











Mucho tiempo sin escribir por estos lados. Mucho trabajo, algo de desinterés, y esperar que pasen cosas para tener un motivo sobre que hablar. Tal vez en este país todo esta tan resuelto y previsto con la debida anticipación que nada se deja al azar, a esos hechos imprevistos que nos hacen creer que estamos vivos, que los medios hasta tienen que inventarse, para tender cortinas de humo como dicen los pesimistas, o para poner a la gente en sintonía con un hecho o tema, tenga o no tenga la debida importancia. Para eso se inventan los mitos que atraen como moscas miles de desocupados al entierro del rey del pop, siglos atrás, un músico que no volverá a repetirse terminaba tirado en una fosa común, las contradicciones de la historia.
Para escribir las historias del verano seguramente seria valido ir a los artículos de años pasados, copiarlos y pegarlos y creo que no estarían muy lejanos de la realidad. Salvo seguramente por los hechos que por primera vez nos asombraron o nos asustaron en el peor de los casos. Las lluvias no han ayudado mucho en este debut del verano y las nubes negras se enamoran de Québec sobretodo los fines de semana. El clima, el motivo de conversación más popular del mundo siempre será o demasiado frío, demasiado sofocante o con mucha lluvia. Yo tengo el recuerdo de haber crecido en una ciudad con un clima perfecto, solo en los últimos años esa inconformidad climática llego a la ciudad de la eterna primavera.
El apartamento de las niñas por fin aparecio, luego del penoso casting, por fin esta listo y el conserje Mexicano parece seguir esa tradición de aseo de la que estamos orgullosos los habitantes de este continente. El cuchitril de 30 metros cuadrados, vale lo mismo que nuestro moderno apartamento con 3 veces o mas su área, con cuarto inútil y dos parqueaderos. Con la salvedad de no estar en pleno centro de Montreal, cerca de las universidades anglófonas, el centro administrativo y hasta el bohemio Plateau Mont royal.
Esas ubicaciones que amaban los arquitectos como guingue y que contagiaron hasta Carlos para ubicarse a unos pasos del centro de Medellín, eso si al oriente de la avenida oriental porque de esa barrera hacia el oeste, después de las 6 de la tarde y hay cambio de guardia. Igual en Montreal existen calles Palacé y parques Bolívar que en las noches son lugares bastante intimidantes. Pero el apartamento de las niñas pareciera estar a salvo de esas ollas urbanas. Si abrimos el balcón que da sobre el interior de la manzana se tiene la impresión de no estar en el centro, sobretodo el centro de todos conocemos, lleno de polución atmosférica y sobretodo auditiva. Estas calles de servicio dentro de las manzanas dan acceso a pequeños apartamentos, en otros sectores de la ciudad estos sitios son callejones de mala muerte, llenos de basura. Acá es bien distinto, con frondosos árboles y acceso a pequeños apartamentos, el sitio mas parece un oasis en medio de esta selva de cemento.
Semanas después en el apartamento de una paisana jericoana en el centro de Boston sentimos la misma sensación. Tranquilidad total al interior de las manzanas que están sobre calles secundarias. La existencia al parecer de una planeación urbanística bien aplicada y ese componente de vivienda que definitivamente le da vida a los centros urbanos.
Todo este paisaje se describe en pleno verano Montrealés, cuando la ciudad brilla al son del festival de jazz y el turismo esta en todo su apogeo. Pero al menos van a estar mirando el invierno desde un sexto piso y no en esos sótanos donde a medida que pasa la gélida estación la impresión es de estar cada vez mas enterrado en la nieve.
Tienen a boca de jarra todos esos kilómetros de ciudad enterrada por donde se pueden desplazar al cobijo del frío. Universidades comercio y estaciones se unen por ese inframundo urbano. Aun faltan 2 meses de vacaciones antes de comenzar esta nueva etapa.
Antes de conocer a Boston pensaba que el único centro vivo en las horas de la noche era Montreal. Siempre me imagine que los centros urbanos gringos eran la acumulación de unos bloques de acero, cemento y vidrio que se volvían desiertos después de las 6 de la tarde. Eso me habían contado de Houston Texas. Ciudades en donde generalmente de vive en las afueras y donde hay que hacer largos desplazamientos diarios. En este caso resulto ser todo lo contrario. Una ciudad con el encanto de Montreal, llena de parques y vida cultural como la que más. Con un servicio de metro que hace olvidar el vehiculo. Al igual que Montreal, un carro es un encarte para el que vive en el centro.
Habia un aire Montreales en Boston. Ciudad de universidades, la más celebre por supuesto Harvard, la que no puede faltar en el itinerario turístico. Y esa Boston americana hace recordar el otrora barrio Boston y esos barrios anexos al centro de Medellín como prado. Nuestros barrios centrales no han corrido tan buena suerte. En este Boston americano es un privilegio vivir en esos inmuebles perfectamente conservados del centro urbano. El derroche de detalles de un estilo que parece neoclásico es impresionante. La filigrana en los detalles de madera de los cielos rasos de los edificios de apartamentos que se alcanzan a ver por las ventanas muestra que al interior el asunto es igual o más deslumbrante. Es como si esa arquitectura de la estación del ferrocarril de Medellín que seguramente era más generalizada en nuestro centro, se hubiese elevado a la enesima potencia..
Habíamos hecho el viaje virtual por Google antes de llegar a nuestro destino en Boston. Tal vez por un error en las fotografías de la calle, aparecía una vía de servicio, como unos espaldares de casas que pronosticaban la llegada a un sitio no muy aconsejable. Una calle de esas que muestran en las películas de acción y por donde se vuela el ladrón entre saltos y piruetas por escaleras de incendio y basureros. Todo lo contrario, calles arborizadas, tranquilas. En 4 manzanas a la redonda, conté unos 6 colegios de música y una vida estudiantil y cultural que se respira por todos los alrededores. En los edificios, un sentido de pertenencia por parte de los propietarios. Este en particular era del gobierno y por ende teníamos serias dudas sobre su estado. Esos edificios en Montreal son generalmente muy abandonados y pésimamente habitados. Ya en el interior, nos sorprendimos del orden y la limpieza en las zonas comunes, eso en Montreal no se encuentra en este estrato ni buscado con lupa. En el interior, hasta lujosos muebles Art-deco estilo casa de dolores que nuestra anfitriona recibió de herencia de una señora que conoció cuando llego a este país, señora que habrá que presentarle al restaurador a ver si tiene otro sobradito parecido.
Nos sentimos nuevamente como en casa, pese al barranco que representa nuestra familia metida en un apartamento concebido para una persona. Pero las atenciones y la amabilidad de Flor Ángela fueron muy especiales en esta corta estadía. Para ella el eterno agradecimiento y la invitación para devolverle sus atenciones el día que quiera conocer las tierras de Québec.
La visita fue un tanto opacada por el mal tiempo. El peor verano vivido en años. Lluvias todos los días que al menos dejaron algunas horas de sol. Como esa tarde en Salem, el celebre pueblo donde se hiciera la muy mentada cacería de brujas siglos atrás. El tema ha servido para alimentar el turismo hacia esta hermosa población. Las brujas, los fantasmas, y todo lo sobrenatural es la inspiración de la mayor parte del comercio del pueblo.
Y en los estados unidos a diferencia de Canadá y en especial en ese pueblo se siente la diferencia para el consumidor en materia de impuestos sobre las compras. Impuestos que por supuesto se ven reflejados en Canadá en los servicios educativos y en la salud que aunque lejos en calidad a la colombiana, al menos es universal y accesible a todo el mundo. En los estados unidos es mejor no enfermarse, una muchachita hija de una vecina le dio por romperse la cabeza en Miami y por un micro poro le cobraron 500 dólares. A la casa de Drummondville le llego la factura. Y factura fue la que pensamos que llegaría, cuando una patrulla de policía en pleno Boston empezó a pitarme con una matraca que por poco nos safa del susto exigiéndonos que nos orilláramos. Buscando una calle al parecer me pase un semáforo en rojo. La traductora Manuela después nos explico que el policía se expresaba en términos bastante diferentes al los que muestran en esos videos policiales. Me entrego una boleta de advertencia, me dijo que conduciera con cuidado y que por favor me detuviera de inmediato cuando una patrulla lo exigiera. Las oraciones de Gabriela al parecer dieron resultado y en esta oportunidad nos salvo la campana. Después de ese episodio, pensábamos en esos emigrantes NNs que viven en ese país y que no se pueden dar el lujo de equivocarse. De inmediato pueden ser arrestados y deportados. Sin embargo aprenden a vivir de manera ilegal, años y hasta décadas esperando el día en que puedan sacar los benditos papeles. De un restaurante Colombiano nos llamaron un taxi porque estaba cayendo un diluvio. Pues apareció un taxi informal, una camioneta chivera al estilo de esas piratas que utilizan en las comunas de Medellín. Sin utilizar cinturón de seguridad y manejando con un celular para atender nuevos clientes, la conductora nos llevo al siguiente destino. El rebusque en el primer mundo.
Así que resumiendo, los llamados taxes son mas cariñosos en el Canadá, haciendo el consumo mas complicado, incluso para la canasta familiar. Una familia como la nuestra, haciendo todas las economías posibles y comprando el máximo de artículos en promoción debe gastarse por lo menos 1000 dólares mensuales en mercado. En los estados unidos se ve la diferencia además del mercado, en la ropa y en la gasolina.
Claro esta que se viven tiempos de vacas flacas y en el común de la gente se escucha frecuentemente la frase: ‘ya este país no volverá a ser lo mismo.’ La gente dice trabajar para sobrevivir y el desempleo aumenta todos los días. Aunque Boston es una ciudad que no se considera industrial, así que no se ven esas olas de despidos de las grandes compañías que se ven en otras ciudades.
Caminando por las calles de Boston se descubre el esquema de la sociedad americana. Son los emigrantes los que están lavando edificios, trabajando en las construcciones. En una pizzería en el celebre prudencial center, todos los meseros son emigrantes. En la atención se vuelve a ver la actitud servil que hace rato no veía. No se si sea muy apresurado decirlo pero se percibe una clase baja, seguramente privada de muchos privilegios, que trabaja como esclavos, 2 y tres turnos para poder mantenerse en este medio y poder enviar alguna cosa a sus países de origen. Los amigos de color si parecen estar por encima del bien y del mal. En los barrios donde viven y que no conocimos, parece que la vida no es tan color de rosa. Tal vez todas estas especulaciones no sean así y los compatriotas se sientan en un buen lugar, tanto como para decirnos si no nos provoca cambiar Canadá por los estados unidos. Son palabras de otra jericoana compañera de bachillerato de Gabriela y a la que encuentra después de 25 años.
De nuevo sobraron las atenciones de personas a las que con nuestra visita se les cura así sea temporalmente esa enfermedad terrible de los emigrantes: la soledad.
El otro valor agregado de Boston es el hecho de ser ciudad costera y poseer playas. Obviamente no con las bondades de aquellas aledañas al mar caribe, pero igual limpias y organizadas. Lastima la lluvia que no permitió disfrutarlas en la estadía. Solo el ultimo día y ya de regreso, con un sol brillando en el firmamento valió la pena salirse de la ruta de regreso a Drummondville para entrar a Newbury Port, muy cerca de la frontera con el estado de Maine. Las frías aguas de un mar azul oscuro son el complemento perfecto de un calor sofocante en este puerto al norte de Boston.
Ya las últimas semanas en la fábrica habían sido tal vez las más demandantes en cuanto a trabajo. Natalie, la antigua compañera de trabajo estaba de salida en la compañía, lo que significa a pesar de los relevos que se han conseguido, mas trabajo para el que escribe. Definitivamente este trabajo es de experiencia y al convertirme en el más antiguo trabajador de este departamento igual las responsabilidades se heredan. Hubieran sido las vacaciones ideales para ir a Colombia. Casualmente a Gabriela le dieron otra incapacidad de un mes que coincidió con mis vacaciones. Quien sabe si esta coincidencia se repita tan fácilmente en el futuro. O tal vez el mejor tiempo sea el invierno, para escapar unos días de la tundra helada. Algún día ojala no muy lejano se podrá. Por el momento buenos fueron estos tres días por las tierras de Massachussets, conociendo la hermosa ciudad de Boston y volviendo a respirar la brisa marina después de tantos años. Pros y contras los que se encuentran en Canadá y los Estados Unidos. Canadá con mucho desarrollo social, pero a diferencia de los estados unidos, un país al que no se viene hacer dinero. Estados Unidos, con más posibilidades económicas aunque ahora no tanto, es el objetivo que se lee en la mente de los emigrantes. Emigrantes que nunca se sentirán americanos. A veces en la calle y mirando el comportamiento de las personas, a uno le parece estar en una ciudad del tercer mundo. La gente se pasa las calles por cualquier parte, los carros pitan y se ve la agresividad en los conductores. La gente pone doble chapa como en Colombia, sienten el asecho de la delincuencia. En Canadá uno puede irse de vacaciones un mes y dejar las puertas de par en par, nada pasara. El frío es mas inclemente 5 horas al norte por la autoruta (Están mas a la mano las ciudades gringas que las canadienses). Y en Canadá se pagan muchos impuestos, pero tal vez la sociedad sea mas igualitaria, y el emigrante puede integrarse mas fácilmente a esa clase media que es mayoría. Acá estamos de nuevo en Canadá, la tierra donde volvimos arrancar de cero y donde fue posible volver arrancar de cero, un abrazo para todos, feliz semana
3 comentarios:
que bueno daniel vol.ver a escucharte...siempre con ese estilo tan ameno y tan tuyo que no permite parar la lectura...es como un plato gourmete.
gracias y no olvides seguir cultivando esa musa
besos para todas esas chicas y ppalmente a las que van pa la nueva vida..lo van a disfrutar mucho...espero que los papas esten a la altura...recuerden que ya tienen unas viejas por alla estudiando.
felicitaciones... que fotos tan lindas,
todos estan muy pispos
Barbara ya no nos debe reconocer
pues se ve muy grande y bonita.
Estas descripciones de ciudadanos y de paises con tu acostumbrado analisis,
nos dan una idea precisa y demasiado amena
de lo que quieres expresar.
nos alegra este reencuentro . siempre nos hacia
falta.
la fiesta de las flores muy suntuosa, disfrutandola por TV. esperamos que Ustedes tambien lo hayan hecho.
deseandoles lo mejor para las niñas y para Ustedes
tambien.
que sepan aceptar este cambio...
un abrazo,
amalia-anamaria
Muchas gracias,
HOy precisamente vamos a Montreal para seguir instalando cositas en el apartamento. El tiempo ha mejorado un poco, aunque en estos dias tuvimos un tornado muy cerca (remolino chupamanchas) pueda ser que los huracanes de la florida no se hayan mudado mas al norte.
Tambien supimos de lo del fenomeno del niño y los calores que por estos dias llegan a colombia, con el otro asunto caliente con Ecuador y Venezuela que ojala no pase a mayores.
Felicitaciones a Carolina que empieza su vida germanica, muchos exitos en sus estudios. Definitivamente a estas nuevas generaciones el mundo les quedo chiquito. Todos se van yendo para los mas remotos parajes como si se tratara de la vuelta oriente.
Un abrazo a todos, me imagino que Anamaria se patio la armada de las silletas en Santa Helena, vimos algo en las noticias, por supuesto que no deja de sorprendernos.
Un abrazo para todos
Daniel
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