos citado según la descripción que dimos por el celular. El lío era volver al mismo sitio, era prácticamente imposible. Dejándolas solas en un solo punto yo insistí por los 4 puntos cardinales de buscar otra vez la isla de la marimba, pero fue imposible. Este si era definitivamente el bosque de duende de cerro bravo, donde se perdió Jairo Esteban el de Jericó que supuestamente se las conoce todas.
Camila venia de leerse el libro de lizcano y de verdad que se sentía en una situación bastante parecida, solo que en vez de Isaza contaba con alguien que estaba empezando a desesperarse con la situación. Fue en ese momento en que se empezaron a escuchar a lo lejos el ruido de unas cuatrimotos, de esas que le regalaron al Cossio de la fiscalia. Un tipo con un megáfono nos llamaba a lo lejos. ICIIIIIIT ICIIIIIIIT porque el Frances de Québec no dice ici sino icit.
Y ahí estaban los 2 policías, justo al otro lado del caño, había que pasar un tronco medio podrido pero al fin estábamos a salvo, somos el glorioso ejército nacional que se va segur tragando el presupuesto por lo menos otros 8 años mas, están libres.
Si como no que están libres. Abriendo trocha con esas motos de 4 ruedas por lo menos media hora pasa salir. Y eso que era dizque el experto. Yo vengo mucho por acá con mis perros, yo conozco mucho, no los localizamos por la señal de celular, los localizamos gracias a mi experiencia. Se atrancaban las ramas en la transmisión, se atoraban como en carretera Jericó Andes en pleno invierno. Sudaban como negro en un baile porque extrañamente no se quitaban unas chaquetas calientes como ellas solas. Por allá uno de ellos se fue de cabezas a un charco empujando una cuatrimoto que estaba pegada.
Yo me imagine que me iban a pegar el regaño de canchilas. Primero porque acá la vocación es la de regañar, sobretodo cuando uno se sale de los parámetros normales. Claro que a nadie le prohíben meterse en el bosque. No hay señales que lo prohíban. Se supone que para eso están los senderos. Hay unos senderos muy bonitos para que los visite con la familia, no tiene porque meterse en semejante lodazal me decía el policía de regreso a nuestra libertad.
Ya libres y al menos en una carretera perteneciente a la civilización íbamos de parrilleros de nuestros rescatistas. Los carros que pasaban siempre miraban como rarito. Parecíamos un grupo de delincuentes en estado de arresto que nos dirigíamos a la comisaría. Ya en el parqueadero, los flashes de la cámara fotográfica de un periodista que esperaba ansioso las primeras declaraciones de los liberados. Uds están en todo el derecho de rechazar la publicación de fotos o de crónicas en el diario local nos advirtió el policía. Menos mal nos salvamos de ser primera plana del diario local, esto hubiera sido el chiste del siglo en la ciudad. Familia colombiana perdida en el bosque de Drummond, se ahogan en un vaso de agua. La malicia indígena del pueblo colombiano hubiera quedado por el suelo.
Los policías cansados seguramente de no hacer nada, porque acá hay poco tiempo para la acción y mucho para la monotonía se sentían realizados en el operativo, dijeron que lo disfrutaron muchísimo, y de verdad que para nosotros en otras circunstancias, sin tener premuras de tiempo seria interesante perderse en un bosque inofensivo como el de Drummond e intentar descifrar el laberinto del duende. Al menos una manera no muy ortodoxa de propiciar que pasen cosas en esta ciudad donde no pasa nada, salvo los últimos 3 fines de semana, feliz sábado a todos.

10 comentarios:
buenisimo el relato todavia no paro de reirme .....y me acorde de una parecida en alicante, con carlos de baston de caminante y esteban abriendo trocha con un machete que en un tiro le dio en la mano...buenisimo
buenisimo el relato todavia no paro de reirme .....y me acorde de una parecida en alicante, con carlos de baston de caminante y esteban abriendo trocha con un machete que en un tiro le dio en la mano...buenisimo
Me imagino el cuadro : Carlos desvalido ante el universo sin wireless, GPS ni señal de celular y Esteban como siempre inspirándose en sus antepasados Abejorraleños, con el hacha de mis mayores y abriendo a golpes de la mano mía como lo hace regularmente con el palo de mangos y enredadera de la circular segunda.
La diferencia es que en Colombia tenemos montañitas desde donde se puede avisar al menos algún vestigio de civilización. El problema en esta maraña de pinos es que todo es plano e idéntico. Uno puede estar dando vueltas concéntricas cual planeta del sistema solar sin darse cuenta que esta perdiendo tiempo y energía.
Yo si tuve un celebre perdida, en el famoso paseo del desastre que hicimos en el otrora playa baja de isla fuerte. Y eso que llevábamos un negriño de la segunda que venia de Apartado y supuestamente era el nativo de la región que sacaría la tripulación de Cousteau de semejante apuro. Todo era en la mas absoluta penumbra, no se cuantos alambrados brincamos, hasta hubo un tour por el cementerio local. En fin bastante desagradable la sensación de estar perdido. Pero sin duda alimenta el repertorio de anécdotas de las que después nos podremos reír. Anécdotas inofensivas y para nada comparables con el naufragio en alta mar del restaurador y Manolito, los balseritos rescatados gracias a la acción milagrosa del gran Mañin
Saludos
Daniel excelente el relato, que vivencia tan miedosa y llena de misterios, no puedo creer que se perdieron....
El momento del rescate fue de película, nos hemos reido mucho, como siempre eres un gran escritor, que nos mantienes unidos en la distancia.
Un abrazo para todos
Gracias Dorita, un abrazo a todos por alla, Quedo en el tintero la cronica de los balseritos dandole la vualta a la isla fuerte a las 6 pm y con el mar picado. Tal vez algun dia Manolo lo escriba al estilo del celebre libro relato de un naufrago de Garcia Marquez.
BUENO DANIEL que maravilla de relato ...que fantasia....lo hemos disfrutado a fondo y nos hemos reido como nunca....mi veces leido y mil veces disfrutado...cada vez mejor ...felicitaciones de amacita y mi
BUENO DANIEL que maravilla de relato ...que fantasia....lo hemos disfrutado a fondo y nos hemos reido como nunca....mi veces leido y mil veces disfrutado...cada vez mejor ...felicitaciones de amacita y mi
Que bueno que les gusto y que bueno que pasan cosas para contar. Son los más y menos que da la vida. Antes cuando había más penurias las historias eran mas frecuentes. Ahora el asunto puede tender a ser bastante repetitivo y medio disco rayado. Vamos a invocar sucesos ojala no muy tenebrosos para alimentar el blog, La otra fuente de inspiración son los encuentros con los seres del pasado que refrescan historias que aun faltan por contar. En fin vamos a ver como siguen las apuestas, mientras tanto un abrazo para todos.
BUENISIMO LO ACABO DE LEER CON MAMA Y NOS LO GOZAMOS Y CUANTO DURO ESTA ODISEA?
UN ABRAZO
CLARA
hola clara, pues eso fueron como unas 3 o 4 horas tal vez, en fin afortunadamente sin nada que lamentar salvo las piernas de Camila que quedaron como de Nazareno.
Un abrazo
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