sábado, octubre 04, 2008

EL MUNDO A LOS 44


Una carta en un extraño idioma llega por el correo, tiene unos sellos gubernamentales y unas cifras en dólares. Es un formulario con espacios en blanco para diligenciar, trae un sobre seguramente para devolver la información y un número telefónico gratuito para resolver las dudas. Con la mirada de impotencia, el emigrante jefe de hogar que estaba acostumbrado a resolver estas situaciones en su país con relativa facilidad, deja a un lado el orgullo y le pide cacao a uno de sus hijos.

El mundo moderno y la globalización le dan la ventaja a las nuevas generaciones. De cuarentena para arriba nos vamos rezagando ante la velocidad del nuevo mundo que nos somete. Los nuevos aparatejos electrónicos, los programas de computador que se van volviendo obsoletos y nuestra mente con la pereza de tener que acomodarse a una nueva tecnología. Pero porque tienen que estar cambiándolo todo si así estaba perfecto?

El cuento de las familias emigrantes que vienen a este país y ante la imposibilidad de aprender la lengua empiezan a delegar funciones a sus hijos es bastante frecuente. Son esos seres que piensan con la intuición y haciendo siempre el paralelo con el tercer mundo de donde vienen, muchas veces esa lógica no es tan coincidente y vienen los problemas, Pero para eso esta el interprete: el niño o el adolescente que se vuelve el abogado en estas situaciones y que toma el teléfono para hablar con ese funcionario de impuestos que encontró un desfase en la declaración de renta. Haciendo el puente entre el funcionario exigente del nuevo país y el confundido padre de familia que no sabe como funcionan las cosas.

El retroceso del adulto emigrante es inevitable. El no expresarse bien en la nueva lengua o incluso cosas tan imperceptibles como el acento borra todo lo profesional que hayas sido. Don Roberto decía: es que ellos creen que porque uno no habla bien, se es un bruto.

Y los niños y adolescentes parecen saberlo, y es lo primero que hacen. Reproducen con exactitud las expresiones y el acento propio del nuevo país. Requisito para ser aceptados y no verse como animales raros en la nueva manada. El curso de francés es absolutamente práctico y la nueva lengua va entrando en la mente por osmosis lejos de la pesadilla gramatical que se ve en los cursos de francés.

Uno no alcanza a ser cien por ciento ignorante, llegamos a este país con la edad casi límite para albergar un nuevo idioma en la mente. Las comunicaciones son medianamente fluidas. Con un vocabulario limitado no se puede entrar en temas muy complicados porque la confusión va reinar.

Entonces uno se hace las preguntas con la lógica del viejito. Pero como diablos se enamoran estos jóvenes en ingles. Bueno francés seria aceptable, es la lengua en la que estudian

Y a falta de un idioma de más, los jóvenes se meten en el cuento del trilinguismo con la misma facilidad. Tienen el swiche intacto para cambiar de canal sin problema y continuar con una conversación sin las pausas que confunden al interlocutor, mezclando expresiones sin darnos cuenta. La frustración es mayor cuando te das cuenta que esas horas interminables de música en ingles de la adolescencia no sirvieron para mucho, es como si los jóvenes de hora tuvieran algo mas en el cerebro para aprender idiomas con gran facilidad.

Entonces uno se hace las preguntas con la lógica del viejito. Pero como diablos se enamoran en ingles. Bueno, en francés seria aceptable, es la lengua en la que estudian, la lengua del medio, del hábitat. Digamos que para las mujeres, mas receptoras en eso de las leyes del cortejo, lo que deben hacer es mas agradecer cumplidos y complementar algunas ideas, mas bien contradecirlas, llevar la contraria esta en su programa.

Afortunadamente para ellos esas épocas románticas de lenguajes adornados y poéticos esta pasada de moda y las conversaciones son más pragmáticas. Eso se imagina uno como sordo testigo de las horas de conversación por teléfono o por Internet.

Y los pretendientes se van sentando a la mesa con la mirada evaluadora de los suegros. Cada uno a su estilo se las arregla para dar una buena impresión. Desde el chinito simpático haciendo gestos de aceptación por la comida, hasta el intelectual hindú que se esfuerza en vano por hablar en español.

Todo queda en manos de la intuición porque la comunicación verbal es muy limitada, impotentes nos quedamos mirando el dialogo fluido de los jóvenes y vemos como el ingles nos paso de largo sin poderlo asimilar. Entonces al final de la comida uno dice, se ve como querido y simpático el muchacho, eso al menos aparenta.

La mente inquieta de don Alfonso parecía no tener límites. Sin embargo frente a un computador el hambre por conocer nuevas tecnologías se desvanecía. Yo pienso que lo que lo desanimaba era el no poder entender que había detrás de un programa de computadora, como realmente funcionaba. A nosotros lo único que nos importa es que funcione, solo aplicamos unos comandos como botones de una maquina inteligente que hace todo el trabajo. Si se daña se compra otro, y el día de mañana alguien inventara un programa mas fácil aun de manejar.

Y cuanto aparatejo especial que no había entrado aun en la era de la electrónica iba a parar al cuartico. Desbaratarlos completamente y empezar a ensamblarlos nuevamente era el primer paso. Luego y quizás como una sutil forma de evaluación de las personas, agarraba al pretendiente de turno, preferiblemente bruno o calocho y empezaba a formularle preguntas sobre el funcionamiento de la maquina. De bruno no recuerdo un comentario en especial, pero a calocho si le tenia algo de miedito porque decía que se desesperaba y le aplicaba la fuerza para sacar la pieza aquella que se negaba a salir, era cuando se escuchaba un grito de ahhhhh como si lo hubiesen machacado.

Hay gente que sigue dibujando en romántica mesa sus esquemas mecánicos o arquitectónicos. Dicen que el computador no ha reemplazado el dibujo a mano alzada y morirán en su ley. Mi generación fue formada en las mesas de dibujo, Autocad era algo exótico en esos días. Por algún fenómeno parecido a la hegemonía de los carros a gasolina que no han sido reemplazados por eléctricos, Autocad sigue reinando en el mundo del diseño. Y esa casualidad de conocer el funcionamiento del programa fue la clave par filtrarme en este mundo laboral canadiense. Para la mayoría de mis compañeros, la secretaria escribía las cartas y la delineante dibujaba los planos. Esos son a los que mas duro les da esta migración. La tecnología que nos invade en todas las áreas. Es caduco el ingeniero que calcula a la mano, necesitamos el ingeniero que sepa calcular con este programa, en resumen no nos interesa que sepa los fundamentos de las cosas, solo nos interesa que tenga una respuesta rápida y confiable.

Esa quizás sea la mentalidad del hombre moderno, dependiente
Y todos esos nuevos aparatos electrónicos tienen un principio en común y los jóvenes descifran su funcionamiento fácilmente. Otra dependencia mas para los adultos, es el muchachito el que entiende esas cosas modernas, yo con eso no me meto. Parece que por esos miedos tecnológicos nos quedamos sin la crónica loperistica desde las europas, Ni el curso intensivo de ricardito dio resultado.

Lo que parece verse en el horizonte es que para estas nuevas generaciones las fronteras empiezan a desaparecer y con ella los prejuicios de nacionalismos, culturas, razas y religiones. El experimento multicultural más por necesidad que por convicción de estas sociedades parece impregnar en los jóvenes esa mentalidad abierta al mundo, horizontes más allá de las narices, la tolerancia y el respeto por la diferencia. Por fin una evolución para crecer. Para los jóvenes de ahora el mundo tiene el tamaño del globo terráqueo, para nosotros se quedaba en el ombligo de las montanas antioquenas. Y no solamente se necesita emigrar a la fuerza como lo hicimos nosotros, ya Vanesa partió a vivir a Londres como si se tratara de Bogota.

Llegando a los 44 esta semana, buena cifra para un chance como dice mi mama, se empieza a mirar demasiado en el pasado, en el camino que empiezan aquellos que comienzan. Reinan las comparaciones. Clarita habla de ver las posibilidades de Bárbara en el nuevo país como lo que algún día pudimos haber sido en Colombia si ese país hubiese sido un poco distinto. No se necesitaba ser un país del primer mundo para lograrlo, solo tener un poco más de justicia. Yo diría que la abundancia del nuevo país tampoco es garantía para los logros en la vida. En Canadá también hay desempleo, problemas sociales y un vacío espiritual que se siente por donde caminas. La gente se puede morir de hambre con la nevera llena. Muchos jóvenes prefieren trabajar a estudiar así la educación sea gratis. Esa es la ventaja de estos emigrantes: están motivados con las nuevas oportunidades, así la cuesta les toque mas empinada, terminan superando a los nativos de este país solo por el factor motivación. Ojala no se pierda nunca, ojala sigan con la misma energía del emigrante. A los 44 ya se siente que la energía hay que dosificarla para no inventarse enfermedades, los años no vienen solos, muchas gracias a todos por los saludos de cumpleaños de esta semana.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicitaciones de nuevo don Daniel (desafortunadamente tu avanzada edad te hace digno del título de DON). La vida es peligrosa y el tiempo aprovecha nuestros pequeños descuidos para huir inadvertidamente. Aún recuerdo su imagen en la motico gris que le quedaba chiquita por el tamaño XL de esas patas, yo era para ese entonces el menor y más contemplado de la tercera generación, especialmente por el tio Daniel a quien esperaba impacientemente cada sábado para que me pusiera Les Luthiers, obviamente no les entendía un carajo pero creaban cierta adicción en mi con "la gallina dijo eureka" y "la suite televisiva opus 83, también llamada LA TANDA". Daniel y Germán eran mis ídolos del momento (Pacho no por regañón y el resto eran muy viejos), lo más irónico es que para ese entonces llegar a la situación de Daniel de estar terminando universidad-recién graduado era algo muy lejano, cuestión de cientos o tal vez miles de años, pero viéndome hoy me doy cuenta que ese momento se me vino encima y ya los 44 no los veo tan lejos...

Lo de la desactualización, yo pienso, es cuestión de tiempo disponible. Los jóvenes tenemos muchísimo tiempo libre para dedicarnos a cacharrear cuanto aparato tecnológico sale al mercado sin taras que terminan frustrando el aprendizaje ("más bien no toco esto porque depronto lo daño"), cuando comienza la vida laboral se piensa más en cumplir correctamente todas las funciones, descansar en la casa, pagar cuentas y que llegue el fin de semana rápido. Al final, sin darnos cuenta, quedan a un lado un montón de cosas que nos propusimos aprender y ahí es cuando nos vemos muy atras frente al resto del mundo, pero eso si, cualquiera puede acelerar el ritmo unos cuantos metros y alcanzar el lote, la edad no influye para nada.

el drummondvillano dijo...

Muchas gracias Ricardo, ahora que me acuerdo era ud el que buscaba los cassetes, los ponia en la grabadora y hundia el play, estamos hablando de un bebé. Un dia casi me chiflo porque nos lo llevamos al parque para que jugara en los culumpios mientras german y yo jugabamos basket, el muchachito desaparecio y se armo un operativo en ese momento que por fin dio con su paradero. Uno de los muchachos que jugaba con nosotros lo acompañaba para que montara en bicicleta, el problema es que iban como lejitos. Ese era el mundo a los 22 o sea hace 20 años.

OCIOPINTORESCO dijo...

Impresionante... hace 20 años nosotros ya estábamos porai...

Muy buena la crónica Respetable adulto mayor. Felicitaciones por el cumpleaños y unos pequeños comentarios.

Hay algo curioso en la generación de ricky y la mía. Nos tocó el punto de inflexión. El punto justo del corte en el que las enciclopedias se empezaron a reemplazar por altavistas y googles, en que lás máquinas de escribir se volvieron de adorno y las cosas de más de 3 años ya son viejas, obsoletas. Qué diría el Abuelito al ver cómo ahora los computadores se botan a la basura. Las cámaras de menos de 5Mpixeles ya no le sirven a la gente por una conjunción de consumismo y el mayor miedo del hombre postmoderno, que es quedarse retrasado. Porque si el tiempo lo atrapa a uno, lo hunde y no servís más.


saludos!