sábado, junio 17, 2006

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS

La celebre expresión de Anamaria: “Que nervios”. Utilizada cuando de vez en cuando se le subía la chispita, puede aplicarse a las mujeres de Quebec.
No se si la coloración de la cabellera tenga incidencia en el genio. En francés se dice carácter, sin acento en la a por favor. Por ahí dicen que mona que no sea brava es hombre.

La situación de la mujer en Quebec es bien diferente a Colombia. Noté con asombro como todos los partidos del mundial de fútbol son narrados y comentados por una mujer. Y no crean que lo hace mal. Con esto del Real Audio pusimos a Gueimar, amigo de Guilliam. Weimar la dice comentaba el partido de Argentina contra un país africano que no recuerdo en este momento. El hecho es que había un panel de comentaristas a su lado que repetían y repetían la misma idea de diversas maneras. Un carretazo como para quemar minutos en la radio y poder cumplir con las pautas publicitarias. Pues esta señora comentarista aunque no lo crean hace todo lo contrario: narra bien, es objetiva y sabe del asunto.
Entonces así como no es raro ver mujeres comentaristas de fútbol, no es raro saber que la constitución tiene a la mujer por encima del hombre en materia de derechos.
Como los Muiscas la sociedad es matriarcal. Las mujeres tienen la iniciativa y los hombres en general tienen una actitud pasiva.

Con el mundo al revés al Colombiano, culturas mas machistas que la Colombiana como los Arabes por ejemplo chocan con este nuevo orden. Las sumisas mujeres con su rostro y su cabello cubierto caminando detrás del hombre como si fuera su esclava se van liberando poco a poco tras conocer sus derechos. Pero por ejemplo las mujeres Iraníes están vigiladas por su propia comunidad. Al estilo de los informantes del gobierno Castrista en Cuba, cualquier anomalía o mal comportamiento con respecto al Coran es informado a las agencias de inteligencia de Irán que de inmediato toman represalias contra sus familiares. Eso me contaba una compañera del curso de francisaciòn.

Entonces con ese marco social entra Daniel a trabajar al lado una tecnologa en arquitectura.
El recorrido a seguir en la vida de un Quebecua esta fríamente calculado. Al cumplir la mayoría de edad los que no se van de la casa son expulsados de la misma. Ya el gobierno deja de enviar mensualmente un dinero que ayuda a su sostenimiento. Ya son individuos autónomos que supuestamente han sido educados para serlo. Todos los asuntos referentes a la formación post-secundaria corren a su cargo. El gobierno esta ahí para prestarles la plata para estudiar y para subsidiarles con algo para su sostenimiento. Unas largas vacaciones de verano casi 4 meses son ocupadas en trabajos de estudiante. Las empresas tienen incentivos tributarios al enganchar jóvenes estudiantes. Los jóvenes viven solos, viajan por el mundo, hacen intercambios hasta terminar su ciclo universitario.

El Quebecua comienza a trabajar pero no es sino hasta en fin de la treintañez, edad en que supuestamente ha logrado tener capacidad de crédito para una casa, que se decide a formar familia.
Casi no esperan a terminar su licencia de maternidad para volver a ingresar al trabajo.
El trabajo es su obsesión. Es increíble. Ella piensa todo el día en función del trabajo. Como es posible ella debute una mañana con el siguiente comentario: Daniel, ayer me desperté a media noche y no pude seguir durmiendo con lo que me dijo el ingeniero ayer. Y saben que le dijo el ingeniero? Pues muy sencillo. Le dijo que estaba muy preocupado porque la compañía no hacia los cálculos estructurales de sus casas. Que se basaba en unas normas que no eran confiables. Oh Dios mío que le dijiste ingeniero. De cuenta se eso y cuando le toco el tema de la estructura cambia de colores. Señora, pero esta empresa lleva mas de 10 años haciendo casas que en el fondo tienen casi que condiciones estructurales idénticas. Ninguna se ha caído hasta el momento. Pero le crearon la duda a nuestra querida tecnologa y hasta ahí llego la paz en su mente.
Ahora medio se esta calmando porque le recomendaron un programa que se encuentra en internet y que ayuda a calcular las estructuras. Ojalá se acomode con eso y se calme.

Cuando no es la chucha es el animal. Cuando aparece uno de esos obreros subiendo las escaleras plano en mano, y el traqueteo de un tumulto de herramientas que cargan en un cinturón, el ambiente se empieza a poner tenso. Sobretodo si es una metida patas. Hay dos alternativas : La primera si el error es de parte de ella la tristeza que invade su rostro y las cajas destempladas. Si es el susodicho el dueño del error, pues el respectivo reclamo. Para no dar papaya he tratado de un tiempo acá de hacer las revisiones mas minuciosas que se puedan imaginar. Los reclamos ahora son por tonterías. Una escala o un sistema de unidades que no le gusto al electricista, que le da pereza trabajar en fracciones de 16 por ejemplo y un intenso que se pega hasta de la mínima coma para subir hacer su acotación. Yo estoy por pensar que este ultimo busca el mínimo pretexto por conversar con la monita.

Pero no todo es estrés con la monita. Ella la mayor parte del tiempo es muy colaboradora. Ha tenido a pesar de todo mucha paciencia. Para repetir las cosas, para explicarlas.. El único problema es el acelere.
Uno tiene la sensación a toda hora que esta atrasado. Como les parece trabajando a mil por hora y con sensación de estar atrasado. Pero es el estrés de la monita el que genera esa sensación.
Perfeccionismo en la construcción es bien complicado obtenerlo. Perfeccionismo en la coordinación con un pocoton de gente pues menos. Y perfeccionismo acabando de implementar un programa como autocad pues menos.

Pero a pesar de todo yo creo que en este transcurso de la vida como emigrante he tenido una serie de ángeles del genero femenino que han aparecido en escena una a una. Primero doña Olga que sin conocerla nos ha dado un apoyo invaluable. Claro que ella se sale del costal de las Quebecuas. Segundo ángel Lise, de la francisaciòn de Gabriela, ella nos invito a Drummondville y nos convenció de venirnos. Tercer Angel José que nos ayudo en toda esa etapa de adaptación en esta nueva cuidad y en la búsqueda de empleo. Cuarto ángel Brigitte que creyó en mi, que me dio el apoyo en los siempre primeros días en la compañía, desafortunadamente no la disfrute mucho tiempo. Y este angelito que me la vuela de vez en cuando y con la que tengo que trabajar.
El Director

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