domingo, octubre 12, 2008

EL VUELO DE LA COMETA


El libro se llamaba kites sculpting the sky, algo así como cometas esculpiendo el cielo. Era un libro japonés que estaba en la biblioteca de la universidad y que manteníamos acaparado sobretodo en tiempo de descanso. La cometa más accesible a la fabricación y que más nos llamo la atención era una compuesta por 3 cubos y recordaba el famoso proyecto habitacional Montreal 67 o los contenedores que están tan de moda en la arquitectura antioquena por estos días.

No recuerdo si ensayamos el proveedor natural de madera de la circular segunda, un viejo bambú que nos había provisto de madera para la fabricación de las cometas ordinarias de gamin de la infancia. Modelos en papagayo o hexagonales, amarradas con pita y forradas con papel de globo. Su vuelo era extremadamente lejano, varias madejas de hilo que iban haciendo una catenaria que se volvía complicada de manejar, la cometa llegando al parque de Belén se volvía un ser autónomo y reacio a ser manipulado por su amo. El asunto de complicaba un tanto si estabas en la azotea de la casa o en el parque de san Joaquín donde las edificaciones y las líneas de electricidad aumentaban el riesgo de una perdida total de la aeronave.

Creo que para esa ocasión utilizamos madera cuadrada más convencional, seguramente tolua de moldura, un material muy denso y muy pesado para esas lides. No creo que hayamos utilizado el balso del señor Arrubla, el hombre que se iniciara como el proveedor de los aeromodelos y que luego mutó en el magnate de los insumos para las bellas artes. El balso era demasiado frágil para los siempre frecuentes aterrizajes violentos contra el piso y peor aun contra las deflexiones ocasionadas por la fuerza del viento. Si a esto se le sumaba lo poco antiaerodinamico de la forma, casi como pensar que un escaparate pudiera planear, la cosa se complicaba a un mas. Creo la forramos en un plástico transparente que templado con el calor de un secador de pelo quedaba como vidrio. Con el sol a las espaldas supuestamente iba a lograr efectos de descomposición de la luz blanca, y gracias a su volumen no se descarto la instalación de luces en su interior para un vuelo nocturno.

Años atrás yo subía con mi amigo de infancia Mauricio Pérez, vecino del Juan Felipe Munera a la azotea de la casa para hacer los vuelos nocturnos de la cometa con una bombilla que se alimentaba por medio de una pila seguramente pegada con una pita. Los transeúntes seguramente se desconcertaron al ver el objeto volador no identificado. En la noche y con los trapos de la cola, el artefacto se transformaba en un espectro, un anima volando, una bruja perdida en medio del cielo de San Joaquín. Pero estas innovaciones tecnológicas y del más allá solo podían hacerse con cometas de alto rendimiento tipo gamin.

La casa de la circular segunda fue algo así como un santuario para los trabajos manuales. No era muy común encontrar una casa con taller propio, equipada con herramientas para emprender múltiples posibilidades de proyectos, una pieza de estudio gigante con varias mesas de dibujo y hasta una sala de música. Tener gran patio de cemento para hacer las labores de pintura sin riesgo ensuciar el interior o si era con pistola, intoxicar los habitantes del recinto.

Esa generosidad de espacios y por supuesto las herramientas que don Alfonso iba adquiriendo posibilitó muchos proyectos que en un apartamento hubieran sido imposibles de efectuar: Como no recordar el globo redondo que se hacia en navidad. Anamaria trajo los moldes en cascos que chucho Eastman había sacado para los tanques esféricos de energía solar. Los cascos ahora de papel de globo se cortaban y pegaban en la mesa del comedor, otra superficie sui-generis. Eran unas mesas cuadradas bastante sólidas con una superficie hecha de un material bastante resistente, ellas se disponían en línea y podían hacer una mesa más impresionante que la de los 12 apóstoles. La cadena de producción de tíos, cuñados y sobrinos comenzaba la faraónica tarea de los globos esféricos, los primeros lanzados desde cabo cañaveral en san Antonio de prado y que se perdían detrás de la montaña el manzanillo que obstruye la vista de la celebre casa de potreritos con la ciudad de Medellín. El campo de lanzamiento paso a Bolombolo, pero la tradición se detuvo cuando llegaron las tendencias ecológicas a la casa y el remordimiento de pensar que quizás ese juguetito habría incendiado un cañaduzal y arruinado la navidad de algún campesino del sector. El restaurador apareció con una solución novedosa de globos solares que toman vuelo son necesidad de combustibles fósiles. Eso hace parte de la nueva historia de la circular segunda que nos ha tocado vivir desde la distancia.

No se como terminaría la famosa cometa de cubos que Felipe Bernal compañero de la facultad de arquitectura recuerda 20 años después con cierta nostalgia. No se si lo acompañaría a Jericó al celebre festival de la cometa que el restaurador no se perdía y que para ese entonces ignoraba que tan trascendental seria en mi vida. Ignoro si el aparatejo resistiría el largo viaje en bus o carro a villa de Leyva donde alzan vuelo en la majestuosa plaza colonial decenas de cometas venidas de todos los rincones de Colombia. Al parecer la cometa necesitaba más que la fuerza de los vientos monzones del Japón para alzar vuelo. Al menos eso es lo que recuerdo cuando la intentamos volar en los potreros de la UPB y que gracias a un mini huracán logro el vuelo de los hermanos Wright, breve pero celebre y que 20 años después alimenta las líneas para recordar los días de maquetas, cometas y planos en la circular segunda.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que memoria dice la tia ines, hemos
volado muy alto con tus cronicas que
nos transportan a tiempos lejanos muy bonitos que vivimos. agrega amalia,
Volviendo al presente hoy izamos la bandera casi unica en la cuadra porque eso solo lo hacen las taborda y amalia.
no hubo salida al campo con las 3 alternativas que tenemos, santa elena,
shiruma y lomitas, porque carlos se escapo a bolombolo a oir las cronicas de viaje de juan manuel y lorena. A proposito manama retornan los otros europeos a saber pilar y rodrigo.
Ayer sabado quedamos decepcionados porque no encontramos la cronica sabatina del drumonvillano pero hoy oh sorpresa nos alegramos mucho y te reivindicaste con nosotros. Ya nos hace mucha falta la cronica.
Te felicitamos por tu habilidad en esas lides y esperamos nuevas noticias, un abrazo para todos.
amalia-ines-anamaria

el drummondvillano dijo...

Muchas gracias, en especial esta ha sido una semana de recuerdos con el reencuentro virtual o en vivo y en directo como el que tuvimos la fortuna de tener ayer con la visita de gabriel horacio, compañero de anamaria de la U. El vive en Edmonton Canada. Vino con la familia de jorge su sobrino que vive en Montreal y pasamos un rato muy agradable, seguramente de toda esa larga desatrasada saldran mas cronicas del recuerdo, un abrazo para todos.

OCIOPINTORESCO dijo...

Algo que a mi me impresiona mucho de la familia Jaramillo es que siempre hay disposición para todo lo nuevo. La mente inquieta de los Jaramillo es admirable, siempre dispuesta a retar el seso con cualquier invento, idea, concepto, por más absurdo que parezca.
Recuerdo la vez que yo le conté a Carlos sobre una máquina que levitaba gracias a un campo magnetico o eléctrico, ni me acuerdo. Un aparatejo hecho de papel aluminio, palillos y que gracias a la energía que producía una pantalla de TV, levitaba unos segundos sobre el suelo. Recuerdo que le describí eso a Carlos y sin saber cómo, me encontré en la minorista comprando 3 Televisores de segunda, papel aluminio y palillos para hacer el experimento. La goma del levitador duró como 3 meses en los que estuvimos cerca, pero no pudimos superar la gravedad.

Un link para los inquietos jaramillo sobre el tema.

http://jnaudin.free.fr/lifters/main.htm