sábado, septiembre 09, 2006

UN DIA EN LA VIDA DE

Ahí esta el Saturn. Poderosa maquina que ha rebasado todos los pronósticos. Quien iba a pensar que el sobrado de Don Roberto iba aguantar semejante trajín de 150 kilómetros diarios.Y el edificio por detrás. Mas presentable y menos tuguriento que los de Montreal. Muy cajonuda como siempre la arquitectura Canadiense. Nuestra vecina aun tiene el aire acondicionado, el mismo que le ayudé a instalar. El de nosotros ya fue a parar al cuarto de Sanalejo esperando su utilización en junio del 2007.


Al fondo los cuartos de Sanalejo de cada apartamento. Hay que sacar espacio para guardar 5 bicicletas. Algunas sobrados de algún emigrante, o simplemente alguien que las dejo tiradas en la calle.
Y salimos a las 7 o máximo 7 y cinco minutos para estar a tiempo en la fábrica justo antes de las 8 de la mañana. Ya por estos días el sol apenas esta dando sus primeras luces.

Al fondo de nuestra calle a lo lejos se ve el Wall Mart. El monstruo en forma de cajón que aterriza en las pequeñas poblaciones y arrasa los comercios tradicionales con su cargamento de China. Viernes día de la basura. Ahí están las canecas a lado y lado de la vía esperando que un carro con unos brazos mecánicos las vayan desocupando.

El Boulevard San Joseph. La calle más importante de Drummondville. La Oriental de acá. Con sus ventas de carros. Ahí están todas las concesionarias de automóviles. Como es que hay tanto carro para tan poca gente?. Al fondo los semáforos. Están al otro lado de la calle por eso de mejorar la visual. Acuérdese que en Colombia el conductor que espera el semáforo en la primera fila termina con tortícolis tratando de descifrar los colores del semáforo que están justo encima de su cabeza. Gracias a la acción humanitaria, cordial y voluntaria de los conductores de atrás con sus pitos y madrazos el primero en la fila termina dándose cuenta que el semáforo ya esta en verde.

Vamos a virar a la derecha para entrara a una bomba de Ultramar. Bombas en casi cada cuadra y a lado y lado de la vía.
Esta bien barata la gasolina. Ordinaria a 98, 4 centavos de dólar el litro, me imagino que habrá que multiplicar por cuatro para convertirla a galones colombianos. Debe ser que no hay Katrinas en Estados Unidos atentando contra las refinerías del golfo de México. Y los negocios en el golfo pérsico para los americanos van bien. Generalmente la gasolina esta a 1, 10 dólares. Claro que gran porcentaje se va en impuestos. Vamos a llenar la nave del olvido. Como pueden ver, esta baratísima. Me salio la tanqueada en 30 dólares. Casi siempre me cuesta 38 dólares. Como para 4 idas y vueltas a Trois Rivieres. Autoservicio. En este país no hay ni bomberos ni porteros. El edificio de German Enrique el Restaurador seria una excentricidad acá, con sus 3 turnos de celaduría y sus respectivas prestaciones y recargos nocturnos.


Acelere que hay que agarrar la autoruta. Montoya sale de pits a 60 kilómetros por hora, oprime el botón de turbo y ups se encarrila en la pista a 120 kilómetros por hora. Si no estamos muy cogidos del tiempo es mejor andar a 100 por la salud del vehiculo y para respetar los limites de velocidad bien custodiados por la policía que esta escondida.
El día pinta muy bien. Se nota porque hay motociclistas. Ya debieron haber consultado la meteo en la televisión, se augura un día bien despejado con mucho sol.
Una mirada a la izquierda de espaldas al sol para que la foto salga bien y ver la inmensa explanada que se extiende a lado y lado del rió San Lorenzo. Fincas planas. Agricultura mecanizada. Los silos para almacenamiento de grano. Volúmenes que se destacan en la horizontalidad del paisaje.
Un carro-casa que va llegar tarde para guardarse en casa. Ya no es época de vacaciones. Debe ser de algún Quebecua que viene de pasar vacaciones en el sur. Hasta la Florida emigran para pasar el verano.
Por fin la salida numero 200 que conduce a Trois Rivieres. Para tomar una vía terciaria de doble sentido. La velocidad disminuye un poco, solo hasta 90 kilómetros por hora.
Las luces permanentes obligatorias en el dia. Y sobretodo importantísimas en invierno.

La frondosidad de islas de bosque que llegan hasta el borde de carretera. Quien creería que tan solo en algunos meses eso va ser un chamicero sin hojas.

Saint Leonard de Aston otra planicie bien agrícola. Mezclado con usos residenciales. Donde quiera que halla un niño en Canadá el gobierno estará en la obligación de enviarle un transporte escolar. Y donde quiera que de se detenga el transporte escolar de lado y lado de la vía debemos esperar a que termine de recoger los estudiantes.
Campos dorados por el inclemente verano que acaba de pasar. Listos para la cosecha. En el fondo las fincas desperdigadas en el horizonte. Casas blancas que en invierno se confunden con el paisaje.
Bienvenido a Saint Celestin, igual que Saint Leonard y el resto del santoral que conforman los pueblos de Québec. Arquitectura casi uniforme dadas las condicionantes climáticas y la filosofía de la estandarización.
Una instalación de arte moderno improvisada al lado de la carretera. Rollos de pasto para alimentar los animales en invierno. Quisiera tener el tiempo para detenerme con un caballete para emular los impresionistas, pero se hace tarde.

Salimos de las carreteras terciarias. Ahora subimos de categoría. Tomamos la 55 sin perder la dirección de Trois Rivieres. La velocidad aumenta, así como el tráfico y la sección de la vía.
Puente a la vista. Lo que quiere decir que estamos a 15 minutos de la fábrica. Siguen los trabajos en el puente pero los semáforos indican que los dos carriles están libres.


El imponente rió San Lorenzo. Tan grande que solo hay presupuesto para construir un puente cada 150 kilómetros. A la derecha la industrializada ciudad de Trois Rivieres con su industria de papel muy de capa caída por estos días.


El puente más peligroso de Canadá. La llorona de Québec. Gracias a los nuevos trabajos ya existe un separador central. Parece que los choques frontales eran el pan de cada día en otras épocas.
El imponente arco central del puente que se eleva una exageración. El puente puede verse a muchos kilómetros de distancia.

Velocidad máxima en el puente 70 kilómetros por hora pero son pocos los que la cumplen.

Ya estamos al otro lado del rió. La rivera norte. La primera en colonizarse. Ahí habitaban indios menos bravos. A la derecha la zona urbana de Trois Rivieres. Pasamos de lado por la ciudad. No entramos en ella.
Faltaron las fotos de la autoruta 40 direcciones Montreal que tiene el mismo panorama de la autoruta 20 de las fotos iniciales. Tomamos la primera salida, Volteamos a la derecha, luego a la derecha en un rincón inhabitado hasta ver una vía sin pavimento.

En enero de este año justo antes de la entrevista me detuve a rezar y a repetir el discurso que tenía preparado en francés. Solo unos metros nos separan de la fábrica.

Y ahí esa la parte posterior de la fabrica. Los módulos de casas empacados en plástico listas para ser transportadas. Los vehículos de los contratistas eléctricos y de plomeria estacionados.


Bonjour Cathy. Ella es la nueva dibujante contratada por la empresa. Esta aun en periodo de prueba pero seguro se va quedar con nosotros. Ella dibuja en estos momentos nuevos prototipos para la venta.
Solo me quedaba una foto en la memoria. Que mejor lugar que el puente sobre el rió San Lorenzo. El rió ahora es un mar pintado con los reflejos de ese solo que se empieza a esconder en el horizonte.

Se termina la jornada. En una hora estaremos en casa

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es tan excelente la descripción de "un dia en la vida de..." que pareciera que uno va de copiloto disfrutando del paisaje y de las sorpresas que ofrece el recorrido. Definitivamente todo parece perfecto, hasta los árboles parecen tan arreglados que simulan una pintura. No se quué se sentirá vivir en un país tan organizado después de vivir tantos años en medio del "despelote", pero estoy seguro que debe impresionar. Me llama la atención el precio de la gasolina que resulta más económico que acá, donde cada mes sube y, según dice el mesías, seguriá subiendo per saecula saeculorum, amen. Esperamos que siga mandando descripciones tan vívidas donde la fotografía hace que lo que se dice se torne muy real. Felicitaciones desde Gaia y muchos saludos a todos,

JM