
Y si llegan los pájaros por montones también con ellos llegan los clientes. Los nuevos propietarios de vivienda. La adquisición de vivienda en Canadá es relativamente fácil comparado con Colombia. Los intereses no son tan exagerados y las hipotecas van hasta 40 años. Debe quedar hipotecado hasta el bisnieto pero al menos hay acceso a la vivienda.
Si una cuota mensual para una casa vale tanto o casi lo mismo que un arriendo, la idea de adquirir una casa no suena tan descabellado.
Siempre están ahí presentes los fantasmas de las difíciles experiencias en Colombia en esa materia y las cuentas por pagar que aun subsisten. La otra dificultad es el hecho de tomar la decisión de asentarse en un lugar. Cuando se adquiere una casa prácticamente se echan raíces en ese sitio y Drummondville aun no pareciera cumplir todas las expectativas.
Montreal es una isla, y como isla esta limitada en su crecimiento. Así para recorrerla de norte a sur tengamos que imaginarnos un viaje de Bello hasta Bolombolo. Pero nada en Canadá es denso. Excepto los barrios marginales de las grandes ciudades. Barrios que alguna vez fueron distinguidos o al menos donde se podía vivir con una calidad de vida. El deterioro llega con los años y la gente termina viviendo en las afueras de las ciudades. Drummondville que parece estar en pleno crecimiento y desarrollo solo tiene algunos lunares en sectores aledaños al centro que hacen recordar por momentos a Montreal.
No muy lejos de este apartamento se sigue abriendo bosque para trazar calles y manzanas. Todo esto al lado de una zona industrial bien planificada, con empresas no muy contaminantes. Casi todas son del sector metalmecanico. Se dedican al ensamblaje de maquinas y piezas para compañías aun mas grandes.
Pero estos barrios de obreros poco hacen recordar a los que Ricardo debe estar conociendo en la gran Bretaña, rezagos de aquella penosa era industrial que ahora la vive la China. La generosidad de espacio verde, de zonas comunitarias y por supuesto la calidad de las viviendas salta a los ojos. Aunque eso de calidad de las viviendas es relativo en este país. Una casa estrato 5 de Colombia prácticamente es inviable en Canadá. Si hacemos una comparación de cada componente de las viviendas de los dos países, Canadá se queda como decía Jhon Jairo Pérez: casas estratodos. Los altos costos de la mano de obra que en Colombia representa el 30% de los costos de la construcción acá pueden subir tranquilamente al 50%. Afortunadamente los Chinos no se han metido en este negocio, de lo contrario estaríamos midiendo calles.
Pero el acceso a una vivienda es relativamente fácil para una familia en la que la pareja tenga un empleo estable. Al menos en las regiones. Montreal es otro paseo. Los costos de una casa unifamiliar en Montreal son de mínimo 300.000 dólares, prácticamente el triple de las ofertas que se ven en estas regiones.
No se descarta la idea de algún día poder diseñar la casa y construirla en la fabrica, como lo han hecho muchísimos empleados. Seguramente con facilidades de pago y con atractivos descuentos. Pero eso por el momento esta en el plano de los proyectos a largo plazo. Aun estamos en una etapa de adaptación en la que no sabemos si Drummondville sea el sitio para echar raíces. Lo único que le falta es un empleo para evitar el largo viaje diario. Claro que si ya no estoy trabajando en la fábrica de casas, donde voy a encontrar los descuentos?
2 comentarios:
jajaaja, ese es el dilema, pero la diea es conseguir trabajo en lo de uno, así que seguramente en otra aprte habrá descuento.
Ahi estamos pintados los Colombianos, a toda hora chichipatiando.
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