domingo, agosto 16, 2009

OBRAS DE PAISAJISMO EN EL APARTAMENTO DE LAS NIÑAS
















Montreal en un día soleado de verano hace borrar todos los comentarios negativos que pudiésemos escribir. Por un instante se nos olvida que se trata de otra urbe mas, atiborrada por esos problemas que rodean las grandes ciudades, en los que el sentido de pertenencia pareciera no existir. La ciudad brilla y los transeúntes caminan como disfrutando del entorno. Vuelven a descubrirse las piernas y otros centímetros cuadrados de piel que en las mujeres estuvieron guardados durante tantos meses. En algunas, esa apertura se limita a la minima expresión, como viviendo al máximo y para su piel, blanca de porcelana, los contados días de sol de estas tierras nórdicas.

Después de 5 años sin movernos de manera domestica en Montreal, apenas recordaba algunas calles y sitios de referencia que no hay que olvidar y que al menos nos dan la clave para salir en lo que a primera vista pudiese ser un laberinto. El apartamento de las niñas, ubicado en una zona intermedia entre ese centro administrativo de edificios y oficinas y una zona residencial combinada con un esplendoroso comercio podría decirse que es uno de los mejores sitios de Montreal. Las personas solitarias aman muchísimo este tipo de lugares. Parecen no morirse del aburrimiento, al descender de su apartamento y al encontrar a la vuelta de la esquina múltiples comercios y bulevares cerrados al tráfico vehicular donde tomarse un café o una cerveza y entretenerse con el solo espectáculo del deambular de cientos de personas. Todas diferentes, todas con una particularidad y una gracia especial, encanto que solo dan estas sociedades multiculturales.

A la vuelta del apartamento toda la variedad de comida que nos podamos imaginar. Restaurantes libaneses, italianos, portugueses, Mexicanos, en fin hasta empanadas chilenas un poco mas al norte y acercándonos a Mont Royal, el cerro nutibara de Montreal. Ciclovias por las que llegas en unos minutos y con toda la seguridad del caso a las universidades anglófonas que además están en la base de ese cerro Mont Royal. Si sigues un poco mas al oeste llegas al canal Lachine, el que tuvieron que ingeniarse los franceses para salvar los rápidos del río San Lorenzo en ese sitio y que impedían la libre circulación de barcos hasta los grandes lagos. Rápidos llámanos lachine por Cartier porque estaba igual que perdido que Colon. Nuestro descubridor genovés hablaba de las indias, creyendo llegar a esas tierras. Este Frances estaba convencido de haber llegado a la China, aunque tal vez si viviera en estos días y pasara por el barrio chino de Montreal que tampoco esta lejos del apartamento de las niñas sus hipótesis no serian tan disparatadas y ese traductor chino que traía a bordo, hubiese tenido más utilidad.

Y si caminamos por esos bulevares cerrados al vehiculo, llenos de bares y restaurantes abiertos a la calle nos vamos acercando al parque La Fontaine. El ambiente mas al este se va impregnando de francés y lentamente se va diluyendo el ingles. El inmenso parque, un pulmón en ese centro repleto de vehículos es un verdadero oasis. Paraíso para los deportistas, los caminantes y las parejas de enamorados que en esta época se acuestan en los prados.

Y si tomamos dirección al río San Lorenzo, vamos cruzando las grandes arterias de Montreal, los junines, los carabobos, las avenidas orientales. En este caso son la calle sherbrooke, la vía de los museos, de las universidades, de los hoteles prestigiosos como el celebro Ritz, que me trae recuerdos por estar diagonal al edificio de Standard Life, en donde trabaje muy recién llegado a Montreal como cartero y paquetero oficial de esa compañía. Otras cuadras más al sur esta la calle Santa Catalina, la misma del festival de Jazz, de los festivales de música francesa y de otros eventos culturales que iluminan esta ciudad en estos días. Es igualmente la calle de la vida nocturna, de los cabarets, de los bares de bailarinas exóticas, la calle mas libertina de la ciudad. Mas al sur y en la misma dirección cruzas la avenida bautizada con el nombre del Quebecua mas importante de la historia, una especie de Simon Bolívar de los tiempos modernos y mas en el plano democrático que militar: el nacionalista Rene Levesque, que trabajo toda su vida por la identidad y los derechos de Quebec francés en esa hegemonía Canadiense anglófona. Es una calle como la avenida oriental que rompe un poco con la escala humana que en general se maneja en Montreal. Acá aparecen los edificios más altos, pero que están lejos de la desproporción de aquellas ciudades como nueva York.
Y pasando esos 6 carriles llegas al viejo puerto, al viejo Montreal, a la floreciente arquitectura francesa del siglo 19 y principios del 20, en viviendas y sobretodo en los tradicionales bancos. En una bicicleta y siempre en bajada por fin llegas al viejo puerto, donde tiene su sede el circo del sol, donde la ciudad se vuelve más europea y coqueta para el turista. Todos estos lugares que vengo de definir fugazmente están a tiro de escopeta del apartamento, así que al menos serán muchas las posibilidades para entretenerse en este sitio.

Y siguen los trabajos de amoblamiento y acondicionamiento del apartamento de las niñas. Pensando en como hacer más funcional el limitado espacio. Pensando en como hacerse a unos muebles con el limitado presupuesto. Menos mal nevera aunque no muy cero kilómetros y estufa son suministradas por el propietario. Las camas terminaron por unanimidad siendo unas sillas que se pliegan a la hora de dormir. Manuela hace trabajos de restauración de un escritorio que encontramos en salvation army, un almacén de caridad que vende artículos
Usados a bajo precio.


Por ahora todo se ve muy desértico en este apartamento, pero estoy seguro que en unos meses las cosas no tendrán cabida en este diminuto espacio. Uno se va llenando de cosas y cositas que se consiguen a muy bajo precio o que recibimos de regalo y que simplemente no podemos aceptar por física falta de espacio.

El apartamento es un horno en verano a pesar de una cierta ventilación cruzada que posee. Esta en una de las esquinas del edificio, pero tiene una fachada cerrada que recibe todo el poniente del día. Me imagino que debe ser ideal para los días fríos, pero en esta época el confort es bastante complicado.

Pero para eso estarán los ventiladores y los aires acondicionados que harán el verano menos difícil. En términos prácticos, el verano es para estar afuera o de paseo. El apartamento se usara en su mayoría en esos tiempos fríos que son la constante en este país.
Sigue pues tomando forma en nuevo hábitat de las niñas que ojala se convierta en un hogar agradable para llegar luego de las exigentes clases universitarias que les esperan. Para nosotros, un oasis en un Montreal que ya empezábamos a olvidar.

VER PANORAMICA DESDE EL BALCON

Feliz domingo

3 comentarios:

Dorita dijo...

Felicitaciones para todos esta muy lindo el apartamento y con la descripcion de los lugares que lo rodean y su entorno estoy segura que viviran muy felices las dos universitarias.
Que disfruten de este nuevo espacio y cambio en su vida familiar.
Un abrazo para todos y los quiero mucho

clara jllo dijo...

ESTA BASTANTE PROVOCATIVA LA NUEVA CASA...puede ser muy pequeñita pero la buena localizacion es muy importante y de eso tiene bastante segun tu relato... muchaws felicides para las universitarias en su nueva vida...

Unknown dijo...

Creo estamos en las mismas con lo del tamaña del apto pero mejor menos que limpiar......saludes a todos