Ya deben ir recorridos algo más de 6 meses en la compañía. Superado el periodo de prueba, ahora nos encontramos en la etapa de afianzamiento. La bendita comunicación siempre lo mas difícil, sobretodo en un medio muy Quebecua. Se habla un francés reducido a la mínima expresión o con deformaciones que apuntan hacia las ingles.
Las dificultades para expresar una simple idea, defender una posición o responder de inmediato una inquietud generan en los interlocutores cierta duda. Como decía Don Roberto alguna vez “ellos creen que porque uno no habla bien es que uno es bruto”. Son dos cosas bien distintas pero de todas maneras están bien ligadas. Imagínese un profesional en Colombia. Imagínese a Estebanano que ahora esta de moda con esto de la coloca, gagiando en la entrevista. Que seguridad se puede tener con semejante vació.
Y a todo se acostumbra este animal de costumbres que es el ser humano. Se acostumbra a la frialdad y la independencia de las gentes. Personas que no saludan, que comen solos, cosas tan difíciles de encontrar en nuestra cultura. Quien es capaz de dejar alguien botado en la carretera sin recogerlo. La fabrica esta ubicada en una zona medio marginal. Un rincón donde al lado de la autoruta donde no llega transporte urbano alguno. Sale un obrero a tirar infantería y ve que pasan uno a uno los carros a su lado sin recogerlo. El colombiano caritativo se detiene porque simplemente no le gustaría que le hicieran lo mismo. El obrero dice que no esta interesado. Por favor no se moleste, yo camino. Ese es mi problema. O quizás no tiene plata y teme que le cobren. Porque acá todo se cobra. Y todo se paga.
El no hacer parte de una cultura es bien complicado. Como decía Feudlaskas, la arepa es la disculpa pero lo que se extraña es más bien otra cosa de más peso. Ni siquiera es el calor humano. Ellos no son maquinas. Son hasta muy familiares entre si. Los que se tienen confianza obviamente. A veces hablan más de la cuenta. Se cuentan problemas con cierto grado de intimidad que en Colombia difícilmente se ventilan. Pero se ríen de otras cosas, tienen otras prioridades, se habla mucho de esos problemas que se solucionan con plata. De las últimas adquisiciones y de lo que falta por comprar. Las mujeres con hijos hablan todo el día de su guardiana. Así se llama la mujer que cuida los hijos mientras ellas trabajan. La segunda madre que más bien es primera por el tiempo que les dedica a los niños.
Se trabaja intensamente. Productividad ante todo. Los patrones quieren crecer. Esa es su prioridad. Crecer a toda costa. Los empleados son especialistas. Hablan y dan cátedra de su metro cuadrado de conocimiento. Poca cultura general. Botar corriente sobre política o sobre como arreglar el país prácticamente es inexistente en este mundo.
Y salimos a vacaciones. Todo el mundo esta contento. Ansioso de salir estos 15 días. Su viaje esta previamente programado. Casi siempre es el camping en Québec. Prácticamente todo mundo sale a vacaciones. Es el equivalente a nuestras vacaciones de fin de año. Algunos pueden irse más lejos. Cuba el destino favorito. Paquetes turísticos muy accesibles.
América del Norte el mundo del vehiculo. Gabriela escucho una vez en Colombia el testimonio de alguien que había vivido en estas latitudes: “En esas ciudades solo se ven carros y mas carros. No se ven personas por ninguna parte”. Y es cierto. Drummondville por ejemplo que solo cuenta con 70.000 habitantes bien repartidos en el área urbana y en otras pequeñas poblaciones a ratos parece un pueblo fantasma. Drummondville y todos los pueblos de Canadá. Montreal es la excepción. Montreal la única ciudad con un centro con vida nocturna. En el resto de ciudades el centro después de las 7 de la noche esta muerto. En Medellín no se muere, toma otro aliento, o como diría el embajador de los Estados Unidos en la casa “de la oriental para allá después de las 7 de la noche hay cambio de guardia”.
Hay dos posibilidades. Una volverse un ser social en el gueto Colombiano. Cosa para la que tenemos poca vocación. En Montreal que supuestamente es una urbe el numero de Colombianos puede llegar si mucho a los 4.000. Eso se vuelve una conglomerado más pequeño que Jericó. Un Hispania. Donde obviamente todo el mundo termina conociendo a todo el mundo. Con pelos y señales. Pueblo pequeño infierno grande. Con los consabidos chismes, envidias y particulares maneras de ver este país. Pesimismo contagiante y objetivos que no van mas allá de las narices.
La otra posibilidad es tratar de integrase con la cultura Quebecua. Tratar de integrarse a una cultura ajena y que no se conoce. Me encuentro con el vecino, de que le hablo?, del nuevo problema del carro, de la puerta que se quedo abierta toda la noche, del clima. Seguramente en Colombia se habla lo mismo con un vecino, sobretodo en los estratos altos. Se habla de nada. Pero la persona de edad que se la pasa en su casa todo el día si quiere estar al tanto de lo que haces. Sobre tu trabajo, y lo que hace toda tu familia.
El Internet el mejor refugio. Mundos virtuales que tratan de reemplazar este mundo que sigue siendo muy ajeno. Una burbuja en algún lugar del mundo imaginario donde se entrelazan las mentes. No solo en Canadá. En Colombia también los adolescentes viven pegados a estas maquinas. Otra manera de comunicarse de no perder esos amigos de Colombia, de Montreal.
Vuelvo al trabajo. Dos horas de camino. Si se multiplica por el número de días al año debe dar varias semanas. Varias semanas montado en un carro en línea recta y a 120 kilómetros por hora. Campos próximos a ser cosechados. Grandes maquinas en el horizonte. Levantando polvareda. Un carro tanque cargado de estiércol de cerdo para ser bombeado. Un olor penetrante se mete al carro. No se ven los trabajadores. Solo las maquinas. Donde están los cosecheros?, los jornaleros. Debe haberlos pero no en mi camino. Todas las fincas son unas mesitas de billar.
Hasta este punto se había quedado esta narración que debe estar localizada por lo que deduzco a finales del verano y comienzos del otoño. Muchas cosas seguramente redundantes con respecto al articulo ‘se vino la noche’. Contadas con otro ánimo seguramente. Alguna vez la comencé y olvidé terminarla. Seguramente tenía un toque algo pesimismo-realista que poco aporta.
Ahora las maquinas no están en el camino. Todo comienza a despoblarse. El panorama comienza a parecerse a lo que queda de un incendio. Este panorama debe ser de tremenda inspiración para el pirómano de San Félix. Habido de estas experiencias extremas.
Y hoy además de estar acá en la casa a una hora no habitual. En estos momentos debería estar haciendo el dialogo interno con el 2x4, 2x6, 2x8, 2x10, el vinilo, la contra placa, los pies, las pulgadas y las fracciones que quedaron faltando. Estamos técnicamente hablando: enfermos. Y estar enfermo en América del Norte es lo peor que puede existir. Bueno, no tan peor como en Estados Unidos donde la salud es casi tercermundista. Pero digamos que no es muy agradable. Primero porque time is Money. Y acá te pagan por horas. Dejaste de trabajar 6 horas, entonces llegan 6 horas menos en el cheque semanal. Y lo otro es rezar para que las cosas no se compliquen y no tengamos la dicha de ir a un hospital de Québec.
Un chiste flojo acompaño la despedida de las compañeras de trabajo: ‘El Hospital de Saint Hyacinte esta cerca de Drummondville cierto’. Efectivamente esta a unos 20 minutos y la semana pasada hubo una emergencia sanitaria para la cual en este momento la directora asesora de la gobernación de Antioquia y que no es otra que Dorita, ha puesto a su disposición el fax para hacer los respectivos correctivos. Afortunadamente en estos tiempos la gobernación pone a su disposición el fax y no los helicópteros como lo hacia Yomando en su apostolado con las FARC en agradecimiento al buen tratamiento que en ese entonces se le hacia al Gandi Antioqueño.
Pero lo que paso en el hospital de esta población cercana a Drummondville fue una propagación de una bacteria que termino infectando a 30 y matando a 11. Aunque no lo crean eso ocurre en el primer mundo y con más razón en una salud pública que todos los días es más recortada presupuestamente.
Bueno, ahora que encontré el artículo y la forma de terminarlo, los dejare para irme a reposar esto que mas parece una huelga del cuerpo.
Un abrazo desde Drummondville.
Las escusas y otras yerbas
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Curiosa esta palabra y curioso el objeto que se usó hace mucho tiempo en
las cocinas paisas."Colgada en el techo estaba la escusa con lo alimentos
prepara...
Hace 3 años.
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