viernes, noviembre 21, 2008

DIAS DE UNIVERSIDAD


La escena pareciera nunca haberla vivido. Al menos no fue lo suficientemente significativa como para guardarla en la memoria para siempre. Es el celebre grupo de los cinco arquitectos de la cancha de arenilla, tal vez seis con Carlos estrada alias el tombo que debe estar tomando la foto. Parece un buen punto de partida hacia los múltiples puntos cardinales de nuestra profesión. El Big Bang de los compañeros de arquitectura, ubicados en la foto no muy lejos del centro de la villa radieuse criolla de la UPB, los edificios blancos de cristanac ya en desuso y que luego se pondrían de moda, con la supercostosa restauración de esa arquitectura moderna que vistió las moles blancas con ventanales tipo gafas rayband Quizás nos empezábamos a sentir inconvenientes dentro de esos espacios residuales que genera ese modernismo reevaluado. Lucho el místico prefirió volver con su mochila y sus ideales socialistas al útero de la nacional, otros se adaptaron muy bien al medio y los demás a duras penas logramos terminar con mas pena que gloria. Solo unos años después, finales de la década del 80. La de fragmentación que da la ceremonia de graduación y el fin de la etapa universitaria nos enviaría afortunadamente a rumbos desconocidos y de no retorno, todos los esfuerzos por conservar esa unión fraternal en una primera oficina de arquitectura no fueron lo suficientemente fuertes para trascender en el tiempo. Solo quedan esos buenos días de universidad conviviendo al lado de nuestra futura competencia en el mercado.

No quisiera creer que una mente maquiavélica se ideara el penoso sistema de selección de arquitectos en esos días. De los 150 nuevos embriones de arquitecto, tal vez unos 60 terminaran los estudios, tal vez sean muchos, quizás una treintena terminara sin tropiezos el largo recorrido, otros menos disciplinados o talentosos terminaran un poco rezagados gritando jubilosos: aleluya por fin tengo el cartón para decorar la sala de la casa o la futura oficina. Eso al final de cuentas es lo único que importaba para vender tejas de Eternit o trabajar en el sector publico que para ese entonces no demandaban mucha preparación.

Parece que es posible hacer amigos en semejante competencia. Competencia compleja en una profesión donde reina lo subjetivo, una profesión que a ratos se disfraza de arte que al final de cuentas solo sirve para inflar egos. Con solo unos meses en la facultad y una que otra salida airosa en las demoledoras correcciones de diseño podrían hacer levantar la frente a tal punto de ver el trabajo de los compañeros bien debajo de nuestra estratosfera.

Y se anuncia la primera prueba para los cadetes en cuestión. El primer fracaso, la primera señal que indicaba lo errado que podríamos estar de profesión. Los preseleccionados después de haber sobrepasado sin problemas la barrera de los 300 y tantos puntos del icfes veían este primer reto, una instalación con 3 lonas unos paneles y una que otra columna como pan comido. La ejemplar ex alumna del colegio la enseñanza llegaría convencida de su creación, aun tenia frescas las palabras de admiración que su mama habría pronunciado ante su primera obra. La bendición de su novio la noche anterior, que con su presencia como asistente del pegante y el carton paja había invocado las musas de la concepción arquitectónica.

La evaluación numérica empezaba a ser reemplazada por las letras. Con esa misma teoría que se había impuesto en las escuelas primarias. La evaluación cualitativa que trataría al niño por primera vez como un ser humano y no como una maquina. Para el maquiavélico director académico esta subliminal manera de evaluar mantendría una relativa calma en el ambiente. Algo así como la situación del país. Todos sabemos que esta en la olla pero que gracias a las cifras del DANE, la prensa y los triunfos deportivos esconden perfectamente la realidad: estamos perdiendo el ano. Entonces con esa verdad a medias muchos siguieron respirando tranquilos en la universidad, incluso para mantener el frenesí en las no pocas rumbas que decoraron ese primer año en la universidad. Así que mientras llegan las malas noticias de fin de ano pasemos lo mejor posible este último rato que nos queda

Y víctor seguía tranquilo y sonriente en el comando central del primer semestre, la casa comunal, la sede del partido anárquico de Carlos estrada, equidistante a otros polos de desarrollo: la casa de felo, de pocho hasta de Norela que era la sede de las mujeres que se mataban en vano estudiando matemáticas, como si estuviera matriculadas en ingeniería. Lo que resultaba frustrante para los exmazos y sobretodo exmazas de esos colegios femeninos de Medellín era que de nada valía ese conocimiento y esa disciplina cuando de diseño se trataba. Y desafortunadamente para muchos entusiasmados con la carrera, lo mas importante era ganar diseño, lo demás era accesorio.

A víctor lo único que le importaba era disfrutar ese paso fugaz por la universidad al máximo. Se deleitaba viendo la fauna heterogénea de sus compañeros, gentes de todos los pelambres. El contraste de la una catalina Isaza que si la memoria no me traiciona parecía miembro un miembro de la nobleza o un ser inmaculado que solo se comunicaba con la estratosfera 6 en adelante. El resto de los habitantes de la tierra parecían invisibles a sus ojos celestes. En el peor de los casos le comenzaba una alergia cuando su burbuja de unos 10 metros cúbicos se contaminaba con la presencia de Fredy, el hombre de la comuna que seguramente e igual que el que escribe había sido beneficiado por un crédito del ICETEX de lo contrario nunca hubiera pisado el alma Mater de la UPB. Víctor lo había identificado en el celebre video de Michael Jackson como uno de los jefes de la pandilla. El estrellon que se debió haber pegado el galán de vereda debió haber sido memorable. Se emplazo estratégicamente se justo al lado de la princesa de la unidad sellada de piedra verde ubicada en una de las transversales. La escena se desarrolla en el galpón de gallinas que llamaban taller de diseño en plena clase de dibujo lineal I con León Jaime, el hombre al que había que dibujarle con calidad de plotter para al menos sacarle una B. El plebeyo se llena de valor, se acerca a la princesa y como para romper el hielo le dice: mamita me presta la escuadra de 45, es que se me olvido.

Víctor es el hombre del parque automotor, pone a nuestra disposición su Daihatsu extralargo en el que se encaramaban los múltiples pegados para los programas mas rebuscados.. Eran los tiempos de los tours de Felo para sensibilizarnos con la ciudad y sus rincones más exóticos. Tener un exmilitar con presencia intimidatorio era una especie de seguro contra terceros. Para eso nada mejor que el tombo, el hombre que de haber permanecido en el batallón guardia presidencial hubiera vivido la toma del palacio de justicia y de paso el chambón rescate de nuestras gloriosas fuerzas armadas. Ese día en que víctor, el diestro piloto del Daihatsu se estrellara en itagui en un sector poco recomendable, en avanzado estado de alicoramiento de él y de su tripulación, el asunto se iba tornando de claro a oscuro. Recuerdo que alguien del sector que no tenía velas en el entierro empezaba a complicar la conciliación. El tombo lo mira con voz del alto mando y le dice: acá UD no venir a ganar de carafea. El malandro como perro regañado se retira de la escena y víctor puede terminar la conciliación del colapso vehicular.

En otra oportunidad en la que no fui testigo de primera mano regresaban de alguna fiesta a altas horas de la madrugada en este caso a pie por el apacible barrio conquistadores. Tal vez venían de la casa de Vicky isaza que vivía justo al frente del expendio ambulante de perros calientes que tenga el valle del aburra, en la 33 con el río para ser exactos. Felipe es testigo sobrio de la escena que se desarrolla en una estación aleatoria que los borrachos escogen en uno de los parques de conquistadores. Al parecer juegan al tiro al blanco con piedras contra una señal de pare que a esas horas de la madrugada suena como explosión en cancha de tejo, música para los oídos del vándalo tombo. Un valiente vecino se enfrenta con el grupo de facinerosos que no muy valiente lo va rodeando. El ejemplar ciudadano esta medio acorralado y saca una tarjeta de identificación de alguna entidad del estado y que seguramente lo salvaría de una masacre. Realmente nadie le haría nada porque el espíritu del grupo era eminentemente pacifista. Felo era tan decente que una vez que la policía nos estaba requisando en una de esas batidas donde abusan de su autoridad le dijo al agente: uyy pero tratame bien hommme. Volviendo a la escena del crimen, el tombo que siempre salía con su chaqueta militar resuelve fácilmente la situación, lo mira fijamente a los ojos y le dice: que va hombre UD puede ser lo que sea pero yo soy del B2. Perece que el valiente ciudadano aun esta corriendo del susto.

Carlos estrada al parecer era demasiado inteligente para seguir el brillante camino de la carrera militar en nuestro país y para el cual sus casi puntaje perfecto en el ICFES, era demasiado inconveniente para el futuro de la institución castrense. Además era uno de los pocos compañeros aficionado a la lectura y que entendía medianamente el ingles. En otras palabras su burdo estereotipo ocultaba un espíritu intelectual bastante elevado ante el vacío y la cultura de las apariencias que reinaba. Además era un liberal de cuna, de esos que vieron voliar el trapo rojo en su casa toda la vida y para mas paradoja ahora estudiando en una universidad católica, apostólica, romana y además goda. Si Ronaldo hubiera nacido para el futbol en esos días, sin lugar a dudas que su pinta le hubiera dado para firmar muchos autógrafos y suplantar el ídolo del balompié.

Al parecer víctor y el tombo conformaron el pináculo de alumnos vestidos con el manto de la excelencia del alma Mater de los padres escolapios. De una pigmentación un tanto color Kraft, eran los mulatos de oro que ahora conquistarían el mundo del diseño y la construcción. En el caso de víctor el orgullo del jefe del palenque del bagre y de donde procedían esos lingotes de oro que entraban regularmente a su casa. Me daba la impresión cada que iba a su casa de estar en la mismísima casa de rico Mac pato o en el museo del oro. Buscando la puerta de emergencia para tenerla bien pendiente en caso de una atracada. Tal vez sea solo una hipótesis, para Víctor no valía la pena seguir matándose en un estudio que jamás tendría los dividendos de las minas de su familia. Para el tombo, su talento que le daba para hacer su carrera a media maquina sin necesidad de esforzarse como los demás. Seguramente sabia que aquellos que necesitaban tanto esfuerzo realmente no servían para el oficio.

Un comercial de una universidad bogotana en la televisión muestra un muchacho bien, por supuesto blanco y con ese acento particular que dan los estratos elevados. Termina el anuncio con su sentido testimonio: además de una excelente formación académica que me brinda la universidad de la sabana puedo practicar los deportes que más me gustan como natación en mi caso. Esa imagen inmaculada del estudiante estrato 8 tipo yupi que se incorporara en un mediano plazo a la empresa privada de su papa que hace patria por nuestro país y que tratara en vano de reinventarla. En aras de joder la vida y siguiendo los sabios principios de montársela a la gente, había un candidato que al menos físicamente cumplía con los requisitos de paridad con el anunciante de la televisión. Era Juan Ricardo que a partir de ese momento se llamaría: natación en mi caso, o natación para no extenderse demasiado. Y es precisamente a natación que felo y Juan Guillermo alias la belleza, le deben su rehabilitación, desintoxicación y reincorporación a la vida social. Natación los invito hacer parte de una sede que llamaron en ese momento la oficina, (no confundir con la oficina de envigado) y que estaba ubicada en la circular cuarta con la setenta y punta. La sede se convirtió en un centro de desintoxicación y rehabilitación que a fuerza del buen ejemplo del consumado natación logro llevar por el camino del bien a estas dos ovejas descarriadas.

La estratégica sede cumpliría además las funciones de la ya caduca e inigualable casa de víctor. Como se trataba mas de un aparta estudio de primer piso su relación con el exterior era inevitable y la hacia blanco de no pocas incursiones indeseables entre otras las de nosotros que no eran vistas con muy buenos ojos por natación. Se vulneraba pues el armónico ambiente de estudio y concentración con la tradicional pregunta: entonces que felo que vamos hacer esta noche? La oficina que ya contaba con otros 2 discípulos, eudilio peñaredonda orgullo chilapo de tierraalta Córdoba y gloria munera de la que supimos que partiría como arquitecta exótica a los países bajos. Esa oficina ya empezaba a tomar carácter empresarial sin que aun ninguno de sus miembros pudiese firmar como arquitecto. El viejo truco de exprofesores y jóvenes arquitectos de no desperdiciar el joven talento y darles los primeros pinitos a sus expupilos se vería en el primer mecenas y proveedor de trabajos de la oficina que de ahora en adelante cambiaria de razón social, a partir de ese momento seria la empresa de subcontratación de la fofis. Pero este alias, remoquete o sobrenombre tan amigable para un profesor casi contemporáneo a nosotros y que parecía cliente fijo de dusty fleeming y modelo de sus comerciales sobre acondicionadores para el cabello, a este alias solo tenían acceso personas pertenecientes a su selecto universo de amigos. Fue celebre pues la estrellada de pocho quien saluda de manera desparpajada al arquitecto forero con estas palabras: entonces que fofis. Afortunadamente había mucha gente presente y pocho se salvo de una arañada de cara y una mechoneada, sin embargo una mirada de odio visceral fue mas elocuente a cualquier agresión. Que mal negocio era ganarse de enemigo precisamente al profesor de diseño.

La relación alumno, profesor de diseño, proyecto era algo parecido a padre, madre e hijo. Con la misma inexistente lógica de las relaciones afectivas se iba gestando ese hijo que se llamaba proyecto. A veces el amor incondicional, otras veces el divorcio, otras el maltrato intrafamiliar, el aborto, el hijo ejemplar, el hijo calavera. Ejemplo de ese amor incondicional fruto del flechazo: maguila el arquitecto de los cubos y cuadriculas diciendo que Flavius era un genio, encantado con sus tribunas de estadio de futbol, a nadie se le había ocurrido algo así gritando eureka como Arquímedes para toda la audiencia del galpón de diseño. Ese amor se podría transformar en otro profesor posterior en un sentimiento de odio incontrolado. Pero a Dios gracias el trabajo era en equipo y como Vayda nos amaba a los demás no tuvo mas remedio que pasar a regañadientes al arquitecto Bedoya al que nunca le reconoció una idea.

Pero no siempre fuimos perita en dulce para los tutores. El tombo y yo pasamos de la gloria con Dorian en tercer semestre al fracaso total con el ultimo profesor del que ni me acuerdo el nombre, así seria de bueno. En ese negocio de ponerse agresivo y faltarle a clase en señal de descontento sale perdiendo siempre el alumno. De nada valió el previo rendimiento, el larguirucho y el tombo tendrán que repetir diseño, efectivamente el profesor se sacaba el clavo con los indeseables alumnos.

Pero volviendo a esos primeros trabajos callejeros estando en la universidad, nosotros tratábamos de emular los avances de la oficina de natación.
A otro nivel y con una diferencia estratosferita y seguramente de subexplotacion y utilidades netas, hacíamos con el tombo, Flavius y diego sierra los primeros levantamientos especialmente para nuestro mecenas que para ese entonces era el arquitecto acositos. El artista de los ocho de Colombia y la economía subterránea que reinaba en esos días. Pero hay que aclarar que había una diferencia abismal entre el trabajo de nosotros y el de la oficina de natación. Mientras nuestro equipo se inspiraba en la filosofía de capar leprosos del tombo y los trabajos se entregaban de un día para otro, para natación, el levantamiento de un baño podía ser una labor casi de arqueología que demandaría varios días, un complejo juego de planos y varias visitas de reverificación.

Los primeros clientes de un arquitecto funcionan como esos primeros que le ponen la cabeza a un peluquero recién egresado de la academia Mariela. Quien mejor que los miembros de su familia para arriesgarse. Para nosotros la máxima intervención fue cogerle las goteras a un tío del tombo que parecía la reencarnación de salvador dali. Dos veces flavius pareció agarrar el cielo con las manos encontrando ese cliente no chichipato que nos sacaría del anonimato. La primera vez fue con una señora de su familia que tenia una finca de café que media mas o menos medio mundo y unos cuantos millones de árboles en producción. En una época en que ese negocio era rentable. Iba hacer la inversión de su vida, típica de esos cafeteros apretados: una casa estratodos en bello. Para garantizar la correcta inversión de los desembolsos nombra un interventor primo todero que desconfiaba de la más minima factura y de ñapa recorta el precario AIU del contratista que Flavius debía dividir con el que escribe. Un destartalado Fiat seria la primera volqueta que Flavius utilizaría en este rentable negocio.

La segunda aparición o espejismo de flavius seria en un encuentro con la realeza colombiana. Nada más y nada menos que el dueño de una importantísima empresa transportadora. En la mente de flavius ya se veían los jugosos contratos de ampliación y mantenimiento de bodegas y oficinas por todo el país. Cuando ya casi se disponía a firmar el primer contrato aparece la oportuna presencia de la mujer del dueño diciendo: esta muy bien que le des la oportunidad a este plebeyo pero como no le vamos a colaborar a este compañero de flavius que es como de la casa. Flavius que pena contigo te tendremos en cuenta para el próximo remiendo o porque no te comunicas con tu compañero, de pronto le puedas ayudar sosteniéndole el metro. Efectivamente flavius con el tiempo evolucionaría como el negrero o capataz de oficio de la oficina de natación, sirviendo de puente con el sucio y soez mundo de la construcción del que no querían saber nada en ese oasis del diseño llamada la oficina de natación.

Pero ese comportamiento ejemplar de natación lo hacia muy afín y cercano al no poco abundante personal femenino de la facultad. Mazo, serio, decente y de buena familia cualidades que contrastaban con nuestra permanente patanería e irresponsabilidad que ahuyentaba las chicas de esos días. Excepción hecha del tombo cuyos conocimientos en psicología infantil lo hicieron el paño de lágrimas favorito de las maris, vickys y maneviches de la época. Los historiadores desconocen hasta que punto las terapias con el tombo obtuvieron beneficios mas que profesionales. El tombo tenía otra faceta interesante para el personal femenino que si sabia como poner a trabajar el negro. Con la típica frase, ay Carlos hacelo vos que te queda mas bonito el pobre tombo terminaba haciendo todo el trabajo.

Pero si ganarse el profesor de enemigo era un mal negocio, enredarse con alguien de la facultad o traer alguna adquisición externa alguna fiesta o reunión social y ponerla ante el juicio de la santa inquisición de compañeros era prácticamente un suicidio. Para los que cayeron en el primer error y teniendo en cuenta que esas relaciones en los 20s son medio inestable y más si tienes que verla en el mismo salón de clase a veces se tornaban medio novelescas. Como no citar las teleseries con Sergio maya o checho para sus amigos, en su papel estelar y mariluz o la manevich como co-protagonistas. Los despechos eran tierra abonada para pablo barrera la vaca e Iván el indio duque, burleteros profesionales y que en una finca en llanogrande le ponen al galán damnificado mas o menos unas 87 veces el hit de María conchita acaríciame para ayudar ahogar su pena de su hebreo y ebrio amor, la manevich.

Y casi como un castigo divino, puvenza, una vecina de shellmar del emergente indio duque no se salvaría de las mordaces críticas de sus compañeros. No es difícil imaginar pues en que palabra castiza se transformaría el nombre de puvenza. Como había que desquitarse de alguna manera en esta campaña de desprestigio de cuanta cónyuge o compañera temporal apareciera en la palestra publica, diego sierra comete el error de hablar de rosa como su nueva novia. Luego de un peritaje efectuado por el tombo se constata que se podría tratar de rosa la peluda que vendía sancochos en guayaco.

Para salvarse de cualquier crítica, el tombo se consigue una novia que no tenía ningún pero. Salvo que era como una mujer de medidas perfectas pero en miniatura, como un bonsái de salma Hayek. La contraparte al no encontrar motivos de burla optaría en vano por la otra estrategia, el denominado plan B: quitársela a las malas.

El mordaz trabajo de demolición psicológica seria la prueba máxima o el control de calidad mas exigente del autentico amor. Pocho y su eterno amor que venia desde el colegio resistirían pues esta dura etapa. El día de la graduación, Ángela la novia de pocho agradecía al cielo de no haber permitido el descarrilamiento de pochito en esos 5 largos años. Por fin dejaría de frecuentar esas malas influencias.

Federico que era como una versión del perfeccionismo de natación, metido en un espíritu de niño pero con una férrea personalidad optaría por otra opción: abrir licitación en un colegio femenino a ver que pescaba. A partir de ese momento se entonaría la canción: Federico, Federico, Federico y su mujer, se fueron, se fueron….

Por todo lo anterior, la mayoría optaba o por guardar el celibato o por mantener como los mafiosos de hoy: el bajo perfil y no hacer mucha publicidad de las adquisiciones sobretodo en la facultad.

Federico era además el único que tenía una remota idea de jugar futbol. En los campeonatos de microfutbol organizados por el eficiente Juan pulido, impecable y mas que pulido en la elaboración de tableros, estadísticas y calendarios deportivos. Federico nunca perdió su tiempo jugando para una causa perdida alineándose en nuestros equipos. Tenía la estrategia de Ochoa Uribe: jugar con los mejores y de esa manera barrer con los 10 títulos equivalentes a los 10 semestres de universidad.

Flavius era la antitesis de Federico, quien se canso de alinear en los equipos invictos de Federico y su bus de la victoria y opto por la filosofía del equipo del pueblo, ganar con sufrimiento, poco talento y una alta dosis de suerte. Alinear con nosotros. Flavius que es como un clon de Juan jose Peláez se anoto con la estrategia ultraconservadora, el triunfo más grande de la historia del balompié arquitectónico, ganarse la medalla de bronce con semejantes troncos.


Después de ese primer año no volvimos a ver a Fredy a aaarnanan hermano, que venia de triunfar en ingeniería de producción de eafit con pocho. Se fue el tipo más charro que haya pisado las aulas del alma Mater de la UPB: el popular chava que por poco queda con un muerto a cuestas en su paso por arquitectura. No recuerdo cual fue el apunte de chava que le voló la piedra al nonagenario profesor de volúmenes que lo encaro pálido de un preinfarto y le dijo: o te vas vos o me voy yo. Con chava se fue si compañero inseparable Mauricio ante la tristeza del personal femenino. Mauricio no se iría muy lejos, se quedo en el mismo edificio estudiando diseño.

Vecino de chava era el famoso Luis Guillermo, alias el místico. Era el único que usaba mochila, escuchaba Silvio Rodríguez y Leia poesía de Pablo Neruda. En este momento debe hacer parte de la plana mayor del polo democrático alternativo. Había emigrado de la nacional y volvió a su nacional donde termino sus estudios si la memoria no me traiciona. Recuerdo que tenía mucha sensibilidad social pero no mucha sensibilidad con la fauna y la flora. Nos extrañamos alguna vez que de su boca que solo pronunciaba comentarios constructivos y pacifistas se refiriera en términos desobligantes a un ave en peligro de extinción: ‘No felo no puede terminar el trabajo anoche. Un hp tucán que compraron en el apartamento de abajo no me dejo concentrar. Hoy mismo voy a matar ese hp pajarraco’.

El aprecio por el trabajo de algunas compañeras llego a ser memorable. Recuerdo que al frente de mi casa justo en una esquina hicieron un edificio en culata inmundo, podría competir como el más feo de Medellín. Cuando lo terminaron quedo bautizado como el edificio de queta, o Enriqueta. El trabajo de la compañera quedaba por el suelo, la famosa queta, tan popular como nuestro barack obama: Daniel Pérez, organizadora de cuanto evento, fiesta o reunión se hiciera en el salón. El machismo de la profesión era evidente con la pobre queta.

Pero realmente queta no era una incompetente en la materia. Seria mas la primera víctima de un proceso de frustración y demolición de la autoestima creadora en la que Juan José Escobar se habría especializado en Europa. Juan José, fiel practicante de las rutinas de lavado cerebral de las SS también habría sido en una pasada reencarnación miembro de la santa inquisición arquitectónica, quemando cuanta bruja intentara devenir arquitecta. Otros afirman que sus estudios en Francia se especializaron en el uso y perfeccionamiento de la guillotina. Las cabezas de chava y Mauricio así lo pueden confirmar. Juan José Escobar es el germen del denominado síndrome de queta que ataca aun 25 años después a las egresadas de arquitectura de la UPB. La paciente aun terribles pesadillas en las cuales el citado profesor aparece con un cuchillo ensangrentado destruyendo una imponente maqueta a la que trata de basura inmunda. El complejo con el que cargamos los egresados y beneficiarios de su educación nos sigue en cada exposición que tenemos que hacer en la vida. Es una pequeña vocecita incrustada en nuestro inconsciente que nos repite: no sirve, no funciona, es horrible, asqueroso, quien le dijo que eso es arquitectura
No se porque a checho lo remedaba diego sierra como un rolo de alta estirpe. Realmente era bogotano?, Parece que checho había estudiado en el colegio con otro Felipe, no confundir con felo, del que decía siempre hablaba con una papa en la boca.No se si este Felipe es el mismo autor del 99% de los edificios de laureles, si es así, la papa caliente en la boca le ha dado para dar y convidar. Porque no nos dejaría un sobradito al menos.

Como no recordar a Palau, que casi se jubila en la facultad. Su novia la famosa cocondo la top model de diseño. A Palau lo vi siglos después en un puesto burocrático en la alcaldía, nada que ver con la arquitectura. Vicky Isaza del clan de las llantas y neumáticos, de ella me acuerdo ahora que estoy trabajando fuera del país. Ella tuvo una experiencia en una oficina de arquitectura en Inglaterra hace 20 anos. Diego Sierra con el que hicimos muchos trabajos, miles de caricaturas, de imitaciones, la burla permanente. Que pensara Diego cada que ve al ministro de Transporte, no creo que se aguante de remedar al famoso pelo he choza. Los apodos de los que no se salvaba nadie: ese bocanumen tiene más dientes que un piñón decía. Quien sabe que diría de mi dentadura. Sus imitaciones de los discursos de Carlos julio calle eran magistrales. Con Diego y Carlos logramos trabajar unos meses, no hubo mucha plata pero la experiencia en restauración en santa fe de Antioquia fue inolvidable.

Recuerdo a Pacho Moreno, de una creatividad desbordante. Fue el creador de la imagen del equipo de verde van los de Bremen que arraso en unos juegos múltiples de la facultad con sus logos, canciones y vestuario. Mercedes mechas, de las pocas mujeres que se arriesgo a trabajar con nosotros. Nunca se sabía como iban a salir las cosas con nosotros, podría un sonoro éxito o un sonoro fracaso, pero se atrevió. Sandra Suescun el amor platónico mío y de muchos. Emigro a Derecho donde creo que termino satisfactoriamente sus estudios. Con Sandra no había chico ni para seductores profesionales como el tombo. La morena ya tenía un novio bien establecido, que además era piloto y que no pensaba cambiar por un patan como nosotros.

Felpe Bernal me pone a escribir sobre cosas que pasaron hace mas de 20 años. Recuerdo mucha gente, veo sus caras inolvidables, no recuerdo todos los nombres. Lo único que se es que fue una etapa maravillosa, llena de recuerdos inolvidables. Muchos se quedan guardados en ese locker que parecía una nevera y que no se como diablos no lo levantamos. El mismo que el vándalo del tombo hacia sonar con una patada en un estruendo que despertaba la furia de Pablo el secretario. Cuando van a madurar hps. Creo que afortunadamente nunca lo haremos.

En la última fila del galpón de diseño en plena clase de dibujo lineal hay un toma corriente para conectar la diminuta grabadora de felo. Va enloquecer el personal femenino con sus cassettes de Queen, Zeppelin y Black Sabbat. Pocho tiene un cassette vacanisimo de Jethro tull de concierto en Italia, Víctor puede calmar a las viejas que están chistando por la música con un cassette que tiene con los éxitos del momento. Esa teja de Eternit calienta ese recinto como un sauna, y para acabar de ajustar las celosías están atoradas. Sin embargo la música y los compañeros hacen el momento inolvidable, tanto que se recuerda como hoy, 25 años después. Súbale el volumen a esa canción felo, que importa que protesten.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hey Jaramillo!
que excellente recapitualcion de los hechos, sali bien librado en la historia, pocos me recuerdan realmente, pero me he reido a carcajadas y te cuento estoy supremamente y positivamante sorprendido de tu detallada bitacora, la verdad no recordaba mucho de esto.
Quisiera continuar esta reconstruction de hechos,nombres y situaciones...que increible la velocidad del tiempo...20+ anos...pensandolo bien yo he estado fura del pais por 18 anos, la verdad...es asustador....Todo esto muy oportuno, hay un encuentrod eegresados el dia 26 en Medellin, yo viajo a Colombia ese dia para asistir a ello , ya veremos que pasa....
Por lo pronto, aca esta my informacion, espero mantener el contacto...

Daniel G Perez
5143 North 76th. Place
Scottsdale, Arizona, 85250
Ph:480-353-8002
daniel.perez3@cox.net

el drummondvillano dijo...

Que bueno que te gusto Daniel. Claro que lo recordamos, hay muchas anecdotas como esa famosa huelga que encabezaste en esos dias de guillotinas. Todos reunidos en Almacentro decididos a irnos con nuestro martin luther king a la nacional o a la salle. Eso no prospero pero mostraba las primeras señales de su liderazgo. Un abrazo Daniel