viernes, marzo 27, 2009

LA BUSQUEDA


En poco tiempo el problema del deterioro de las viviendas en Montreal pasara a mayores. Se volverá como la Habana, detenida en el tiempo y con un considerable acumulado de mantenimientos que no se han hecho o se han hecho a medias. Ahora la Habana busca ayuda internacional para salvar su patrimonio arquitectónico. Pero hará falta más que eso para resolver sus problemas de vivienda. Para esa Isla, el abandono se ha debido a la física falta de recursos, en Montreal el abandono se debe al inmenso numero de viviendas para alquilar, la mayor parte de esa clientela de arrendatarios son emigrantes. En la cabeza de los propietarios poco importa la calidad de los apartamentos. Lo que cuenta es que no tengan goteras y poderlos subdividir al máximo para decir a boca llena tiene 2, 3, o 4 habitaciones. La iluminación,.la ventilación, el estado mismo de los acabados son factores secundarios. A fin de cuentas una madriguera vale por su ubicación y al fin de cuentas, dirán los propietarios.

No tuvimos muy buena estrella en eso de la búsqueda de apartamento. Recuerdo antes de salir de Colombia que Catalina nos encontró uno muy cerca a su casa. El apartamento de la China le decía. Cuando uno esta en Colombia se imagina que esta parado en el tercer mundo y por ende cree que todo lo que sea primer mundo es como el poblado. Y que en un país nórdico como Canadá todo el mundo vive en coquetos chalets suizos de postal. Con esa primera impresión de Montreal en el barrio de don Roberto que mas me pareció un populoso sector de Ibagué una ciudad intermedia Colombiana rica en grises y eternites y con el aroma a Curry de cocina Hindú, que ascendía por las escaleras del edificio de nuestro anfitrión ya la mente estaba preparada para lo que fuera.

La señora no era china sino vietnamita hay que hacer la aclaración porque no es lo mismo Antioqueno que boyaco ahora que estamos tan Asiatizados. La señora además de asustarse como si la estuvieran bombardeando con NAPALM cada que hacíamos algo inusual en el apartamento como instalar un ventilador en la sala o retardarnos un poco en el pago de la renta. El es un arquitecto y viene a trabajar a este país le decía don Roberto. Eso esta muy bonito dijo la vietnamita pero hágame el favor y firme ud también el contrato de arrendamiento. Ochocientos cincuenta dólares mensuales por ese chiquero. De donde diablos voy a sacar la plata para pagar esa fortuna? Todavía me pregunto de donde diablos salio. Porque valía eso y ahora mucho mas seguramente. Valía por su ubicación: cerca de una estación de metro, eso es vital sobretodo en invierno y por su 5 y medio, es decir 5 piezas y un baño, entiéndase piezas como espacios más grandes que un baño. En Drummondville, esa misma área pero en un apartamento con 5 años de construcción que casi estrenamos cuesta 250 dólares menos. Un apartamento con sistema de intercambio de aire, relativamente insonorizado, con un cuarto de san alejo exterior y dos celdas de parqueo. Esos accesorios son muy difíciles de encontrar en Montreal. Cuando los encuentras te das cuenta que valen un ojo de la cara.

Las historias como anfitrión sin carro de los otros compañeros que se metieron posteriormente en esta aventura de emigrar más o menos tuvieron el mismo resultado. Jorge salio espantado con las ofertas del este de Montreal, costosas y no muy alentadoras para su naciente familia. Decidió irse a la punta oeste de la isla. Donde hay que olvidarse del transporte en común y hacerse a un vehiculo. Juan David buscaba algo parecido a lo que las niñas buscan en este momento. Al fin alquilo una pieza donde un señor que al parecer tenia muco agradecimiento con Colombia. En nuestro país y precisamente en Medellín le habían transplantado un riñón y le habían ahorrado 5 años de espera en el sistema de salud canadiense, hasta se había vuelto fanático del porro que conoció en las escuelas de baile de Medellín, también llamadas cuchotecas.

De ese tour por los apartamentos estudiantiles, recuerdo el desorden y el caos con el que Camila y Gabriela salieron espantadas ahora que visitaron un bloque de apartamentos para estudiantes. Según su descripción, esta gulunga sobrepaso los limites hasta ahora vistos. Hablan de un pequeño espacio en el que embuten habitación, baño y cocineta. El estudiante tiene un reguero de ropa, comida, libros y papeles de estudio. Convive con un perro y tiene un televisor plasma gigante en el piso de la cocina porque literalmente al apartamento no le cabe una aguja. Esta perla vale 650 dólares y queda a 2 minutos de la universidad, los estudiantes aprovechan la señal inalámbrica de Internet de Mc Gill y el sector es muy agradable. El problema es que dos personas en esa caja de fósforos es el hacinamiento total, además de lo escandaloso de precio por cm2.

Cuando vivíamos en Montreal un exjefe de Gabriela nos invito a que le ayudáramos con un trasteo y de paso ver que nos podía regalar de muebles y enseres. En ese apartamento vivía un hacker que vivía en una paranoia total, recuerdo que tenia unas mascaras que vendieron en USA en esos días del pánico por el ANTRAX. El apartamento estaba semi-destruido. No se si darle la razón a un profesor de la universidad que decía que los usuarios de los inmuebles cuando los encuentran feos y de mala calidad tienden a destruirlos o al menos a no cuidarlos. Cuando las cosas son hechas como las bibliotecas contenedores de los barrios populares, la gente las cuida más y hasta las defiende de los vándalos. En Montreal se vive entonces un círculo vicioso, los propietarios que invierten lo mínimo en mantenimiento y los arrendatarios que hacen la demolición progresiva. Don Roberto dice que el propietario del edificio donde vive tiene un cuarto de mantenimiento donde mantiene tornillos oxidados, empaques usados, canillas de segunda, todo al mejor estilo del mercado de pulgas que existe debajo del metro al frente del hueco de Guayaquil.

Siempre enfocados sobre la línea verde, esa que atraviesa gran parte de la ciudad y que pasa por el frente de la universidad fuimos a un sector de uso mixto residencial y comercial. Era en el metro Juliette, en teoría no se veía mal como opción aunque yo tenia mis reservas sobre el sitio. Un aviso en la puerta lo dice todo: Drogas y prostitucion tolerancia cero. Pero porque tienen que poner ese aviso se pregunta Camila, será que esos dos factores son la constante en el sector? De todas maneras entramos al cuchitril. Imaginen el edificio donde vivíamos en Colombia, la misma área, solo que en este caso en vez de 4 pisos hay 3. 50 apartamentos en total. Un corredor estrecho con 16 puertas que van apareciendo a lado y lado, la propietaria orgullosa muestra el del fondo a la izquierda: 500 dólares. Increíble. 25.000 dólares de renta mensual por un edificio que a lo sumo vale 300.000 dólares. En un año recogen el dinero para pagar esa pocilga. Negocio redondo.

Bueno, la búsqueda seguirá este fin de semana y quien sabe si se alargue más. Tal como aparecía en esos capítulos inconclusos de las series televisivas de otras épocas, esta historia continuara…… Feliz fin de semana.

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