
Aun es temprano para llegar a la fábrica, el cielo esta despejado y el azul del lago Saint Pierre se confunde con el horizonte. Es apenas recomendable tomar la vera del río e invertir los minutos de recorrido en este hermoso espectáculo natural.
Detengo el carro justo en el sitio donde los historiadores aseguran ocurrió un fallido intento de desembarco americano en tiempos de la independencia, En contraposición a lo anterior, un ejercito de gaviotas empieza a recolectar calor del sol en compañía de una multitud de patos.
Un otoño con visos de verano es preferible a un verano ardiente, de terrenos de camping y playas a reventar. Es época productiva hasta que más, con la cuenta regresiva de los días que empiezan a ser más cortos, la angustia de la muerte que se acerca, el largo invierno para donde todos vamos.
Pero mientras este ocaso empieza, la gente parece estar viviendo el clímax de este ano. Lucien aun saborea el golpe magistral en el hoyo 14 que puso la bola al mejor estilo de tiger woods. Ocurrió en el torneo de golf de la fabrica, un evento que se toman muy en serio los empleados y directivas de la empresa.
Mi percepción hacia ese deporte siempre había tenido un manto de resentimiento social. El golf, deporte de las elites que toman decisiones importantes en medio de una partida. Deporte exclusivo y excluyente en Colombia. Como la zorra que ve las uvas altas era mejor decir que se trataba de un deporte de perezosos y de mínimo esfuerzo.
Lo más parecido que había hecho en mi vida fue alguna vez de pegado en el hotel intercontinental con Carlos el amigo de la universidad que tenia un carnet especial para entrar sin problema, a una canchita de minigolf. Mas atrás en la remota infancia, el cricket en el antejardín de la casa, que mas parecía un juego de vuelta a Colombia que un deporte de procedencia inglesa
La otra cita celebre con respecto al golf la hizo una candidata de Jericó en el reinado departamental, exponiendo al jurado su preferencia por este deporte de la realeza. A no ser que su patrocinador emergente la haya invitado una que otra vez a esos clubes donde los nuevos ricos pueden entrar, dudo que las condiciones topográficas de la Atenas del suroeste permitan un campo de golf. A no ser que se trate de una modalidad extrema. Golf estilo cañada.
Se puede hacer un cierto paralelo entre Jericó y Pointe du lac en Québec. Los oficios son los mismos aquí y en cafarnau, y los oficios determinan la esencia de lo que es la gente. El obrero de extracción rural sigue siendo el mismo. Clara casi no puede hacerle entender al constructor de techos de isla fuerte que quería una leve modificación de la choza tipo campamento FARC que se disponían a construir. Soy yo o es ud la que va construir? Le decía el experto islafuerteno. Recuerdo que Carlos augusto el alcalde de Jericó me pidió antes de diseñar la plaza que le dibujara una escuela en una vereda perdida de Jericó. Una escuela que más parecía un contenedor. Algún gobierno, tal vez de Rojas Pinilla había instalado unas cajas de lata por todo el territorio nacional y que servirían de aula de clase, no importa si se tratase del páramo de las papas o del desierto de la tatacoa. Tal vez fue la federación de cafeteros, a ciencia cierta no se quien fue el culpable de esa brillante idea, brillante porque resplandecía a lo lejos, mientras los alumnos se asaban en el horno solar. El hecho es que una cuadrilla de obreros seguía a regañadientes las instrucciones del novel arquitecto que se aprestaba a verificar los trabajos. Una elevación la interpretaban como una vista en planta y viceversa. Para el armador de techos, una cosa tan simple como hacer una ramada a 4 aguas, aprendida por tradición de sus ancestros ahora ya tenia instrucciones hechas por alguien que en su vida había agarrado un martillo. Acá en la fábrica uno vuelve a ver la misma cara de desconfianza ahora con los planos hechos por computador que muchas veces son imposibles de reproducir fielmente en la realidad. Se era forastero en Jericó y acá aun mas con la barrera del idioma, y el corto circuito en la comunicación, se intenta ser lo mas claro y preciso posible, pero es muy difícil, hay que repetir, contar el cuento de mil formas, utilizar muchos sinónimos hasta lograr proyectar las ideas.
Hay ciertos prejuicios que vienen de Colombia y que se deshacen en este país. La apariencia que en nuestro caso no engaña mucho, acá trae siempre sus sorpresas. Recuerdo una instalación de 6 módulos que me invitaron a presenciar recién ingresado a esta fabrica. Una casa de 6 módulos con garaje pasa de largo por los 250.000 dólares sin contar con el terreno que tenía bosque propio y salida a un lago. Había un señor obeso con silueta de buldozero de esos que sacan derrumbes en Colombia. Terminaba de hacer unos ajustes en el terreno. Le hice varias preguntas técnicas respecto a los muros de fundación y una demolición que parecía ser la corrección de alguna burrada de la sala de diseño. Mas adelante me di cuenta que estaba tratando con el dueño del castillo, tenia pinta de siervo pero era realmente el rey de ese proyecto.
De todas maneras seguía siendo difícil imaginarse unos campesinos organizando un torneo de golf al estilo club campestre. Como que no cabía en la cabeza. Y eran precisamente los obreros de la fábrica los encargados de la organización. Una mesa de bienvenida, donde se asignaban las gorras con el distintivo de la empresa, un kit con bolas y herramientas para reparar la grama y lo que no podía faltar: los pasaportes para ingresar al lugar de entrenamiento con las respectivas frías que bien caían en ese día tan caluroso.
El sitio de práctica se asemeja a un campo de tiro. Esas bolas salen con la velocidad de una bala así que se toman todas las precauciones para no asesinar al vecino que practica en la .celda contigua. El sitio parece igualmente una caballeriza, donde cada animal o sea el practicante deposita en una canal en el piso que parece un bebedero una canastada de bolas que son disparadas a unos blancos marcados con distancias precisas. Me imagino que debe hacer un negro o un colombiano en su defecto que se encarga una vez terminada la jornada de recoger el reguero de bolas que queda en todo el campo.
La cosa parecía fácil luego de la explicación de Lucien. A Lo que no le veía mucha lógica era a mantener el bendito brazo izquierdo rígido. Eso me parecía de lo mas antianatomico y contra las reglas de la antigimnasia de Marielena. Yo escogí recurrir a la técnica del béisbol que aun medio recuerdo pero al primer intento, strike one.Habia que seguir la maldita técnica y efectivamente se logro golpear la bola, eso al parecer es un logro. Que como se para, que cual de los 10 palos agarra, que no se mueva, que mire solo la bola, en fin, el tiro salía como una bala pero siempre al bosque bien a la derecha, lejos y en pésima dirección.
Luego de sacarme ampolla golpeando la canastada de bolas pasamos al torneo. Afortunadamente la cosa no era muy competitiva. Era por equipos y se continuaba con el mejor tiro. Mi primer tiro no fue propiamente una obra de arte, salio directo a un matorral vecino y casi no encuentro la bendita pelota. La cara de desconsuelo de Luciano siguió a la siguiente etapa.
Tratando de enmendar un poco la chambonada para el siguiente hoyo me presto su equipo. Unos artefactos que parecían construidos en la NASA y los que guardaba minuciosamente en unos estuches de lujo individuales. No se si fue la sensación de estar jugando con un formula uno en esos momentos que el tiro salio perfecto, el chiripazo y la suerte de principiante que se repetirían en 2 o 3 ocasiones mas. Se trata de un deporte de práctica. Uno no se puede comparar con gente que lleva 20 anos jugando religiosamente golf.
No se puede desconocer que se hace deporte, que se termina cansado de caminar, de cargar palos y de golpear bolas. Aunque muchos alquilaron los carritos eléctricos para hacer menos penoso el calvario. Muchos de los más jóvenes parecían tener el síndrome de felipito y gozaron mas haciendo camper cross con esos vehículos que jugando como Dios manda.
Una excelente opción para los cincuentenarios y sexagenarios de la familia. Ya saben que si no tienen entrada a los exclusivos clubes de Colombia, en una pasadita por Québec podrán disfrutar de los populares terrenos de golf campesino, feliz fin de semana.
1 comentario:
excelente la experiencia pensamos que estabas tomando cocacola light pero parece que es cerveza negra...
todo esto que cuentas con tu agradable estilo nos alegran mucho. (Amalia)
si esos son los obreros de la fabrica nos
los deberias presentar....umm
Anamaria
saludos para todos
hoy por 1a. vez vino Dorita al almuerzo de los sabados estamos muy contentos porque esta muy recuperada.
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