Dicen los pobladores de este rincón de la tierra que hay dos opciones: o se compra casa o se viaja, pero nunca las dos a la vez, a no ser de pertenecer al selecto grupo de la clase alta. Aunque hablar en esos términos de estratos y castas suena un poco extraño en este país en donde parecemos pertenecer a una masa con mas o menos las mismas posibilidades.
Y dicho y hecho porque con la casa viene toda esa suerte de obras interminadas a las que hay que ir finiquitando. Siguiendo eso si con ese espíritu todero del que nos tenemos que seguir contagiando, luego de ser barrendero, jornalero, mecánico, albañil, carpintero, cotero de trasteos, electricista y ahora estrenándonos en el mundo de la jardinería, no falta sino montar en globo.
En estas urbanizaciones parece funcionar aquel espíritu que alimenta y engrasa perfectamente la maquinaria de la sociedad de consumo. Los nuevos propietarios van poniéndole cositas a sus terrenos y los demás van mirando disimuladamente por las ventanas y por supuesto no se pueden quedar atrás. Se suponía que el asunto de la grama exterior podría esperar al año entrante, luego de pagar el aguacero de facturas que se vienen con la compra de una nueva casa. La factura mas insólita llega por parte de la municipalidad y la llaman de una manera medio descarada ‘’impuesto de bienvenida’’ , valiente bienvenida una factura de mas de 1000 dolares, por recibir absolutamente nada.
Entonces los vecinos van trayendo tierra agrícola negrita, con buena materia orgánica para ponerla encima de esa arenilla que dejo el contratista y que hacia del paisaje algo parecido al desierto del sahara. Luego traen la gramita en cuadros, en tapetes, la van instalando, luego ponen esos surtidores de agua dia y noche. Se supone que se paga un permiso para poder utilizarlo, regamos con agua tratada con cloro día y noche. Un pais en el que no existen contadores. Sobra el agua diran ellos.
Luego empiezan a llegar unas cabannitas exteriores. Cuartos de san alejo para guardar cuanto chechere se vaya acumulando y la respectiva herramienta de jardinería que hace parte de la nueva esclavitud que no te permitirá viajar mucho so pena de regresar y encontrar un paisaje desolador por la bendita falta de mantenimiento.
Creo que los quebecuas tienen algo de antioqueño. A veces les hace mas el ojo que la barriga, o hablan mas de lo que realmente hacen. Quien sabe aserrar? yo dijo el antioqueño, -que pase el aserrador. Los vecinos tenian ciertas limitaciones para hacer todas esas actividades de paisajismo exterior pero ganas no le faltaban. Yo se manejar retroexcavadora, niveladora, bulldozer, no se preocupe eso es muy facil. Sembrar grama? aun mas facil, eso es barato, se riega con la mano y con una buena tierra en dos semanas esta prendiendo sin problemas.
Y las cuentas alegres sonaban razonables. Sobretodo cuando se constataba con esos precios que piden esos contratistas que instalan grama. Una verdadera fortuna. Acá definitivamente el precio de la mano de obra hace disparar cualquier actividad de medio pelo.
Hagamosle entonces. Y vueve el refrán de don roberto. ‘’hombre todos los gremios son igualiticos en todas partes’’ Y aparece el volquetero. Igual se recatea, igual tratan de traer menos tierra, igual te hacen traer mas tierra porque no alcanza, igual meten miedo diciendo que nivelar eso con una retro excavadora alquilada va ser un fracaso. Si señor, eso le va quedar en ondas porque esa maquina no compacta, es que eso es una actividad profesional, no una cosa para improvisar. Pero nosotros teniamos a nuestro vecino mil artes que nos haría ahorrar mucha plata y que dejaría el terreno como una mesita de billar, como para jugar a tres bandas.
Todo empezó muy bien y el buen vecino estaba tan arrecho con su papel que hasta penso en arreglar un lote contiguo en el que han tirado mucha basura. La maquinita estaba medio de mentiras y no era mucho lo que le rendia. Efectivamente no esta disennada para nivelar terrenos y las olas comenzaban aparecer. El jornalero que escribe sigue atrás azadón en mano corrigiendo los imperfectos del terreno en faraónica faena a la que poco estamos acostumbrados.
Hombre esto es muy fácil de manejar, con esta palanquita sube la pala, con esta otra la gira, si ve que fácil, es como regresar a la infancia. Porque no le hace a su terreno. Y dicho y hecho, aprenda a manejar esa cosa y a cogerle el tiro. No deja de tener riesgos de hacer un daño con la casa y tumbar algún muro. No se puede olvidar que estas construcciones son muy livianas en madera y cualquier errorcito saldria bastante caro.
Menos mal ya la tierra estaba mas o menos distribuida por el terreno y había una piedra que seria bueno sacarla de la vista. La maquinita es bastante inestable, sobretodo cuando esta en un terreno inclinado. Y el vecino hace lo del buen jinete que indignado ve como el aprendiz lo va tirar el brioso caballo al suelo, preste pa aca que yo si se manejar esa bestia. Pues alzo la piedra con tan mala suerte que rodo a un extremo de la pala haciéndole un contrapeso que volteo el aparato. Yo no estaba mirando la escena, solo cuando voltie, vi como el tipo con un reflejo logro saltar de la maquina, por poco se mata.
Y con el aparato volteado no quedaba mas que llamar a la grua y finalizar el alquiler. Obviamente el experto se lamenta porque supuestamente pensaba terminar el trabajo y dejar el terreno impecable. las cuentas alegres no le faltaron a pesar del susto.
Menos mal estamos en vacaciones y tenemos días de sobra para ir moldeando manualmente el terreno. El que siembra falda abajo y limpia con azadón, se le rueda la tierrita se la lleva la erosión. Que erosion ni que ocho cuartos, este país es demasiado plano.
Llega la maquinita que parece un coche de bebe y que reparte el abono y la semilla como un helicoptero, realmente esa labor es la mas fácil hasta el momento. Pero faltaba otra faraonica. El rodillito lleno de agua para pisar la bendita grama. Sigue la canícula y la humedad rampante. La epidermis que bien blanca habia estado gracias a esos meses de encierro y de falta de sol ahora si paso de camarón a negro requemado. Y es que hay que pisar la bendita semilla para que no se la coman los pajaros ni para que se la lleven esos ventarrones que no faltan por esta ciudad.
A la vecina se le olvido llamar a su paisano para verificar la fase de la luna. Que si es creciente nace crespa, gruesa, que si es menguante no se que, en fin, tampoco teníamos almanaque bristol, y bien jejos estabamos del dia de san jose, tan propicio para la siembra.
El caso es que el aguita no puede faltar y nos toca derrochar el precioso recurso so pena de perder el sembrado. Ya hoy 5 dias después de sembrado empieza a salir la pelusa como se le dice en francés a la grama. Timidamente va poblando el terrenito. Al parecer funciono y en unos días copara toda el área. Hicimos la respectiva consulta con el cultivador de grama de la vereda villa maria del departamento de caldas y nos recomendó un religioso riego con urea humana. Al parecer el buen Gaiano suele hacer auto-riegos pese a que un gallo bastante belicoso que compro entorpece frecuentemente esta noble tarea. También hizo alucion a la defensa de uribito con respecto al escandalo de agro ingreso seguro. Tenia que regalar la platica a los ricos de la costa para incentivar la ciencia y la tecnologia. Los ricos son los únicos que saben poner a producir ese asunto de la tierra. Así que el buen Gaiano me recomendó que no me metiera en esos asuntos tan medioevales, la tierra que ennegrece, empobrece y embrutece. Como es posible que este hombre que pensaba sacar del atraso el campo colombiano sea tan mal interpretado. Todos los minifundistas deben salir derechito para las comunas urbanas y dejar paso a los palmicultures, a los biocombustibles, a las vacas y su metano. Y efectivamente hay que implementar el riego gota a gota de los israelies, el gota a gota de los agiotistas. Menos mal el upac no ha sido inventado en Canada.
De todas maneras una cosa es el trópico y otra esta tundra. En unos meses todo se cubrirá de blanco y la grama parecerá morir como el resto de las especies vegetales. Pero volvera la primavera y con ella el asombro de ver como la vida regresa, resucita del hielo, volvera el verde, los mosquitos, las plagas, las ranas, no se sabe de donde diablos, si por generación espontánea o que, pero ahí estarán.
Y seguiremos jardiniando, sembrando flores, arbolitos, retomando el legado de los ancestros campesinos, del cultivador de café de la vereda san pablo en tamesis, de los tíos de don alfonso acabando hacha en mano con el bosque nativo antioqueño en Sonson. Asi seguiran estas agricolas vacaciones.
1 comentario:
que trabajo!!!!!!!pero que felicidad ver esa pelucita!!!!!yo ya me hice una tendinitis en las manos con la primera jardiniada de dia entero...eso de la tierra es pa jovenes parece...aun me estoy recuperando...pa volver a arrancar..ya tengo aromaticas y flores...ojala puedas coprar y viajar porque nos haces falta.
besos
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