
Los fantasmas que nunca aparecieron en sus últimos días en el asilo llenan la cuarta parte del recinto. Tienen el vicio de cerrar las puertas de las iglesias justo cuando empieza la ceremonia, las costumbres del invierno. El órgano llena el espacio con sus incontables armónicos que se suben y rebotan en las nervaduras de la bóveda gótica, como si el capitán Nemo lo ejecutara, y el féretro cual Nautilus comenzara su viaje a las profundidades.
Habrá que formular una teoría que explique porque los cementerios en este país son tan visibles y tan frecuentes. No creo que los españoles tuvieran mas idea de urbanismo, aunque la península ibérica no vivió tanto oscurantismo en su edad media gracias a los moros, pareciera que tuvieran mas idea sobre concepción de ciudades. Sus colonizadores tenían en su equipaje, antes de fundar una ciudad, y luego de acabar con los salvajes, las instrucciones básicas de planeación urbana, las cartas de indias. Para los españoles, el cementerio localizado en el último lugar donde llegan los vientos, ojala encerrado en tapiales y lejos de la vista de todo el mundo. Para los franceses e ingleses siempre al lado del templo, así sea contiguo a la plaza principal, y como la ciudad tiene varias parroquias, cada una con su cementerio como el solar del viejo templo de piedra.
Y las ciudades crecieron y se densificaron. Y a nadie parece importarle poder ver desde la ventana de su habitación los epitafios de esos habitantes que quedaron sembrados en rangos perfectamente alineados. Es raro el mausoleo que marque la diferencia en esta nueva ciudadela, lejos afortunadamente la música 24 horas sobre 24 con la salsa y las rancheras que tanto le gustaban. Tal vez en Montreal, en ese inmenso cementerio, abierto por supuesto que ocupa un gran pedazo de la montaña Mont royal se vean mas Ángeles y querubines interpretando la trompeta, todos cubiertos de nieve y haciendo mas lúgubre el invierno.
En una sociedad donde la mayoría se muere de viejo, en el peor de los casos si la parca es mas madrugadora, por accidentes de transito, por enfermedades nórdicas o modernas o en el mejor de los casos sirviéndole a la patria en una de las guerras en que el Canadá se inscribe en solidaridad por la freedom americana. La muerte no deja de ser dolorosa así sea a los 94 como la que acompañamos en este momento, pero aun es un hecho normal, aunque es una desgracia para los estadísticos. Siempre la ecuación es desfavorable para el lado de los nacimientos. Québec requiere 200.000 emigrantes por ano para equilibrar la balanza. Solo 40.000 están llegando, muchos de ellos se van para otras provincias de huida del Frances, en busca de un mejor sueño canadiense y anglófono.
La mayor parte de los acompañantes en el adiós de madame lemaire siguen en la fila para seguir su ejemplo. Bárbara es la única niña en la misa. Para la misa de su quinto aniversario de muerte, ya gran parte de la concurrencia no estará y se sentirá más el eco del órgano en la iglesia. Los jóvenes son contados con los dedos de la mano, o están muy lejos o simplemente son muy pocos en la familia para notarse.
Y para Gabriela la muerte se volvió también un asunto habitual en su trabajo. Aunque siempre quiere tenerla lo más lejos posible. En los paseos en bicicleta hay que tratar de no pasar mucho cerca de los cementerios. El turno de la noche en su trabajo despertaba miedos de la infancia, cuando tenia que hacer ronda con una lámpara y cerciorase si los pacientes aun respiran. Ahora solo trabaja con la luz del día y cuando la muerte aparece, es menos azarosa.
Gabriela ya lo intuía semanas antes. La llama de madame lemaire se iba extinguiendo. Aunque la última conversación fue curiosamente mas seria, no con las bromas que siempre acostumbro hacer, el sentido del humor que la acompaño casi un siglo. Ese día tampoco canto, se estaba despidiendo y prometiendo su ayuda una vez lograda su trascendencia.
Y la demanda en los asilos en tan grande que al día siguiente estaban ocupando su pieza. Hay una larga fila en espera de una vacante. Abandonados por su familia, o en peor de los casos estorbándoles, tal vez solos en una finca que pronto será mortuoria porque los pocos descendientes no están interesados en seguir el ritmo de sol a sol de su predecesor. Tomas, acá los zombis no alcanzan a ser color naranja.
Y en el periódico semanal del pueblo por supuesto aparecerá la foto de madame lemaire, sonriente como siempre, encabezando las páginas de la sección de necrología justo después de la sección de empleo. Cada semana por los menos 15 viejitos se van a mejor vida, y así seguiremos por muchos anos mas, hasta que la generación de baby bommers se agote, hasta los que nacieron a principios de los 60s, la franja de la población mas numerosa, la pirámide invertida.
En teoría, en unos 10 anos, esta generación será parte del pasado en el mercado laboral, por fin vendrán las vacantes y las posibilidades para los nuevos habitantes que vienen de ultramar. Se acabaran las trabas y las dificultades en la comunicación dejaran de ser el problema. Se necesitara aun mas gente, eso si con edad laboral, los beneficiados por supuesto, los que están en este momento a lo sumo por los treintas.
Nadie se puede imaginar a ciencia cierta ese futuro. Porque esa mayoría de viejos necesitara mucha atención, mucho personal en el sector social y de salud. Los pesimistas piensan que la nueva masa laboral no será suficiente para cotizar en los fondos públicos que tienen que sostener una mayoría poblacional ahora inactiva.
En los terrenos de camping estacionadas las casas rodantes, de todos los tamaños. En los parqueaderos de las grandes cadenas de almacenes sacan sus sillas como los costeños en la tarde, mirando no se que paisaje. Podrán partir al otro día 24 horas de ruta hacia Miami, los conductores se van turnando dormida y manejada y a rezar porque los huracanes no golpeen muy duro este ano. Es preferible quedarse hibernado que tomando el sol con ese enemigo oculto.
Se ve un buen retiro en esta generación. Monsieur todo el mundo tiene la posibilidad de esos gustos al final de los anos. Siempre y cuando se haya trabajado, no se haya malbaratado mucho los denarios y exista algo de salud en su haber. Quien sabe si nuestro retiro presente el mismo escenario. El estado es cada vez menos benefactor y quien sabe Canadá que puesto ocupe en la escena internacional en unos anos, con el surgimiento de la china y la india. Quien sabe si esto siga siendo el primer mundo. Ya el sueno americano no existe con esto de la recesion. Dentro de poco los giros tendrán que hacerse desde Colombia hacia el exterior. Quien sabe si el mundo por fin sea mas justo y la riqueza no este concentrada solamente en estos países. Tal vez algún día en Colombia y en los países de America latina aparezcan gobernantes honrados, justos y eficientes. Si no existen en estas sociedades cuasi perfectas que pensar de nosotros.
Y pasa una banda de sexagenarios en sus motos. Chaquetas de cuero, pero no llevan la despampanante siliconada en el anca de su aparatejo. Van con su contemporánea que esta lejos de ese cliché americano. También disfrutan de su retiro, pero con la actitud del retroceso que taren estas edades. Vuelven a la adolescencia, con sus tatuajes y su presencia de macho. En unos anos cuando estén en el asilo con Gabriela le pedirán que los acuesten con un osito de peluche, la marcha atrás llegara hasta el punto cero, el Big, Bang del nacimiento y la muerte.
El sacerdote que habla en una homilía de un funeral trata siempre de hacer un in memoriam sin mucho acierto. Recuerdo al padre Eusebio resumiendo la vida de don Alfonso como el conductor que juicioso llevaba los hijos a sus respectivos colegios, y a el le toco por rebote y casualidad, era tal vez la única faceta que le conocía. Así mismo el reverendo de Québec hace empieza hacer marcha atrás en la vida de madame lemaire. Enfermera de oficio y mujer muy sociable, hacia migas con todo el mundo incluso con nosotros, unos emigrantes que aparecen en el ocaso de su vida, acompañándola una tarde-noche de invierno, no estamos hablando de Dorita aunque pareciera.
En esas pocas veces que la acompañamos, haciendo el esfuerzo para que su tiempo no parezca estancado, y las horas no sean tan eternas, preguntándole mil veces como se llama su enfermera, ah si, Gabriela como mi amiga de la infancia, entonces ella canta je suis un enfant gâté de bonne figure.
Termina la ceremonia y la familia invita a una comida, a la que van por supuesto todos los que faltaron en los últimos días en el asilo, faltaría el baile para que la costumbre fuera 100% costeña. Y eso que los latinos somos los de la fama de buscar cualquier pretexto para la fiesta. No había mucho ánimo para comida y no creo que nos hubiéramos sentido muy integrados, así que seguimos caminando en dirección contraria a todo el mundo mientras en Drummondville doblaban las campanas en un país donde la muerte natural es afortunadamente la norma.
4 comentarios:
esta manana nos dimos cuenta que el comentario escrito anoche se nos perdio, asi que trataremos de reconstruirlo..
la muerte tragica debe ser lo peor pero afortunados que a pesar de la violencia no nos ha salpicado.
El sabado hubo ajiaco con buena concurrencia... vino dorita con un poco de molestia en los ojos pero mejorando notablemente.
Nos llamo Juan Manuel anoche desde Bogota contando pormenores del viaje, hoy sale para Gaia. Estamos tristes porque pilar viaja el jueves y con ella si no tendrenos noticias porque es una ignorante del teclado al igual que su marido.
Ahora vamos para Shiruma al cumpleranos de estebanano 31 abriles que no volveran, el miosmo tiempo que hace que murio perucho..carlos no nos acompana porque salio con su exmarida para bogota a traer a su hijita vanessa que se piensa radicar en Londres a donde viajara el pxmo 8 de octubre,
Un abrazo para todos y hasta la pxma,
amalia-anamaria
mr. Macdouglas, Cuándo nos vas a sorprender con un cuentico? con el primer párrafo ya me iba ilusionando. Claro que no es que me haya defraudado, está muy buena ésta reflexión sobre la muerte canadiense, pero espero un día de éstos algo de ficción danielesca. Los zombis pálidos. jaja. Un saludo, y he tratado de enseñarle a doña pilar aunque sea a mandar correos. Vamos a ver si lo logra.
WWAW TODO UN CUENTO ...BUENISIMO
"con la actitud del retroceso que taren estas edades".ese no deberia ser un concepto universal para plasmar en ese magnifico CUENTO/realidad ,maxime cuando hay proxima sexagenaria....jjaj
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