
POR EL DIRECTOR
Quedo de virreina. No, mas bien se salvo de un chicharrón.
Ya todo se puede contar. Teníamos la primicia, pero, solo hasta que los hechos se desenvolvieran, el Drumondvillano no podía manifestarse.
Alexandro Magno deja el trono de Jericó. Una de las provincias del imperio. Para hacer la asesoría general de todas las provincias.
Solo 4 guerreros serian seleccionados de una pila bien grande. Exámenes de competencia y hasta entrevista no fueron obstáculo para Alexandros. Como en toda película de ese tipo, le toco voliar espada a diestra y siniestra para acordarse de los empolvados conocimientos de la Universidad y deshacerse de sus contrincantes.
Alexandros llega entonces a la recta final. Como el que quiere y no quiere ser rey. Alexandros se sentía satisfecho con llegar a los cuartos de final. Pero es que si depronto gano, que diablos voy hacer con tanta responsabilidad?
Y como buena película con final que se respete, nuestro gladiador demostró ser el mas capacitado pero 2 personajes de reparto le dieron la espalda en el momento decisivo.
Alexandros cede entonces su trono un poco triste pero satisfecho de su labor. Era como si la selección Colombia hubiese llegado a cuartos de final en un mundial de fútbol. De inmediato presenta su renuncia y entrega las armas al nuevo emperador, quien en un acto de nobleza le dice que no se la acepta, que por el contrario le ofrece un cargo acorde a sus competencias de sobra demostradas en el torneo de gladiadores.
Alexandros ahora es asesor general de todas las provincias. Alexandro regresa a Medellín y termina 5 años de campañas en Jericó. Por fin con un trabajo cerca de casa, ahora Alexandros tiene mas cerca a su familia. Queda la satisfacción que sus competencias están para cosas grandes en el futuro y que se escalo un peldaño mas en su carrera, sin asumir responsabilidades bastante complejas y ajenas a su vocación técnica. Felicitaciones Alejandro por este nuevo logro y bienvenido a Medellín.
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