
Hay un recuerdo bien remoto, al que imagino habrá que ingresar por medios esotéricos o de regresiones hipnóticas y es el que tiene que ver con Nana como el primer amor del que escribe. Sin duda eso fue una de esas creaciones fantasiosas que se inventaban las niñas como clarita y piedad que a falta de barbies, jugaban muñecas con los hermanitos menores, para Nana espero que no sea aun motivo de traumas y fuente de pesadillas. Me imagino que hasta nos casaron y no faltaría el ya de moda divorcio. Un poco mas tarde, cuando había cierto uso de razón nana se convertiría en una joven prácticamente inalcanzable y el amor de niños dio paso a una fila de pretendientes y galanes que luchaban en franca lid por su amor.
Pero antes de esa etapa de alta cotización en la cuadra y en los barrios aledaños y esa política amorosa que excluía los ejemplares masculinos de la cuadra de toda posibilidad con nana y claudia, antes de esos hechos si recuerdo la imagen de nana como la mujer que no le tenia miedo a nada. Se le media a jugar a la par con lo no poco bruscos niños de la época, en un tiempo donde las niñas estaban condenadas a jugar con muñecas ya nana insinuaba su espíritu de hoy, el de una mujer luchadora y emprendedora.
La filosofía Oscariana era un tanto la antitesis de la cuasi reemplazo del patriarca Filemón y su liderazgo en el mundo de los seguros. Oscar no se apuraba mucho y se tomaba todo el tiempo necesario para cumplir sus objetivos. Sin embargo este estilo de vida pachá cambiaria radicalmente el día que ingreso a las fuerzas armadas de la patria Para Don Filemón la noticia del alistamiento o como decían esos tombos de manera sarcástica el día del sorteo refiriéndose a los elegidos como los favorecidos, este reclutamiento representaba por fin y así fuera a las malas, concretar el carácter volátil de su retoño. Sin embargo esa obediencia inmediata que sonaba don Filemón no pudo ser domada ni por el alto mando de la cuarta brigada de Medellín, para muestra un botón:
El recluta Ramírez se encuentra en plena formación en el patio de la cuarta brigada de Medellín. Como siempre, el paso inquisidor del sargento que pasa revista a la presentación y postura de estos hombres de hierro. En medio de ese momento siempre tensionante de alineación perfecta del batallón suena una explosión de los mil demonios que retumba por toda la ciudad como el fin del mundo, los jinetes del Apocalipsis y la imagen del hongo de Hiroshima en sus mentes. Era quizás uno de esos regalos a los que nos empezaba acostumbrar pablo escobar. Los valientes soldados se quedaron petrificados con el estruendo. Paralizados y empotrados en el cemento de ese inmenso patio. Se quedaron inmóviles como esperando el segundo batacazo que los matara a todos juntos como para que los cadáveres no se dispersaran demasiado.
Pasaría un minuto que se hizo una eternidad en medio de esa impotencia del personal de efectivos cuando el sargento al mando sale del shock gritando. PERO HAGAN ALGO HPS!!!!!! QUE HAGAN ALGUNA COSA DIGO MALP….!!!!!. Acto seguido Oscar y los demás están dando círculos corriendo a diestra y siniestra buscando un rumbo en un caos de confusión que genero el terror de la explosión y el no saber exactamente que hacer. Termina pues este episodio, una prueba de valentía del celebre batallón del recluta Ramírez que se hizo acreedor a la cruz de hierro por su rápida y ordenada reacción ante un intempestivo ataque enemigo.
Otro bulloso atentado ocurría anos atrás y ahora en esa inolvidable e indestructible casa de los Ramírez en la circular segunda. Casa absolutamente abierta a los vecinos en pleno, una democracia que rayaba en la anarquía al punto de permitir un club barrial en su azotea. Don Filemón otorga el permiso a oscar y Ricardo de tan brillante idea. Mija, al menos los tendremos cerquita y controlados le decía a dona Ángela. La idea pintaba bien hasta que se empezaron hacer obras de infraestructura con los sobrantes de construcción que don Filemón acostumbraba acopiar en el pináculo de su fortaleza. Unos ladrillos macizos apilados contra el muro medianero del tercer piso tipo palomera de la casa de los Bedout que le toco resistir los martillazos con una almadana que traje especialmente de mi casa para anclar unos clavos de 4 pulgadas que por poco pasan al otro lado. Podría decirse que esa fue mi primera obra arquitectónica y estábamos orgullosos de la estabilidad de la ramada que solo tenia algunos problemas de goteras ocasionados por unas tejas de zinc en penoso estado de deterioro y que don Filemón se empeñaba en conservar. Algunos historiadores afirman que este primer asomo de reforma en la azotea motivaría mi futura contratación para la elaboración de los planos del edificio Ramírez delgado, y comprobar de paso un cierto masoquismo en Hernán autor de la disparata idea.
Todo estaba pues listo par la inauguración oficial del club petete, su constitución era nada mas y nada menos que el libro gordo de petete, y el lema era: el libro gordo te educa, el libro gordo te enseña y yo me acuesto contento hasta la clase que viene. Creo que el libro pertenecía al inventor Mauricio Pérez y sufrió las inclemencias de las no pocas goteras del recinto. Otra razón más para oponerse a las constantes protestas de diego que veía pasos de animal grande en esta invasión del espacio aéreo del clan Ramírez. Argumentaba don Filemón a dona Ángela: Mija si ve que se están instruyendo, es un club netamente cultural, mi hermano Damian se va poner feliz apenas vea sus sobrinos izando la bandera por excelente rendimiento académico.
Y si que se aplicaban las enseñanzas científicas del libro gordo de petete. Por ejemplo los principios de la hidráulica en el tanque de Eternit de Vilma. Este recurso era vital para otro de los múltiples usos del recinto: la crianza de palomas. Además claro esta de fuente de llenado de bombas para atentados terroristas a buses de laureles y uno que otro despistado transeúnte.
Un señor calvo que debía ser cuasi suegro de Adolfo advirtió la invasión en su terraza de la turba de muchachitos que asolaban la impermeabilización de la casa de Vilma y de postre se apoderaban del agua sin permiso. Para tal efecto requinto la llave del tanque y amarro la bomba con un alambre de púa al estilo de los campos de concentración para acabar de una vez por todas con el jueguito. Como no podíamos dejar morir las aves y era un deber cívico refrescar el calor sofocante de los pasajeros en los destartalados buses de laureles, se empezaron hacer esfuerzos para que el agua y la vida volvieran a la terraza.
Una llave de tubo de mi casa seria la solución para esta sequía. Todo iba muy bien hasta que por el abuso de la fuerza de una palanca de Arquímedes que habíamos leído en el libro gordo de petete se reventó la tubería que alimentaba el tanque Vilma. Esto ya parecía la fuente de la eterna juventud porque el agua ya era más que generosa. Un parte de seguridad apareció en el momento, se trataba del dictamen del Leonardo da Vinci de la pandilla: Mauricio Pérez dice con absoluta seguridad y basándose en la Biblia petete que los tanques de almacenamiento de agua tienen un flotador que al llenarse el recipiente cierra automáticamente la hemorragia de agua, así que vámonos a dormir que no hay problema.
El diseñador de las casas del crédito territorial tenía al parecer una fijación con las marraneras. Había dispuesto corrales de cochera en ladrillo en todos los antejardines de las casas y no contento con esta innovación las azoteas igualmente tenían su murito que bordeaba cada casa. Pues algo paso esa noche porque el principio del flotador que cerraría la válvula se quedo en la teoría del libro gordo de petete. Y la terraza de Vilma se convirtió entonces en la piscina que se merecía la escultural Annie. Creo que las goteras se multiplicaron y por supuesto la noticia de la inundación se amplifico a la n potencia con la vocación amarillista de Vilma. Aun tengo la imagen en mi mente, me estaba comiendo un mojicón de la panadería panalpa cuando un señor furioso parado en la azotea de Vilma incriminaba a oscar con la bomba flotador del tanque que hacia juego con el brillo de su calva mostrándole el cuerpo del delito.
Tiempo después Vilma seguramente viendo pasos de animal grande con semejantes atentados terroristas en el mismísimo techo de la casa y asustada con los nuevos vecinos provenientes de los llanos de Valdés que comenzaban estratificar y valorizar el barrio de manera vertiginosa deserta de la cuadra a mejor abrigo. Una perdida para la libertad de prensa del barrio san Joaquín, a partir de ese momento quedamos absolutamente desinformados en el barrio. En manos de Mauricio Pareja estaría esta labor comunicadora pero desafortunadamente esta lejos de esta peso pesado del periodismo, en todo el sentido de la palabra.
La célula terrorista petete había logrado pues su primer cometido y era desactivar la mala prensa de Vilma y tener a sus anchas una casa que a partir de ese momento tendría no solo el tanque disponible sino su terraza para uso indiscriminado de la organización.
Otro de los capítulos del libro gordo de petete hablaba de la parábola que hace un objeto antes de caer y de los decibeles que pueden provocar diversos materiales. Había varios puntos de experimentación sobre ramadas cubiertas con tejas de zinc. El equipo de científicos analizo entonces durante varios días el comportamiento de los pollos de virgelina ante una pedrada que cae de repente en el techo del gallinero. O la emberracada que se pegaba una fiera que tenían en la casa del gago cuando la piedra caía en la perrera luego de una parábola perfecta. Lo mejor era ver al Gago salir corriendo hacia la circular primera, buscando el ahogado río arriba, dizque para agarrar a los vándalos que perturbaban la paz de su solar.
Estas practicas tuvieron un final bastante lamentable y que se desencadeno en un escándalo de proporciones parapoliticas. No se quien seria el gracioso que le dio por tirar una piedra al solar de los Gallegos, primero que todo eran mas bravos que el perro del gago y segundo eran familiares de los Ramírez, como quien dice tenían acceso directo a don Filemón quien era el patrocinador oficial del club petete. En esta oportunidad el proyectil no cayó encima de ningún gallinero, entro por la ventana de la cocina y dio justo en la olla de sancocho que la madre del hogar Gallego se disponía a calentar en el fogón. Los Gallegos armaron un escándalo que ni Vilma se lo hubiera soñado. Utilizaron al fiscal de oficio diego Ramírez para que pidiera de inmediato a Don Filemón, el castigo a todos los miembros del club petete, sobretodo aquellos que tenían apellido Ramírez. Pela con hebilla a Ricardo y Oscar y aventada a sus respectivos padres y escarmiento publico de los otros miembros. La pena incluía el desmonte inmediato de la edificación y la desarticulación y eliminación total de la célula guerrillera de los techos de la circular segunda. El día del juicio se liberaron los cargos contra Ricardo que distaba mucho en su presencia del artista de cine que es actualmente. Era como una especie de Betty la fea en versión masculina con unos culos de botella que le daban la apariencia de no matar una mosca. Gracias a esos lentes y al hecho de que hablaba poco y ponía mucho cuidado se gano el remoquete del búho. Luego se volvió tan carretudo que no había muchacha que se salvara de sus cuentos, se convertiría pues en un ave rapaz con alta capacidad de depredación. Oscar el otro sospechoso del atentado a la olla de sancocho de los Gallegos inculpo al hijo de la muchacha del servicio de Vilma o en su defecto al montanero que era el perfecto chivo expiatorio de todos los males de la cuadra. Nunca se pudo comprobar la autoria del crimen que quedo impune en la historia del barrio.
Pero no fueron las artimañas legales las que acabaron con el mítico club petete del techo de los Ramírez. Fueron los fenómenos naturales sus verdaderos verdugos. Dentro de los estatutos del club estaba el cuidado y la protección de la fauna felina del barrio. Los gatos se habían vuelto una plaga en la cuadra. La gata de José había montado un burdel en el solar de esa casa y esos animales ya incursionaban por decenas en las casas para robarse la carne. Mi mama dejo una vez una carne descongelando en el comedor y se la llevaron enterita. Preocupado por esa noticia y teniendo en cuenta que había que cuidar el no poquito mercado para alimentar los 15 retoños Ramírez, don Filemón aprueba una trampa para gatos que según su inventor Leonardo Mauricio da Vinci Pérez lograría que el gato perdiera el control, cayera en el balcón de los Ramírez y de paso le cayera una pila de ladrillos macizos que le matarían sus 7 vidas de un solo golpe.
Era madrugada y don Filemón por fin dormía placidamente. No se escuchaban las quejas de Diego, los chillidos de las muchachitas, todo era paz y tranquilidad.
De repente sonó un estruendo otra vez de los mil demonios en una época donde las bombas aun no estaban de moda. Un huracán había tumbado la edificación petete matando y de paso aplastado gran parte de los palomos que allí Vivian y desplazando del susto a los demás a mejor resguardo. La trampa para gatos efectivamente cayo con toda su violencia en el balcón de la casa ocasionando algunas perdidas materiales, las tejas volaron a la casa de los ochoas y de paso hicieron moñona en la antena de radioaficionados. Al otro día don Filemón inspecciono personalmente el siniestro hizo el inventario de daños y de paso cobro su primer seguro contra terceros de la aseguradora Colseguros, finalmente decreto oficialmente el cierre definitivo del club petete.
El mayoral diego Ramírez tuvo por fin uno de los días mas felices de su vida, la justicia cojea pero llega. Con correa en mano ordenaba a Oscar y Ricardo la recolección de escombros y reparación de danos de este inolvidable siniestro.
Quedaba terminantemente prohibido para nosotros ascender a estos espacios de libertad y conocimiento. Los palomos con las alas cortadas se habían refugiado de susto en el solar baldío de Vilma, allí murieron de inanición. Por fin los transeúntes, las perreras y gallineros de la cuadra, los buses de laureles y los vecinos respiraban tranquilos, una temible célula terrorista había sido desactivada gracias a la seguridad democrática de diego Ramírez.
Para todos los Ramírez, alma y nervio de la inolvidable circular segunda un abrazo muy afectuoso desde Canada, un pequeño recuerdo un tanto fantasioso de esos fantásticos días de niñez y juventud que compartí con ustedes. El afecto que sigue intacto después de tantos años. Una feliz navidad y que Dios los bendiga.
Post Data:
Perdonen que sea tan recurrente volviendo al inicio del artículo con el penoso, traumático y siempre frustrante tema de la posibilidad de haber pertenecido a la familia Ramírez. Tienen que entender que entender que Piedad y Clarita frustraron un romance con Nana que hoy estaría llegando a las bodas de plata como mínimo. Digamos que siempre hubo un problema o de tiempo o de diferencia generacional. En el primer intento con Nana un poco menos platónico, el amor a una imposible edad pre-escolar. En el segundo y esto es una escandalosa confesión, ya varias décadas después, pero no precisamente con Nana, para ser mas exactos con Patricia pero en esta oportunidad una grieta generacional y los antecedentes criminales antes descritos no dieron la oportunidad ni para manifestárselo. . En fin, en otra vida será. Por el momento, así termina la historia del fallido intento de haber pertenecido al Clan de don Filemón Ramírez con el que querida terminar esta crónica Ramirezca.
2 comentarios:
INCREIBLE LA CRONICA... QUE MEMORIA!!!NO SE SI SERA EL ALZAIMER PERO DEL CUENTO CON NANA NO TENGO MEMORIA ... QUE LASTIMA....
Muchas gracias Clara, que te vas acordar si es puro cuento, al menos la parte donde piedad y clara aparecen inculpadas , habia que poner un culpable y que mejor que los hermanos mayores. Por e mail se reportó Adolfo quien vive en Cali y disfruto mucho del primer cuento, a raiz de el mail y de su interes en mostrarle la nota a Oscar, Ricardo y Diego y al resto de la patota, se me ocurrio este bonus. Adolfo tiene mas historias obviamente mas jurasicas de los tiempos de Vilma, Annie, el gran banano, ojala algun dia se anime a publicarlos. Un abrazo
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