domingo, mayo 04, 2008

LA FIEBRE DEL ORO


Hace unos meses perdimos el rastro de una parejita de amigos Colombianos que igualmente habían empezado nueva vida en Drummondville. Su partida fue bastante misteriosa y no nos dimos ni por enterados. La ultima vez que nos topamos en la calle se encontraban con otro amigo del cual si supimos había probado suerte en la provincia de Alberta. El boom económico de esta Provincia nos hace deducir que salieron en busca de mejores horizontes y de verdadero sueño Canadiense.

Ya ni me acuerdo quien nos dijo en Colombia o tal vez en uno de los primeros trabajos en este país, el hecho es que es una frase que la he escuchado muchas veces y tal vez sea una verdad de Perogrullo: a Canadá no se viene hacer dinero, es un país para hacer familia y vivir tranquilo, si quiere hacer dinero diríjase a los Estados Unidos. Esa frase esta ahora un poco revaluada con esto de la recesion económica en las tierras del Tío Sam.

Efectivamente la escogencia antes de emigrar había sido una provincia de habla inglesa. Seguramente Toronto en Ontario hubiera sido el destino más normal. También teníamos un conocido en Alberta, se trataba y se trata de Horacio, el menor de la casa de don Eusebio quien vino a parar a Edmonton, una ciudad mas fría de las que hemos visto en Québec y donde logro echar raíces con su familia, escapando de la violencia en Colombia.

Con las circunstancias de apertura migratoria de la provincia de Québec que para ese entonces se Vivian, sumado a la buena campaña publicitaria que Catalina nos hiciera de su amado Montreal decidimos llegar a la belle province. Creo que mejor acogidos no pudimos estar, las ayudas en esos primeros difíciles días de adaptación por parte de los Bonillas y de otras personas que se fueron sumando nos hicieron sentirnos muy felices en nuestro nuevo hogar.

Bruno, francófono gracias a su paso por las Belgicas, nos decía algún día que el francés era un idioma muy bonito pero que desafortunadamente no servia para nada, salvo para desaburrirse en los aeropuertos con los pasajeros que lo hablan. En materia de negocios internacionales es prácticamente inaplicable para la realidad Colombiana. Canadá que debería ser un país bilingüe, lo es en la teoría y en su constitución. Pero la realidad es que una pequeña minoría de la población anglófona habla la lengua de Molière.

Pero ya que estamos en Québec mirémosle el lado positivo al asunto. Vamos aprender a falta de una, dos lenguas, entre ellas el ingles de los negocios que nos va abrir las puertas de la aldea global. Algún paisano medio frustrado en Québec nos decía: si al menos supiera ingles podría irme para una de las tantas provincias de este país. Seguir seguramente la ruta del judío errante que no para en ninguna parte.

No se si tendremos el síndrome de muchos emigrantes que al preguntarle sobre su situación dicen estar en el mejor lugar del mundo y se desbordan en alabanzas referentes al sitio que ocupan. Pero si creo que ese ingrediente de pueblo latino francés nos hace un poco más próximos. Esta no es una sociedad de mucho perfeccionismo. A pesar de estar regidos bajo el mismo orden ingles de todo Canadá, Québec es más permisivo. Cruzar la calle por un lugar que no sea la esquina no es tan extraño como en las provincias anglófonas.

Otros argumentos que pesan en el fenómeno de dejar Québec por otras provincias es el reconocimiento de la profesión para los emigrantes. La semejanza de Québec con nosotros se ve reflejada también en la tramitología que vuelven el acceso a la profesión un verdadero privilegio que tarda años. Los gremios ya establecidos se reservan el acceso de profesionales de otras latitudes, prácticamente los hacen repetir los estudios ahora con las particularidades de Québec. Para profesiones universales como la medicina o los sistemas esa lógica no tiene mucho asidero pero se hace.

Pero igual en las provincias anglófonas se ve al paisano titulado en Colombia con la escoba en la mano después de 8 años en Canadá. La razón de muchos es la mala calidad del ingles hablado y escrito que definitivamente es la clave del éxito en este país.

Ya unos allegados a los Bonilla, los mismos que nos facilitaron la casa en Niagara tomaron maletas para la provincia de Alberta. La provincia petrolera rica de Québec. Sigue la construcción de refinerías de arenas bituminosas, el proceso de refinamiento del oro negro con altos costos ambientales. Alberta vive lo que vivió Québec hace unos 20-25 años con las construcción de las centrales hidroeléctricas que desarrollaron la provincia. Muchos hablan que el trabajo seguirá en aumento por lo menos en los próximos 12 años. Un trabajador raso del café más popular de Canadá: Tim Hortons puede ganarse 16 dólares la hora, el doble de lo que se gana en Québec.

Como se gana se gasta, el costo de la vida es altísimo, sobretodo el arriendo o la adquisición de vivienda. Fue por eso que hace unos meses unos clientes que venían de esa lejana provincia que debe estar a unos 6.000 kilómetros bajita la mano, llegaron a la fábrica para que comprar unas casas prefabricadas. Las pagaban de contado e incluyendo los costos de transporte las viviendas salían más baratas que las ofrecidas en esa provincia. Seguramente los salarios de la construcción están por las nubes. Nuestra empresa no tiene el montaje para estas ventas que son casi exportación, por eso el gran jefe se le marió al asunto y seguramente dejo de llenar la cuenta bancaria con mas dividendos.

Se hablan maravillas de esa tierra prometida. Es como un terreno baldío habido de personal para trabajar y con empleo asegurado para rato. Janeth nuestra amiga profesora en Montreal ya fue tentada por una universidad Albertiana. Y eso que Janeth puede darse por muy bien servida en Québec. Profesionalmente ha podido lograr muchas cosas en la Universidad de Concordia. Las Universidades de Alberta se están armando de los mejores elementos. Ofrecen muy buenos salarios y prácticamente cubren todos los gastos de trasteo e instalación.

Es un hecho que los Colombo-Mexicanos nos dejan. Una amistad que ya estará separada por muchos kilómetros. Pero como exploradores de nuevas tierras los pinches miraran que tan cierto hay en lo que tanto pinta la gente. Alejandro que trabajo en el gremio de la construcción ya esta encargado de mirar posibilidades para continuar la carrera que ya empecé en Trois Rivieres. Según dice el, hay muchas garantías para instalación, muchas gabelas mientras se le coge el ritmo al ingles y se borra el cassette del francés que prácticamente se metió en el inconsciente.

Alberta es la provincia que limita con Manitota, el destino universitario de Manuela. Por Gabriela no hay que preocuparse mucho porque su profesión es la más solicitada en Canadá. El lió seria una nueva adaptación lingüística que para las niñas es un juego de niños. El reconocimiento de una nueva cultura: la misma de ese centro de los Estados Unidos, el cowboy ahora Canadiense con sombrero tipo Georges Bush. En otras palabras una cultura conservadora que mi papá hubiera envidiado.

Es una región mas aislada del mundo. Son Seatle, y Washington, los estados de de la esquina superior izquierda del mapa norteamericano los referentes mas cercanos. Para Québec es Nueva York, Maine y Massachussets, bastante mas conocidos.

Por ahora son posibilidades que se ven remotas. Pero ya los allegados empiezan a dejarse seducir por Alberta. Quizás con algo más de experiencia podamos hacer el puente que Turner no pudo lograr con los inversionistas de casas prefabricadas. Soñar no cuesta nada, y para eso faltaría dedicarle algo más de tiempo al ingles. Todo parece indicar que el futuro esta al occidente. Las riendas del país ya están allá. El primer ministro es de Alberta. Lastima el costo ambiental de ese boom económico. Los ambientalistas no ven con muy buenos ojos ese tipo de explotación petrolera. El objetivo de los gringos es promocionarla para dejar de ser dependientes de Irán y de Chávez. De todas maneras eso no lo vamos a cambiar. Y todo cambio trae un inmenso crecimiento, el mismo que hemos logrado en estos inolvidables 4 años en Québec.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias...
La pareja colombo-mexicana no puede más que decirles a ustedes, nuestros entrañables amigos, "por allá los esperamos" y tengan la certeza que "haremos camino al andar" para que ustedes lleguen a estar cerca de nosotros. Gracias por esa amistad quenos han brindado y por permitirnoss soñar con tenerlos cerca físicamente, pues siempre están en nuestros corazones.
Alejandro y Janeth

OCIOPINTORESCO dijo...

Quiubo pues dummondivallano. Según parece soy el único cliente Jaramillo del periódico.
Me parece muy bien la búsqeuda constante de nuevas oportunidades. De todas maneras es admirable el sólo hecho de estar trabajando en lo tuyo, aunque sea al quebecois style.
Un saludo grande para todos!