
En la sala hay unas 49 personas con cierto recorrido en este país. Ya terminaron sus estudios de francés, algunos ya tienen un trabajo estable y han dejado de ser carga para el estado. Los hijos se ven acoplados a la nueva cultura, ya parecen más de acá que de allá. Todos parecen comprender por fin lo que significa pertenecer a esta sociedad. Incluso han resuelto un cuestionario con la complejidad de un examen de escuela primaria. Todos están listos para el juramento solemne, lealtad a la reina y a las leyes canadienses, a partir de hoy somos ciudadanos canadienses.
Integrantes de muchas nacionalidades, una buena cantidad de colombianos por supuesto que hemos hecho parte de ese gran porcentaje migratorio que se aumentado en los últimos anos. Africanos, árabes, europeos y asiáticos completan el salpicón multicultural que engrosara de la manera más costosa para el crecimiento poblacional y dar unos paños de agua tibia al envejecimiento de su sociedad con un promedio de edad que supera los 40 anos.
El humilde emigrante de alguna aldea perdida del África, que parece haber recuperado con creces y en base a una dieta intensiva de comida chatarra las hambres que lo persiguieron en su triste vida africana, se toma todo el tiempo para el examen. Sudando como un esfuerzo máximo para su músculo cerebral, por fin lo termina y en los minutos siguientes todos hacemos fuerza para que no reciba la noticia reprobatoria en el veredicto de los evaluadores.
La nota folclórica de la ceremonia como siempre por parte de una familia colombiana. No se cuantos agudelos nombraron. Eso si todos hombres e iban en cuenta regresiva desde los 15 anos hasta los 4 anos. Bien exótico y memorable en estos tiempos donde no alcanza la plata ni para levantar al menos un hijo. Bien meritorio y sorprendente al ver también la pila de familiares que se han pegado al bus y que los acompañan en el acontecimiento. Pueden competir con la celebre familia compuesta por 80 refugiados que vive en nuestra ciudad y que logro emigrar en masa salvando las miles de trabas burocráticas. Gabriela ha intentado traer al menos un integrante de su familia y no ha podido, tendrá que pedirles la formula mágica a estos profesionales de la migración.
La ceremonia esta impregnada de toda esa cultura británica conservadora. La misma de que se burlan y denigran los habitantes de Québec. Los habitantes de esta provincia aun se sorprenden que un país le siga teniendo lealtad a una reina que no tiene que ver en nada con esta sociedad, salvo históricamente. La reina tiene costosos y figurativos representantes a nivel federal y provincial que solamente firman y bendicen los procedimientos de un gobierno parlamentario.
El juez de la ceremonia llega con su escribana. Es lo mas parecido a la llegada de un obispo de la iglesia que se dispone a ejercer el ministerio del bautismo a 49 salvajes que tomaron la de convertirse al catolicismo. De figura obesa, bonachona y siempre sonriente empieza su larga homilía en la que recalca los valores de igualdad de la nueva sociedad a la que estamos a punto de ingresar formalmente. Los apuntes les deben caer de rebote a los árabes y su cultura machista que trata a sus mujeres como empleadas de servicio domestico. La cultura y la mentalidad del trabajo que dignifica al hombre, los africanos acostumbrados a dormir en la hamaca hasta medio día se miran asombrados, nuestra cultura mafiosa del DRFE dinero rápido fácil y efectivo que nos acompaña en los últimos anos, igualmente nos pone a pensar sobretodo en el punto aquel que habla de pagar impuestos para sostener un estado social donde todas las clases sociales tengan fácil acceso a salud y educación, una utopía en nuestra sociedad.
Han pasado solo 24 días y el restaurador mirando el fuerte estrellar de las olas en el malecón de la habana y apretando el bono de alimentación que el gobierno cubano le ha dado para la semana pronuncia la fatídica frase inspirada en una doritis aguda que solo da en la víspera esa terrible crisis de los 50s: El hombre pertenece a ese lugar de donde es. Todos sabemos lo remota que puede ser la idea de emigrar a cuba con dorita y manolito a bordo, a sabiendas que todo el mundo quiere salir de allá así sea en una bañera de peltre con una vela improvisada. Se imaginan la familia Jaramillo Gaviria dentro de cuatro anos jurando fidelidad al comandante y a la memoria de José marti y el che Guevara o Felipe y flia jurando lealtad a bob marley.Pero esa verdad de Perogrullo que german pronuncia relativa al ser humano y la importancia del lugar donde nació y se hizo, y que además vive parcialmente en su semi-migración es inevitable. Sobretodo para los que emigran solos y con varios anos y raíces de su terruño a cuestas. Son los hijos los que terminan cimentando las raíces en la nueva tierra. Su historia pertenece más a este país. Bárbara recordara más las cosas de Québec que de Jericó o Medellín. Estará lejos de las notas nostálgicas del drummondvillano cuando habla de Medellín y la circular segunda.
Y don Roberto tiene otra reflexión aun más inquietante. Nuestros hijos hablaran y escribirán mas en francés o en ingles. El español se volverá secundario, solo para comunicarse con los limitados padres o para sus esporádicos viajes a Colombia. Y nuestros nietos no hablaran español. Se comunicaran en francés o en ingles y la comunicación será igual de fraccionada como la que hoy tenemos con los pretendientes. Para ellos el español será lo que es el lituano para bruno, un dulce souvenir para pegar en el carro o para bautizar su finca.
Los nietos no tendrán que pasar exámenes para volverse ciudadanos, serán cien por ciento canadienses con unos parientes lejanos a los que se parecen físicamente y ven regularmente en las páginas sociales de Internet sin comprender muy bien como viven. Son las inevitables profecías que se adjuntan a la decisión irrevocable de viajar sin boleto de regreso. La decisión de emigrar y de volverse ciudadano can para nosotros que llegamos un poco tarde y canadiense en todo el sentido de la palabra para los hijos que estan educandose en este nuevo pais.
3 comentarios:
muy entendible las predicciones... pero no nos adelantemos al futuro lo que importa por ahora es que todo marcha bien.
nosotros sentimos la nostalgia de la ausencia, pero los logros alcanzados nos la aminoran....un abrazo de amalia y anamaria.
Hoy estuvimos en el entierro de Gabriela de arbelaez. tenia 91 anos muy en sus cabales pero muy achacada... queda tere la hna. muy triste y sola. lo mismo que beatriz y luisa las hijas pero al menos estas se acompanan.
Excelente relato de lo que significa ser ciudadano en tierras lejanas. Hoy ustedes son ciudadanos universales, que pueden integrarse en esta aldea global que no tiene fronteras. Creo que lo mas importante es que han logrado la comunicacion desde otros idiomas y nos han recreado con sus escritos y vivencias.
Con todo el cariño y admiracion que se merecen; un abrazo desde san diego para Barbara, Camila, Manuela, Gabriela y nuestro gran escritor Daniel
Muchas Gracias Dorita. Antes que nada las gracias para todos uds en Colombia que nos ayudaron a sacar adelante este proyecto.Nunca se puede decir que se termina con una ceremonia pero digamos que tiene una simbologia importante. Y es cierto, si que se siente uno habitante universal al vivir en un pais tan multicultural como este. Un abrazo dorita y esperemos que German siga resistiendo la Doritis aguda de los 50s en el territorio libre de america.
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